Sin los alardes y desmesuras del juicio de B-HL, sin la prolijidad y el magnetismo de una introspectiva del personaje como la de la célebre biografía de Annie Cohen-Solal, este libro nos aproxima a tan notable figura de las letras y las ideas de la segunda mitad del siglo XX con una perspectiva más ecuánime y actual, reivindicando su papel como filósofo que desnudó la moral de todo valor preestablecido al teorizar la radical libertad del existir humano.
Norbert Bilbeny (Barcelona, 1953), catedrático emérito de ética de la Universidad de Barcelona , es un autor con una amplia y variada producción filosófica, que va desde la monografía académica de empaque más formal hasta los ensayos de vuelo más ágil e incisivo, entre los que cabe mencionar El idiota moral, La revolución en la ética (Premio Anagrama 1977), Moral barroca o Universo y sentido. En esta ocasión ha optado por un formato introductorio que ofrece un recorrido por los hitos esenciales de la vida de Sartre.
Divido el libro en cinco partes, la primera expone la consagración de Sartre como escritor cuando en 1938 publica la novela La náusea, toda una plasmación literaria de su existencialismo, luego destilado teóricamente en El ser y la nada (1943). La segunda completa el recorrido de su individualismo existencialista, hasta que a partir de 1954 la cercanía al marxismo, objeto de la tercera parte, modula su análisis del fondo nihilista de toda elección. Desde mayo del 68 Sartre revisa su filiación ideológica, con idas y venidas que el cuarto apartado apunta, aunque sin ahondar en el conflicto nunca del todo resuelto entre la elección y compromiso colectivo. El quinto y último repasa las principales facetas del fenómeno Sartre -literato, filósofo, intelectual, activista- haciendo un balance global donde destaca El existencialismo es un humanismo, el ensayo filosófico más reeditado en Europa desde su aparición en 1946, y su obra literaria , en particular, la teatral.
Hay en el texto pasajes especialmente logrados, como el de la comparativa entre Sartre y Jean Genet, y otros que invitan a proseguir el debate, como el de su polémica con Albert Camus. A veces, Bilbeny sacrifica la precisión en aras de la claridad, con sus referencias a Hegel o Heidegger. Pero su aproximación a la dimensión ontológica de la libertad en Sastre, "condenados" como estamos a elegirnos a nosotros mismos, a que nuestro hacer constituya nuestro ser, resulta impecable. Y eso hace de este libro una lectura muy recomendable, que nos permite revisitar a un pensador de relieve, por más que para muchos su tiempo parezca haber pasado.
Manuel Barrios Casares. El Cultural, 24-4-2026.

No hay comentarios:
Publicar un comentario