En el momento en que una se acerca a las páginas de cualquiera de las novelas de Amélie Nothomb sabe, me atrevería a decir sin temor a equivocarme, que entra en algo que podríamos etiquetar "el universo Nothomb". La mayoría anda rozando el límite entra ficción y la autoficción, un género denostado, y con razón por la saturación a la que hemos llegado, pero cuyo manejo en el caso de Nothomb lo hace excepcional y lo mejora en cada uno de sus libros.
Así pues Psicopompo, con la estupenda traducción de Sergi Pàmies para todos los textos de la belga, no defrauda: su hermana, sus traumas, la anorexia, su infancia cosmopolita como hija de diplomático, el nacimiento de su vocación literaria, la contención con la que narra la violación que sufre con 12 años, sus filias, sus fobias, la relación con su padre y el duelo tras su muerte...
El duelo y la memoria, incluida la violación que sufrió de niña, como digo, nos llegan en Psicopompo a través de su pasión por las aves. Al mismo tiempo que, conforme pasamos las páginas y rememoramos con ella varios episodios vitales en los que estuvo a punto de derrumbarse. Es entonces cuando tenemos la sensación de encontrarnos a medio camino entre la confesión y la reflexión sobre las virtudes esenciales de la escritura, que ha sido el único puntal al que ha podido agarrarse para mantenerse en pie. "El privilegio absoluto es escribir. No existe gracia más elevada. A veces la publicación no es más que un añadido, a menudo un menoscabo del placer inicial. Obtenerla a costa de un esfuerzo considerable , de una angustia enfermiza, de una dolorosa obsesión no cambia nada...Cuando Rilke dice que la escritura debe ser una cuestión de vida o muerte, yo no lo interpreto como metáfora"
Así pues Psicopompo nos acerca, a diferencia de otros títulos, no solo a su universo completo, lo que hace de él uno de sus libros más personales y valientes, sino también que a veces para superar el duelo, una debe ser capaz de atravesar la muerte y regresar, precisamente lo que echa de menos Rosalía en la letra de Sexo, violencia y llantas, porque nunca es demasiado tarde para hablar con alguien que se ha ido.
Carmen Domingo. El País, Babelia, 29 de mayo de 2026.

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