Pájaros en la boca (2009). En el cuento que da título al libro, un hombre descubre que su hija adolescente come pájaros vivos. Una premisa imposible narrada con naturalidad, marca de la casa en la obra de Samanta Schweblin
Distancia de recate (2014). En su primera novela, una mujer al borde dela muerte reconstruye la vida de su hija en un paisaje rural envenenado. Una mirada turbia a las relaciones materno filiales
Siete casas vacías (2015). La autora se alejó del componente más fantástico de sus libros para situar el terror en la vida cotidiana. Sus cuentos se concentran en familias y espacios domésticos en los que irrumpe lo extraño.
Kentukis (2018). La novela imagina un mundo donde unos peluches con cámara incorporada hacen furor. A través de varios personajes y países Schweblin evoca la pérdida de la intimidad, la soledad y la obsesión tecnológica.
El buen mal (2025). Seis cuentos en los que una vivencia extraña o una pérdida desplazan el centro de gravedad de los personajes . Los protagonizan figuras heridas por un pasado que vuelve cuando parecía clausurado.
Álex Vicente. Babelia. El País, viernes, tres de abril de 2026.
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