domingo, 17 de enero de 2016

La Escuela de Actes Sud

Hace unos meses, en nuestro viaje por la Provenza, visitamos la librería de Actes Sud en Arlès. Buscábamos en los Quais del Ródano, sin suerte,  el puente de la Trinquetaille pintado por Van Gogh cuando desembocamos en una plaza  un tanto destartalada: había, eso sí, unos plátanos con su sombra clemente sobre su correspondiente terraza, en el après-midi abrasador, el rio a la izquierda, a la derecha un viejo edificio ocupaba la esquina; sobre su pared en un ocre amarillento se anunciaba Actes Sud. Una maison d'édition atípica cuando se creó fuera del centralismo parisino. Había nacido en una bergerie du Paradou, en 1978 para instalarse en 1983 en Arlès, en el lugar llamado Le méjan, hoy plaza Nina Berberova, como homenaje a una autora cuyo descubrimiento fue muy importante para el crecimiento de la editorial. Y en esa plaza estábamos las viajeras... Encontrar a Actes Sud, que, por supuesto, no figuraba en ninguna guia ni en las informaciones de l'Office de tourisme fue para mí un toque de emoción , como un viejo amigo que nos para en la calle  con una sonrisa y un ¿"no te acuerdas de mí."..?  Aunque suelo necesitar un tiempo para identificar el rostro o la voz olvidados no fue así en esta ocasión. Unos cuantos libros de Actes Sud forman parte de los que me acompañan en la estantería del lateral izquierdo de mi cama, libros que por alguna razón son o fueron importantes para mí, como La Conversation Amoureuse, Lignes de Faille, L'insoumise ... Y los que me leéis habitualmente ya conocéis mi gusto por tejer así que los hilos de estos libros nos llevaron al interior de la gran librería en la que sonaba una musiquilla árabe apagada. Eran tantos los libros, a primera vista desordenados y tan poco el tiempo de que disponíamos, que nos conformamos con echar un vistazo. Salí con dos ejemplares pequeños, escogidos por su tamaño: Discours à l'Académie suédoise de Modiano  (uno de los textos más bellos que he leído sobre el acto de escribir) y Je déballe ma bliothèque de Walter Benjamin, otra joya. Lo que no sabía entonces es que en Actes Sud se estaba tejiendo un gran proyecto y que pronto recogería sus hilos sueltos...

Hace aproximadamente un mes, encuentro en L'OBS, (17-23 décembre, 2015), un articulo titulado : De l'édition à l' éducation. À l'école des Actes Sud. Un proyecto concebido por la pareja de editores Françoise Nyssen et Jean-Paul Capitani que conocieron la desgracia del suicidio de su hijo  a los 18 años, un hijo incomprendido por la institución escolar. Es la escuela Steiner d'Actes Sud. Un proyecto que consiste en retomar una vieja pedagogía de hace 100 años para inscribirla en las problemáticas contemporáneas y la línea editorial de la casa. Domaine du Possible es su nombre tomado de una colección de Actes Sud que reúne libros e ideas  al servicio de un cierto progreso humano. Ya en 2014 se celebró en Arlès un coloquio "l'Art pour changer le monde et l'école qui change l'ecole " Un año después, en la rentrée de 2015 abría sus puertas esta escuela para niños diferentes, para los que no encuentran su lugar en el sistema educativo tradicional, anclado en la evaluación e incapaz de darles respuestas, de inspirarles confianza. Sus principios pedagógicos se basan en la relación del alumno con el profesor, con la naturaleza, con el trabajo y el desarrollo personal. No quiere convertirse, sin embargo, en una escuela reservada a niños refractarios, ni tampoco en una sucursal de la contestación, ni por supuesto un centro reservado a la élite. Es un centro privado sin ningún concierto económico con la Administración, pagado por los padres según sus rentas. Acoge por el momento una treintena de niños de 8 a 14 años, en los locales de Actes Sud, la antigua capilla de Saint-Martin du Méjan mientras esperan las nuevas instalaciones que se abrirán en una casa de campo que acaban de comprar a unos 15 kms. de Arlès . Una escuela que Françoise Nyssen desea "atenta, acogedora, diferente,  para esos niños fuera de la norma , creativos, hipersensibles, que tienen tanto que aportarnos". La escuela que su hijo no pudo tener.

El año 2015 será pues una año memorable para Actes Sud . No sólo por su escuela sino también por sus grandes éxitos editoriales. En marzo consiguió el Goncourt du premier roman/Goncourt para la primera novela con Kamel Daoud y su Mersault, contre-enquête,/ Mersault: caso revisado, (E.Almazara) con una tirada de 150.000 ejemplares, traducido a una treintena de lenguas. En otoño, el premio Nobel de literatura con Svetlana Aliexievitch, de la que, en España, solo se ha publicado Voces de Chernobil y La guerra no tiene rostro de mujer en Penguin Rondom House. También en otoño, otro triunfo con Mathias Enard, el último premio Goncourt por Boussole, 263.000 ejemplares, sin publicar aún en España. Kamel Daoud y Michel Houellebec son los únicos autores francófonos que figuran en la lista de los 100 libros más notables de 2015 fijada por New York Times . Françoise Nyssen quiere citar también como uno de los libros del año Tout peut changer/ Todo puede cambiar de Naomi Klein porque"cree que los libros de Actes Sud hablan del mundo y dan razones para tener esperanza a pesar de todo." 
Actes Sud que nació como una editorial distinta, con sus libros alargados, de una sencilla elegancia, hace años que es además un Gran Centro Cultural acurrucado en sus locales contando con un hamman, un restaurant, un cine, una librería, una sala de conciertos, un espacio de exposiciones. El pulmón cultural de Arlès. Comprobar estas informaciones para escribir estas líneas ha sido muy gratificante porque en ninguna de las imágenes que encontré aparecían las grandes letras de Centro Cultural Actes Sud que recordaba sobre la pared amarillo Van Gogh en la tarde de verano de Arlès. A veces pienso si mis recuerdos son sueños....

Carmen Glez Teixeira.




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