martes, 10 de julio de 2018

Retratos de "Homo sapiens" de Pierre Gonnord


Retratos de Pierre Gonnord
A unos metros de vértebras y costillas humanas que arrastran medio millón de años, asoman unos impactantes retratos en los que se ha captado, en un segundo, expresiones comunes a todo Homo sapiens. Así se ha trenzado una relación entre los fósiles más antiguos de la Europa Occidental, exhibidos en las vitrinas del Museo de la Evolución Humana en Burgos, y la treintena de fotografías del francés Pierre Gonnord que se muestran allí hasta el 23 de septiembre. Un museo que explica de dónde venimos acoge retratos de gitanos, inmigrantes, mineros o monjes "que nos hacen reflexionar sobre quienes somos, son imágenes que nos llegan porque nos miramos en ellos", explicó el fotógrafo en su exposición Atavismos, el pasado día 21.
"Recojo momentos íntimos de las personas, y para seleccionar a quien fotografío me fijo en sus vivencias, su sensibilidad y su rostro... En esta muestra, la mayoría fueron retratados en zonas rurales y apartadas de España y Portugal", añadió este artista que reside en Madrid desde 1988, cuando descubrió que su trabajo en el mundo del marketing y los números le horrorizaba. Hoy es dueño de un estilo como retratista reconocible, entre cuyas señas de identidad destacan el fondo oscuro para aislar al protagonista, el gran formato y una maravillosa iluminación basada en el claroscuro. 
Las personas que capta Gonnord transmiten con su mirada una vida nada fácil. Así sucede con Hattie, una anciana negra  que ha participado desde el principio en las protestas por los derechos de su raza en los Estados Unidos. Pese a esas pieles curtidas, Gonnord reviste a sus retratados de "belleza y dignidad"...En esta época en la que hacer fotos y posar está ala alcance de cualquiera con móvil  -una pulsión que a él no le interesa porque "se dispara sin pensar"-, Gonnord opta por sesiones cortas precedidas por un largo trabajo de campo, a veces de meses, antes de hacer ni un solo disparo. Él entra en su mundo, los conoce, conversa con ellos y así evita los posados. "No quiero molestar a nadie porque la magia, el misterio del retrato está en un instante, como cuando coges una espiga o una mariposa que vuelan por el campo", afirma el autor que llegó tarde a la fotografía.
Atavismos forma parte de un ciclo en el que artistas contemporáneos conviven con el discurso de un museo de carácter científico...
Manuel Morales. Burgos. El País, jueves 28 de junio de 2018

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