martes, 9 de junio de 2026

El artista frugal

Tadashi Kawamata. (Foto: Archivos Mennour)

El estudio en la periferia de Paris del artista japonés Tadashi Kawamata  (Hokkaido, 72 años), parece un taller de carpintería. Sorprendentemente ágil y ligero para su edad, Kawamata se mueve, sin soltar su cigarrillo, entre los tablones y las virutas de madera que ha recogido con la ayuda de su asistente en el barrio cercano. Está especialmente satisfecho  con las cajas de frutas  rescatadas de un supermercado. "Una madera flexible, estupenda", constata. El artista, un obseso del reciclaje, viaja por todo el mundo, de Dubái a Tokio, pasando por París, con todas sus herramientas, y mantiene la  mirada atenta por lo que pueda encontrarse en el camino. Como no tiene carnet de conducir va con un asistente que le acompaña allá donde estén esos restos  que le servirán  de materia prima para su obra, y que deben estar en el entorno del lugar  donde construirá sus instalaciones.

Una vez decidido el sitio y negociadas las condiciones con vecinos y autoridades, Kawamata seduce y recluta a otros artistas  y discípulos para recoger madera que cortará en finas tiras que conforman las estructuras temporales  que va plantando por todo el mundo. No las deja mucho tiempo en ningún sitio. Que sean efímeras es otra de sus condiciones no negociables. "Diez días, un mes, un año..., todo es temporal, tu vida también, todos nos estamos muriendo cada día", dice. Sus nidos y refugios se han visto en lo más alto de la columna trajana de la Place de Vendôme en París y en el palacio de Brera en Milán . En el patio interior del edificio  de la galería que lo representa, Mennour, construyó una especie de falso techo que provocó la respuesta airada de algún vecino. En 1991 visitó por primera vez las favelas  de Río de Janeiro y quedó impactado  con la rapidez con que los vecinos volvieron a levantar  sus casas tras una demolición  policial. "Fue un ciclo natural..., destruir, tirar todo y reconstruir". Al año siguiente levantó su primera favela a la orilla del río  en Houston, una veintena de chozas de contrachapado que contrastaba  con el espectacular skyline de la ciudad. Los críticos de arte apuntaron que la instalación era "terrorismo visual" pues perturbaba "la homogeneidad  del paisaje"...
"Nido en Liaigre" obra del artista en Paris.

El artista vive y trabaja en la actualidad entre Tokio y París y sigue interesado en la relación  entre arte, arquitectura, diseño y vida cotidiana. En sus obras solo usa materiales reciclados recogidos en comunidad para incidir en la idea de que el arte debe ser un proyecto colectivo... "Podría hacer estructuras de acero o de piedra, pero entonces nadie se ocuparía de ellas, la madera no es un material  muy resistente  y cada cinco años  hay que hacer  reparaciones y reajustes, eso vuelve a unir a la gente,  que es lo que me interesa. Todo el mundo puede clavar, cortar, intervenir... y es barata y accesible".

Kawamata acaba de volver de la región francesa de Champagne, donde este mes instalará  su último proyecto en el número 4 de la calle de Crayères, la dirección emblemática de Ruinart, un champán  creado en 1729. La colaboración entre el artista y la maison, forma parte del proyecto Conversations with Nature y consiste en tres instalaciones -Three Hut, Nest y Observatory-, cuyos bocetos preparatorios se pudieron ver en la edición de Arco en marzo en Madrid .

Trabaja  y produce en abundancia. Muchos proyectos no pasan del nivel de maqueta y quedan almacenados en su nave archivo. Se dice que esas maquetas ocultas  son a veces más hermosas  que la obra definitiva. Él cree que tiene mucho trabajo en Europa porque "no es muy caro". "Simplemente me dan un billete de avión, me consiguen un apartamento y un asistente y yo me busco la vida. Soy un artista de presupuesto limitado".

Karelia Vázquez. El País Semanal, 9 de febrero de 2026.

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