Para los devotos del cómic, la literatura y el arte, queda su legado, reflejado en sus novelas gráficas y sus películas. Su voz crítica y comprometida con la humanidad guía su trayectoria, invitando al lector a reflexionar sobre el prójimo, haciendo hincapié en la cercanía de aquel que también lo es aunque resida en un país a miles de kilómetros.
Marjane Satrapi nació en Irán en el seno de una familia progresista. Cuando tenía 10 años estalló la revolución islámica. Vivió bajo el régimen de los ayatolas hasta los 14 años, momento en que sus padres decidieron enviarla a Viena para que recibiera una educación laica, después de que en Irán se suprimieran los colegios bilingües. Tuvo una adolescencia complicada, marcada por el desarraigo y la soledad. Allí residió hasta que a los 18 años retornó a Teherán para estudiar Bellas Artes. Sin embargo, la rigidez social y cultural del régimen hicieron que Satrapi no permaneciera mucho tiempo en su tierra. En 1993 regresó a Europa, esta vez a Francia para estudiar en la École Supérieure des Arts Décoratifs de Estrasburgo. Posteriormente fijó su residencia en París, y obtuvo la nacionalidad gala en el 2006.
Su carrera como historietista comenzó tras adentrarse en el entorno del colectivo L'Association, donde la animaron a trasladar sus recuerdos y vivencias a la tinta. De esa iniciativa nació Persépolis , una de las novelas gráficas más leídas de la historia. Se publicó al principio en cuatro tomos, entre los años 2000 y 2003, que se unieron después en un único libro.
Persépolis fue adaptada al cine en el 2007. Satrapi dirigió junto a Vincent Paronnaud el filme, que mereció el premio del jurado del Festival de Cannes.
Firme en sus creencias y valores, Marjane rechazó hace un año la Legión de Honor francesa al percibir una "actitud hipócrita de Francia hacia Irán" frente a la nueva ola de represión que estaba viviendo su país natal. Satrapi comunicó su rechazo a la máxima condecoración francesa en sus redes sociales, alegando que "la revolución de las mujeres no puede limitarse a fotos con víctimas o celebridades en conmemoraciones por la muerte de Masha Amini", la joven asesinada en el 2022 por no llevar el velo islámico según el código reglamentario del régimen iraní.
Marjane Satrapi sabía que no era fácil ser mujer en Irán, y menos defendiendo los derechos civiles y criticando al régimen como hacía ella. Sin embargo nunca se doblegó. Al contrario, escogió convertir su obra en una forma de denunciar la opresión y de defender la libertad de todos los pueblos.
María Vila Campo. La Voz de Galicia, viernes 5 de junio de 2026.

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