
El yate Saint Michel III de Julio Verne en una de sus escalas en Vigo.
El mar fue una de las grandes pasiones del escritor francés. Después del éxito de sus dos primeras historias, el escritor cambió París por el pequeño pueblo de pescadores de Le Crotoy, en la costa norte de Francia. Allí compró su primer barco, 1868, un pequeño yate bautizado Saint-Michel por su hijo. En las excursiones por la costa que hacía en él, Verne acabó su primer volumen de Veinte mil leguas de un viaje submarino y sus novelas Aventuras de tres rusos y tres ingleses en la África austral y En el país de las pieles.
En 1876, gracias a las ganancias de la adaptación teatral de Veinte mil leguas de viaje submarino, Verne se hizo con su segundo barco, el Saint Michel II. Pero en un año se quedó pequeño y le llegaron noticias de que el marqués de Préaulx iba a vender su lujoso yate Saint Joseph.
Comprado por el marqués por 100.000 francos de la época, Verne se hizo con el yate en noviembre de 1877 por 55.000. El nuevo barco fue bautizado, cómo no, como Saint Michel III. En 1878, Verne realiza su primer gran viaje a bordo de su nuevo barco, saliendo en mayo hacia el Mediterráneo. La primera escala del viaje tenía que ser en Lisboa, pero el mal tiempo hizo que Verne y su tripulación decidiesen resguardarse en la ría de Vigo. El sábado 1 de junio de 1878, el Saint Michel III entraba en la ría por la boca norte, mientras que por el sur lo hacía la fragata francesa Flore.
Las autoridades viguesas lo recibieron a él y a sus acompañantes, con honras. En aquella época la Reconquista se celebraba en la primera semana de junio. Verne anotó en su cuaderno de viaje: "Fiesta por la independencia recobrada en 1809 sobre los franceses. Fuegos de artificio. Música. Admisión en el casino. Iglesia reciente, susurros, no hay sillas".
Por la noche, Verne y sus acompañantes, incluyendo al comandante de la Flore, gozaron de una verbena en el Campo de Granada, la actual plaza del Rey, con banda de música y pirotecnia. El diputado Duval, uno de los acompañantes de Verne, relató: "En el lugar de la fiesta muy bien iluminada con farolillos, hay una multitud tan grande que parece que estamos en una ciudad de 150.000 almas, cuando en realidad son 15 o 16.000 (...) Hay dos bandas de música subidas sobre tarimas, fuegos artificiales de los más bellos, cantidad de bombas de todo tipo".
Al día siguiente, Verne fue invitado por el comandante de la Flore a recorrer la ría visitando el escenario de la batalla de Rande. En sus anotaciones se puede leer: "Domingo 2 de junio. Barco de vapor. Fondo de la bahía. Galeones. Un verdadero fiordo. Graneros de maíz. Naranjales". Después de la comida Verne visitó al gobernador de Vigo y conoció los alrededores de la ciudad. La Reconquista no era la única fiesta ese fin de semana. Por la noche asistieron a la procesión del Cristo de la Victoria, hoy en día se celebra el primer domingo de agosto. El lunes por la tarde, el Saint Michel III dejó Vigo con destino a Lisboa, desde donde escribió a su amigo y editor Pierre-Jules Hetzel: "Ya hablaré con usted de los lugares que visitamos: todo, en verdad, es muy hermoso, y nos acogieron muy bien por todas partes". El crucero de Verne continuó hacia el sur y durante este viaje, el escritor completó las novelas Héctor Servadac y Un capitán de quince años.
El escritor volvió al Mediterráneo en 1884, por primera vez con toda su familia al completo: su esposa, Honorine, y su hijo, Michel . Una avería en la caldera del Saint-Michel III le obligó a realizar una parada de emergencia en Vigo el 17 de mayo para repararla. La visita se extiende durante cuatro días la caldera la arreglaron los trabajadores del industrial y el inventor Antonio Sanjurjo, que tenía un taller en un pequeño astillero en el Arenal. Las concisas notas de Verne dejan por escrito lo que le supuso la compra de carbón para el barco o el aprovisionamiento de agua, incluido el precio del café que se tomó en la plaza de la Constitución. El 21 de mayo, el Saint Michel III dejó la ciudad de Vigo para continuar su viaje por el Mediterráneo, con escalas en Argel, Malta o Nápoles. Esta sería la última visita de Verne a la ciudad olívica. Sus problemas financieros le obligaron a vender el Saint Michel III en febrero de 1886 por unos 23.000 francos, menos de la mitad de lo que pagara por su adquisición nueve años antes.
Juan A. Oliveira. La Voz de Galicia, domingo , 17 de mayo de 2026.





















