sábado, 21 de febrero de 2026

Los trenes de borrascas dejan a Europa anegada

Observan el rio Garona en Toulouse, trás las fuertes lluvias.
 (Foto: Ed Jones)
Diversas zonas de España, Francia y Portugal permanecen en alerta por las constantes lluvias. La sucesión de temporales inunda estos días  el sur de Europa. Las borrascas constantes, desde Goretti hasta Oriana, han propiciado la acumulación  de agua  en diversas zonas de España, Portugal y Francia, donde la situación es crítica.

En la Península, puntos como Grazalema recuperan poco a poco la normalidad. Ayer, 11 días después de haber sido evacuados, los vecinos comenzaron  a regresar a la localidad. Algunos  emocionados por volver a sus casas, aseguraron antes los medios de comunicación que esperaban que el pueblo pudiera superar la catástrofe. Sin embargo, aunque las condiciones hayan mejorado  en Andalucía, parte del país sigue en vilo. La crecida del Duero, agravada por las lluvias de las últimas semanas, el aporte de sus diversos afluentes y el deshielo  acelerado  por la subida de las temperaturas, mantiene  a 84 personas  desalojadas de sus casas. La mayoría, 78 se encuentran el localidad  de Puente Duero, perteneciente a Valladolid. Además, el riego de desbordamiento  amenaza a una decena de puntos en las provincias  de Soria, Valladolid, Zamora y Burgos. En esta última, cerca de Aranda , llaman la atención las imágenes  del monasterio de Santa María de la Vid, declarado bien de interés cultural en 1991, completamente inundado.

El temporal no afecta únicamente a la Península. Francia lleva treinta días bajo alertas rojas  y naranjas. En la sucesión de borrascas, la región de Bretaña fue la primera afectada, pero la alerta se traslada ahora al suroeste. El río Garona, desbordado, ha inundado localidades cercanas a Burdeos, done el agua ha anegado carreteras y viviendas. La tormenta Nils ha causado cinco muertos en el país, y los medios franceses ya definen la situación como histórica.

En Portugal, el riego por inundaciones está en su nivel más bajo desde el 28 de enero, pero las consecuencias  de las borrascas que han azotado el país perduran durante meses, como ya han reconocido las autoridades. La principal infraestructura que conecta Oporto y Lisboa está interrumpida: la autopista A1 estará cortada hasta nuevo aviso a su paso por Coimbra y, como alternativa, los conductores deberán usar la IP-3, La IC-2 o la A-14. También la línea ferroviaria del norte se ha visto afectada y solo funcionan los trenes de larga distancia entre Oporto y Lisboa. Por otra parte, continúa suspendida la circulación en la línea del Duero, mientras  que el servicio Celta, entre Vigo y Oporto, sí está operativo. El Gobierno ha activado varios planes de recuperación para hacer frente a las pérdidas millonarias que se registran en agricultura, industria y bienes personales. Los vientos de más de 200km/hora han destrozado la red eléctrica de la zona central del país, y  más 20.000 hogares siguen sin luz. Al menos 8.200 familias han solicitado ayudas para reconstruir sus viviendas. El temporal  deja miles de heridos y desplazados y 16 víctimas mortales, y ya se considera uno de los más dañinos en la historia reciente de Portugal.

Brais Suárez/C.Novo. Redacción La Voz de Galicia, martes 17 de febrero de 2026.

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