jueves, 14 de mayo de 2026

Plante de autores ante el giro de la derecha de una editorial francesa

Más de 100 firmas, dejan la editorial Grasset. Un silencioso movimiento sísmico llevaba  años sometiendo  a pequeñas sacudidas  el mundo editorial francés. Las vibraciones llegaban desde el imperio  mediático de Vivendi, del magnate Vincent Bolloré,  que ha desplegado  su poder  en el mundo de los medios del país. Pero las acusaciones de imprimir un viraje ideológico a la derecha en viejas cabeceras se extienden ahora al mundo editorial, donde Hachette -propiedad de la misma compañía- ya emprendió ese camino con la editorial Fayard  hace unos años  y ahora amenaza con hacerlo en Grasset, cuyo director,  general  e histórico  editor, Olivier Nora,  ha sido despedido  después de 26 años. Al filo de la madrugada  de ayer, 130 autores de la editorial , entre los que se encuentran pesos pesados como Bernard Henri-Lévy, Virginie Despentes, Sorj Chalandon, Frédéric Beigbeder o Vanessa Springora, anunciaron  que abandonan la casa. Un gesto histórico que sume al mundo editorial a una tormenta sin precedentes. "No firmaremos nuestro próximo contrato con ellos", dicen. 

Nunca una parte tan importante del catálogo de una editorial francesa la había abandonado  en masa  por una cuestión política. O de gestión, según se vea. Los firmantes subrayan en el comunicado: "Una vez más, Vincent Bolloré dice(...):"Estoy en mi casa y hago lo que quiero", despreciando a quienes publican, a quienes acompañan,  editan, corrigen, fabrican, difunden y distribuyen nuestros libros. Y despreciando a quienes nos leen". Los autores señalan  en el documento que "rechazan "ser los rehenes de una guerra ideológica  para imponer  el autoritarismo  en toda la cultura y los medios".

El grupo Vivendi -propietario  de un 11,79% de acciones de Prisa, editora de El País-tomó la decisión de despedir a Nora el miércoles. Le remplazará  Jean-Cristophe Thierry, presidente y director  general de Louis Hachette Group. Nora prefirió no responder a este periódico  sobre su marcha, cuyos motivos todavía no han sido aclarados.

El detonante que señalan varios autores consultados lo contó  Le Nouvel Obs, sería una solicitud realizada el 11 de abril  por Arnaud Lagardère, presidente de Hachette Livre, para que Olivier Nora aceptara en su catálogo  una obra firmada  por Nicolas Diat, editor en Fayard del escritor y polemista Philippe de Villiers o de Jordan Bardella, presidente del Reagrupamiento Nacional. El objeto de la disputa se titula Roma, objeto de amor , un relato de viaje que debía haberse publicado en Fayard  en marzo en 2023, pero que finalmente nunca apareció, y acabó  en la mesa  de Nora. Este se habría negado a publicar la obra en Grasset, Lo que habría precipitado  su caída. La portavoz  de la editorial  ha declinado  la petición de este periódico de ofrecer  su versión.

Uno de los aceleradores de este culebrón político/cultural fue la contratación del escritor Boualem Sansal por parte de Grasset. El autor premio Goncourt y encarcelado en Argelia durante un año por sus ideas políticas,  abandonó hace un mes Gallimard por motivos poco claros que apuntaban a discrepancias ideológicas. La traumática ruptura desembocó  en su inesperado fichaje por Grasset. "La política cuando se reduce a la búsqueda del poder, es un veneno para la edición. El control ideológico y las consignas electorales asfixian la vida editorial. Amenazan a los autores, a los equipos a los lectores, y eso es lo que no supe hacer entender a Boualem Sansal par mi gran pesar", lamentó el editor Antoine Gallimard en una tribuna en Le Monde.

Sansal ya se había convertido en uno de los nuevos faros  de la extrema derecha por sus ideas contra la supuesta islamización de Francia y había desfilado por los platós  y portadas  de algunos medios  como Journal du Dimanche o Valeurs Actuelles, propiedad de Vivendi. Su incorporación  al catálogo de Grasset generó las primeras fricciones con Nora.

El grupo empresarial ya transformó la histórica Fayard en una editorial que impulsa a líderes y figuras de la derecha o extrema derecha, como Jordan Bardella o Éric  Zemmour, Nicolas Sarkozy, Philippe Villiers o el cardenal ultraderechista  Robert  Sarah. En aquella ocasión fue Sophie de Closets la editora despedida. Un nuevo éxodo de autores se anuncia también en Fayard después que partieran unos 40 tras el despido de Closets en 2022.

En la primera reunión del grupo de autores  de Grasset, según explicó  Le Monde, se dieron los primeros pasos para una "acción colectiva", un procedimiento judicial en el que todos demandarían  conjuntamente  para recuperar sus derechos. "No queremos que nuestras ideas, nuestro trabajo sean de su propiedad. Hoy tenemos algo en común: nos negamos a ser rehenes  de una guerra ideológica que pretende imponer el autoritarismo  en toda la cultura y los medios", señalan en el comunicado.

Daniel Verdú. París. El País, viernes 17 de abril de 2026.

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