sábado, 15 de agosto de 2026

Emerge el claustro medieval del monasterio de San Zoilo

Ménsula donde se aprecia la decoración de estilo románico. (Cluny Ibérica)
"En el siglo XII, este edificio era un lugar increíble en el Camino de Santiago: aquí se armaron caballeros, se realizaron  juramentos, se pactaron bodas...". El profesor José Luis Senra  enumera entre la objetividad  y la fascinación, algunos de los hitos que marcaron la historia del monasterio de San Zoilo ( Carrión de los Condes, Palencia), epicentro del poder de Cluny en la península Ibérica en la Edad Media. El declive de esta orden que revolucionó la vida cultural europea y las reformas que se llevaron a cabo en el siglo XVI borraron la huella de aquel esplendor. "¿Ahora que es San Zoilo? Ahora no es nada", lamenta el catedrático del Arte en la Universidad Complutense de Madrid. Aquel silencio comenzó a romperse en los noventa con los primeros estudios y hallazgos arqueológicos. Ahora, la localización y restauración de varios capiteles del desparecido claustro del edificio románico -que se exponen en la muestra Bajo claustro, en el monasterio, hasta noviembre- permiten conocer un poco más los sitios más deslumbrantes (y olvidados) de la España medieval.

Hasta finales del siglo pasado solo un elemento recordaba el origen medieval del monasterio: una ventana románica, que se veía desde la carretera, rompía la estética renacentista que ha llegado a nuestros días. "Lo que sorprende es que nadie  se había preocupado por lo que había detrás de aquella ventana", afirma, intrigante, Senra. Cuando el investigador "abrió" aquella especie de puerta al pasado descubrió un espacio poco habitual en la arquitectura hispana. Una capilla en alto tras la ventana que encajaba a la perfección con la obsesión de los monjes cluniacenses por habilitar lugares para sus celebraciones litúrgicas. La construcción de un hotel a principios de los noventa ya había permitido recuperar elementos inesperados, como la portada románica de la iglesia. Aquel descubrimiento se sumaba a las esculturas y fragmentos románicos que se conservaban desde antiguo en el cenobio, sin que nadie se hubiese parado nunca a analizarlos.

"En muchas ocasiones, el patrimonio está esperando a que lo busquemos , y San Zoilo es un paradigma en eso", asegura el arquitecto técnico Zoilo Perrino, la persona que quizá mejor conozca  el historial de hallazgos en las últimas cuatro décadas. El más reciente se produjo  por puro azar. En 2021, las obras para canalizar el agua de la lluvia  en el patio del actual claustro renacentista precisaron de una excavación: "Bajo los pilares actuales comenzaron a aparecer unos sillares sospechosos, con formas en los bordes como de tener un tallado", relata el arquitecto técnico. Debajo del claustro actual estaban enterradas las piedras , a modo de relleno del original, de estilo románico. 

Del estudio documental o el análisis histórico a la arqueología. Peo aquí José Luis Senra se muestra escéptico, porque "de lo que estamos hablando es de invertir en la España vacía, y hoy todo tiene que ser en Madrid, Barcelona o Valencia". Parecen más optimistas Zoilo Perrino y la asociación Cluny Ibérica, que trabajan  para que los sitios cluniacenses sean declarados patrimonio mundial por la Unesco. "Quizá falta atender a estos lugares que están en la periferia". Solo así se podrá recuperar el pasado de uno de los lugares más influyentes en la España de los siglos XI y XII, hoy casi invisible.

José María Sadia. El País, jueves 23 de julio de 2026.

Los restos del antiguo claustro rescatados se quedaron en el monasterio. La asociación Cluny Ibérica asumió su restauración con el apoyo económico de instituciones públicas. Casi cinco años después de la excavación, los vestigios recuperados se exponen por primera vez en una de las salas. "En los capiteles hay predominancia de motivos vegetales y después figurados ya sean animales, como leones, además de representaciones humanas".

"Da la sensación de que la construcción del claustro comenzó con una calidad intermedia, pero nunca súper", sostiene cauteloso, Senra. "No apunta hacia Silos, que es una cosa excepcional", zanja, pero concede que las galerías  de San Zoilo fueron "de primera generación, es decir, de las más antiguas registradas en la actual Castilla y León. "De esos claustros, no hay tantos", valora. La explicación de esa escasez reside en la pérdida, casi absoluta  de la huella material de Cluny en nuestro país. La orden francesa tuvo su apogeo en los siglos XI y XXII y el deterioro de la red de monasterios que habían impulsado fue extraordinario. "Los edificios  se fueron dejando a su suerte y muchos llegaron al final de la Edad Media en estado crítico", analiza Senra. Lo más sorprendente es que la reconstrucción de la iglesia de San Zoilo sería posible gracias a la información  que ofrece otro templo palentino que también perteneció a Cluny: "No me cabe duda de que San Martín de Frómista, considerado hoy un icono del románico europeo, es un reflejo de San Zoilo, que fue su matriz", plantea el catedrático, avanzando la sugerente hipótesis en la que trabaja en la actualidad.

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