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lunes, 6 de abril de 2026

"Dos fiscales". El fiscal que ignoró a Kafka

Fran Kafka (1883-1924) había muerto años atrás, pero el protagonista de Dos fiscales, basada en un hecho real, habría desistido con el caso que le ocupó  en la Unión Soviética de 1937 si antes hubiese leído la inacabada El proceso (1925).

Veamos. El autor Sergei Lotznitsa (1964), aunque nació en Bielorrusia, creció en Kiev y allí se tituló en Matemáticas  para formarse después en dirección en el Instituto Estatal Ruso de Cinematografía (VGIK) de Moscú. Con una nutrida trayectoria en ficción y documental, en 2018 adquirió notoriedad con Donbass -mejor director en Un certain regard- y compitió por la Palma de Oro con este film  que pudo sacar adelante  en coproducción y con su país en pleno fregado con el invasor Putin.

Se llevó el premio del jurado internacional en la pasada Seminci y, aunque su trama no sorprenda  a quienes tengan un poco de conocimiento de la realidad histórica soviética en la primera mitad del siglo XX, la de las purgas de Stalin, la pericia de Loznitsa a la hora de retratar al joven funcionario con un alto sentido de la ley y la justicia  acaba provocando lo que pretendía: escalofríos.

El espectador va por delante, intuye que, al tomar el tren con destino a Moscú, a una cita con el fiscal general, lo suyo hará bueno el universo de Kafka porque nada es susceptible de empeorar. Aunque se sabe que recrea hechos reales, no deja de sorprender  la ingenuidad del jurista, que, por fuerza, dada su formación y que además accede a la carrera con un expediente brillante, ignora la condición imperante en un gobierno sostenido bajo el parapeto de la ortodoxia ideológica, apoyado en un fuerte aparato de propaganda y con su correspondiente palanca represora.

Todo comienza cuando en su despacho de la periferia  del país recibe una carta anónima escrita con sangre de un prisionero que se declara injustamente purgado por una facción del estalinismo. Se interesará por el tema y tomará una arriesgada decisión, debiendo sortear no pocos obstáculos.

Irreprochable en lo formal, transmitiendo cuidados ambientes  y atmósfera asfixiante, es un sólido ejemplar de contundente (y sutil) cine político y de inmersión en le lado oscuro de la condición humana.

Miguel Anxo Fernández. La Voz de Galicia, jueves 3 de abril de 2026.

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