Logró su libertad a base de decir no "a muchos papeles de mujeres misteriosas", apunta, que le ofrecían solo por su voz que, por otro lado, nunca le ha dado miedo utilizar para comprometerse políticamente. Denunció a Jacques Doillon en 2024 por conducta sexual inapropiada, es habitual verla en manifestaciones y asegura estar involucrada en poner freno a la inteligencia artificial en su oficio. De la amenaza de la IA va precisamente su nueva película, La residencIA (en cines, el 27 de febrero), en la que una artista interpretada por Cécile de France) se rebela contra esa tecnología. "Como deberíamos hacer todos", salta Mouglalis. "Soy muy activa en esta lucha porque no quiero que copien mi voz, ni me reproduzcan cuando muera. Este avance tecnológico es un desastre climático, todo el mundo lo sabe pero no quiere verlo, porque todos los medios y las redes están en manos de multimillonarios...vivimos una pandemia de ideas de extrema derecha, de deshumanización y de ignorancia". ¿Y cómo intenta combatirla? "Haciendo solo lo que quiero hacer. La fama nunca me ha interesado. Pero todo se reduce al poder", explica. "Es un frágil equilibrio en el que la única forma de avanzar es tener una ética muy clara. Yo ahora tengo una banda de rock, Draga, formada solo por mujeres. Canto, y me da felicidad".
Irene Crespo. Smoda. El País, 2 de enero de 2026.

No hay comentarios:
Publicar un comentario