Los informes de Enrico Letta y Mario Draghi sobre el mercado único y la competitividad, respectivamente, son las Tablas de la Ley con las que la Comisión Europea vaga por el desierto global de guerra e incertezas sobre el papel de Europa en el mundo. Por ello, la UE ha propuesto una ambiciosa agenda para simplificar y desregular la Unión: una Europa, un Mercado. Este "mercado único para regularlos a todos", parafraseando a Tolkien , recibió el visto bueno de los Estados miembros el pasado marzo. Su impulso formal llegó en el Consejo Europeo informal de abril, celebrado en Chipre donde la Comisión, el Parlamento y el Consejo acordaron una hoja de ruta para hacerlo realidad a finales del 2027, "Es la prioridad absoluta de la Comisión y, con este plan tenemos el camino despejado", explico la presidenta de la Comisión, Ursula von der Leyen.
¿Qué busca una Europa, un Mercado? Según explica el Ejecutivo comunitario, se quiere fortalecer la competitividad, resiliencia y autonomía estratégica de la UE a través de cinco áreas: avanzar en el mercado único, simplificación legislativa y burocrática, autonomía y accesibilidad energética, renovación industrial y movilidad de inversiones. Estas áreas engloban varias propuestas estrella del mandato de Von der Leeyen hasta 2029.
Empresas Paneuropeas. Un ejemplo es EU Inc., el régimen número 28 para crear empresas paneuropeas de forma digital simple y económica. La intención del Ejecutivo es que entre en vigor en el 2027 y se apoyará en otros planes como la Cartera de Empresas Europeas, una plataforma para presentar y compartir documentación entre todas las administraciones; la promoción del talento comunitario; la Unión de Ahorros e Inversiones. Habrá un décimo paquete para la IA y se han solicitado otros en áreas determinadas; el eurodiputado del PP Francisco Millán Mon ha reclamado uno para la política pesquera similar al presentado para la PAC. También se espera una revisión en profundidad del acervo comunitario para eliminar duplicidades e inconsistencias.
La industria tiene otro lugar importante en estas reformas. Ante su declive, se está perfilando un mapa de debilidades estratégicas. También se prepara un paquete de soberanía tecnológica, salvaguardas para introducir productos en el mercado único y un sistema de preferencias europeas. Esto no se puede lograr sin la autonomía energética, donde aparte de promover la transición energética y las redes europeas, se revisará el comercio de emisión de carbono. El Gobierno español ha mostrado su oposición a cualquier disminución en los objetivos de descarbonización.
El plan cuenta con un apoyo generalizado, especialmente de gobiernos y poderes económicos críticos con el marco legislativo rígido. Por ello, un temor de sus detractores es que se desprotejan objetivos sociales, laborales o climáticos a favor de los números macro. Tampoco plantea reformas en el procedimiento legislativo ordinario o sobre la unanimidad entre Estados miembros para tomar decisiones estratégicas. Habrá que ver si la simplificación llega allí o se perderá entre compromisos y voluntades.
Jose G. Santalla . La Voz de Galicia. Mercados. Domingo 3 de de mayo de 2026.




















