
Giuliano da Empoli y Juan Gabriel Vásquez. (Foto: Santi Burgos)
Un vocablo utilizado por Vásquez en su primera intervención -"conspiración", referida a la relación entre populistas y tecnoligarcas-sirvió como detonante de la reflexión compartida. Da Empoli observó que la relación entre los dos grupos tuvo una primera fase implícita que solo posteriormente se convirtió en explícita, en una verdadera conspiración. Al principio los tecnoligarcas simplemente perseguían un modelo de negocio que, de forma colateral-sin ser ello el objetivo-, favoreció a los populistas intoxicando el debate público, promoviendo la polarización y el predominio de las emociones por encima de los argumentos razonados.
Pero, continuó Da Empoli, después se produjo "un punto de inflexión en el que el proyecto empresarial se convierte en un proyecto de poder. Y donde se forma esta alianza que se hace explícita, entre los líderes populistas y los señores del poder tecnológico que comprenden que tienen los mismos intereses y que, en realidad, aunque no siempre tengan necesariamente la misma visión del mundo, en cualquier caso tienen el mismo interés en eliminar todos los límites a su poder".
Vásquez condujo en francés el diálogo con Da Empoli. Y subrayó lo explícito de un episodio en el cual el vicepresidente de EE UU, J.D. Vance, conectó sin grandes ambigüedades la exigencia a Europa de que no regule el sector tecnológico y la continuidad de la protección militar, subrayando un elemento estratégico central de la Administración de Trump, que usa la dependencia en seguridad para extraer ventajas en otros ámbitos, como el comercial además del tecnológico.(...)
Vásquez dirigió la segunda parte de la conversación hacia la promesa y el peligro que entraña la inteligencia artificial, recordando el imaginario reloj que el Boletín de los científicos atómicos actualiza desde 1947 y que simboliza cuán lejos se halla de la catástrofe nuclear. "En ese entonces faltaban ocho minutos simbólicos hasta medianoche, según los científicos. Hoy, 85 segundos por los riesgos vinculados", recordó el escritor colombiano, subrayando que una de las inquietudes que marcan ese deterioro es el riesgo del mal uso de la IA.
Da Empoli evocó otro episodio de laxitud reguladora, vinculado en este caso con la aparición de los modelos de IA de última generación. El novelista y ensayista recordó que los propios desarrolladores imaginaban que habría alguna regulación , pero sustancialmente en EE UU no hubo ninguna relevante. "Es como en El señor de las moscas. Al principio los niños todavía se portan porque creen que están a punto de llegar los adultos. Cuando entienden que no llegarán, se desata todo. Aquí es lo mismo. Los adultos no llegaron".
Andrea Rizzi. Madrid. El País, domingo 3 de mayo de 2026.
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