miércoles, 14 de octubre de 2026

"Influencer" de entreguerras

 Retrato de Cocteau por Federico Madrazo de Ochoa.

Uno de los hombres más elegantes del milenio, Jean Cocteau es uno de esos autores muy mencionados, citados con frecuencia y poco leídos. Su nombre es como un sello de calidad, porque resume  todo lo más interesante que sucedió en la cultura francesa entre el final de la Primera Guerra Mundial y su fallecimiento en 1963. Se le suele citar a propósito de sus amigos : Pablo Picasso, Coco Chanel , Serguéi Diaguilev o Amadeo Modigliani. También sus amienemigos, como Marcel Proust. Pero también recibe muchas menciones por su estilo personal, su forma de vida o sus frases sentenciosas. Sabemos por ejemplo que llevaba un anillo Trinity de Cartier y un Tank de la misma marca, aunque también lució en algunas ocasiones  su reloj Universal Genève (marca que, por cierto, acba de relanzarse. Sus dibujos decoraron las paredes de Villa Santo Sospir, una casa en la Costa Azul que lleva años inspirando perfumes, velas aromáticas y líneas de papeles pintados, pero también protagonizaron campañas de perfumería para D'Orsay  y fueron transformados  en moda por su amiga, la diseñadora Elsa Schiaparelli. Vestía de Lanvin y su aspecto sigue inspirando a diseñadores como Paul Smith, que le ha dedicado su colección  de otoño. Todo esto lo sé porque me he documentado para esta columna, pero también porque acabo de teclear su nombre en el buscador de mi correo electrónico y me han aparecido decenas de notas de prensa que lo emplean como argumento de autoridad o reclamo comercial.

 Cocteau corre el riesgo de convertirse en un un significante vacío, porque ¿qué significa Cocteau cuando no has visto sus películas ni leído sus libros?

Todo esto lo sé porque me he documentado para esta columna, pero también porque acabo de teclear su nombre en el buscador de mi correo electrónico y me han aparecido decenas de notas de prensa que lo emplean como argumento de autoridad o reclamo comercial. Cocteau corre el riesgo de convertirse en un significante vacío, porque ¿qué significa Cocteau cuando no has visto sus películas ni leído sus libros? Posiblemente lo mismo que otras figuras que aparecen citadas por doquier, en una especie de aureola mítica. Le sucede a las estrellas de cine de entreguerras: Mae West, Greta Garbo, Rodolfo Valentino. Y no es necesariamente un signo de decadencia intelectual o cultural -hay mucha cultura, muchas películas, muchos libros interesantes como para enfadarse porque alguien no haya visto Ninotchka-, sino un ejemplo de cómo funcionan la memoria y la fama. De Cocteau es interesante lo omnipresente que fue en su tiempo. También son interesantes sus películas, claro, La bella y la bestia, Orfeo y El testamento de Orfeo tienen una estética magnífica y guiones poéticos que cuentan muy bien lo que cuentan. Son entretenidas aunque no para ver mientras haces scroll. Lo mismo pasa con sus libros , que se entregan a ese ejercicio tan propio de la literatura francesa que consiste en escandalizar  a partir de elegantes piruetas morales. Ahora Cabaret Voltaire acaba de reeditar Thomas el impostor, una novela breve y perversa sobre un hombre que decide aprovechar la confusión y el dolor de la Primera Guerra Mundial para ir a lo suyo y ascender finalmente. Recomiendo leerla es muy entretenida y tiene plena actualidad . Y es inteligente que de todos los adjetivos atribuidos a Cocteau es probablemente  el único que no es exagerado.

Carlos Primo.  Icon . El País, 4 de octubre de 2026.

martes, 13 de octubre de 2026

Viaje al mundo de las mujeres prerrafaelistas

La así llamada Hermandad Pre-Rafaelita (PRB, por sus siglas en inglés) se fundó en Londres en 1848. El mismo año y en la misma ciudad, Marx y Engels publicaron el Manifiesto Comunista. El capitalismo empezaba a implantarse a toda máquina y mientras los alemanes lo diseccionaron para tratar de derrocarlo, estos pintores fingieron que no estaba pasando ¿Cómo? pintando hacia atrás, pues afirmaban  que desde Rafael todo había sido amaneramiento y desconexión de la realidad. Algo de razón tenían . La pintura académica del siglo XIX era insoportablemente mentirosa y relamida. Por el camino de la idealización no se podía ir más lejos. Pero había otras soluciones  ¿Qué tal un poco de realismo, como el francés Courbet? ¿O qué tal un poco de impresionismo? Es decir pintar a la gente de su tiempo con el temblor de la velocidad de su tiempo. Mientras todo esto pasaba en Francia, en Gran Bretaña la Hermandad  mantuvo su influencia  hasta comienzos del siglo XX. Bien es verdad, y eso o podemos atisbar  en esta exposición, que al rechazar el realismo en beneficio de la estilización, el prerrafaelismo acaba disolviéndose en el art nouveau y el simbolismo. Eso en el mejor de los casos. En el peor,  en una pintura kitsch que parece hecha por la IA, si internet funcionara a vapor.

En su presentación en sociedad  mediante una exposición  en la Royal Academy en 1850, la Hermandad hizo patente su ideario: una búsqueda de la autenticidad basada en la observación directa de la naturaleza y el estudio del arte pasado para encontrar modelos  que ofrecieran alternativas a las convenciones del arte del presente. El resultado fue volver la vista al arte medieval, a los primitivos italianos y flamencos como Piero della Francesca o Alberto Durero. Así pues, buscaron el colorido brillante y el detallismo  naturalista  (esto de modo obsesivo) y hasta escalas microscópicas). 

Entre los prerrafaelitas las mujeres ocupan  un lugar destacado. Abundan en sus cuadros las figuras femeninas de una belleza arrolladora. Modelos, musas, amantes o todo al mismo tiempo, la vida sentimental de la Hermandad  es por momentos  tan intrincada  que tienes que hacer un esquema. Pero solo desde hace una décadas  se ha puesto el foco  en las mujeres como artistas. Lo primero que se descubrió al hacerlo  fue el papel que tuvieron tanto para extender la estética del movimiento  a ámbitos como la ilustración, las artes decorativas o la fotografía, como a prolongarlo en el tiempo. Como su acceso a la enseñanza académica era muy restringido, la estética prerrafaelista, basada en la autenticidad  y el esfuerzo individual, más que en la aplicación erudita de la tradición, resultaba especialmente apropiada. La fidelidad a la realidad prerrafaelista les daba la posibilidad de centrarse en temas accesibles: jardines, paisajes cercanos, interiores domésticos o modelos del entorno familiar. Esto resultaba por otro lado ambivalente, pues reforzaba el prejuicio de la época a cerca de la capacidad de la mujer, que la consideraba más capaz de copiar que de inventar. Por último, fue asimismo fundamental  su participación  en la expansión de las escuelas de arte, donde como profesoras contribuyeron a renovar las artes decorativas y consolidar  una mayor presencia femenina en el ámbito artístico.

La exposición plantea un ambicioso recorrido a través de cerca de 130 obras de 65 prestadores, entre pintura, acuarela, grabado, fotografía, tejido o vidriera. Está organizada ea través de nueve ejes temáticos. En el referido a la vida cotidiana destacan los cuadros "desde la ventana" de Alice Boyd o el dickensanio La canción de la camisa,  de Anna Blunden. En la sección  dedicada a la observación de la naturaleza, Rosa Brett muestra su virtuosismo a la hora de dibujar gatos o pollitos... pero la sección más característica la denominada Lo útil y lo bello. Ahí podemos ver trabajos textiles extraordinarios de Mary Morris e hiperrealistas interiores de las hermanas Hyllar y de Anna Alma-Tadena. la exposición es todo un viaje a tiempo, un lugar y una sensibilidad  muy ajenos  a nuestra cotidianeidad. Es el viaje por la excelencia del arte.

Prerrafaleismo,ItinerariosFemeninos,(1850-1914).Fundación Mapfre.Madrid. Hasta el 10 de enero.

José María Parreño. El Cultural 2-10-2026


lunes, 12 de octubre de 2026

"Sombra Nómada"

El primer largometraje de la directora japonesa estadounidense Eimi Imanishi es una coproducción  entre España, Estados Unidos y Francia. Sombra nómada sigue  las vivencias de Mariam, una joven saharaui que es deportada de España -un tema bien sensible ya de inicio- tras vivir diez años en Barcelona. Este hecho, que ocupa tan solo los primeros minutos del filme, propicia un obligado viaje de vuelta al hogar, a sus orígenes en el Sáhara Occidental con el consiguiente choque que conlleva la reconexión con su pasad y su familia. Un choque no solo cultural sino también emocional, que fuerza un retorno no deseado -aunque su exilio no sea ni mucho menos idílico- y una identidad en tierra de nadie, como esa barca en medio del mar  en una de esas imágenes a medio camino entre lo onírico y lo realista. 

Conocedora de primera mano de la compleja situación del pueblo saharaui, Imanishi empatiza-desde su lugar de persona nacida estadounidense de raíces japonesas- con ese sentimiento de eterna forastera, del no pertenecer ni  aquí ni a allá. La sensación de desarraigo (no solo individual, sino generacional) motivada por el exilio, el sentirse extranjera en el propio hogar, la construcción de una identidad en tránsito continuo se materializan en una mujer luchadora que quiere ser dueña de su destino, que se rebela contra tradiciones y toma partido ante manifestaciones políticas, y al que pone rostro Nadhira Mohamed, actriz que creció en campamentos de refugiados de Argelia y que está volcada  en labores sociales  en este mismo ámbito.

Sombra nómada  es una película valiente que vierte luz sobre una realidad desconocida para muchos, la de la situación  en los territorios ocupados del Sáhara Occidental, y lo hace desde una óptica diferente, la de la ficción, pues las veces que se ha abordado este tema  -ya sea de modo central o tangencial- ha sido prioritariamente por medio del trabajo documental.

Estamos ante un ejemplo de cine social y honesto sobre fronteras e identidades, co una clara perspectiva femenina y dotado de unas imágenes sensoriales -rodada mayormente en Argelia por razones de logística y posible censura-, que retratan además, la inmensidad y la belleza del desierto. Y aunque pueda tener todavía algunos defectos de forma, lo realmente valioso de la cinta de Eimi Imanishi es su contenido. 

Sabela Pillado. La Voz de Galicia, miércoles 7 de octubre de 2026.

domingo, 11 de octubre de 2026

Los estudiantes franceses toman la Bastilla

                                                                                               (Foto: EFE)
El movimiento estudiantil que se inició  a mediados de septiembre en Francia para reclamar más recursos para educación  entra en su tercera semana  de protestas  y ya se ha convertido en la mayor movilización  de alumnos del país en décadas. Ayer, a pesar de que el Gobierno decidió cerrar centenares de institutos para evitar nuevos episodios de violencia, más de medio millar de centros fueron bloqueados en el país, la víspera de una gran manifestación  a la que se han sumado  varios sindicatos y partidos de izquierda. 

La Bastilla fue tomada de nuevo por estudiantes, tal y como lo proclamó Jean-Luc Mélechon, líder de la La Francia Insumisa (LFI). "Un violento deseo de felicidad", rezaba una bandera que traía a la plaza algunos ecos de Mayo del 68. Pero también participaron en la protesta del partido de sindicatos y algunos políticos del partido de izquierda LFI, como el alcalde de Saint-Denis, Bally Bagayoko, convertido ya en estrella  de este movimiento después de ser gaseado por la policía para defender a los estudiantes. "No olvidaremos a los estudiantes heridos. Lecornu no ha entendido nada de nada. Gesticula verbalmente. Esta movilización tiene que ser una victoria  para los estudiantes", lanzó ayer a los micrófonos de la prensa desde la simbólica plaza de la Bastilla. 

La portavoz de la Unión de Estudiantes, Sabrine Kharbach, explicó la situación desde la misma plaza dos horas antes de que la situación se volviese más tensa y comenzaran las cargas policiales con gases lacrimógenos y un cañón de agua para dispersar a los manifestantes. "Más del 90% de las universidades están bloqueadas. Es algo histórico. Se nos han unido trabajadores, agricultores, bomberos, profesores para luchar  por nuestras condiciones de estudio. Ayer nos reunimos con el ministro de Educación Superior, que no supo decirnos nada, ni asumió ningún compromiso. Necesitamos medidas concretas de inmediato ahora mismo. Mientras no haya 10.000 millones sobre la mesa, no dejaremos de movilizarnos".

La Unión de Estudiantes insiste en llevar la propuesta hasta sus últimas consecuencias si no hay respuesta  y ha convocado ya otra gran movilización para el próximo martes 13 de octubre. En medio de la plaza una pancarta describía tres hitos revolucionarios: "1789, 1968 y 2026". "Si hay que recurrir a la huelga general, bienvenida sea", explicó Félix Stivet, representante del movimiento. "Nuestras reivindicaciones deben ser atendidas y discutidas con el Gobierno. Pero lo que Lecornu anunció anoche no respondía a nada de todo eso. Solo ofreció 2.000 millones más para el presupuesto, que en realidad  equivale nada porque la inflación está por encima de eso. El presupuesto baja si se tiene en cuenta eso.", señaló.

La falta de profesores sustitutos, los edificios deteriorados y los horarios demasiado cargados son algunas de las principales quejas de los estudiantes franceses movilizados en la Bastilla. Además reclaman más recursos humanos y financieros para la educación pública. "Ha habido ataques al Gobierno macronista  durante los últimos 10 años. Pero la degradación comenzó antes de que llegara él (en referencia a Emmanuel Macron) insistió Stivet.

Los estudiantes -que solo en la región de Île -de-France bloquearon 145 institutos- denuncian la ausencia de profesores, a veces en asignaturas importantes y durante periodos prolongados. Según una encuesta del sindicato SNES-FSU, al inicio del curso faltaba al meno un profesor en el 53% de los colegios y liceos públicos. El Ministerio de Educación matizó que, en la mayoría de los casos, se trata de horas lectivas que deben cubrirse y no necesariamente de puestos vacantes.

Édouard Geffray, ministro de Educación, apareció en televisión por la noche para intentar apaciguar los ánimos  anunciando el refuerzo de "3.000 profesores en los institutos donde hay más tensión". Geffray, sin embargo, no ha logrado hasta ahora convencer a los manifestantes, cuyas propuestas terminaron ayer con 504 detenidos  y 48 policías heridos. Durante el curso 2024-2025, aproximadamente el 10% de las horas lectivas no se impartieron en los institutos , según estadísticas del Ministerio. Un informe parlamentario reciente estima que alrededor del 7'5% de esas horas de enseñanza del segundo ciclo educativo no se imparten  debido a que no se reemplaza  a los profesores ausentes...

Daniel Verdú. El País, 8 octubre 2026.

sábado, 10 de octubre de 2026

Algo para recordar

Mathieu Lebreton rara vez encontraba souvenirs a la altura de los lugares que amaba. Así nació Giftshop, un buró creativo que reinventa el recuerdo turístico. Tres años y 53 instituciones después, ha abierto una tienda en París. Durante siglo y medio, fue el restaurante donde ver y dejarse ver. Abierto por dos hermanos marselleses en el número 8 de rue de Valois en 1792, lindando con el Palais-Royal y en plena Revolución, servían bullabesa, bacalao a la provenzal y nougat. Tissot un destacado hostelero, se hizo con él durante el Directorio, lo bautizó Le Boeuf à la mode y lo convirtió en un salon más elegante. Por sus mesas pasaron Napoleón, Victor Hugo y Balzac. Colette era habitual. Pero tan famoso como sus comensales era el buey que le daba nombre: un juego de palabras entre la receta de carne con vino y zanahorias y la res que presidía la puerta, ataviada con chal y bonnet. En el comedor levantaron una estatua hermana ala que le cambiaban el look al ritmo de las tendencias parisienses. Fue tan polémica como el redingote que en algún momento vistió.

El establecimiento cerró sus puertas en 1936 y desde entonces ha sido un taller de Renault, sala de eventos , el atelier  de Francesco Russo. De aquel restaurante que se coló en Papa´Goriot solo queda la enseña  del dintel. Para Mathieu Lebreton (París, 41 años) era suficiente. Que haya abierto la primera tienda de Giftshop -que su fundador describe como "un buró creativo dedicado al souvenir" y trabaja con los nombres clave de la hostelería francesa, de Lipp  y Tarantula- es providencial. "Entrar en un lugar con semejante memoria y prolongar su tradición de hospitalidad es un privilegio. Estar justo enfrente del Ministerio de Cultura es, digamos, una feliz coincidencia", señala el empresario. Más allá de eso, tener una boutique lo cambia todo. Desde que arrancó en 2023, vendían en internet , tiendas efímeras, los establecimientos de sus colaboradores y grandes almacenes  como Le Bon Marché en París y United Arrows en Japón. "Este es el primer espacio que nos pertenece por completo. Nos permite expresar todo el universo de Giftshop".

Cruce de firma, estudio creativo y retailer, se dedican a diseñar, producir y vender desde tazas de Café de Flore hasta monopatines de À la mère de Famille, vinilos de Le Verre Volé y ceniceros vintage de La Tour d'Argent. Pero se resisten a llamarlo merchandising. "Hacemos souvenirs", defiende. "Para mí, desde una perspectiva muy francesa, la palabra es sencillamente más romántica. Alude al objeto en sí, pero también al recuerdo que conserva. Ambos son inseparables, y eso es lo que intentamos capturar. El merchandising es puramente funcional y transaccional. Operan en registros diferentes".

Su primer cliente fue Le Bristot Paul Bert. El emblemático restaurante parisiense ni siquiera tenía un logo como, y arrancaron con una línea textil que reproducía los cuadros de Michel Tolmer del salón. "Se agotaron casi de inmediato", recuerda. Definieron la identidad visual y ampliaron el repertorio: copas, sacacorchos, tazas de café, platos de Limoges. "Lo que nos hizo ver que habíamos dado con algo fue descubrir de dónde procedían los pedidos: llegaban de todo el mundo. Compraban piezas de un petit bistró del undécimo arrondissement porque habían leído sobre él, soñaban con conocerlo o habían comido allí una vez". Luego vendrían Bouche, Gramme, Inari...

Lo que para Lebreton define un buen souvenir es la relevancia. "Debe se atemporal. Sin pretensiones o estridencias. Y, a ser posible, útil. Algo que realmente utilices, en lugar  de quedarse en una estantería acumulando polvo. Se cuelan en tu rutina y te recuerdan un lugar cada vez que les echas mano. Es entonces cuando el objeto adquiere verdadero significado. En un mundo saturado de cosas desechables, un souvenir  que utilizas y conservas es uno de los objetos más valiosos que puedes poseer".

Laura García del Río. El País Semanal, sábado 3 de octubre de 2026.

viernes, 9 de octubre de 2026

Carmen, una pasión asesina en Valencia

Escena de la ópera Carmen el el Palau de les Arts de Valencia.
(Imagen: Palau de les Arts)

Carmen es una ópera que arrasa. Por su tema, en el que las pasiones están a flor de piel,  por su ambientación, por la identidad de sus personajes, más o menos de una pieza, por la riqueza de sus melodías. No es raro que sea uno de los títulos preferidos del gran público y amado por los cantantes,  directores musicales y directores de escena. Desde luego la riqueza de la partitura es inmensa, torrencial, imparable. Consta de 27 números repartidos en 4 actos. Una disposición que sin duda respeta las convenciones  y que da cabida, de manera que podríamos calificar de proteica, a todas las formas posibles de teatro lírico; algo así como la que Mozart realizaba en La flauta mágica. Y que es inaugurado por un soberano preludio orquestal, en el que anidan los tres temas principales: la corrida, el toreador y el destino.

Una escritura orquestal, que pulula con modificaciones de color a lo largo y ancho de toda la partitura, que, como resaltaba el director Georges Prêtre, está, curiosamente, toda ella basada en piani y pianissimi, enmarcados en ciertos pasajes violentos. Hay que subrayar e insistir en que, a pesar de todos los contrastes, frecuentemente muy acusados, la partitura es extraordinariamente límpida, algo que brilla sobre todo en los interludios, como el del tercer acto, tan aparentemente simple de principio a fin. 

Un conglomerado que ama el director de escena norteamericano Ted Huffman, recientemente nombrado el mandamás  del Festival de Aix-en-Provence, que ha construido para las representaciones de esta ópera en el Palau de les Arts de Valencia (días, 2, 4, 7, 10, 12, 15 de octubre) una aproximación que trata de reconciliar la belleza  y la ligereza de la forma con la brutal historia de un feminicidio. "Creo que debemos reimaginar y reevaluar  la psicología de unos personajes  tan conocidos para renovar nuestra comprensión  de por qué actúan como lo hacen. En Don José nos encontramos con un fenómeno  demasiado familiar: un hombre cuya violencia (física y psicológica) hacia su pareja es tolerada  durante demasiado tiempo, lo que conduce a la tragedia. Bizet cuenta su historia desde el principio, desde el primer coqueteo, lo que nos permite ser testigos de toda la relación y seguir, a lo largo del tiempo, la manera en que la necesidad de Don José de controlar y poseer a Carmen lo lleva a matarla".

Evidentemente, Huffman ha leído y valorado la novela de Prosper Merimée en la que se basa el libreto de la  y comprobó que este había sido muy suavizado por sus autores. "Había razones históricas para esto. L'Opéra-Comique de París quería piezas  que pudiera vender a su público, por lo que insistió en un enfoque cómico y en añadir el personaje de Micaela para incluir a una figura femenina más virtuosa en contraste con Carmen". En cuanto al empleo y la aceptación del estereotipo, tan socorrido en la ópera, el regista lo tiene claro, pues afirma que el buen drama es más universal y más sólido: en el escenario podemos alcanzar la verdad más fácilmente sin necesidad de realismo. Carmen me parece radicalmente contemporánea en muchos aspectos , pero ante todo en la forma  en que evita  entrar en relaciones románticas monógamas tradicionales. Tiene amantes  cuando y como quiere, a veces solapándolos".

¿Y hasta qué punto es "el elemento español" realmente esencial para su visión? Una cuestión nada fácil para Huffman, que nos dice que él no es español, pero tampoco lo eran ni Bizet ni sus libretistas. Escribieron sobre una idea de España  en lugar de una realidad. "Así que diría que sí, que esta idea es importante para la historia, al menos en nuestra producción, pero, en última instancia, España se utiliza como un fondo pintoresco". Son ideas que nos pueden acercar al núcleo de la ópera, como hasta cierto punto y desde presupuestos y planteamientos muy distintos, trató de hacer en su día Calixto Bieito con su puesta en escena situada en las tierras y los tiempos de la Legión española  en África...

Arturo Reverter. El Cultural, 2-10-2026.

jueves, 8 de octubre de 2026

Ginebra recupera a Nicolas Bouvier

Nicolas Bouvier. (Imagen: Radio France/ Brice Andlauer)

La ciudad natal del escritor y fotógrafo, uno de los grandes de la escritura de viajes del siclo XX, recupera su legado con archivos, fotografías y manuscritos. La máxima favorita, la que siempre puso a prueba Nicolas Bouvier en su vida como  escritor y fotógrafo, fue: "Crees que vas a hacer un viaje y el viaje te hace a tí, o te deshace".  Bouvier no viajaba para adornarse de exotismo y de anécdotas como un árbol de Navidad, sino para que el camino lo desplumara  y lo exprimiera. Exprimió su idea del viaje y se dejó llevar hasta concebir libros icónicos como El uso del mundo, el pez escorpión o Crónica japonesa.

Para una inmersión en su estilo, en un relato de viaje sobre las islas Aran en la que padece fiebre tifoidea, describe el aire de aquellas islas irlandesas como aquel que "dilata, tonifica, embriaga, aligera y libera los espíritus animales de la cabeza... Reúne las virtudes del champán, la cocaína, la cafeína y el éxtasis amoroso, y la oficina de turismo comete un gran error al olvidarlo en sus folletos". En una frase era capaz de definir una cultura: "Japón es una lección de economía. No se considera de buen tono ocupar demasiado espacio". Por su elegancia literaria se ha convertido en un escritor de culto.

Nació en 1929 en Lancy, en el cantón  de Ginebra, ciudad en la que falleció en 1998. He venido para seguir sus pasos y conocer sus archivos y sus manuscritos. Frente a la catedral, el especialista Stéphane Pétermann  me muestra la casa del Cours Saint-Pierre en la que creció Bouvier, un edificio aristocrática desde el que se fue para conocer  el mundo y convertirse en uno de los grandes escritores de viajes del siglo XX . Su padre era director de la Biblioteca Pública de Ginebra, detalle que le permitió  estar en contacto con la literatura desde una edad temprana : Julio Verne , Stevenson, Jack London, Henri Michaux o Herman Hesse. 

Estudio Derecho y Letras al mismo tiempo en la Universidad de Ginebra. A los 17 años realizó  su primer gran viaje a Laponia. En 1953, con 23 años, emprendió junto al pintor Thierry Vernet el viaje que acabaría convirtiéndose en El uso del mundo:  los amigos de la infancia -compartieron pupitre en el Collège de Gèneve- partieron de Ginebra en un Fiat Topolino y atravesaron Yugoslavia, Turquía, Irán y Afganistán. Las fotografías que se conservan  de aquella travesía son muy evocadoras. Lo que iba a durar  tres meses se prolongó  casi dos años. Bouvier escribía y Vernet dibujaba : de ese diálogo entre literatura y dibujo germinó este libro de culto, publicado en 1963, uno de los esenciales de la literatura de viajes moderna.

De camino a la Société de Lectura de Ginebra, Stéphane recuerda: "Bouvier es uno de los mejores escritores suizos pero sin  tratar los temas suizos por antonomasia, la identidad y las montañas. Necesitaba viajar con voluntad  de entomólogo para luego escribir . Destacaría  su interés  por las pequeñas cosas , los insectos, los árboles, los materiales de construcción, el folclore... Escribe como respira,  sin querer ser un héroe, y se pregunta: ¿cuál es el sentido de la vida sino desgastarse?". Como haría Kerouac en Estados Unidos, sus libros inspiraron a oleadas de jóvenes europeos a lanzarse a la carrera sin fecha de vuelta. Viajando por Asia en los años cincuenta escribió: "La piedra angular de la existencia no está hecha de la familia, ni del trabajo, ni de lo que los otros dicen o piensan de tí, sino de momentos como este, cuando te exalta un poder trascendente que es más sereno que el amor". No es extraño que prologara  Oasis prohibidos, libro de la aventurera y amiga suiza Ella Maillart, uno de sus referentes. 

La biblioteca de Ginebra conserva el archivo literario y el Photo Elysée de Lausana, uno de los grandes museos europeos de fotografía, el fondo fotográfico de Bouvier: 14.000 negativos que permiten conocer al hombre que miraba antes de escribir.

Use Lahoz. El País semanal, 26 de septiembre de 2026.

miércoles, 7 de octubre de 2026

Anne L'Huillier, Premio Nobel de Física del 2023

Anne L'Huiller. (Fondation L'Oreal)

"Explicar la ciencia a la ciudadanía no es una opción, es un deber". La científica se encuentra en Galicia  de la mano del programa ConCiencia. Un parpadeo humano apenas dura 300mil segundos. En la escala de los electrones ese destello equivale a una eternidad, ya que su dinámica se mide en attosegundos. La proporción es mareante: un attosegundo es a un segundo lo que un segundo a toda la historia del universo (unos 8.300 millones de años).  

En ese minúsculo lapso temporal se adentró Anne L'Huillier (París, 1958) hace treinta y nueve años. Su hallazgo pionero sentó las bases para generar puntos de luz lo suficientemente breves como para registrar el movimiento de los electrones, superando una barrera que durante décadas  permaneció fuera del alcance de cualquier  instrumento experimental. 

Décadas después los trabajos complementarios de Pierre Agostini y Ferenc Krausz demostraron cómo utilizar estos armónicos para producir pulsos aislados, un hito que los tres compartieron con el Premio Nobel de Física  en el 2023, convirtiendo a L'Huillier en la quinta mujer de la historia  en lograr el galardón. Hoy, este descubrimiento abre la puerta a estudiar sistemas más complejos, adentrarse en la estructura de las moléculas y descifrar procesos como la fotosíntesis. Estos días, la investigadora visita Galicia en el marco del programa ConCiencia de la USC, y hoy ofrecerá una conferencia a las 19,30 en el Auditorio Abanca de Santiago.

P.- ¿Cuánto ha cambiado su vida el Premio Nobel? R.- Echo de menos pasar horas  en el laboratorio y dar clase con la frecuencia que solía hacerlo. Aunque hoy mi agenda tenga más compromisos, hago un esfuerzo diario para no desconectar de la investigación.

 P.- Le anunciaron el galardón en el descanso de una clase y pospuso los agradecimientos hasta terminarla. ¿Es la docencia el motor de su vocación científica . R.- La docencia siempre ha sido muy importante para mí. Me gusta enseñar. Cuando haces ciencia básica (la investigación orientada a ampliar  el conocimiento fundamental sin una aplicación inmediata), a veces las cosas no funcionan  o te preguntas hasta  qué punto serán útiles para la humanidad. Sin embargo, cuando sueñas, la utilidad es directa: ves inmediatamente la importancia que tiene para los estudiantes. Para mí proporciona un buen equilibrio con la investigación, donde la mayoría del tiempo  no sabes completamente a dónde te conducirá el trabajo.

 P.- Cuando en 1987 observó por primera vez esos armónicos de luz, ¿fue consciente de la magnitud del hallazgo?  . R.- No. Llevó mucho tiempo ver posibles aplicaciones  e incluso hoy ignoramos algunas. Cuando descubrimos los armónicos de alto orden  no sabíamos que conducirían  a pulsos de attosegundos: fue una idea posterior que tardamos diez años en demostrar.  P.- ¿Como explicaría a una persona  en qué consiste la física de attosegundos?

R.- Para hacer una buena foto de algo que se mueve rápido necesitas un flash corto o un tiempo de exposición breve. Para observar electrones que se mueven a gran velocidad , necesitamos pulsos de luz muy cortos. La attofísica permite estudiar este movimiento. P.-¿Considera relevante esta labor divulgativa? R.- El premio nobel te otorga una plataforma importante y creo firmemente que explicar la ciencia a la ciudadanía no es una opción, es un deber. Por eso intento aceptar iniciativas como esta que me ha traído hasta aquí.

Adrián Vázquez, La Voz de Galicia viernes 2 de octubre del 2026. 

martes, 6 de octubre de 2026

Pilar Albarracín, Premio Nacional de Artes Plásticas

Pilar Albarracín. (José Manuel Vidal/EFE)

Pilar Albarracín (Sevilla, 58 anos), fu galardonada ayer con el Premio Nacional de Artes Plásticas. El jurado destaca  su obra "vinculada al género, la tradición, el folclore, la identidad colectiva y las estructuras de poder".  Por "su construcción de una de las trayectorias más singulares y reconocibles del arte español contemporáneo". 

Albarracín despuntó en los noventa y a principios de este siglo desmontando los mitos del folclore español con ironía feroz y mirada siempre feminista. Sus obras parten del estereotipo cañí para convertirlo en herramienta crítica. Varias de sus obras lo atestiguan. En Techo de ofrendas, la artista suspendió centenares de trajes de flamenca como una especie de exvoto colectivo. En Lunares estampó con su sangre un vestido negro de volantes . Tartero es un Toro bravo disecado. Y en Musical Dancing Sapanish Doll(s) trabajó con el cliché de la muñeca española.

Recientemente , su nombre se vinculó al de Rosalía porque las imágenes del videoclip  de Berghain remiten  a Viva España (2004), performance en la que Albarracín, vestida con abrigo amarillo, tacones y gafas de sol, recorría el centro de Madrid  seguida de una banda popular que repetía sin tregua el pasodoble del titulo. "Resumir una pieza en dos líneas es difícil: hay muchas capas de significado. Pero es cierto que desde 1999 me interesó trabajar la imagen de España: cómo nos ven fuera y cómo nos ven dentro, en lo relativo al folclore, la identidad y la cuestión del género". "Quería repensar nuestra cultura. De ahí esa ambivalencia: celebración y violencia conviven en esa obra". 

El trabajo de Albarracín  se ha expuesto en el MoMA PS1, en Nueva York; en Berlín en el Hamburger Bahnhof, en el Musée d'Art Moderne de la Ville de París, en el Kiasma de Helsenki y en otras instituciones europeas y americanas. "Esta presencia internacional ha contribuido a situar su producción dentro del arte contemporáneo internacional y a ampliar la consideración de determinadas cuestiones vinculadas a la cultura española", señala el jurado presidido por Ángeles Albert, directora general de Patrimonio y Bellas Artes.

La performance Viva España forma parte de cuatro colecciones, todas ellas extranjeras: la colección Louis Vuitton, propiedad el magnate Bernard Arnault; el Museo de Arte de la Ciudad de París, una colección privada en Washington y otra en Portugal. Que ninguna sea española puede ser un síntoma de un reconocimiento que, a veces, ha sido mayor en el extranjero que en su país hasta ahora. "España ha tardado en verse a sí misma. Pero el tiempo lo coloca todo en su sitio. De hecho, este año, en esta nueva etapa del Reina Sofía, he entrado en su colección con nuevas obras y lo mismo ha sucedido en el IVAM (Instituto Valenciano de Arte Moderno).

El País. Madrid, miércoles 30 de septiembre de 2026.

lunes, 5 de octubre de 2026

Caso 137, ¿quién disparó a Guillaume?

Disturbios. Caso137, octavo largometraje de Dominik Moll, director francés de origen alemán, es, a mi juicio, una de las mejores y más completa películas del año. Estrenada el 19 de junio no está teniendo la acogida que merece. Absorbente y sin un segundo de desperdicio, la recomiendo a todo cinéfilo también interesado por la situación sociopolítica europea. Lo resumo al máximo: Stéphanie, una oficial de Asuntos Internos de la Policía Nacional, se empecina en investigar a varios agentes que dispararon y dejaron malherido al joven Guillaume Girard durante los graves disturbios protagonizados por  los "chalecos amarillos" en París en 2018-2019. Inspirada en un conjunto de hechos reales, la película deja clara la nula colaboración  y las mentiras de los agentes investigados, el silencio y la falta de colaboración de sus compañeros y el afán de ocultamiento de las propias autoridades policiales. Sin embargo, Dominik Moll no solo da voz y permite expresar sus razones y sentimientos  a estas tres instancias, refractarias y hostiles en su investigación, sino que, de una manera ejemplar, hace lo mismo con todos los actores -víctima, amigos, familiares, testigos, vecinos, manifestantes-, relacionados con el suceso, lo que permite una visión global de la realidad social y política ajena al maniqueísmo  y al sectarismo apriorísticos tan frecuentes en este tipo de filmes y en muchos otros. Una gran lección de alcance universal.

Investigación. Con una soberbia interpretación de Léa Drucker -que ganó uno de los tres premios César que obtuvo la película-, la primera clave de la seriedad  y de la consiguiente capacidad máxima de retener durante algo más de dos horas la atención del espectador está, como es lógico, en el extraordinario guion de Moll y Gilles Marchand. Han escrito juntos siete películas. Toda la minuciosa y exhaustiva investigación que aborda Stéphanie es, obviamente, el reflejo y la traslación de la investigación que tuvieron que hacer previamente  Moll y Marchand. Dossier 137 es el título original del filme, que, en efecto, es cine de dosier, de aportación y tono documental, en el que los métodos policiales  de encuesta se funden  o confunden con las más brillantes y concienzudas muestras del mejor periodismo de investigación. Y la segunda e imprescindible virtud de Caso 137 es, por supuesto, su realización. En escenas generalmente cortas, muy directas y económicas, Moll reúne y narra sin respiro los pasos a dar: el logro y consulta de ordenadores e informes oficiales, los seguimientos e interrogatorios, el hallazgo y análisis nada fáciles de imágenes de móviles y cámaras callejeras de vigilancia... La película no se queda en el caso y sus alrededores, también apunta a ingredientes clave de aquellas furiosas protestas como la discriminación racial o el papel jugado por el hartazgo de las clases medias bajas procedentes de los barrios o poblaciones rurales desatendidas  por el gobierno de Macron.

España. Aunque ahora mismo presente otra cara mayoritaria, es el cine estadounidense el que más suele gotear películas de estas características. El francés, y desde hace mucho tiempo, no va a la zaga. A veces se le suma el italiano . Filmes diversos como El taller de escritura (Laurent Canet, 2017),  Los miserables (Ladj Ly, 2019) o el documental Regreso a Reims (Jean-Gabriel Périot) están más o menos  en  la misma línea en   los últimos años. Dejando aparte algunos  documentales,  pre- cisamente, y, si acaso, alguna serie, en España no es frecuente un cine de ficción  de contenido sociopolítico de carácter analítico que proporcione datos y herramientas para obtener una opinión  y un testimonio histórico  al tiempo que logra una narración impecable y un entretenimiento sin baches.

Manuel Hidalgo. El Cultural, 10-7-2026

domingo, 4 de octubre de 2026

Pedro Almodóvar y Javier Cercas, oficial y caballero de la Legión de Honor francesa

Javier Cercas, Pedro Sánchez, Emmanuel Macron, Brigitte Macron y 
Pedro Almodóvar en el acto de condecoración. (Pedro Clavo/EFE)
Macron condecora en Madrid al cineasta y al escritor por su contribución a la cultura y a la idea de Europa. El presidente Emmanuel Macron, tras pronunciar un discurso como un actor profesional, pidió a Pedro Almodóvar y Javier Cercas que se levantasen de las sillas en las que habían estado junto al atril. El mármol del arco de la parte posterior de la Casa Velázquez  era la escenografía perfecta para el acto de grandeur que la República Francesa celebró ayer en Madrid. Macron se colocó frente al cineasta y el escritor. Al francés el sol le iluminaba la frente mientras los españoles le miraban a los ojos desde menos de medio metro de distancia. Entonces cambió el registro y empleó un tono solemne: la liturgia laica de la patria de la Ilustración  reconoció a dos de las grandes figuras de la cultura española de la democracia. Almodóvar y Cercas ya son oficial y caballero de la Legión de Honor francesa. 

En el primer discurso del acto, Pedro Sánchez había destacado  que los dos autores condecorados han enseñado a "mirar de otro modo a nuestro país y que el mundo nos mire con otros ojos". La familia de Cercas estaba en las primeras filas. También Almodóvar estaba acompañado por su familia: su hermano Agustín al lado del presidente de Gobierno y además Bibiana Fernández, Elena Anaya, Alberto Iglesias y otras figuras de la galaxia de El Deseo. Sánchez imaginó a un espectador francés que descubría a su madre  a través de una pantalla en la que veía a una madre de la Mancha y subrayó la lección de Cercas sobre el pasado. "Nunca es tan sencillo como parece".

El presidente de la República hizo un recorrido completo por la trayectoria vital y profesional del cineasta. Empezó recordando la anécdota infantil de aquel niño Manchego que coleccionaba los cromos de actores que regalaban con tabletas de chocolate (pronunció chocolat con cierto chovinismo culinario), pero se centró en explicar por qué sus películas son un modelo de audacia y libertad: por la presencia del deseo y la transgresión de sus primeros filmes, por el lugar que asigna a las mujeres, a las madres imperfectas y atractivas. Aunque reiteró que el cine de Almodóvar ha sido la crónica de la transformación de la sociedad española, no resistió la tentación de repetir tres veces que el manchego parecía un director francés. "Con su cine ha hecho libertad". Al terminar esa parte pudo leerse lo que Almodóvar, sin gafas de sol, le dijo con los labios: "Merci beaucoup".

"Perfecto ejemplo del hombre europeo": así definió Macron a Cercas- con quien había compartido debate el martes en la Universidad Complutense y a quien obligó a vestir chaqué  en la cena de gala que ofrecieron los Reyes en el Palacio Real-. Al hablar de sus libros, propuso esta interpretación  del motor moral de su literatura: se adentra en las horas más difíciles de la historia, pro en su arte de la novela no entra la desesperanza. Al describir la escena de Soldados de Salamina en la que el soldado Miralles decide no matar al fugitivo Sánchez Mazas, Macron miró de hombre a hombre a Cercas para poner en valor esos personajes que emocionan en su obra: "Héroes que querían serlo". Hubo también un instante para elogiar sus artículos en El País: "Piezas de filosofía, de crítica literaria, de combate político, sobre España y sobre Europa". El europeísmo de Cercas lo hizo suyo al citar una definición  del escritor sobre la Unión Europea: "La única utopía razonable" del continente. 

Al acabar el acto oficial, Macron siguió organizando. Tras la primera foto de rigor, invitó a posar a los familiares y les decía a unos y a otros donde debían colocarse. Al marcharse cruzando el patio de la Casa Velázquez, se iba el último  líder  que ha defendido la idea de una Europa que da sentido a un acto como el de ayer.

Jordi Amat. El País, jueves 1 de octubre de 2026.

sábado, 3 de octubre de 2026

El diseño al poder. Pierre Paulin

El diseñador francés Pierre Paulin.
(Imagen: Micheline Pelletier)

Pierre Paulin  fue al interiorismo  lo que Courrèges o Rabanne a la moda . Trastocó los códigos y decoró con osadía el palacio del Elíseo para varios presidentes. Una muestra reivindica al hombre  detrás de sus formas más icónicas. "El mueble debe. sobre todo, ser útil  y cómodo. Y si en él hay poesía , mucho mejor". Con esta premisa Pierre Paulin  (París1927-Montpellier, 2008), se convirtió en la figura más conocida del diseño de interiores francés, que casi 20 años después de su muerte sigue volviendo a él  como icono del futurismo y, muy a pesar del propio Paulin , del arte pop. "¿Pop, yo ? ¡Ridículo !", decía el personaje, que no escondía su genio. El suyo es uno de esos rostros difuminados por la fama de algunas piezas singulares, con sus coloridas sillas con tejidos elásticos sobre una simple estructura tubular. Aquellas formas orgánicas  revolucionaron  la concepción de los asientos  y pusieron la ergonomía en el centro, pero escondieron el bosque: la obra de un hombre que pensaba no solo en términos de objetos, sino de espacios y arquitectura.

"A él también le interesaba cómo el mueble, gracias a su capacidad textil podía convertirse en un elemento  capaz de transformar los espacios, al igual que la arquitectura", explica Florence Hudowicz, conservadora jefe de patrimonio  en el Museo Fabre de Montpelier. La ciudad  es hasta el 1 de noviembre el escenario de una retrospectiva  sobre la obra de Paulin, a quien dedica en su primera exposición sobre artes decorativas 800 metros cuadrados de espacio  y un centenar de piezas  de la colección familiar del diseñador, pero también de los guardamuebles del Estado. Allí se encontraba , por ejemplo, la sala de fumadores que Paulin creó en 1969 para el presidente Georges Pompidou, restaurada para la exposición en la que se exhibe por primera vez .

Pompidou, un gaullista de derechas de apariencia clásica pero de gustos transgresores quería acabar con el estilo dieciochesco del Elíseo y eligió para ello a alguien con fama de izquierdista. Paulin se negó, pero no por mucho tiempo . "Estaba muy contento porque las condiciones eran muy simples: tenía que ser moderno, con materiales actuales, reversible, desmontable y cómodo", dijo el diseñador, que se ocupó de la remodelación de cuatro salones. Recurrió a tonos neutros y, para el fumadero, hecho eternamente  de mobiliario  y sin paredes  propias, diseñó una sala en foma de jaima , inspirándose en las tiendas de los pueblos nómadas  del desierto. Cuando el joven ingeniero  Valéry Giscard d'Estaing llegó al Elíseo en 1974 mandó retirar  cualquier rastro de contemporaneidad y volvió al estilo de Luis XV. No pudo deshacerse  de la iluminación del comedor : 9.000 tubos colgando del techo que no había quien los quitara. 

Años después, en 1984, sería  François Mitterrand  quien le encargaría  amueblar su despacho. Una pieza que ministros  como Rosely Bachelot o Rima Abdul Malak siguen reclamando hoy. Los Macron usan el sillón Face à Face, repintado de azul por gusto de Brigitte Macron.

Aquel gesto de Pompidou no fue un capricho aislado, sino el reflejo de una década que confiaba plenamente en el progreso. El optimismo convivía con un trasfondo bélico constante y con las primeras revueltas sociales  del Mayo del 68 y el diseño fue el lenguaje que mejor tradujo esa tensión  entre la angustia y la confianza  en el porvenir. Courrèges escandalizaba con la minifalda, Rabanne vestía el cuerpo  con materiales que parecían de otro planeta... y Paulin hacia lo propio con los interiores. Nacido en el París de entreguerras y formado en plena reconstrucción de Europa, pertenecía ala generación  que se conocía como los jóvenes lobos del diseño francés una camada empeñada en romper con el mueble tradicional  para encontrar formas que, por fin, se adaptaran al cuerpo humano...

María Valderrama. El País Semanal, 20 de septiembre de 2026.

viernes, 2 de octubre de 2026

Auge de los festivales literarios en España: el espectáculo del libro

Festival de las Ideas en Madrid 2026. (Andrea Comas)

A lo largo del año se suceden en todo el país cerca de un centenar de estas citas culturales que buscan una conexión directa de los lectores con sus autores favoritos. Algunos autores se caían de la lista, muchos otros se debatían sobre qué hacer. Sus motivos eran políticos y en el centro del debate estaba la procedencia del dinero que hacía posible la reunión internacional de artistas, músicos, escritores, cineastas, arquitectos  o coreógrafos. Era 1972  y los Encuentros de Pamplona, financiados por la familia Huarte, propietaria de la constructora que levantó el Valle de los Caídos, parecían tener a todos en contra: al Gobierno de Franco, a la Iglesia católica y al Opus Dei, el Partido Comunista de España y a la banda terrorista de ETA. Aquellas jornadas, a pesar de todo, incluidos dos atentados, salieron adelante y marcaron historia, porque en la capital navarra se dieron cita 350 creadores  que llenaron las calles  de acciones, celebraron  charlas, conciertos y proyecciones. Fue algo insólito y único  que marcó un hito en la cultura española, como recuerda al teléfono  el ensayista y poeta Ramón Andrés.

Aunque estaba previsto que aquella cita cultural de Pamplona se celebrase con periodicidad anual, tuvo que pasar medio siglo  para que renaciera, bajo la dirección  de Andrés y financiado por el Gobierno de Navarra, en 2022. Desde entonces se ha convertido en una bienal en la que convergen escritores, pensadores, sociólogos, músicos, artistas, cineastas y poetas. La tercera edición  de esta nueva etapa  se celebrará del 2 al 12 de octubre y contará con la presencia  de Björn Schmelzer, Emilio Gentile, Robert N. Proctor y Barbara Stiegler, entre otros. "Hoy se vive un momento de efervescencia de festivales", apunta Andrés, quien sostiene que algunas de estas citas corren el peligro de acabar convertidas en "un cajón de sastre". Por eso, reivindica un trabajo "más artesanal" y un ritmo menos acelerado de la bienal.

Lo cierto es que en España en 2026 se celebrarán más de 90 festivales con charlas públicas que, en la mayoría de los casos , son gratuitas. La polémica en estas citas no es cosa del pasado, como demuestra lo sucedido esta semana en la tercera edición del Festival de las Ideas de Madrid, cuando en vísperas de su inauguración , más de 30 invitados mandaron una carta en la que ponían como condición para su participación que el patrocinador, la empresa Allianz, se retirara por su vinculación con Israel  al ser tenedora  de bonos de Estado de ese país. La firma aseguradora se retiró el martes y el festival finalmente se está desarrollando este fin de semana con cerca de un centenar actividades en las que participan, entre otros, Zadie Smith, Vijay Prashad, Lydia Cacho o Sergio del Molino." Los festivales son seres vivos", defiende Cristina Fuentes La Roche, directora internacional del Hay Festival Foundation , organización  que desembarcó en España en 2003. "Trajimos un modelo muy anglosajón, donde este tipo  de encuentros  que pretenden presentar ideas  a través de conversaciones  empezaron a popularizarse tras la II Guerra Mundial".

El Hay Segovia ha cumplido 22 ediciones este septiembre, con cerca de 7.200 asistentes a sus actividades el pasado fin de semana. "Muchos me decían que aquí  no iba a funcionar , que era imposible  que el público pagara, pero no ha sido así". "En cultura cuanto más mejor. Se han desarrollado  algunas sinergias con otros festivales y somos respetuosos, pero hay una cierta competencia financiera", reconoce Fuentes. "Público hay, porque hay ganas de un tipo de ocio en el que confluyen muchas personas e ideas distintas. En un mundo divido como el que vivimos, estos espacios permiten investigar distintas ideas. No hay mejor espectáculo que una buena conversación"....

Andrea Aguilar. Madrid. El País, domingo 20 de septiembre de 2026

jueves, 1 de octubre de 2026

'Le Monde': "Nuestro modelo de negocio es la independencia"

Louis Dreyfus, presidente del grupo Le Monde. (Imagen: Delporte)

Aquí no había nada en 2014. O más bien, solo un agujero  y un periódico  que había pasado por un periodo de quiebra técnica. La sede del grupo de Le Monde terminada poco antes de la pandemia, está concebida como un edificio puente de cristal. Una gran estructura arqueada  que cruza sobre un espacio público y las vías ferroviarias junto a la estación Austerlitz. Pero sobre todo como una declaración  de intenciones en pleno centro de París de un periódico que logró reponerse  a una parada cardíaca, reflotar  su negocio y convertirse en un artefacto empresarial  controlado por una fundación y sus propios empleados. 

Ningún despacho tiene puerta. Ni el del director editorial, ni el del empresarial, cargo que ocupa desde 2010 Louis Dreyfus (Boulogne-Billancourt, 55 años), que además se encargó de supervisar las obras del nuevo edificio porque los nuevos propietarios quisieron que desde la primera piedra partiese la idea de un nuevo modelo de negocio y editorial. "Es importante estar en el centro de París, reunir aquí a todas las empresas del grupo y sus equipos", señala en una entrevista en El País. "El sentimiento de pertenencia así es más fuerte", insiste.

P.- Le Monde estaba casi en quiebra cuando llegó. R.- En verano de 2010, Pierre Bergé, Matthieu Pigasse y Xavier Niel tuvieron que adelantar 10 millones de euros de su bolsillo para pagar los salarios. Ser propietarios de nuestro inmueble es muy importante. Marcharse fuera del centro como les ocurre a muchos grupos de prensa, es una mala idea. Ahorras primero pero agotas a la Redacción. Tiene que haber un entorno agradable para que los periodistas tengan ganas de encontrarse, compartir información, comentar, editarse... Además, es una declaración de intenciones para los parisienses: Le Monde tiene buena salud y está en el centro de la capital.

P.- ¿Qué estrategia siguieron para pasar de la quiebra a aumentar los beneficios, la plantilla -pasaron de tener 310 periodistas a 570- y llegar en 10 años a 700.000 suscriptores, entre papel y digital? R.- Cambiamos el modo de gobernanza en el que antes los periodistas tenían demasiado peso. Decidimos que mantendrían su poder y su derecho de veto en la cuestión editorial, pero no en la cuestión empresarial. Además decidimos que el futuro era la edición digital y lo desarrollamos. Si queremos que la gente pague por la información, no puede caber duda de que esa información es mejor que la gratuita. Es decir, más periodistas para tratar más temas, pero que tengan tiempo para estar en el terreno, trabajar, distinguirse de las agencias.

P.-Eso lo escuchamos siempre los periodistas  cuando llega un jefe nuevo. Pero la realidad, la actualidad, muchas veces va por otro camino. R.- En nuestro caso los números están ahí. Está bien que no me crea porque es periodista, pero aquí hay casi el doble de gente. Es verdad que reestructuramos, cerramos una imprenta que perdía mucho dinero, reducimos el número de personal no periodista e invertimos en digital. Muy pocos franceses pueden abonarse a varios periódicos. Y nosotros lideramos ese proceso y obtuvimos muchos abonados.

P.- Le Monde es un periódico particular, con una visión del mundo, una ideología si quiere muy concreta. Muchos franceses no la comparten. ¿Cómo es el retrato de su lector? R.- La mitad de nuestros nuevos abonados tiene menos de 34 años. El punto en común es un nivel alto de estudios, cuadros dirigentes, intelectuales, profesores... La edad media es de unos 44 años. Hemos invertido mucho en los formatos para jóvenes para evitar un repliegue alrededor de una élite que pagaría cada año un poco más, pero que impediría mirar al futuro. Hay que crecer en la difusión: llegaremos a un millón de suscriptores. Así que intentamos hablar mucho a la gente que puede tener una percepción errónea de lo que hacemos sin habernos leído. Lectores que creen que somos demasiado serios, o que tenemos una determinada ideología. Trabajamos en redes, YouTube, audio...

P.- Francia está tan polarizada que a veces es difícil no ser víctima de ese blanco y negro. R.- El problema es la pérdida de confianza hacia todas las instituciones y poderes. Si los lectores no confían en nosotros, dejarán de pagar y se acabará el modelo de negocio porque el 70% de los ingresos vienen de los lectores. La mayoría de nuestro capital está en una fundación y el resto es propiedad de nuestros empleados. Cada año publicamos dos páginas con las cuentas y la estrategia del accionariado, y todo lo que ganamos lo invertimos.

P. ¿El modelo es como el de The Guardian? R.-Salvo que el Scott Trust de The Guardian tenía1.000 millones de libras para financiar pérdidas. Nuestra fundación las cubre, pero no tiene ese dinero. Hay que crearlo. Y el principal modelo de negocio es la independencia. Por eso hemos introducido nuevas cláusulas. Hay derecho de veto de los empleados al nombrar a un director, y también cuando se despide antes de terminar su mandato de seis años.

P.- Acaban de publicar un sondeo inquietante que muestra ira, división y ganas de cambio en Francia. Los extremos. R.- Será un año muy conflictivo. Es el principio de la campaña, pero hay muchas posibilidades que dentro de un año, sea quien sea el Gobierno, tengamos una bajada muy fuerte del apoyo del Estado a los medios.

Daniel Verdú. París. El país, domingo 27 de septiembre de 2026.

miércoles, 30 de septiembre de 2026

Marion Cotillard: "Respetémonos más para acabar con este mundo tan violento"

Marion Cotillard.

La actriz francesa encarna a una mujer que fue activista revolucionaria en la Película de Nicole García: '7:40 ce matin-là /Milo

Marion Cotillard ha aterrizado esta misma mañana en el festival de San Sebastián donde ha estado firmando autógrafos  y se ha hecho fotos con sus numerosos admiradores, para presentar a competición '7:40 ce matin-là/Milo,  película dirigida por Nicole García en la que interpreta a Alice una mujer que llega a una tranquila ciudad de provincias en busca de Milo, un joven mecánico  de un garaje cercano con el que le une un pasado que nunca ha dejado atrás.

Alice emprende  en ese lugar una nueva etapa después de pasar 20 años en Quebec y acepta trabajo como camarera de una cafetería cercana al taller de Milo. Pero, en realidad sus motivos son otros y guarda un pasado en prisión por pertenencia  a un grupo revolucionario de la izquierda anticapitalista en su juventud. "Por desgracia la violencia llama a la violencia, y es complicado juzgarlo. Hay una triste lógica entre esta violencia revolucionaria  que viene de una reacción a otra violencia  que quizá se cite menos y este menos clara, es la violencia que ejerce una política. Y la reacción violenta es, a mi parecer lamentablemente lógica", ha explicado la actriz francesa en rueda de prensa a la que ha acudido elegantemente vestida con una camiseta blanca amplia adornada con un collar de doble vuelta y una falda negra de volantes.

"Hay personas que quieren hacer cambiar las cosas, como en la actualidad los grupos ecologistas, ha remarcado, y cuando uno llega a cierto nivel de cólera y frustración  a veces es difícil tener creatividad y no sacar ese odio de manera violenta"."Puedo comprenderla, aunque esto no signifique que lo valide y espero que podamos avanzar hacia algo creativo".

Nicole García ya dirigió a Cotillard hace una década en el drama romántico El sueño de Gabrielle. Cotillard ha asegurado que aceptó hacer el papel de Alice en primer lugar por volver a colaborar con Nicole. "Rodamos hace 10 años y fue una experiencia maravillosa". Y además, en esta película hago un papel de madre que es crucial, y con un hijo tan mayor", al que da vida el canadiense Théodore Pellerin. En palabras suyas: "Cuando una es madre las prioridades cambian y ya no se toman las mismas decisiones que cuando una no tiene hijos porque tienes que ocuparte de un nuevo ser que necesita amor y protección. Yo creo que más allá de sus ideas, Alice siente un amor infinito por su hijo y lo protege a su manera pero se encuentra embarcada en ese deseo de cambiar el mundo y es algo que es muy importante para ella  y la vida hace que se acabe desviando de su camino de madre. Es una elección muy difícil que hace 20 años antes que la conozcamos en la película cuando da a su hijo en adopción. Pero después de pasar tanto tiempo en prisión lo que queda al final es el deseo de ser madre", reconoce sobre su personaje...

Cotillard regresa al certamen donostiarra cinco años después de alzarse con el Premio Donostia en una edición en la que proyectó su trabajo como coproductora del documental Bigger than us, que seguía  a jóvenes activistas de todo el mundo en su lucha contra el cambio climático. "Conozco muy bien la ciudad, el pasado mes de agosto pasé por aquí porque quería ver el eclipse  y me alegra mucho poder vivir el festival ahora de otra manera presentando una película en competición"

Por su parte, Nicole García ha añadido que esta película comenzó a gestarse en la pandemia cuando tenía  que haber hecho una obra de teatro pero "se fue a pique" por el Covid-19. Esta triste. Todo el mundo encerrado, y por videoconferencia empezamos a crear esta historia que es muy especial para mí. La cineasta ha explicado que le interesó el personaje de una mujer con un pasado político en su juventud que es madre porque política y maternidad  son dos planos totalmente opuestos, muy difíciles de unir porque provocan mucha culpabilidad en las mujeres, incluso ahora.

Astrid Meseguer. San Sebastián. La Vanguardia. Cultura , 24-9-2026.

martes, 29 de septiembre de 2026

"Passer d'un rêve à l'autre"

Instalación de Laure Prouvost en la Bienal de Lyon.
(Imagen: Blandine Soulage- Bienal de Lyon/Adagp, Paris 2026)

La Bienal de Lyon recupera la noción de "economía poética" de Robert Filliou, artista y teórico francés vinculado a Fluxus, en una edición que habla de trabajo, intercambio y valor. Nueve nombres españoles participan. 

Cuesta imaginar un centenario para un artista que se pasó la vida burlándose de las fechas fijas y los monumentos. Y, sin embargo, este año le habría tocado  a Robert Filliou (1926-1987). Nacido en Sauve, cerca de Nîmes, quiso en 1963 asignarle al arte una fecha de origen: según su propia mitología nació hace un millón de años, cuando alguien dejó caer una esponja seca en un cubo de agua, y eso ocurrió, precisó él, un 17 de enero, la misma fecha que la suya. Después de la guerra fue obrero de Coca-Cola en Los Ángeles, obtuvo un posgrado de Economía y, entre 1952 y 1954, trabajó en Seúl  para la Agencia de la Reconstrucción  de Corea de la ONU. Formó parte del entorno del Fluxus y en 1966 formuló  sus Principios de economía poética: imaginación, trueque y fiesta permanente, en lugar de rentabilidad.

La comisaria Catherine Nichols no ha preparado ningún aniversario redondo: han preferido volverlo omnipresente (hasta 16 obras) en su apuesta por la nueva edición de la Bienal de Lyon titulada Passer d'un rêve à l'autre (pasar de un sueño a otro). Australiana instalada en Berlín, dirigirá, a partir de ahora Manifesta, la bienal nómada europea que ya comisarió en Kosovo. Para Lyon ha seleccionado 400 obras de 120 artistas de 42 países, con una presencia especialmente amplia de Oceanía, además de franceses, belgas, alemanes (muchos afincados en Berlín) y españoles.

Lyon es, por accidente geográfico, la ciudad de la confluencia: el Ródano y el Saona se funden en el extremo sur. Aquí las obras de arte no fluyen con la misma facilidad, y esta edición ni siquiera dispone del tiempo de siempre: tres meses en lugar de cuatro, en un contexto presupuestario más tenso y por un calendario dictado por Les Grandes Locos, antiguo complejo  de mantenimiento ferroviario convertido en espacio cultural. Su gran nave, atestada de contenedores que hacen de salas, impone sus condiciones. El recorrido resulta poco confortable y puede producir un sensación  casi claustrofóbica. 

El texto que Nichols firma para el catálogo es, de largo, su mejor aportación: denso y emotivo, convoca a Walter Benjamin y los pasajes parisienses, invernaderos de escaparates donde el paseante, al no comprar se volvía él mismo  mercancía. De ahí nació el surrealismo y, antes, dadá. En Lyon el linaje sale torcido: el padre sigue siendo el gesto dadá de Flliou; la madre ya no es el sueño burgués, es el trabajo clandestino del traboule, esos pasadizos por los que los canuts, los obreros y tejedores de la seda de Lyon, llevaban los tejidos al resguardo de la lluvia, también usados en los motines del siglo XIX y, más tarde, como rutas de fuga contra la Gestapo.

El traboule le ha dado a Nichols más que una metáfora: una táctica. Se toma atajos de un museo a otro, cruzando colecciones que no pedían entenderse. Minerales de azufre, animales disecados y gatos egipcios momificados salen del Musée des Confluences para convivir con piezas de artistas maoríes. Y, en el Musée des Tissus los guiñoles dialogan con los animales sacrificados de Anette Messager y Pascal Bernier. Estetizar, sacarle a un museo de historia natural o de artes decorativas un vocabulario que no fue pensado para exponerse como arte.

La "economía poética" suena magnífica en el dosier y algo menos cuando se repara en quien la paga; un patrocinador habitual de la bienal, Thierry Ehrmann, fundador  de La Demeule du Chaos, un museo du Chaos, un museo contemporáneo a cielo abierto cerca de Lyon, que alberga además la sede de Artprice/ Artmarket, gran proveedor de información del mercado del arte, participa en la producción de la pieza del bosnio-romaní Selma Selman: garras de grúa, las mismas que su familia usa para desguazar la chatarra, transformadas en amenazadoras flores de metal. El índice de precios del mercado sufragando a una artista cuyo tema es el valor extraído del trabajo.

Esta bienal sobre la economía más allá del valor monetario es, en la práctica permeable al capital privado, así como a la financiación pública. Buena parte de las obras se produce con apoyos de los gobiernos de origen, algo que también condiciona la geografía final de la exposición. Más discreto pero menos eficaz, es el circuito privado: no pocos comisarios llegan a esos estudios de la mano de plataformas de coleccionistas que organizan y financian el viaje. Catapulta, plataforma privada  financiada por mecenas  y fundaciones para impulsar la proyección internacional de la escena española, organizó en junio de 2025  un viaje de investigación  de Nichols para conocer una docena de estudios de artista en Madrid, Barcelona y Bilbao. Nueve de ellos, de Lara Almarcegui y Karlos Gil a Álvaro Urbano y Laia Estruch forman parte de esta bienal. El trueque y el regalo de Filliou servidos en la fiesta de los coleccionistas, pero con peaje simbólico: quien facilita el encuentro también puede acabar beneficiándose de la circulación y valoración de la obra...

Angela Molina. Babelia. El País. sábado 26 de septiembre 2026

lunes, 28 de septiembre de 2026

"Jim Queen" Una sátira "queer"

Un popular influencer gay parisino resultado infectado por un extraño mal: la heterosis -es decir, una enfermedad que te convierte en heterosexual-. Y para conseguir salvarse -también a todos sus compañeros desahuciados por el mismo motivo -comienza un recorrido por el París gay en busca de una cura, con la única ayuda de un joven virgen que no ha salido del armario y que hijo de una política conservadora de una formación de extrema derecha. 

Es difícil que la ópera prima como directores en el largometraje de Marco Nguyen y Nicolas Athane tuviese un argumento más loco a la par que lúcido. Y es que si la sipnosis de Jim Queen no basta para llamar la atención, súmele el espectador que se encuentra ante una animación adulta de calidad, donde los colores llamativos, el carácter festivo y los números musicales son el envoltorio de una sátira que destila ironía en cada línea de un guion muchísimo más trabajado de lo que su aparente frivolidad pueda hacer pensar. 

Jim Queen es una película singular, una animación queer gamberra, ingeniosa y original que retrata con mucho humor y autocrítica las paradojas internas de la comunidad LGTBIQ+. Los clichés de la vida gay en París son extrapolables, y su crítica de culto al cuerpo y de los estereotipos gais y heterosexuales van de la mano de su defensa de la diversidad, la tolerancia, la libertad, el derecho del amor al goce, en una comedia festiva  que abandera la empatía frente a los avances actuales de la deriva conservadora que amenaza los derechos heroicamente conseguidos por el colectivo.

Preestrenada fuera de concurso  en un pase de media noche del Festival de Cannes, el éxito de su primera proyección alimentó la curiosidad por una película que de primeras podría pensarse destina a un nicho muy concreto de mercado, pero que va mucho más allá , apuntando maneras de filme de culto fuera de circuito de cine comercial.

Sabela Pillado. La Voz de Galicia, domingo 6 de septiembre de 2026.

domingo, 27 de septiembre de 2026

Emilia y Emilio

Hay escritores que tienen vidas o maneras de ser tan pintorescas que más bien parecen personajes de otros escritores. Siempre me ha dado la impresión de que este era el caso, por ejemplo, de Emilia Pardo Bazán, de quien se cumple estos días un aniversario. De lo que no estoy seguro es de quien sería el autor de doña Emilia. A veces pienso que podría ser Valle Inclán. A la aristócrata carlista que fue de joven no me cuesta nada imaginarla en las páginas amarillentas de las Sonatas como un interés sentimental del marqués de Bradomín. Otras veces la veo, en cambio, como un personaje de Clarín: la señora de provincias que se expresa mediante recetas de cocina, frustrada como Ana Ozores de La regenta y que a diferencia de ella se emancipa y se hace escritora. Pero entonces esa escritora desmesurada, fumadora y rebelde, nuestra condesa descalza -y aún calzada- me parece que encajaría mejor aún como un personaje de reparto en el Madrid castizo, garbancero y cotilla de Galdós. Es una teoría esta con interesantes implicaciones, porque, como de todos es sabido, Galdós y doña Emilia tuvieron un romance, con lo que esas cartas algo subidas de tono que les escribía ella a él se las escribiría Galdós a sí mismo. 

Pero hay otra hipótesis más verosímil, que es por la que yo me inclino. La de que la Pardo Bazán sea una creación del novelista francés Émile Zola. Le habría dado su propio nombre y la habría inventado para meterla en la serie de los Rougon Macquart, sin encontrar luego sitio para ella. Ciertamente es un personaje bastante zoliano este de la condesa que se hace feminista y lucha por convertirse en escritora en un mundo de hombres y de envidias literarias. Pero como no pudo entrar en ninguna de sus novelas, Zola la puso a escribir La cuestión palpitante, un ensayo sobre él mismo, sobre el propio Zola, en el que hace que Emilia elogie y a la vez critique a Emilio. Pero aquí a la hipótesis yo le daría un giro pirandeliano. Una  vez creado el personaje se le escapa a Zola de sus manos y escribe por su cuenta La tribuna, que es una novela en el estilo de Zola pero mejor que las de Zola..

 Y es en este punto donde la hipótesis llega al clima narrativo. Emilia viaja a Francia y en el círculo de Edmond de Goncourt se encuentra con Zola. La tensa reunión del autor con su personaje se produce en Auteuil, donde Goncourt tiene su segunda residencia. Es la corte literaria del París finisecular. Allí está el gran Alphonse Daudet, autor de los célebres Cuentos del lunes, siempre afable e irónico. Está el joven Maupassant, que a Pardo Bazán le parece fogoso como un potro suelto. Está el sombrío y decadente Huysmans, de ojos azules y aspecto enfermizo, con un cigarro fino siempre entre los dedos amarillentos. Y está el propio Zola, que a Emilia le parece sorprendentemente corpulento, de cara redonda y mirada inquisitiva. Hay que imaginarse una escena apócrifa en la que Zola invita a Emilia a salir al exterior para tener un aparte con ella. En la campiña de Auteuil, ese paisaje que estaban ya pintando los impresionistas porque era lo más cerca de la capital que les quedaba el campo, ya se insinúa la primavera.

"Señora mía, creo que no ha entendido usted cuál es su lugar", le dice Zola a la Pardo Bazán. "Mi querido amigo -le responde ella-, creo que es usted quien no ha entendido cuál es el suyo". Zola enmudece. Su rostro adquiere una inesperada palidez. En su mente acababa de instalarse una sospecha. La de si, al final, no será él un personaje de la futura autora de Los pazos de Ulloa.

Miguel Murado. La Voz de Galicia, domingo 13 de septiembre de 2026.

sábado, 26 de septiembre de 2026

El sur de Francia donde nació el impresionismo

El fuerte de Antibes. Monet, 1888.
En el nacimiento del impresionismo y sus derivados -fauvismo o puntillismo- tuvieron un fuerte papel los paisajes de la Provenza y la Costa Azul que a tantos artistas encandilaron.

Menton y Antibes. Claude Monet y la luz. A pocos kilómetros de la frontera con Italia, Claude Monet encontró una ciudad plagada de jardines entre la montaña y el mar. Menton enamoró al artista por su clima cálido y sus destacados monumentos, como la basílica de Saint-Michel, construida para la gran colonia rusa asentada en la Costa Azul. Pero a Monet como miembro del impresionismo que fue, lo que de verdad le cautivó fueron sus paisajes, como el cabo Martín, inmortalizado en su cuadro La pointe du Cap Martin, Años después el artista residió en Antibes, a una hora de Menton. Pintó alrededor de cuarenta cuadros en cuatro meses, cautivado por esta "pequeña ciudad fortificada, bañada por el sol", según la describió él mismo. En su casco antiguo se esconden tiendas gourmet, galerías de arte, talleres de artesanía y la Comuna Libre de Safranier, que promueve la tradición de un barrio de origen medieval y preserva la vida en comunidad.

Cagnes-sur-Mer. El rincón de Auguste Renoir.  Auguste Renoir llegó a Cagnes-sur-Mer movido por los suaves inviernos del Mediterráneo. Se instaló en Domaine des Collettes, una finca plagada de olivos y naranjos que es el actual Museo Renoir, escenario del último robo de arte acontecido en Francia. Desde allí, "el pintor de la felicidad" poseía una vista privilegiada de Haut de Cagnes, la parte más antigua de la ciudad, aunque lo que de verdad destaca de esta localidad so sus3,5 kilómetros de costa.

Aix-en Provence.La ciudad natal de Paul Cézanne.  El artista posimpresionista, considerado el precursor del cubismo, nació y murió en Aix-en-Provence, por lo que gran parte de la ciudad  conserva su huella. De hecho, se puede recorrer siguiendo las "C" que marcan cada una las residencias del artista. También destaca la catedral de Saint-Sauveur, la cual se cuenta que está construida sobre un templo dedicado al dios Apolo. El casco histórico de la ciudad  está formado por sinuosas calles plagadas con más de 130 fuentes y estatuas en las esquinas de los edificios, un elemento arquitectónico muy común en el sur de Francia. Tiene diferentes usos como servir de oratorio urbano , proteger frente a las epidemias y ayudar a orientarse por las pequeñas calles. Pero la principal musa de Cézanne fue la Sainte-Victoire, una gran montaña a la que  están apegados los habitantes de Aix. Era uno de sus rincones más frecuentados y llegó a pintarla más de 80 veces. El artista caminaba quince minutos desde su estudio hasta un enclave con vistas a esta montaña, conocido ahora como el Terreno de los Pintores y donde se pueden ver recreaciones de varias pinturas de la Sainte-Victoire realizadas por Cézanne. Curiosamente fue en este enclave en donde encontró la muerte, puesto que el artista se encontraba aquí  cuando fue asolado por una furte tormenta. Permaneció en cama hasta que murió a los pocos días por una neumonía.

Arlès y Saint-Rémy-de Provence. La cura de Van Gogh. Vincent Van Gogh llegó a Arlès cansado del bullicio parisino. El artista neerlandés encontró en esta localidad la luz, el cielo azul y los colores que tanto marcarían su estilo  pictórico. Aquí pintó algunas de sus obras más conocidas, como Los girasoles, El dormitorio en Arlès o Terraza de café por la noche, en la que retrata el que ahora se conoce como Café Van Gogh. La ciudad destaca por sus Arenas, construidas hace más de 2.000 años, aunque también son dignos de visitar los otros monumentos romanos de Arlès, Van Gogh pintó más de 300 cuadros que no serían famosos hasta después de su muerte, se peleó con su amigo Paul Gauguin y se cortó parte de la oreja. Tras este episodio, el pintor posimpresionista ingresó voluntariamente  en un sanatorio en Saint-Rémy-de-Provence, a 40 minutos de Arlès. Desde la ventana  de su dormitorio, pintó su obra más reconocida, La noche estrellada. La localidad ofrece una ruta en la que se puede observar el entorno a través de las últimas obras pintadas por el artista.

Saint-Tropez. De Paul Signac al lujo actual. Poco después la muerte de Van Gogh, Paul Signac también huyó de París hacia el sur. Llegó en 1890 a Saint-Tropez, a bordo de su yate, L'Olympia. Por aquel entonces solo era un pequeño pueblo de pescadores -faltaban casi 80 años para que se convirtiese en el destino de lujo que es ahora-, pero sufeciente para Signac se enamorase de su luz y colores. Fue allí donde dio origen al puntillismo junto a Georges Suerat, una historia narrada en las paredes del Museo de la Anunciación, una capilla del siglo XVI. Pero el puerto de Sant-Tropez tampoco deja indiferente, puesto que él conviven yates de lujo con barcos tradicionales. A pesar de ser el destino de la jet set, la ciudad es fiel a sus habitantes. En Sénequier se puede ver tanto a turistas como a locales degustando el vino rosado y la tapenade, una pasta de aceitunas con alcaparras y anchoas.

Niza. El legado de Matisse y Morisot. "Cuando me di cuenta de cada mañana vería esa luz, no podía creer mi suerte", así describió  Henri Matisse, originario del norte, lo que le provocaba de Niza. En esta ciudad desarrolló su obra puntillista que aprendió de Seurat y Signac. El mar azul y sus amplias calles también fueron de inspiración para Berth Morisot, la primera mujer impresionista. Estos artistas convivieron con los primeros turistas ingleses quienes dieron nombre al Promenade des Anglais, el paseo marítimo de ocho kilómetros de Niza, porque los locales consideraban  que solo los ingleses podían estar tan locos como para andar pegados al mar. Si uno pasea por el casco antiguo de la localidad llegará a la colina del Castillo. En lo alto se encuentran los restos de lo que fue la ciudadela y una impresionante cascada artificial.

María Vila, La Voz de Galicia, sábado 19 de septiembre de 2026.