![]() |
Bruno Patino |
P.- ¿Es reversible esa situación que señala en su libro?
R.- Tal vez estemos en un momento paroxístico de la influencia de las redes sociales en la polarización y de la dependencia personal de muchos de nosotros, no solamente los más jóvenes. Y este momento se acompaña de otros: la toma de conciencia individual para dejar de un lado la pantalla, porque nos impide hacer otras cosas, nos roba concentración e imaginación. Y la sociedad se ha vuelto una sociedad del cansancio de la información o de la política. El momento de dependencia y polarización es también el de toma de conciencia individual y colectiva, pero todavía no sabemos en qué va a desembocar.
P.- Ese cansancio se exacerbó durante la pandemia, pero la conexión mantuvo a flote muchos empleos.
R.- La pandemia nos muestra exactamente lo que trae la tecnología. Nos salvó la vida, estuvimos confinados, pero no recluidos, y es una diferencia enorme. Salvó también vidas laborales y la vida estudiantil. Al mismo tiempo trajo un cansancio tremendo y esa percepción de que algo nos faltaba.
P.- ¿Por ejemplo?
R.- Hay detalles que pueden parecer broma, pero para mí tienen un significado. Por ejemplo, esos programas tecnológicos para evadirse de Zoom o Skype que hacen creer que al interlocutor que en la calle hay obras, gente o un niño en la habitación. Eso demuestra que necesitamos un instrumento para escaparnos. (...)
.-Llamo a las redes sociales el quinto poder, aunque ese poder no tiene a nadie que lo maneje ideológicamente. El modelo económico de polarización y emoción produce una desestabilización fuerte de los poderes. Eso es muy bueno cuando estamos hablando de una dictadura, pero se desestabiliza también a las democracias que se vuelven emocracias: no hay debate de ideas o incluso de opiniones, solamente debate de emoción...
P.- ¿Cómo ve el panorama que tiene Europa delante?
R.- El medio que dirijo se declara desde hace 30 años prodemocrático y proeuropeo. A mi generación le decías "mira, este miedo es prodemocrático y europeo" y pensábamos que todos lo eran. Hoy la palabra "europeo" para algunos ha pasado de moda. ¿Y la democracia? Todavía no escucho voces verdaderamente antidemocráticas. Pero es frágil, no puedo resistirlo todo. Tenemos que luchar por ella. Hay que mantener la vigilancia.
Francesco Manetto. El País, domingo22 de enero de 2023.
No hay comentarios:
Publicar un comentario