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| Le Clézio. |
Javier Rodríguez Marcos. Tipo de letra. El País, miércoles 23 de marzo de 2016
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| Le Clézio. |
Hubo un tiempo en el que una conversación telefónica era un acto íntimo, privado, casi secreto. Hoy esas mismas llamadas se han convertido en una plaga que nos azota con saña en vagones de metro o de tren, en autobuses, salas de espera, aviones a punto de despegar o recién aterrizados, bares, cines, teatros, auditorios: vivir se ha convertido en una permanente escucha involuntaria, e indeseada de infinitas conversaciones telefónicas. Los días transcurren oyendo secretos y mentiras ajenos que, como modernos Bartlebies, preferiríamos no haber escuchado. Escrita en 1927 y estranada em la Comédie-Française en 1930, Jean Cocteau concibió La voix humaine como una suerte de diálogo monologado: solo vemos y oímos a la mujer, pero sus silencios y sus reacciones han de caracterizar también al hombre mudo e invisible que habla con ella ala otro lado del teléfono. Tras la renuncia de Hans Werner Henze, Francis Poulenc convirtió la pieza teatral en 1958 en una "tragédie lyrique en un acte", estrenada al año siguiente en la Opéra Comique por Denis Duval, su última musa y compañera de recital tras la retirada de Pierre Bernac: ella acababa de ser, por ejemplo, la Blanche de su ópera Dialogues de Carmélites. Una mujer sin nombre (Elle la llamaba simplemente Poulenc) ríe, grita, llora, susurra, enloquece, se angustia, se enfurece, haciéndonos participar de sus secretos y sus mentiras. Ha intentado quitarse la vida (y la música que acompaña el relato de las 12 pastillas que ingirió es un vals lento y triste en Do menor) y nos recuerda invitablemente a otras mujeres trastornadas: la Isolda del tercer acto de la ópera de Wagner, la Salomé de Strauss y, sobre todo, la amante -también innominada- de Erwartung de Schönberg....Anna Caterina Antonacci hace una moderna reencarnación del "recitar cantando" de los primeros operistas. Su tendencia es a primar el segundo verbo sobre el primero, aunque sus mejores frases fueron las musitadas con un hilo de voz. Es una gran actriz con un físico perfecto para el papel, tuvo al público pendiente de cada uno de sus gestos. Antes cantó La Dame de Monte Carmelo, un breve monólogo de otra mujer desengañada y suicida. En total fueron solo cincuenta minutos de concierto, pero de altísimo voltaje.....![]() |
| El niño de la peonza de Chardin |
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| Retrato de Henri Michel-Lévy. Degas |
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| El hombre con oveja en Vallauris |
Picasso deambuló muchísimo por Provenza-Alpes-Costa Azul. Aviñón, la primera ciudad de la ruta, no la conoció hasta 1914. Aquí pasó muy poco tiempo, porque a las semanas de llegar estallaría la I Guerra Mundial. La antigua ciudad de los Papas, escenario de Las señoritas de Avignon, todavíaacoge exposiciones permanentes del artista, como la del modisto y mecenas Jacques Doucet en el Museo Angladon. Pero esta pequeña ciudad provenzal es también conocida por sus excelentes caldos, herencia de su pasado como sede de la cristiandad. sus calles plagadas de historia, sus murallas medievales y el gótico del Palais des Papes, junto con su famosísimo festival anual de teatro. Tras dejar atrás ala cubista Aviñón nos adentramos en la impresionista Antibes-Juan -les-Pins. No solo Picasso en 1946, también los artistas del impresionismo colgaron aquí sus caballetes, y otros grandes de los grandes de La France, como Flaubert, Maupassant o Julio Verne (!hasta Bonaparte!) se desplazaron hasta la ciudad en busca de su paz. Picasso también vivió aquí. Fue un período de intensa felicidad al que rinde homenaje El Museo Nacional Pablo Picasso de Antibes, la única ciudad francesa, junto con París, que puede enorgullecerse de tener uno. Antibes es uno de esos sitios de postale en los que es posible encontrar la esencia de la Costa Azul. A saber: cielo despejado y mar en calma, castillos junto a la arena, una pequeña barca de pescadores azuzada por las olas de la orilla...Siguiendo la carretera de Beaumettes, nos encontramos con Ménerbes, que bien merece su clasificación como uno de los pueblos más bonitos de Francia". Su forma majestuosa se alza sobre las viñas formando un paisaje típico provenzal. Escenario de la historia de amor entre Picasso y Dora Maar. Musa, confidente y artista bohemia, heredó, a modo de regalo de ruptura, la casona de Ménerbes que Picasso consiguió adquirir gracias a un dibujo. Ahora es un centro de acogida y encuentro para artistas, accesible únicamente en julio y agosto para el público. Entre las callejuelas adoquinadas de este pequeño rincón del sur de Francia pararemos para almorzar y redescubrir la cocina francesa entre aromas de trufa, queso y vino del Luberon....![]() |
| Jean Michel Jarre |
Anagrama reedita su novela Dúo 30 años después. La Iglesia Católica se negó a despedir a Colette con una ceremonia religiosa. La República organizó unos solemnes y concurridos funerales de Estado, por primera vez destinados en Francia a honrar a una mujer, a una pionera que había sido distinguida con las más altas condecoraciones por su innovador modo de abordar la personalidad de las mujeres y la inspiración autobiográfica (autoficción se dice ahora), que le llevaron a ser la primera escritora en ingresar en la Academia Goncourt y la primera en presidirla. Sus tres matrimonios no fueron la principal piedra de escándalo en un país -no lo olvidemos- siempre muy polarizado entre el conservadurismo a ultranza y las libertades postrevolucionarias. La bisexualidad que Colette ejerció bajo los focos y que reflejó en sus obras -estudiada muy específicamente por Julia Kristeva- si suscitó el escándalo de los sectores más puritanos. Su vida amorosa fue tan movida y variopinta que las biografías de Colette se leen, como suele decirse, como una novela. Recomiendo dos en castellano, debidas a dos escritores neoyorkinos. Mi preferida es la de Judith Thurman, mas detallada, significativamente titulada Secretos de la carne (Siruela), aunque no está nada mal la firmada por Herbet Lottman, gran experto en cultura francesa, que publicó Circe. Hay más. Su madre y su primer marido fueron figuras clave en el devenir de Colette. Por muy distintas razones. La madre, Sidonie Landoy, había vivido una vida culta y liberal en Bélgica y con tres hijos a cuestas de su primer matrimono, se casó en segundas nupcias con un capitán para recalar en un pueblo de menos de mil habitantes, Saint-Sauveur-en Puysage, donde su marido ejerció de recaudador. Allí nació Sidonie Gabriel en 1873, que sería universalmente conocida por su nombre artístico de Colette, tomado del apellido de su padre...La madre librepensadora y atea mandó a su hija a la escuela pública, le inculcó la lectura y la alejó de las sotanas.... Colette tenía 20 años cuando se casó con Henry Gauthier -Villars. Fue su Pigmalión y explotador. Viendo en ella sus condiciones la animó a escribir sobre sus recuerdos... Así surgió la saga de Claudine, un éxito inmediato, cinco novelas que evocan la niñez y juventud de Colette, publicadas entre 1900 y 1907. Anagrama que ahora reedita Dúo, tiene en su catálogo Claudine en la escuela y Claudine en París.....