Páginas

martes, 21 de abril de 2026

Godard en las trincheras del siglo XX

Jean-Luc Godard

Como una fuerza ingobernable y traumática que avanza entre las trincheras artísticas del siglo XX, la guerra atraviesa la obra de Jean-Luc Godard (1930-2022). Algunas veces como tema o motivo iconográfico. En otras ocasiones como un campo semántico, conceptual y emocional que vertebra la relación que el cineasta franco-suizo mantuvo con las imágenes y la historia del cine. Es una influencia que se deja sentir del principio al fin de su trayectoria: desde su primer cortometraje, Opération Béton (1954-55), a su última obra terminada en vida, Tráiler de la película que no existirá jamás: 'Guerras de broma' (2023). "Una película es un fusil  y un fusil es película práctica", declara Godard en una película de los años setenta parafraseando un diálogo de la La chinoise (1967), para luego añadir: "Felizmente no llevo un fúsil porque soy tan miope que dispararía a mis amigos; con una película tengo la impresión de ser menos miope".

De la Guerra Civil española -una obsesión para la generación de Godard- a la Segunda Guerra Mundial, Indochina, Argelia, Vietnam, Bosnia y Palestina, el fragor de la batalla se cuela en una filmografía  de más de 200 entradas (entre largometrajes, cortos, publicidad, televisión, cine-collage...), que conforman el pensamiento en imágenes de uno de los creadores más influyentes del siglo XX. La fraternidad de las metáforas es el título de la exposición  que desde hoy ocupa 15 salas de La Virreina de Barcelona: 300 piezas que vertebran una fascinante  y exhaustiva investigación sobre cómo los conflictos bélicos marcaron una revolución en el cine. Manuel Asín, comisario de una exposición que ha contado, entre otras, con la colaboración  de la recién nacida (en enero) Fundación Jean-Luc Godard, cuenta que ha tomado el título de la muestra  de una cita  de las Historias del cine (1987-1998), de Godard, en la que el realizador evoca el momento en el que Henri Langlois, padre de la Cinemateca Francesa y una de sus grandes influencias, proyectó Sierra de Teruel, única película de otra referencia ineludible, el intelectual francés André Malraux. que la rodó durante la Guerra Civil. "Ahí Godard dice que no fue solo lo que pasó en España lo que lo sacudió, sino "la fraternidad de las metáforas", que es una frase que él toma de la crítica que Bazin escribió sobre Sierra de Teruel y que para él explica cómo las imágenes de Malraux conectan con las dos guerras coloniales que Francia está librando en ese momento, Indochina y Argelia", aclara el comisario.

La exposición que cierra la etapa del historiador del arte Valentín Roma como director artístico de La Virreina, responde al gusto de Godard por el collage visual a través de asociaciones y rimas de imágenes apoyadas en todo tipo de documentos: de guiones a grabaciones sonoras, libros, revistas, carteles, fotografías, pinturas y dibujos. Así el recorrido se mueve entre las páginas de preparación  de Film socialisme (2010) película que abre la exposición a una grabación de voz del propio cineasta contando una historia relacionada con el oro de Moscú de la República española. También destaca el hallazgo de un audio de Roberto Rossellini contando la fábula antimilitarista de otra de las primeras películas de Godard, Los carabineros (1963) ... Entre los objetos expuestos destaca, junto a unas fotografías de su adolescencia y de su familia materna, un ejemplar del El mito de Sísifo de Camus intervenido a los 15 años por Godard con citas de Malraux, Paul Éluard y otra que atribuye a Hitler: "La guerra soy yo"...

Elsa Fernández Santos. Barcelona. El País, viernes 27 de marzo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario