
Celebración del Día del Libro 2026 en las calles de Ourense. (Óscar Pinal)
Hoy hay tal inflación de días mundiales que no es raro que coincidan dos o tres. Algunos nos parecen lejanos y otros intrascendentes o hasta frívolos, pero otros sí son interesantes o importantes como el del Libro, que fue una idea ibérica, mira por dónde. "La Unesco celebrará hoy, a iniciativa española, el primer Día Mundial del Libro, decía hace justo 30 años La Voz (23/4/1996).
Se había anunciado cinco meses antes "la más probable declaración del día de San Jorge (el 23 de abril) como día mundial del libro" (noticia del 2 de noviembre de 1995), y, llegada esa primera celebración mundial, La Voz recordaba que "el Dia del Libro es tradición en España desde 1926, aunque empezó siendo el 7 de octubre, fecha del nacimiento de Miguel de Cervantes".
De los inicios de esta primera celebración de hace cien años, hay en nuestra hemeroteca noticia, que se publicó acompañada de un comentario no exento de crítica: "Dentro de la imperante y pagana tendencia a consagrar un día a cada cosa -ya tenemos el día de la Raza, el de la Madre, el del Árbol, el del Maestro y algunos más- le ha tocado también la china al Libro. Y he aquí cómo una nación en que el número de analfabetos se aproxima al sesenta por ciento, y en que muchos no se consideran como tales apenas garrapatean su nombre y leen solo reseñas de crímenes o catástrofes, va a consagrar un día oficialmente al Libro, que en esa fecha -hoy precisamente -recibirá una pedrea de tópicos y una lluvia de oratoria vacua y de mala retórica. Nosotros creemos que lo mejor en favor del libro que pudiera hacerse es tratar de abaratarlo (...) El precio de un volumen corriente de novela, ensayos, crítica o versos han ascendido desde 3, 50, que costaba antes de (la Primera Guerra Mundial, 1914-1917), a cinco pesetas. Y han desaparecido además, casi totalmente, aquellas ediciones populares de una o dos pesetas".
El reportaje de aquel 7 de octubre de 1926 continuaba con otros asuntos sobre los que al autor le parecía oportuno debatir, como unos libros de texto "malos de remate", además de caros; las "bibliotecas y "conseguir que se conviertan de cementerios de Libros en instituciones eficaces"; o una industria librera "regida en general por gentes poco letradas" y necesitadas de un "verdadero espíritu mercantil".
Al día siguiente, las crónicas se referían a celebraciones como la del paraninfo de Santiago, a la que dio lustre la banda municipal; o la del instituto Eusebio da Guarda, de A Coruña, presidida por el gobernador civil y el presidente interino de la Real Academia Gallega, Uxío Carré, durante la cual los escolares pudieron escuchar algunas referencias del Quijote "acerca de la curiosidad" y a la Casa de la Troya y a su autor, Alejandro Pérez Lugín. También refiere las de Madrid, entre las que destaca que la de la Real Academia Español, aunque sencilla. fue abierta al público (La Voz, 8/10/1926).
Setenta años después. En 1995, al dar la noticia del primer Día Mundial del Libro, La Voz contaba que "a partir de 1930 se cambió oficialmente la celebración al 23 de abril, fiesta de San Jordi en Cataluña, donde es tradición regalar ese día un libro y una rosa". En el cambio de fecha influyó que, además de ser el patrón de Cataluña, ese día murieron dos de los escritores más importantes de todos los tiempos: Miguel de Cervantes y Wlliam Sakespeare, ambos el mismo año:1616.
Pasaron los años y para dar realce a la celebración, "las autoridades decidieron, en 1975, entregar en esta fecha el Premio Miguel de Cervantes", el galardón más prestigioso de las letras españolas, en la Universidad de la madrileña localidad de Alcalá de Henares".
Y el año del estreno del Dia Mundial le correspondía recoger el Cervantes a uno de los más importantes novelistas españoles, para más datos, gallego de Iria Flavia: "El rey Juan Carlos entregará hoy a Camilo José Cela el premio, que le fue concedido en diciembre pasado" (23/4/1996)-
En 2026 tenemos motivos para hacer de mañana una jornada especial recordando que el 13 de abril del año pasado murió uno de los grandes fabuladores en lengua española de los últimos tiempos, el peruano Mario Vargas Llosa, al que se le concedió el Premio Nobel de Literatura en 2010. Coincidió que justo el año anterior a la primera celebración mundial del Día del Libro, es decir, unos meses antes que la Unesco lo aprobara, había sido Vargas Llosa, quien recogió el Cervantes (La Voz, 24/4/1995).
Carlos Ocampo. La Voz de Galicia, miércoles 22 de abril de 2026.
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