domingo, 29 de marzo de 2026

Lionel Jospin, un político constante y efectivo

El ex primer ministro socialista francés Lionel Jospin  falleció a los 88 años de edad. Jefe del Gobierno con el presidente  de centroderecha Jacques Chirac entre 1997 y 2002 fue el hombre de las 35 horas laborales. Respetado y admirado hoy por su capacidad de diálogo, se erigió también en símbolo de la cohabitación, ese modelo de gobierno en el que el presidente de la República, entonces Chirac, y su primer ministro Jospin, pertenecían a partidos distintos. Ocurrió entre 1997 y 2002, los años en los que Francia comenzaría un cambio social y político imparable. Luego fue dos veces candidato socialista a la elección presidencial. Hasta que su último intento terminó  en un desastre frente a la ultraderecha, cuyas consecuencias siguen impregnando hoy la sociedad francesa.

Jospin fue un un político constante y efectivo. Redujo la jornada laboral, amplió la asistencia sanitaria gratuita e introdujo las uniones civiles, que otorgaban a las parejas no casadas -tanto homosexuales como heterosexuales- los mismos derechos que a las casadas. Aunque era un político progresista, abogó por la austeridad y vendió más activos estatales que cualquiera de sus predecesores, un término miedo  resumido en su eslogan: "Sí a la economía de mercado, no a la sociedad de mercado".

Pese a sus esfuerzos, nunca se ganó el cariño  de los votantes. Su actitud seria, unida a su matrimonio con la filósofa Sylvaine Agacinski, alimentó la imagen de un primer ministro formal y reservado, más cómodo con la burocracia que con las emociones que emanaban de la política en esos años.

Su ascenso político acabo el 21 de abril  de 2002, cuando la izquierda cayó en la primera vuelta contra Jean-Marie Le Pen, líder del Frente Nacional (FN), un partido fundado por exmiembros de la SS y deudor de un inventario de viejos rencores que echaban raíces en Vichy y el colaboracionismo con los nazis. La derrota fue la antesala de una época en la que el FN, convertido luego en Reagrupamiento Nacional (RN), pasaría a ser la primera fuerza política del país.

Jospin fue contestado y, a veces, vilipendiado mientras ejercía la política. Pero ahora el reconocimiento a su figura es unánime. En declaraciones a France Info, el líder del Partido Socialista, Oliver Faure le designó como un maestro. "Todos pertenecemos a esa generación  que se forjó  con Jospin, con la izquierda plural. Y fue él quien nos apoyó con su bondad. Fue él quien participó  en cada lucha y quien fue un referente, un modelo a seguir", declaró.(...)

Reservado y de convicciones firmes, Jospin deja la imagen de un dirigente que cumplió a rajatabla el papel que le fue asignado, fiel a una cierta idea del Estado y del servicio público. Sin floritura. Su vida, forjada  entre grandes logros y una caída tan cruel como definitoria de un tiempo, es un reflejo nítido de las esperanzas y las crisis que ha atravesado la izquierda  francesa en el cambio de siglo.

Daniel Verdú. El País, martes 24 de marzo de 2026.

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