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| D. Hockney ante uno de sus paisajes de su serie "La llegada de la primavera" / D.S. |
martes, 23 de junio de 2026
Adiós al artista británico que empleó el color para ensalzar el buen placer de la vida
lunes, 22 de junio de 2026
"Un mundo frágil y maravilloso"
Así es la excelente Un mundo frágil y maravilloso, del libanés Cyril Aris. Un relato con evidentes toques biográficos que empieza con un tiro- En apenas un minuto, con imágenes de enorme potencia visual y sonora, Aris asienta su historia de amor a través del tiempo en el instante en que sus protagonistas salen del vientre de sus madres. Nacen con un minuto de diferencia, en el mismo hospital, pero apenas unos segundos después una bomba explota en el centro. Las cabecitas de los bebé arropados por las enfermeras que corren por los pasillos, se cruzan entre la destrucción y el pánico. De este modo, Aris arrebata desde el inicio.
La violencia y la penosa situación del Líbano están presentes a lo largo de la película, pero siempre por debajo, nunca se verbaliza. A lo largo de tres décadas y tres tiempos que se narran alternativamente, esos bebés se reencontrarán (y se querrán) en el colegio con unos nueve años, al borde de la treintena y, luego, ya casados y con hijos. Y un elemento clave: la necesidad de ella -descreída y cínica, consultora, abogada y banquera con éxito- de salir de un país que la está destruyendo; y la de él -simpático y adulador, cocinero con restaurante propio- de seguir luchando en su tierra por una sociedad mejor, desde su pequeño reducto familiar, social y laboral.
Un mundo frágil y maravilloso, con un exultante sentido del humor (y del amor), presenta un Beirut laico, culto y humanista, sin velos ni rezos, moderno como cualquier ciudad occidental. Y dos personas que se aman a rabiar.
Javier Ocaña. El país, viernes 22 de mayo de 2026.
domingo, 21 de junio de 2026
Régimen único contra la burocracia
Los informes de Enrico Letta y Mario Draghi sobre el mercado único y la competitividad, respectivamente, son las Tablas de la Ley con las que la Comisión Europea vaga por el desierto global de guerra e incertezas sobre el papel de Europa en el mundo. Por ello, la UE ha propuesto una ambiciosa agenda para simplificar y desregular la Unión: una Europa, un Mercado. Este "mercado único para regularlos a todos", parafraseando a Tolkien , recibió el visto bueno de los Estados miembros el pasado marzo. Su impulso formal llegó en el Consejo Europeo informal de abril, celebrado en Chipre donde la Comisión, el Parlamento y el Consejo acordaron una hoja de ruta para hacerlo realidad a finales del 2027, "Es la prioridad absoluta de la Comisión y, con este plan tenemos el camino despejado", explico la presidenta de la Comisión, Ursula von der Leyen.
¿Qué busca una Europa, un Mercado? Según explica el Ejecutivo comunitario, se quiere fortalecer la competitividad, resiliencia y autonomía estratégica de la UE a través de cinco áreas: avanzar en el mercado único, simplificación legislativa y burocrática, autonomía y accesibilidad energética, renovación industrial y movilidad de inversiones. Estas áreas engloban varias propuestas estrella del mandato de Von der Leeyen hasta 2029.
Empresas Paneuropeas. Un ejemplo es EU Inc., el régimen número 28 para crear empresas paneuropeas de forma digital simple y económica. La intención del Ejecutivo es que entre en vigor en el 2027 y se apoyará en otros planes como la Cartera de Empresas Europeas, una plataforma para presentar y compartir documentación entre todas las administraciones; la promoción del talento comunitario; la Unión de Ahorros e Inversiones. Habrá un décimo paquete para la IA y se han solicitado otros en áreas determinadas; el eurodiputado del PP Francisco Millán Mon ha reclamado uno para la política pesquera similar al presentado para la PAC. También se espera una revisión en profundidad del acervo comunitario para eliminar duplicidades e inconsistencias.
La industria tiene otro lugar importante en estas reformas. Ante su declive, se está perfilando un mapa de debilidades estratégicas. También se prepara un paquete de soberanía tecnológica, salvaguardas para introducir productos en el mercado único y un sistema de preferencias europeas. Esto no se puede lograr sin la autonomía energética, donde aparte de promover la transición energética y las redes europeas, se revisará el comercio de emisión de carbono. El Gobierno español ha mostrado su oposición a cualquier disminución en los objetivos de descarbonización.
El plan cuenta con un apoyo generalizado, especialmente de gobiernos y poderes económicos críticos con el marco legislativo rígido. Por ello, un temor de sus detractores es que se desprotejan objetivos sociales, laborales o climáticos a favor de los números macro. Tampoco plantea reformas en el procedimiento legislativo ordinario o sobre la unanimidad entre Estados miembros para tomar decisiones estratégicas. Habrá que ver si la simplificación llega allí o se perderá entre compromisos y voluntades.
Jose G. Santalla . La Voz de Galicia. Mercados. Domingo 3 de de mayo de 2026.
sábado, 20 de junio de 2026
Una estrella roja en el cielo de la 'banlieue' parisina

Varios jugadores del Red Star en su estadio con su afición.
(Sopa images/Lightroccket via Gettyimages)
A diez kilómetros al noreste del Parque de los Príncipes, encajonado entre un gran edificio de protección oficial a cuyas ventanas se asoman sus habitantes los días de partido, y un complejo de modernas oficinas acristaladas, se alza un templo para miles de aficionados, pero también una metáfora de la transformación de este viejo suburbio obrero.
El Stade Bauer es el lugar del club de fútbol más antiguo de la ciudad, fundado en 1897 por Jules Rimet, padre de la Copa del Mundo. Una institución contracultural en el fútbol moderno, inclusiva, antifascista y contraria a la deriva del negocio global de este deporte. "Esto es otra cosa. Es verdad que últimamente las gradas se han llenado de muchos bo-bos (término francés que sintetiza las palabras bohemio-burgués ), pero sigue manteniendo una entidad propia, alejada de otros clubes", explica Jean-François, socio de un club convertido en una bandera de la izquierda.
El Red Star, más allá de la evocación comunista que sugiere su escudo y los cánticos de su grada, debe su nombre al logotipo de una naviera. Sus mejores años deportivos terminaron con la II Guerra Mundial, con cuatro copas francesas en el periodo de entreguerras y una última a principios de los cuarenta. Fue entonces cuando Rino della Negra, rapidísimo delantero del equipo, pasó a formar parte del grupo de la Resistencia Manouchain. Detenido por los nazis, fue procesado sumariamente a comienzos de 1944 y fusilado en la fortaleza de Mont-Valérin el 21 de febrero de ese año junto a 23 compañeros de lucha, cuatro de ellos italianos. Hoy está enterrado en el cementerio de Ivry-sur-Seine, pero la grada donde se colocan los ultras cada semana lleva su nombre.
El club emparentado con otros equipos de barrio con inclinaciones de izquierda como el Rayo Vallecano en Madrid o el Sankt Pauli en Hamburgo , se jugaba hace dos semanas el ascenso de la Ligue 1 contra el Montpellier. También la posibilidad de ver en la misma competición a tres equipos de París , mucho más jóvenes que el club de Saint-Ouen: el todopoderoso PSG, el Paris FC, nuevo juguete de la familia Arnault (propietarios del grupo LVMH) y el antisistema Red Star.
El estadio Bauer no tenía ni un asiento libre ese 9 de mayo , el club está ampliando las gradas para tener más capcidad desde que lo compró un polémico fondo de inversión que se dedico a especular con el suelo del feudo. "Flis, arbitre ou militaire, qu'est qu'on ne ferait pas par un salaire", se escucha en la grada ultra (Poli, árbitro militar, no todo vale para conseguir un salario"). El bar despacha bocadillos de merguez halal y cerveza IPA. Los niños juegan en las bocas del estadio. No hay insultos , racismo, homofobia, violencia. "Por no haber , a veces no hay gritos de ánimo", lamenta un aficionado con un tono sardónico. "Hay que gritar más, caramba", insiste.
El clima de concordia es total, en el minuto 80 se respira ya alivio. Pero el equipo se despista y el Montpellier empata a tres minutos del final y obliga a jugar una eliminatoria de play-off al Red Star contra el Rodez Aveyron, pero que tampoco superará algunos día después. Otro año en segunda. Otro sin mezclarse con la élite, los derechos de televisión y los enormes ingresos por publicidad. Quien sabe, quizá eso sea una bendición.
Daniel Verdú. El País, sábado 23 de mayo de 2026.
viernes, 19 de junio de 2026
Las bodas de Fígaro más coloristas
No es fácil llevar a escena el complejo mundo que habita entre los bien definidos personajes que se mueven entre bambalinas. Lo va a intentar Marta Pazos, una regidora que ha mostrado en los últimos años una gran personalidad y un raro talento para describir y definir caracteres y situaciones. Para ella, explica a El Cultural, Le nozze funciona "como un auténtico parque de atracciones escénico, donde conviven el enredo, el deseo, la comedia y también una tensión social muy clara. Me interesa precisamente esa mezcla: lo festivo, lo amoroso, lo político".
Su mirada se sitúa en la época de Beaumarchais, autor del texto que dio lugar al libreto de Da Ponte, el siglo XVIII, "aunque" -nos dice Pazos- "un siglo XVIII imaginado, filtrado por la mirada contemporánea. He construido un universo versallesco y muy pictórico, alejado de la reconstrucción histórica. No me interesa tanto reproducir una época como trabajar con su esencia. En ese sentido, la escenografía funciona como metáfora visual: Los diferentes pisos del castillo del Conde de Almaviva representan la estructura social, con sus jerarquías y tensiones. Es un espacio simbólico donde todo sucede".
Interesante es su mirada sobre los personajes: cada uno es un universo singular. Hay un eje de mujeres que habitan una red en la que están unidas. He trabajado con la idea de que todas ellas son como ingredientes dentro de una misma receta escénica: cada una tiene un sabor (dulce, picante, amargo, intenso...), una textura , una energía propia y actúan en una acción en la que todo concurre al mismo tiempo". "Es -continúa- una ópera bufa, divertida, vertiginosa, pero también lleva a los personajes al límite emocional" y para unificar y diferenciar al tiempo, Pazos maneja el color como algo que centra este rico menú: "Es un elemento estructural, no decorativo"
Arturo Reverter. El Cultural, 29-5-2026.
jueves, 18 de junio de 2026
"Psicopompo", Amélie Nothomb
En el momento en que una se acerca a las páginas de cualquiera de las novelas de Amélie Nothomb sabe, me atrevería a decir sin temor a equivocarme, que entra en algo que podríamos etiquetar "el universo Nothomb". La mayoría anda rozando el límite entra ficción y la autoficción, un género denostado, y con razón por la saturación a la que hemos llegado, pero cuyo manejo en el caso de Nothomb lo hace excepcional y lo mejora en cada uno de sus libros.
Así pues Psicopompo, con la estupenda traducción de Sergi Pàmies para todos los textos de la belga, no defrauda: su hermana, sus traumas, la anorexia, su infancia cosmopolita como hija de diplomático, el nacimiento de su vocación literaria, la contención con la que narra la violación que sufre con 12 años, sus filias, sus fobias, la relación con su padre y el duelo tras su muerte...
El duelo y la memoria, incluida la violación que sufrió de niña, como digo, nos llegan en Psicopompo a través de su pasión por las aves. Al mismo tiempo que, conforme pasamos las páginas y rememoramos con ella varios episodios vitales en los que estuvo a punto de derrumbarse. Es entonces cuando tenemos la sensación de encontrarnos a medio camino entre la confesión y la reflexión sobre las virtudes esenciales de la escritura, que ha sido el único puntal al que ha podido agarrarse para mantenerse en pie. "El privilegio absoluto es escribir. No existe gracia más elevada. A veces la publicación no es más que un añadido, a menudo un menoscabo del placer inicial. Obtenerla a costa de un esfuerzo considerable , de una angustia enfermiza, de una dolorosa obsesión no cambia nada...Cuando Rilke dice que la escritura debe ser una cuestión de vida o muerte, yo no lo interpreto como metáfora"
Así pues Psicopompo nos acerca, a diferencia de otros títulos, no solo a su universo completo, lo que hace de él uno de sus libros más personales y valientes, sino también que a veces para superar el duelo, una debe ser capaz de atravesar la muerte y regresar, precisamente lo que echa de menos Rosalía en la letra de Sexo, violencia y llantas, porque nunca es demasiado tarde para hablar con alguien que se ha ido.
Carmen Domingo. El País, Babelia, 29 de mayo de 2026.
miércoles, 17 de junio de 2026
"Sufro, luego existo". ¿La era del victimismo?
Nuestras sociedades parecen definirse cada vez más, si no por una proliferación de malaestares, por una inflación discursiva acerca de su omnipresencia, como si nuestro tiempo solo acertara ya a presentarse en los términos de un "no"parasitario, impotente y autorreferencial respecto a sus diferentes crisis (institucional, ecológica, sexual, política, cultural). Nunca se ha hablado tanto de la legitimidad del dolor y el agravio como últimas palabras, pero tampoco, quizá con menos lucidez y sentido crítico. Esta individualización de la experiencia no pocas veces va de la mano de dinámicas explicativas negacionistas o conspiranoicas y con dispositivos mediáticos interesados en avivar la llama de las "pasiones tristes".
Ahora bien, ¿este diagnóstico es fidedigno? ¿Podemos afirmar que las batallas de nuestro tiempo solo están entrampadas en ese victimismo generalizado?¿Hasta qué punto, en este mórbido umbral civilizatorio, la crítica del resentimiento de los otros no constituye una estratagema para expresar otro resentimiento nostálgico por viejos órdenes culturales privilegiados hoy perdidos?
Adoptando el gesto del ilustrado escéptico pero provocador, Bruckner disecciona el nuevo culto al sufrimiento, que en las sociedades occidentales habría, según su lectura, pasado de ser un fenómeno marginal a convertirse en la gramática política dominante de nuestro presente.
Ciertamente, no se trata de un diagnóstico novedoso y toda la crítica conservadora de la modernidad desde Max Scheler a Ortega y Gasset ha extraído de ahí argumentos poderosos:¿cómo dar sentido al dolor cuando este deja de ser necesario -un destino, un límite- y puede ser superado como contingencia en el futuro mediante las ideologías del progreso?
Conocedor de esta vieja historia, Bruckner prefiere proponer, desde su talento liberal, una respuesta basada en el heroísmo ético frente a una sociedad ensimismada en sus más mínimos sufrimientos y, por tanto, resistente a las obligaciones maduras de la libertad. Es aquí donde la confrontación con las políticas de la identidad abriría una interesante discusión, por ejemplo, con las posiciones feministas de Wendy Brown en Estados del agravio, donde el cuestionamiento de este victimismo se enriquece con otros argumentos. Pero los dardos de Bruckner también apuntan a la "democracia terapéutica", ese discurso cercano a la autoayuda que trata cualquier resistencia del principio de realidad como una ofensa y convierte la frustración en un derecho.
Llegado al final, el lector se puede preguntar si el enfoque de Bruckner no termina exagerando el papel omnipresente de la víctima para no poner el foco en el polemista que realiza el diagnóstico bajo ciertos prejuicios y privilegios. Pero, bajo este primer plano, el ensayo también despliega una reflexión filosófica que hoy resulta urgente más allá de los posicionamientos de derecha e izquierda: ¿qué significa hacer del sufrimiento la base del yo? ¿No es el dolor parte de toda existencia, una experiencia que hay que afrontar más que gestionar de forma oportunista? "Hacer algo con lo que los otros han hecho de nosotros". Esta famosa frase de Sartre, recuperada por Bruckner, no sería un mal principio.
Germán Cano. El Cultural, 22-5-2026.
martes, 16 de junio de 2026
Aurelia Muñoz, por el aire y bajo el mar
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| Vista de la exposición Aurelia Muñoz. Entes. en el Museo Reina Sofía. 2026 |
No consta, en las fuentes públicas consultadas, que Aurelia Muñoz y Maruja Mallo llegaran a conocerse, aunque sus trayectorias se solaparon en el tiempo y hoy ambas aparecen vinculadas en la relectura museística del canon artístico español. Un canon que el Museo Reina Sofía y el MACBA de Barcelona se están afanando en reescribir. Pero imagínese que este encuentro hubiera sucedido. Probablemente conocieran la existencia la una de la otra e incluso se hubieran inspirado en sus colores o trazos. Ambas dominaban la técnica del dibujo y esta exposición del Reina Sofía nos lo deja claro al mostrar, del archivo personal de Muñoz, más de cincuenta excepcionales.
Aurelia Muñoz (Barcelona, 1926-2011) era mucho más que una artista textil. Su arte se convertía en una forma de conocimiento y de relación con el mundo, una episteme donde la artesanía, lo étnico y lo folklórico se mezclaban con la mística, la espiritualidad y la vanguardia experimental: una hibridación mágica y meditada. El trabajo de Muñoz es una referencia para artistas contemporáneas que están volviendo con fuerza al arte textil, como Sonia Navarro, quien, en lugar de tejer ella misma las fibras, recicla piezas sobrantes de otros; Mercedes Azpilicueta, que reinventa los tapices; o Belén Rodríguez, que descompone, "pictórica y escultóricamente ", ingredientes culturales ligados al mundo artesanal textil, por incluir en este texto algunos nombre de sus herederas.
Aurelia Muñoz es un referente para todas ellas y, también, para nosotras. Creyó en si misma en un momento que el arte estaba denostado. Escribe en su diario, en 1945: "Creo tener aptitudes para el dibujo y el arte y quiero dedicarme a ello de una forma profesional". Y así consiguió crear piezas bellísimas que aludían a Leonardo de Vinci, El Bosco o Gaudí. Quizá todo empezara cuando el médico le aconsejó reposo tras graves episodios de dolores estomacales y de espalda. Ella se opuso radicalmente y entonces decidió dedicar su vida a su faceta creativa. Se matriculó en la escuela Massana para dar forma a sus sueños, y así consiguió profesionalizarse y abrir una de las épocas más fértiles de su carrera: los años sesenta y setenta.
Muñoz integra en su obra todos los saberes. Comienza con los bordados y patchworks. A partir de 1960 estudia técnicas textiles tradicionales, indumentaria civil y litúrgica, así como iconografías medievales y renacentistas. Le impresiona profundamente el Tapiz de la Creación (siglos XI-XVIII) de la catedral de Girona; estudia el bordado histórico conocido como acu pictae (pintura de la aguja), cuya influencia podemos ver en la primera sala, donde los grandes tapices están realizados de una forma muy pictórica, casi a pinceladas. Vinculada al movimiento Nouvelle Tapisserie en Europa y al Fiber Art en Estados Unidos, su práctica transcendió cualquier etiqueta artesanal.
También experimentó, a finales de los ochenta, con pasta de papel, entrando de lleno en el paper art en el Cleveland Institute of Art.. De esta época tenemos ejemplos de libros volantes colgados en la sala 5 de la exposición, en los que la artista exploraba la fusión entre escultura y escritura. Mientras, investiga fervientemente a los artistas de la época: Miró, Magritte, Gaudí, Klee. Lee a los poetas místicos como san Juan de la Cruz y santa Teresa de Ávila. Hay que decir que su arte está influido por una gran espiritualidad. Ella no era creyente, pero al final de su vida se acercó a las filosofías orientales, sobre todo a una corriente zen japonesa, nos cuenta su hija Silvia Ventosa, también comisaria de esta muestra, que en otoño viajará al MACBA en una de las pocas colaboraciones de este nivel entre ambas instituciones. Una colaboración con la celebramos el primer siglo de su nacimiento.
Esta exposición supone la consagración de una artista que, aunque triunfó en vida, permaneció durante las últimas décadas en el olvido hasta que, cabe recordarlo, el galerista José de la Mano insistió en rescatarla, persiguiendo a su hija Silvia en busca de piezas para una exposición. Muñoz obtuvo múltiples premios y reconocimientos en vida; quizá el más memorable fue entrar en la colección del MoMA de Nueva York. Además recibió la Medalla de Plata de la Villa de París (1968), el Premio Convergence 76 de Pittsburgh, el Premio del Ministerio de Cultura a las Artes del Libro y Encuadernación (1980), el Premio Nacional de Aranjuez de Tapiz (1984) y la Creu de Sant Jordi (1993), entre otros. Desarrolló un método de trabajo minucioso y profesional. Primero dibujaba y abocetaba las piezas, lo que implicaba pensamiento; luego realizaba maquetas, hasta concretar finalmente la escultura final. Además dejó claras instrucciones para la conservación y el montaje de sus piezas, tan delicadas, por otra parte, para cuya restauración únicamente se han sometido a una aspiración, interponiendo entre la pieza y la boca de la máquina una gasa de algodón, a excepción de la espectacular Ondulaciones, 1974, que, por estar compuesta de hilos de nailon , permite ser sumergida en agua...
María Marco. El Cultural, 8-5-2026.
lunes, 15 de junio de 2026
Mujer contra el sistema. "Love me tender"
Esos minutos iniciales pasan a un cambio de registro radical, que en sus periferias se da de bruces con un sistema que juega en su contra, con una democracia demoledora y un entramado judicial que no invita al optimismo y que lleva a Clémence a soportar una pesadilla.
No es tanto su lucha por estar con su niño aunque sea bajo la tutela de otros, circunstancia ya tratada en varios filmes y que, de elegir solamente esa vía, sería otra más. Se trata también de remover en la llaga, de cuestionar el papel al que la sociedad parece predestinar a la mujer en su rol familiar. Ella quiere ser libre, elige su opción sexual cuando los prejuicios todavía se mantienen enraizados, y decide apostar por ello sin que tal cosa implique renunciar a su condición de madre.
En favor de la autora está haber dosificado el guion sin escorar a la condescendencia, a la pancarta, a la lágrima fácil, a la lástima e incluso al exhibicionismo gratuito. Y también el haber evitado la caricatura en el caso de los diferentes funcionarios, que se limitan a ejecutar el status quo. Más allá de la progresión dramática, reforzada con el uso de la voz en off de la protagonista a medida que va escribiendo sus avatares y sensaciones, pesa el acertado uso de la fotografía, con una luz cómplice que utiliza la lluvia a manera de transición. Es una película que logra conmocionar, obliga a reflexionar sobre lo complejo que resulta vivir en un mundo imperfecto.
Miguel Anxo Fernández. La Voz de Galicia, lunes 25 de mayo de 2026.
domingo, 14 de junio de 2026
Edgar Morin, filósofo clave del siglo XX
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| Edgar Morin. (Le Monde/ Olivier Metzger) |
Morin nació en París como Edgar Nahoum, hijo de judíos sefardíes procedente de Tesalónica (Grecia), el autor proclamaba su identidad múltiple de español, italiano (por parte de madre), francés y europeo. Estudió Historia, Geografía y Derecho. "Hasta sus últimos días se mantuvo atento al mundo, a los demás y a las grandes cuestiones humanas que nutrieron su pensamiento", declaró su esposa, Sabah Abouessalam Morin. "Hoy el vacío que deja es inmenso. Pero su valentía, su fidelidad a las personas y las ideas, su exigencia moral y su esperanza siguen acompañándonos", añadió.
Desde la década de 1950 desarrolló su actividad investigadora en diversas instituciones académicas francesas, especialmente en el Centro Nacional para la Investigación Científica (CNRS). A lo largo de su carrera publicó más de una veintena de libros sobre sociología, cultura, política, conocimiento y complejidad. Algunos con tanta actualidad todavía como aquel Rumor de Orléans, un ensayo sobre una falsa historia que se propagó en 1969 según la cual jóvenes mujeres desaparecían en los probadores de ciertas tiendas de ropa, eran drogadas y luego enviadas a redes internacionales de prostitución. Todo era infundado. Un bulo, posverdad antes de que ese prefijo tuviera sentido en nuestro mundo. Pero el caso adquirió una dimensión especial porque las tiendas señaladas compartían una característica: estaban regentadas por comerciantes judíos. Por eso el fenómeno se considera un ejemplo clásico de bulo antisemita y teoría conspirativa.
Además de filósofo y sociólogo, Morin fue un intelectual comprometido con los grandes debates de su tiempo: el antifascismo, la crítica al estalinismo, la descolonización, la ecología, la globalización y la defensa de un humanismo renovado. Incluso fue el inventor de la denominación yeyé en dos artículos aparecidos en Le Monde en julio de 1963, en los que el sociólogo analizaba el fenómeno Salut les copain, encarnado por el propio Jonhy Halliday y una generación de músicos como Claude François, Dick Rivers avec les Chats Sauvages o Françoise Hardy.
Aunque durante décadas fue una figura marginal en parte de la universidad francesa, su influencia se extendió internacionalmente, especialmente en América Latina. Hasta sus últimos años siguió publicando, interviniendo en debates públicos y defendiendo la necesidad de una "insurrección de las conciencias" basada en la fraternidad, la cooperación y la esperanza...
Daniel Verdú. París. El País, domingo, 31 de mayo de 2026.
sábado, 13 de junio de 2026
El Palacio de Justicia de Bruselas se desnuda
Cuando se terminó la construcción, en 1883, sus 26.000 metro cuadrados lo hicieron el edificio más grande del mundo. Ecléctico, como el alma de la ciudad postrada a sus pies, la monumentalidad de este mamut de piedra lo convierte en un referente alrededor del mundo. El Palacio de Justicia de Lima, la capital del Perú, es una copia reducida del inmueble bruselense. Adolfo Hitler también quedó fascinado por el Palacio, pese a que los nazis intentasen destruirlo durante la liberación de Bruselas en 1944. Además ocupa el solar del antiguo convento de las Damas de Berlaymont, que tras ser expropiadas se trasladaron al barrio de Léopold al noroeste de la ciudad. A mediados del siglo XX se volvieron a mudar y vendieron el terreno sobre el que, efectivamente, se construyó el edificio Berlaymont, sede de la Comisión Europea.
¿ Y por qué la comparación con la basílica barcelonesa? porque al igual que la ópera magna de Gaudí, sus interminables obras se han vuelto casi tan icónicas como el edificio. En este caso, el Palacio de Justicia lleva cubierto por andamios desde 1984, fecha en la que comenzaron unas renovaciones que todavía continúan 42 años después. Su perenne cobertura de hierro hace que se le conozca también como el palais des échafaudages (palacio de los andamios), coronando el paisaje urbano bruselense igual que las grúas el skyline de la capital catalana.
Las obras originales pretendían restaurar la cúpula, que se eleva hasta 104 metros, así como reforzar techos y paredes, pero en estas cuatro décadas han ido surgiendo más problemas: humedades, grietas, corrosión del hierro e incluso derrumbes de cubiertas y suelos. El punto más crítico fue en 2013, cuando el desdén hacia las obras llegó a ser tal que hubo que restaurar partes de los andamios víctimas del óxido. Fue en ese momento cuando el Colegio de Abogados de Bruselas tomó cartas en el asunto.
Los letrados defendieron la restauración del edificio no solo por su valor arquitectónico, sino como ejemplo del abandono que sentían en el sistema judicial belga; teniendo la sede judicial más grande del mundo, faltaba espacio. "Temis (la diosa griega de la justicia representada con una balanza y una venda) tiene hoy en día los ojos rojos. (...) Cuando se derrumba el techo de una sala, ¿se reemplaza? No, se cierra la puerta y se abandona el cuarto", denunciaba en el año 2018 Jean-Pierre Buyle el letrado más involucrado en el abandono del Palacio. A partir de entonces, se retomaron los trabajos en profundidad.
Actualmente, ya hay señales claras de un final de las obras próximo, igual que con la Sagrada Familia. El objetivo es retirar todos los andamios exteriores para el año 2030, fecha del bicentenario de la independencia de Bélgica. El ala derecha ya está casi desnuda y, en algún momento de este 2026, se espera que la acompañe la fachada principal. Después de casi 50 años y 600 millones de euros, Bruselas perderá sus andamios más icónicos.
José G. Santalla. Lovaina. La Voz de Galicia, lunes 4 de mayo del 2026.
viernes, 12 de junio de 2026
¿El vaquero del futuro?

Uno de los procesos al que se somete la fabricación
del denim. (Ximena y Sergio)
Los pantalones, creados en 1873 como ropa de trabajo resistente para los mineros, son, según Bedat, fundadora del think tank New Standard Institute, la prenda de vestir más común en los armarios contemporáneos. Como promedio y según Fashion United, las mujeres tienen siete pares, y los hombres, seis. La producción de un vaquero requiere casi seis mil litros de agua. Esto equivale a 70 duchas de 10 minutos o a 937 descargas en el retrete que se consumen en el cultivo del algodón y en los procesos del teñido y lavado que se repiten durante todo el proceso.
Varias marcas de moda llevan décadas intentando rehabilitar la reputación del denim, pero cambiar hábitos y procesos muy implantados en la industria ha resultado más difícil de lo que parecía. Javier Goyeneche, fundador y presidente de Ecoalf, que se ha alzado a la aventura de hacer un vaquero sostenible, dice que varias compañías le habían propuesto crear una licencia de Ecoalf, para denim. Pero lo que solían proponernos no nos compensaba. No tenemos necesidad de abrir nuevas líneas si no suponen un paso adelante en la sostenibilidad", cuenta desde sus oficinas ubicadas en el imponente número 1 de la Gran Vía de Madrid. Asegura Goyeneche que viendo la filosofía de su marca no encajaba en ninguno de los proyectos de vaqueros limpios que estaban en marcha, en 2021 se propusieron imaginar cómo sería el vaquero según Ecoalf. Pensaron desde la materia prima hasta los acabados y patronajes. "Si al final del proceso hubiera tenido la sensación de que no estábamos aportando algo valioso a la industria, no hubiéramos lanzado el denim", asegura. La línea que se compone de un vaquero masculino, dos femeninos y varias camisas, llega a sus tiendas y corners del Corte Inglés en un momento en que la prenda vive un momento dorado. En 2024 el mercado global del denim tenía un valor de 86.700 millones de dólares, y se cree que para 2030 superará los 121.000 millones de dólares, beneficiándose del agotamiento del chándal y las prendas deportivas, que alcanzaron su popularidad máxima en la pandemia.
El denim ha recuperado su condición de zeigeist y ha retornado a las alfombras rojas -Julia Roberts y Amanda Seyfried los llevaron en el festival de cine de Venecia-; Ha vuelto a renacer en monumentales campañas publicitarias con nombres como Lady Gaga para Gap; y apareció en la portada de septiembre de Vogue, donde Emma Stone defendía un jean firmado por Louis Vuitton. No es mal momento para apostar por una línea de vaqueros.
El denim de Ecoalf estaba programado para salir casi medio año después, pero el camino a la sostenibilidad, si se emprende en serio, está plagado de tropezones y malentendidos.
El primer problema llegó cuando un proveedor les coló una hebra de poliéster. Era 2023 y descubrieron una fibra T-400, sintética y con elastano en el tejido. "Paramos la producción porque queríamos hacerlo todo con fibras naturales y seguimos buscando", recuerda Sohn. En la feria Pitti Uomo les presentaron a Gigi Caccia, fundador de Pure Denim. "Fue una bendición, nos dio confianza porque había desarrollado el denim más sostenible del mundo. Le encargamos otra vez las telas ".
La meticulosidad de la firma española alcanza los bolsillos interiores de los vaqueros y todas las etiquetas y los hilos. Ángela Pérez Calleja, responsable de innovación y desarrollo de materiales, examinó el mercado hasta que encontró a Coats, una compañía experta en hilos de coser. "Había desarrollado un proceso de circularidad de los hilos, y buscábamos uno de algodón resistente para usarlo en tejido denim y que garantizara la durabilidad de la prenda" explica...
Karelia Vázquez. El País Semanal, 17 de abril de 2026.
jueves, 11 de junio de 2026
Quintaesencia del estilo Modiano. "La bailarina"
Después de recibir el Premio Nobel de Literatura en 2014, por "el arte de la memoria que evoca el más inasible de los destinos humanos y descubre el mundo de la vida en la ocupación", según la Academia Sueca, Modiano no ha alterado su ritmo de publicar un libro cada dos años. La bailarina se presenta ahora en España. En solo 108 páginas estamos ante la quintaesencia del estilo Modiano.
El narrador monologante de La bailarina trata de reconstruir el tiempo entre brumas en el que conoció a "la bailarina" y a su pequeño hijo Pierre. Las imágenes borrosas y fragmentadas, las falsas pistas, las elipsis, las gentes que ocultan su nombre o lo cambian, forman parte de la técnica modianesca de reconstrucción de épocas que se superponen y alteran la cronología. "Así que desde hacía unos días, me volvían a retazos las imágenes de una etapa muy remota de mi vida", declara el narrador a vueltas con una historia de su pasado. Para él era inevitable que un día u otro esas imágenes sepultadas en hielo volviera a aparecer, "igual que suben los ahogados a la superficie del Sena". El azar hace que se cruce con un conocido de aquellos días, Serge Verzini, dueño de un restaurante de entonces, La boîte à Magie. El hombre niega ser Verzini, rehúsa haber conocido a la bailarina y su hijito. El narrador acaba desenmascarando su identidad. Fue Verzini, a quien el protagonista alquilaba un cuarto en su juventud, quien le presentó a la bailarina.
La amistad con la etérea mujer y su niño llevará al narrador, compositor de canciones e incipiente escritor, a acompañarla durante los ensayos en el estudio del maestro Kniaseff, y, muchas veces, a cuidar al niño Pierre cuando su madre salía por las noches tras las representaciones. En la conciencia brumosa del joven aparecen otros personajes: la mecenas vienesa Pola Hubersen, que montaba fiestas y relajaba a la bailarina en su cama. La pareja de danza y amante intermitente de la bailarina Georges Starasss. El misterioso editor Girodias o la doctora Madeleine Péraud, que inicia ala bailarina en la mística. El narrador también nos cuenta una historia de la infancia de la bailarina, aunque ella también "daba detalles a trompicones, desordenados, como si tuviese lagunas de memoria". Un pasaje de la infancia y de la adolescencia de la mujer, cuando vivía en Saint -Leu-la-Forêt. En los viajes que a los catorce años hacía entre dicha población y la estación del Norte, se cruzaba con los hermanos Barise. Uno de ellos, André Barise, la acosaba y la oprimía con su peso contra la puerta del vagón. El narrador se dio cuenta de que en el periodo de su amistad con ella, la bailarina tenía la sensación de que veía al fantasma de ese hombre, acechándola por las calles. En el París del presente que el narrador no reconoce, con batallones de turistas arrastrando maletas de ruedas, los recuerdos de la bailarina surgen "como nos llega la luz de una estrella muerta hace mil años". La historia de la bailarina es intricada y difusa, pero a través de insinuaciones, de puertas entreabiertas, de pasillos desdibujados, de inquietantes personajes, acabamos dejándonos llevar de puntillas entre fantasmas de la memoria.
En las novelas de Modiano permanecen siempre los enigmas de la ausencia y la búsqueda de seres desaparecidos en un pasado semienterrado. La paternidad y el vacío del padre son también motivos recurrentes. Las identidades confusas se remontan quizá a la propia biografía de Modiano. Su padre Albert Modiano, con quien no se relacionó en muchos años, era hijo de un toscano, judío de Alejandría, nacido en Salónica, instalado como anticuario en París en 1903. La madre del escritor, Louisa Colpeyn, fue una actriz belga de lengua neerlandesa, que a causa de sus giras y viajes dejaba a sus hijos en manos de parientes y amigos. La atmósfera particular de esa infancia, con la muerte del hermano más pequeño, Rudy, de leucemia a la edad de diez años, explica la nostalgia de Modiano por esa etapa, perdida demasiado pronto. Libro de familia (Anagrama) y Exculpación (Calpe, Narrativa) reconstruyen la infancia familiar de los hermanos Modiano...
Lourdes Ventura. El Cultural, 29-5-2026.
miércoles, 10 de junio de 2026
Adiós a Marjane Satrapi, La empatía por bandera
Para los devotos del cómic, la literatura y el arte, queda su legado, reflejado en sus novelas gráficas y sus películas. Su voz crítica y comprometida con la humanidad guía su trayectoria, invitando al lector a reflexionar sobre el prójimo, haciendo hincapié en la cercanía de aquel que también lo es aunque resida en un país a miles de kilómetros.
Marjane Satrapi nació en Irán en el seno de una familia progresista. Cuando tenía 10 años estalló la revolución islámica. Vivió bajo el régimen de los ayatolas hasta los 14 años, momento en que sus padres decidieron enviarla a Viena para que recibiera una educación laica, después de que en Irán se suprimieran los colegios bilingües. Tuvo una adolescencia complicada, marcada por el desarraigo y la soledad. Allí residió hasta que a los 18 años retornó a Teherán para estudiar Bellas Artes. Sin embargo, la rigidez social y cultural del régimen hicieron que Satrapi no permaneciera mucho tiempo en su tierra. En 1993 regresó a Europa, esta vez a Francia para estudiar en la École Supérieure des Arts Décoratifs de Estrasburgo. Posteriormente fijó su residencia en París, y obtuvo la nacionalidad gala en el 2006.
Su carrera como historietista comenzó tras adentrarse en el entorno del colectivo L'Association, donde la animaron a trasladar sus recuerdos y vivencias a la tinta. De esa iniciativa nació Persépolis , una de las novelas gráficas más leídas de la historia. Se publicó al principio en cuatro tomos, entre los años 2000 y 2003, que se unieron después en un único libro.
Persépolis fue adaptada al cine en el 2007. Satrapi dirigió junto a Vincent Paronnaud el filme, que mereció el premio del jurado del Festival de Cannes.
Firme en sus creencias y valores, Marjane rechazó hace un año la Legión de Honor francesa al percibir una "actitud hipócrita de Francia hacia Irán" frente a la nueva ola de represión que estaba viviendo su país natal. Satrapi comunicó su rechazo a la máxima condecoración francesa en sus redes sociales, alegando que "la revolución de las mujeres no puede limitarse a fotos con víctimas o celebridades en conmemoraciones por la muerte de Masha Amini", la joven asesinada en el 2022 por no llevar el velo islámico según el código reglamentario del régimen iraní.
Marjane Satrapi sabía que no era fácil ser mujer en Irán, y menos defendiendo los derechos civiles y criticando al régimen como hacía ella. Sin embargo nunca se doblegó. Al contrario, escogió convertir su obra en una forma de denunciar la opresión y de defender la libertad de todos los pueblos.
María Vila Campo. La Voz de Galicia, viernes 5 de junio de 2026.
martes, 9 de junio de 2026
El artista frugal

Tadashi Kawamata. (Foto: Archivos Mennour)
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| "Nido en Liaigre" obra del artista en Paris. |
El artista vive y trabaja en la actualidad entre Tokio y París y sigue interesado en la relación entre arte, arquitectura, diseño y vida cotidiana. En sus obras solo usa materiales reciclados recogidos en comunidad para incidir en la idea de que el arte debe ser un proyecto colectivo... "Podría hacer estructuras de acero o de piedra, pero entonces nadie se ocuparía de ellas, la madera no es un material muy resistente y cada cinco años hay que hacer reparaciones y reajustes, eso vuelve a unir a la gente, que es lo que me interesa. Todo el mundo puede clavar, cortar, intervenir... y es barata y accesible".
Kawamata acaba de volver de la región francesa de Champagne, donde este mes instalará su último proyecto en el número 4 de la calle de Crayères, la dirección emblemática de Ruinart, un champán creado en 1729. La colaboración entre el artista y la maison, forma parte del proyecto Conversations with Nature y consiste en tres instalaciones -Three Hut, Nest y Observatory-, cuyos bocetos preparatorios se pudieron ver en la edición de Arco en marzo en Madrid .
Trabaja y produce en abundancia. Muchos proyectos no pasan del nivel de maqueta y quedan almacenados en su nave archivo. Se dice que esas maquetas ocultas son a veces más hermosas que la obra definitiva. Él cree que tiene mucho trabajo en Europa porque "no es muy caro". "Simplemente me dan un billete de avión, me consiguen un apartamento y un asistente y yo me busco la vida. Soy un artista de presupuesto limitado".
Karelia Vázquez. El País Semanal, 9 de febrero de 2026.
lunes, 8 de junio de 2026
"Tres mujeres"
Por razones obvias, no son muchas las películas de amor y sexo entre hombres procedentes de países árabes de inmensa mayoría musulmana, como es Túnez. Y entre mujeres, el desierto. De modo que la existencia de una producción como Tres mujeres traspasa su condición de estimable ejercicio de narración cinematográfica para adentrarse en el terreno de las obras de evidente relevancia social. Además, la exploración de las discordancias entre el amor familiar y los comportamientos prohibidos está elaborada por Bouzid de un modo poco convencional.
La prole protagonista parece ajena a la práctica religiosa. El ambiente que se retrata es fundamentalmente laico, la madre de la chica es doctora en medicina y el Túnez de la ciudad costera y turística de Susa parece cualquier lugar moderno de vacaciones. Y sin embargo, la homofobia domina la sociedad ( aún más, el desprecio hacia las lesbianas) y la falta de libertades lleva a la ocultación, a la mentira y, en determinados momentos, a una sordidez en los comportamientos que nunca se visualiza, pero sí se vislumbra.
En su tercer largometraje, Bouzid, que marchó de su país a Francia para estudiar Literatura en la Sorbona, y más tarde también cine, ha compuesto una película que decide apartarse del lugar común para acercarse a las contradicciones de la familia, y hasta de los ideales educativos. Su fusión entre la intriga política, social, y policial, y el drama personal de la joven se debate entre el desarraigo, la huida y el compromiso. La película se exhibe en los cines tunecinos desde el 29 de abril. Y eso sí que es importante.
Javier Ocaña. El País, viernes 22 de mayo de 2026.
domingo, 7 de junio de 2026
Jóvenes y mayores
En el trato con los más jóvenes, me percato de que no son pocos los adultos que se resienten, con ofendida susceptibilidad, de su falta de curiosidad. Y es cierto que a menudo ostentan actitudes autosuficientes, cuando no soberbias o condescendientes. Pero no en pocos casos cabe preguntarse cuánto hay, por debajo de las apariencias, de timidez, de intimidado respeto, incluso de buena educación.
Digo esto recordando, por mi parte, las ocasiones en que he tenido la oportunidad de tratar a personalidades que eran bastante mayores que yo y con las que no fui capaz de establecer una relación de más confianza, de lo cual me lamento retrospectivamente.
Así, por ejemplo, en los años en que trabajé en la edición de las Obras completas de Nicanor Parra, tuve varios encuentros con él, durante los cuales mantuvimos largas conversaciones; incluso me alojé más de una vez en su destartalada casa de Las Cruces en la costa del Pacífico. Nuestra relación era cordial, incluso afectuosa, y por mi parte lo escuchaba embelesado cuando él se ponía a hablar mientras navegaba en su memoria oceánica. Sin embargo, no me atrevía a preguntarle abiertamente sobre cuestiones que yo mismo juzgaba que podían ser delicadas, o demasiado personales, o simplemente que, por muy conocidas, suponía que para él era una lata volver sobre ellas.
Algo semejante me pasó luego con Rafael Sánchez Ferlosio, a quien tuve el privilegio de tratar bastante de cerca durante los trabajos de edición de sus ensayos, de sus pecios y de otros libros suyos. En este caso, a mi cautela se sumaba su propia timidez, y el pudor que tanto le dificultaba referirse a asuntos más o menos privados.
Solo demasiado tarde comprendí que fue un lamentable error conducirme con tantos miramientos. Que seguramente mi prudente reserva terminaba por resultar decepcionante. No pretendo sugerir que ni Parra ni Ferlosio ni ningún otros de los escritores de muy mayor edad que la mía a quienes, venerándoles desde joven, he tenido la suerte de conocer, sintieran la menor necesidad, ni siquiera el impulso de contarme nada, mucho menos de sincerarse conmigo. Por mi parte, la diferencia de edad me impedía aspirar siquiera, pobre de mí, a que se tejiera entre nosotros algo semejante a una amistad.
Y por qué no, me digo ahora. Probablemente, ellos esperarían de mí una mayor curiosidad, menos discreción: signos de que podían interesarme aspectos de su vida y de su pensamiento, de su experiencia, no tan circunscritos a los cuidados de su obra.
Con frecuencia-sigo diciéndome- son los más jóvenes los que asumen en sus relaciones con los mayores una verticalidad de la que estos apenas tienen conciencia. Se suelen impedir de este modo, debido quizás a un malentendido, cauces de transmisión por los que podrían circular mucho más fluidamente la memoria y el conocimiento, también el humor y los afectos, las a menudo insospechadas afinidades. Tantas cosas como uno, conforme envejece, piensa -sin demasiado dramatismo- que habrán de perderse en el tiempo, como lágrimas en la lluvia.
Ignacio Echevarría. Mínima Molestia. El Cultural, 1-5-2026
sábado, 6 de junio de 2026
Los patos ganan la guerra del 'foie-gras' en Nueva York
Ese canto del cisne (o del pato, mejor dicho) llegó a su fin a mediados de marzo, con la confirmación por parte del tribunal de apelaciones de Nueva York de que la ley adoptada en 2019 deberá aplicarse so pena de multa de hasta 2.000 dólares a los restaurantes que lo incluyan en sus menús dentro de los límites de la ciudad. Antes que Nueva York, fueron California y Chicago los que desterraron el manjar de sus mesas.
Como si de una ley seca se tratara, algunos neoyorkinos llegan a bromear, o a especular, en las redes sociales con el contrabando de órganos, cuando no con un alijo de tapadillo, mientras los animalistas celebran el fin de la tortura que supone la alimentación forzosa de las aves hasta que sus hígados llegan a pesar hasta 10 veces más de lo normal; una realidad que los criadores atribuyen a épocas pasadas.
La industria del foie-gras, según los activistas, mata a más de 300.000 patos al año, pero los representantes de las granjas del norte del Estado de Nueva York - en muchos casos, productores únicos en Estados Unidos-, no han dicho su última palabra y es de prever que redoblen sus intentos de bloquear el reglamento de la mano del Departamento de Agricultura y Mercados, que los amparó en el pasado.
Todo en Estados Unidos tiene detrás su correspondiente lobby, y Voters for Animal Rights (votantes por los derechos de los animales), organización sin ánimo de lucro que se presenta con el lema "construyendo poder político para los animales en Nueva York", ha sido el grupo más activo en la persecución del foie-gras, como abanderado de una coalición de medio centenar de asociaciones animalistas"...
María Antonia Sánchez-Vallejo. El País, sábado 2 de mayo de 2026.
viernes, 5 de junio de 2026
'Muero porque no muero' revive en París
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| Escena de la obra en el Teatro de la Bastilla. (Foto: Jean-Louis Fernández) |
"El texto de Bezerra es de una audacia increíble. ¿Fue Teresa una punki o una santa? Es esa ambigüedad lo que más me fascina de la obra", asegura Lüscher. que añade su extrañeza ante la cancelación. Es escalofriante. Es un texto que expone algo que ya sabemos. Los cuerpos de las mujeres, independientemente de las épocas son violentadas por el patriarcado; son controladas. Que esto le suceda a una santa que es extremadamente venerada en España es volver a ponerla en el centro del debate político contemporáneo".
Muero porque no muero es un monólogo protagonizado por una Teresa de Jesús que resucita en la España de hoy, 500 años después de su muerte, y descubre estupefacta que su cuerpo ha sido descuartizado y repartido por medio mundo, al mismo tiempo se enfrenta a la imagen que tiene de ella la sociedad actual. Desde julio de 2022, cuando Paco Becerra recibió la llamada de la dirección de los Teatros del Canal anunciándole que la obra no iba ser programada, el dramaturgo no ha vuelto a estrenar en España en ningún escenario y tampoco ha sentido las ganas de escribir un texto teatral.
Ahora el estreno de Muero porque no muero en París supone para Bezerra "la victoria del arte sobre el tiempo", "El poder político me censuró. Al final la verdad siempre encuentra su territorio por derecho propio. La integridad no se negocia. Lo que me ha ocurrido a mí es la demostración de que cuando te mantienes fiel a tu voz, el río de la vida te devuelve la libertad. Ya no es necesario que siga señalando a los que me silenciaron porque este estreno en la capital de la cultura les ha derrotado por completo", añade en conversación telefónica.
La producción de Muero porque no muero en París ha sido un impulso personal de la directora de La Bastilla, Claire Dupont. Lüscher, en una entrevista por correo electrónico reconoce que sabía de la importancia de Santa Teresa dentro de la Iglesia católica. "Sabía que era una mujer de letras, conocida por sus textos eróticamente apasionados, pero no sabía que era una purista de la fe, una figura fuerte del pensamiento. Fue una gran revolucionaria, también dentro de la Iglesia". asegura la directora, que califica el texto de Bezerra de "increíblemente audaz".
Estelle Meyer es una artista performativa , actriz, autora y cantante. Para ella, Santa Teresa "fue una líder, una pionera, una política que reformó la Iglesia. Su relación con Dios fue desgarradora". La intérprete califica de locura la cancelación de Madrid. "En Francia también la extrema derecha se ha apropiado de Juana de Arco, a la que ahora blande como un símbolo, mientras que en su época la llevó a la hoguera. No dejemos que los fascistas se apoderen de nuestras santas. Tienen que seguir siendo libres y transgresoras".
Rocío García. Madrid. El País, martes 19 de mayo de 2026.
jueves, 4 de junio de 2026
Los versos femeninos del surrealismo
La poeta Lurdes Martínez (Bilbao, 62 años), quien ha coordinado y prolongado esta antología, explica que el proyecto debe su origen a la infrarrepresentación de las escritoras en las compilaciones españolas. Propone pensar el movimiento "como un horizonte que avanza" ininterrumpido con la muerte de André Breton . Para ella, "el surrealismo ha tenido una evolución hasta hoy". Y la estructura del libro responde a esa voluntad de continuidad.
La llama ebria se extiende desde la fundación del movimiento, a inicios de los años veinte del siglo pasado, hasta autoras contemporáneas. Reúne a 19 poetas, entre ellas Valentine Penrose, Joyce Mansour, Marianne van Hirtum, Unica Zürn y Penelope Rosemont. Y desplaza la mirada hacia zonas donde el surrealismo sigue siendo, en gran medida, una historia por escribir. Entre las menos conocidas en España aparecen Laurence Iché, Isabelle Meyrelles, Alena Nádvorníkova, Carmen Bruna y Beatriz Hausner. Al privilegiar nombres con poca circulación, otras quedaron fuera: Alejandra Pizarnik, Olga Orozco y Natalia Correia.
La propuesta es también geográfica. "Un movimiento diseminado por la geografía mundial", apunta Martínez. Desde sus cimientos y más tard, con la posguerra y la diáspora, con su desplazamiento a Estados Unidos y a América Latina. La llama ebria dibuja un mapa que va de París hasta Londres, Praga, Lisboa, Chicago y Buenos Aires. "Hay grupos activos en distintas partes del mundo y autoras que están en ellos", señala Martínez quien forma parte del grupo de Madrid.
A estas dimensiones materiales se añaden nuevas miradas al lugar de lo femenino en el imaginario surrealista. Conceptos leídos, dice la coordinadora, desde una óptica reductora, como el amour fou (amor loco) o la femme-enfant (mujer-niña), aparecen aquí inscritos en una tradición revolucionaria que aspiraba a la emancipación integral de la artista. "Las propias surrealistas hablan del movimiento como un espacio de libertad donde eran aceptadas como creadoras", advierte Martínez, crítica con ciertas interpretaciones que, a su juicio, han simplificado el fenómeno y , en ese gesto, han separado a las autoras del propio movimiento. "Se ha reconstruido la idea de un surrealismo machista que relegaba a las mujeres musas", apunta.
El libro, traducido por Eugeni Castro y Jesús García Rodríguez, defiende que no existe una poesía surrealista femenina en términos formales. La lengua era, en primera instancia, donde poder experimentar hasta el último límite las posibilidades de ruptura y de juego poético. Y esa exploración era compartida: desde los experimentos iniciales con el automatismo hasta las derivas posteriores -como la alquimia verbal de Marcel Duchamp o Francis Picabia.
Selva Vargas Reátegui. Madrid. El país, sábado, 2 de mayo de 2026.

















