sábado, 28 de marzo de 2026

París Contemporáneo. Un paseo por el distrito 13

La vida real de una ciudad dista cada vez más de la imagen que el visitante se lleva de ella. Las zonas históricas y en general los centros urbanos están cada vez más disfrazados  para reforzar  los estereotipos con que llegamos, pero cada vez más lejos de lo que la ciudad es en realidad. 

Gare de Austerlitz.

No es lo mismo entrar en París a través de la bulliciosa Gare du Nord que de la solitaria y apartada Gare de Austerlitz. No es lo mismo el alboroto multicultural del décimo distrito que la tranquilidad y amplitud, mucho más silenciosas y asépticas, del decimotercero. Ambas son el reflejo de dos tipos de París, el más y el menos visitado. Pero este último tiene cada vez más que decir como alternativa para quien busque una oferta cultural diferente, arquitectura contemporánea de primer nivel y largos paseos  en zonas ajardinadas y sin masificaciones.

El Sena. Las orillas se transforman. El decimotercero distrito parisino tiene frontera con el quinto (se distribuyen en el plano de la ciudad en forma de espiral), y están unidos en el Sena. Basta seguir el curso del río para percibir como las orillas se van transformando: las apretadas calles dejan paso a amplios jardines y, en uno de ellos, nos encontramos el Museo de Escultura al Aire Libre, con obras de artistas  como Sorel Etrog, Marta Colvin o Nicolas Schöffer que descansan bajo los sauces llorones.

Arquitectura. La Biblioteca Nacional. Como otra escultura, a pocos minutos andando, está la pasarela de Simone de Beauvoir, que se enreda sobre sí misma  para cruzar el río hacia el emblema  de este barrio: la Biblioteca Nacional de François Mitterrand. El complejo, de cuatro rascacielos en forma de L , es obra del arquitecto francés  Dominique Perrault, que crea una de las plazas  más extrañas de París: una especie de selva  que refresca la vista desde las salas de lectura, entre cuatro torres acristaladas  que enmarcan  los ángulos  de un gigantesco rectángulo. El lugar es muy concurrido  tanto por estudiantes  como por jóvenes  que practican deportes urbanos en las terrazas y escalinatas.

Refugio artístico. Les frigos. También siguiendo el curso del río llegamos a Les Frigos, un pequeño edificio industrial que, desde su construcción en 1921 hasta la década de los sesenta, se utilizo como almacén refrigerado para la compañía de trenes  París Orléans, pero donde ahora se alojan los talleres y galerías de varias docenas de artistas. Las reformas fueron mínimas, como demuestran el estado semi abandonado del edificio -recuerda a una casa okupa- o las puertas frigoríficas que aún separan algunas salas. Desde 1981, decenas de artistas encontraron aquí un refugio en el que trabajar y cooperar y, aunque no es fácil acceder a sus oficinas, sí podemos reservar  mesa en Aiguillage, una galería con restaurante que ocupa el único bajo abierto al público.

Moda. Integrada a la cultura. El distrito se ha revitalizado con la construcción de la Ciudad de la Moda y el Diseño, un edificio de aspecto Hig-tech trasnochado, cuya fachada crece directamente desde el Sena. Desde hace varios años cuenta con el Instituto Francés de la Moda y con Art Ludique, un museo recreativo que incluye exposiciones de cómics, animación y videojuegos.

Espacios verdes. El parque Kellerman. Además de la ribera del Sena, hay otras espacios verdes como el parque Kallerman o la la plaza de Italia. Esta última  es, por una parte, el origen medieval del barrio y, por otra, el punto desde el que la ciudad se expandió hacia el sureste, y donde se concentra la mayor oferta gastronómica y de ocio.

Un museo. el Instituto del Mundo Árabe. En su frontera con el centro, el decimotercer distrito nos deja en el Instituto del Mundo Árabe, un espectacular museo de tres plantas, salas de espectáculos y un restaurante libanés en la terraza, cuyo diseño impulsó la carrera  del arquitecto francés Jean Nouvel. Sus fachadas acristaladas y su imponente volumen son capaces de acoger juegos geométricos que regulan, según la luz y el viento, un mosaico de figuras móviles, en alusión  a las celosías de una mezquita.

La Voz de Galicia, sábado, 21 de marzo de 2026.

No hay comentarios:

Publicar un comentario