Como en sus dos anteriores películas, las estupendas Próxima (2019) y Memorias de París (2022), Winocour propone un acercamiento al dolor y la soledad de unos personajes femeninos atípicos, pero lo hace desde una mirada que esta vez no logra atravesar la superficie. La historia central es la de Angelina Jolie, en la piel de una directora de cina de terror y fantástico enferma que aterriza en París para rodar la película Fashion que abrirá el desfile de alta costura de una casa que no se nombra, pero que es Chanel. Pero la película no va de logotipos y flashes, sino de las bambalinas de esa gran ilusión a través de las vidas conectadas de la directora de cine, una modelo africana recién llegada, una maquilladora profesional con ambición de escritora y la joven costurera de uno de los vestidos-joya de la colección-.
Couture pretende mostrar dolores muy distintos. Pero ni el relato del mundo de la alta costura resulta verosímil pese al esfuerzo realista, ni tampoco las derivas del personaje de Jolie. Winocour intenta ir un poco más allá, aunque al final prevalece el manido lugar común del eros-tánatos como respuesta al cáncer. Además Jolie tampoco encuentra el lugar para la expresión de sus emociones, resulta demasiado fía y rígida.
Elsa Fernández Santos. El País, viernes 8 de mayo de 2026.
