martes, 11 de marzo de 2025

El Louvre, de gala para recaudar fondos

Philippine Leroy-Beaulieu
Gonzalo Fuentes/REUTERS

Modelos como Naomi Campbell y Gigi Hadid. Diseñadores como Jean Paul Gautier, Jeremy Scott, Iris van Herpen y Victoria Beckham, acompañada de su esposo, David Beckham. Actrices como Keira Knightley, la oscarizada Michelle Yeoh o Philippine Leroy-Beaulieu, conocida por su papel en la serie Emily in Paris. E incluso un punto de realeza europea con Carlota Casiraghi, hija de Carolina de Mónaco. En total hasta 300 personalidades del mundo de la moda y de la cultura se dieron cita la noche del martes en el Louvre para la primera gran cena organizada por el museo parisino para recaudar fondos, a la que también acudió la ministra de Cultura de Francia, Rachida Dati. Y la institución superó el objetivo que se había marcado: se alcanzó la cifra de 1,4 millones de euros, que serán destinados a las actividades culturales del centro que acoge entre otras maravillas, La Gioconda, de Leonardo de Vinci.

En un comunicado difundido ayer, el museo dirigido por Laurence des Cars, el más concurrido del mundo -8,7 millones de visitantes en 2024- y que afronta  un caro plan de expansión por culpa de su saturación, consideró la cena un éxito de recaudación. "El apoyo de muchas maisons de moda, de amigos y de grandes mecenas fieles al museo ha permitido sobrepasar" la meta inicial, según los organizadores.

Entre los mecenas anunciados figuraban los conglomerados de lujo LVMH, Kering y L'Oréal, así como la aseguradora AXA y la consultora Deloitte. La organización no detalló cuánto había aportado cada uno, aunque sí adelantó que piensa repetir el formato en 2026.

El llamado Grand Dîner du Louvre tuvo lugar en el patio Marly. que en su día fue residencia de recreo del rey Luis XIV: 30 mesas colocadas en un espacio que antes estaba abierto y ahora se encuentra acristalado y en el que se exhiben esculturas clásicas francesas. Tras el ágape, se celebró una pequeña fiesta bajo la famosa pirámide de cristal en la que actuó la rapera Doechii.

Esta primera cena filantrópica recuerda a la que organiza desde mediados del siglo XX el Museo Metropolitano de Nueva York. Con los años, la gala del Met, que se celebra el primer lunes de mayo e inaugura con su fiesta la exposición del Instituto del Traje del Museo, se ha convertido en uno de los eventos más mediáticos del año, también por la organización de la todopoderosa editora de moda Anna Wintour, que tampoco faltó a la cita del martes en París.

La gala del Louvre tuvo lugar en medio de la pasarela de París -los desfiles terminan la semana que viene-, y al mismo tiempo que las salas del museo acogen por primera vez en su historia una exposición dedicada a la moda. Bautizada como Louvre costura. Objetos de arte, objetos de moda, y abierta al público hasta el 21 de julio, la muestra incluye diseños de Balenciaga, Chanel y Dior, entre un centenar de piezas icónicas sacadas de los archivos de las grandes casas de moda de todo el mundo que dialogan con la colección de uno de los departamentos más amplios y menos visitados del museo: el de Objetos de Arte.

El País. Madrid. El País, jueves 6 de marzo de 2025.

lunes, 10 de marzo de 2025

El talento de Kate Winslet

Lee Miller atraviesa el espejo. Modelo retratada por Cecil Beaton y Edward Steichen, con apariciones en la portada de Vogue, fue también musa surrealista de Man Ray, pero acabó ella misma empuñando las cámaras para retratar la invasión nazi de París y la liberación de Dachau. Tras documentar el Holocausto, prefirió no volver a disparar. Nunca más.

Kate Winslet siempre es un valor seguro. En Lee Miller, la actriz dota a su encarnación de la célebre fotógrafa de las dosis justas de tenacidad y de delicadeza, de orgullo y fragilidad, de inconformismo y dulzura, entregando un personaje que vibra con verdad y que se desenvuelve con inteligencia en un mundo de hombres, sexista hasta el extremo. Su trabajo no ha pasado desapercibido, ya que fue nominado al Globo de Oro.

El filme de Ellen Kurras (Nueva Jersey, 1959), que debuta tras la cámara tras una nutrida carrera como directora de fotografía en filmes como Summer of Sam (Spike Lee, 1999), Blow (Ted Demme, 2001) y Olvídate de mí (Michel Gondry, 2004), consigue destilar algunas imágenes poéticas, como en ese momento en el que Solange (Marion Cotillard) y Jean D'Ayen (Patrick Mille) bailan despreocupadamente en el retiro surrealista de Cornualles mientras un proyector refleja en sus cuerpos las inquietantes imágenes de una Alemania rendida a Hitler. En términos generales, nos encontramos ante una producción sólida, que luce en todos los apartados técnicos. El guion, que parte de la biografía publicada por el hijo de la fotógrafa, Antony Penrose -al que interpreta Josh O'Connor-, se centra estrictamente en la peripecia de Miller como corresponsal de guerra, mostrando a una mujer aguerrida que no admite un no por respuesta, pero que no saldrá indemne de la experiencia, tras descubrir el horror de los campos nazis de exterminio y sufrir el ninguneo de su trabajo una vez que acabó la contienda...

Javier Yuste. El Cultural, 7-3-2025.

domingo, 9 de marzo de 2025

En el salon de Madame Geoffrin (1812), de Anicet Lemonnier

El cuadro "En el salon de Madame Geoffrin" de Anicet Lemonnier.

El café Le Procope es uno de los lugares más visitados de París. Situado en las inmediaciones de la antigua Comédie Française y de Saint-Germain -des-Prés, el establecimiento abrió en 1686 por iniciativa del siciliano Francesco Procopio dei Coltelli y es, además de una concurrida atracción turística, un lugar de obligada visita para quienes se interesan por la filosofía. No en vano, Voltaire, Montesquieu o Rousseau fueron habituales cafeteros de Le Procope, y cuenta la leyenda que la Encyclopédie nació tras un encuentro entre D'Alembert y Diderot en alguno de sus pomposos salones, e incluso que Benjamin Franklin concibió ahí pasajes de la futura Constitución estadounidense.

Adentrarse en el café Le Procope es en cierto modo regresar al cénit de la Ilustración (siglo XVIII), un periodo llamado de las luces por su gran confianza en la razón, en el conocimiento científico, en el progreso y en la promoción de las libertades políticas. Un periodo que se vió a sí mismo como un tiempo deslumbrante pero que, sin embargo, tampoco estuvo exento de densas brumas. La Ilustración fue un fenómeno cultural fundamentalmente pensado y procesado por y para hombres en el cual no se contaba con las mujeres en el grado que sería de esperar en un movimiento reformista. En un entorno marcadamente machista disponer de un salón literario era una de las vías que tenía una mujer para formar parte de ese mundo tan profundamente desigual. Los salones, además estaban anegados de soberbia, y aunque uno tiende a imaginarse a todas aquellas mentes ilustres tratando del destino del ser humano con la humildad por bandera, la realidad era menos ejemplar de lo figurado.

Quien nunca pisó Le Procope fue Immanuel Kant. El autor de las tres Críticas no salió de su ciudad natal, Königsberg, en la cual permaneció toda o social se encuentra su vida. Esta peculiar característica convertiría hoy a Kant en casi un antisistema: en primer lugar por no caer en la movilidad permanente en en la que estamos atrapados, después porque su sedentarismo militante contradice la creencia de que para ser un cosmopolita y decir cosas relevantes sobre el mundo antes hay que haberlo recorrido. Kant pensó y transformó el mundo sin moverse de su casa. De hecho Kant es conocido por popularizar uno de los lemas más ambiciosos que todavía existen para moverse por los caminos de la vida: sapere aude, que habitualmente se traduce como "atrévete a saber". La expresión, formulada por Horacio siglos antes, es la protagonista del escrito kantiano de 1784 Respuesta a la pregunta: ¿Qué es la Ilustración? Kant equipara la decisión de delegar la propia capacidad de pensar con la minoría de edad. ¡Es tan cómodo ser menor de edad!, dice el texto al poco de comenzar. Así que ya pueden triunfar todas las revoluciones posibles, que hasta que uno se atreva a pensar  por sí mismo no se producirá ninguna emancipación real.

Actualmente las cosas se ven de otro modo, y la posibilidad de llegar a pensar por sí mismo (que no significa opinar lo que a uno le dé la gana) parece una fake news. Es más, es el propio ideal de la Ilustración el que pasa hoy por horas bajas. Las razones de esta crisis son diversas, pero la clave de cualquier proceso de ajuste de cuentas con un ideal personal o social se encuentra en la finalidad con el que se hace. Si el ajuste de cuentas se lleva a cabo desde dentro, como cuando nos estiramos en un diván para hablar a canal abierto de lo que nos hace sufrir, la crítica se convierte en potencialmente renovadora. En cambio si el ejercicio de revisión se realiza con el fin de hurgar morbosamente en la herida, la crítica tiene un carácter más destructivo.

Una de las razones del actual eclipse de la Ilustración se encuentra en las revisiones críticas realizadas por Theodor Adorno, Max Horkheimer, Michel Foucault o Ángnes Heller, que más recientemente  ha recogido y ampliado Antoine Lilti en su libro La herencia de la Ilustración. Ambivalencias de la modernidad. Se trata de relecturas que ponen de relieve algunas sombrías contradicciones presentes en el corazón de la Ilustración, y que por eso hay que atender y afrontar. Sin embargo, puede que además de este tipo de motivos analíticos haya otros que también pesen en el desprestigio actual de la razón ilustrada.

Tras leer ¿La izquierda contra la Ilustración?, de Stéphanie Roza, a uno le queda  al runrún  de querer saber con qué intenciones se han esgrimido algunas críticas, atendiendo sobre sobre todo a las consecuencias que han comportado algunas de estas, aunque no fueran buscadas. Uno piensa, por ejemplo, en asuntos tan presentes en nuestra continuidad política como la tan manida posverdad. ¿Hasta qué punto la proliferación de posverdades son en parte consecuencia de un exceso de pulsión antiilustrada?(...)

Ni tanto ni tan poco: la razón ilustrada tiene indudablemente sus miserias (como cualquier modelo de racionalidad), pero más que un análisis de trazo fino lo que a veces parece  se ha llevado a cabo es una desfiguración integral de la cual acabamos siendo rehenes nosotros mismos... Seamos críticos con la Ilustración, sí, pero seamos también críticos con la crítica de la Ilustración. No vaya a ser que de tanto echar agua al café se diluya definitivamente la posibilidad de encontrarle gusto a la Ilustración.

Miguel Seguró Mendlewicz es doctor en Filosofía y licenciado en Humanidades. Su último libro es Vulnerabilidad (Herder, 2021).

Ideas. El País, domingo 16 de febrero de 2025.

sábado, 8 de marzo de 2025

Lágrimas de música gallega en Bruselas

Ninghures, Fillas de Cassandra y Tanxugueiras rinden homenaje a Terbutalina
 en EmigraSON./ P. Vázquez

Decía nada más pisar el escenario Miguel Cernadas, el cantante de Terbutalina, que no iba a hablar mucho porque acabaría llorando. Así que, con su contagioso humor habitual, en lugar de articular frases entre tema y tema apelaba a un onomatopéyico "bla, bla, bla, bla, bla". Cada vez que o repetía generaba  más y más euforia en la audiencia. Su fiesta de punk-rock acelerado tuvo respuesta en forma de gritos, saltos y también lágrimas. Muchas. La formación de Muros que irrumpió en 2010 como una anomalía en el panorama gallego, se ve hoy como un precedente de bandas actuales como The Rapants y Grande Amore. El sábado en el sala La Madeleine de Bruselas ofrecía su último concierto. Allí, en el espacio que varias décadas atrás se llenaba de emigrantes gallegos para bailar con la orquesta Los Satélites, se establecía la misma conexión de entonces pero con códigos de 2025.

Seguramente nunca se tocaran con anterioridad trallazos de guitarra como Filloa e Compostela con músicos derramando lágrimas, las mismas que caían por las mejillas de los que estaban en las primeras filas. El recital que ofrecían en el Emigrason miraba a la eternidad dejando una estela. Y cientos de gallegos emigrantes acudieron para decirles adiós. "Fue el cierre perfecto para nuestra trayectoria, algo impresionante", comentaba al final Cernadas. Pero no ocurrió solo en su actuación. Antes, al principio del Festival, De Ninghures sorprendió invitando a los otros dos grupos del cartel, Fillas de Casandra e Tanxugueiras. Juntos interpretaron la Muiñeira da Costa de Terbutalina, en modo tradi y por sorpresa. Homenajeaban así una formación que ya es historia de la música gallega, además de banda sonora generacional de muchos de los que vibraban en el Emigrason. "Fue muy especial dejar egos y prejuicios y unirnos todos para eso. Detrás de nosotros estaban los de Terbutalina llorando" explicaba Tomé Mouriño, uno de los integrantes del grupo(...) Tanxugueiras hicieron estallar de emoción el Emigrason, viralizándose el gran momento. Lo que se vivió con su interpretación de Terra y el mítico "no hay fronteras" resulta difícil de traducir en palabras. "Fue espectacular ver a la gente bailando, gente que tenía muchas ganas de reencontrarse con Galicia", reflexionaba Sabela Maneiro, del trío. De nuevo hay que retomar la imagen de las lágrimas. Las de los rostros de los organizadores y el público ante lo que estaba sucediendo.

Javier Becerra, Bruselas. La voz de Galicia, 25 de febrero de 2025.

viernes, 7 de marzo de 2025

Charmatz: silbar la danza, consagrar el cuerpo

Bortis Charmaz en escena. (Marc Domage)

Las luces de la sala se apagan  y se hace la oscuridad total. Tampoco hay iluminación  en el escenario ni se cuela claridad por ninguna rendija. Durante unos segundos, pocos, solo se da la inquietud compartida que provoca esa opacidad colectiva. La vida en el negro más recóndito. Y voilà, con este sencillo acto escénico se da uno de los principales ejes del discurso de Boris Charmatz (Chambéry, 52 años) : romper los límites del escenario y situar al público dentro de la obra con tanta delicadeza como rotundidad. Entonces se escucha un silbido, se enciende una luz cenital tenue y vemos a Charmatz en escena, ataviado con una falda de tablas hecha de retales verticales. Silba y se mueve al mismo tiempo, se funden el sonido y el movimiento, la escucha y la mirada. Y en este marco de vigilia escénica y prestidigitación corporal navegaremos con el intérprete durante una hora (que transcurre como media), en una obra imprescindible de gran entrega y belleza.

 Es también un despliegue del movimiento que interesa a Charmatz, alejado de formalidades y no por ello menos exigente, y de un credo artístico en el que la danza surge de acciones cotidianas, en principio, menos probables. "Me gusta la idea que existe detrás del hecho de silbar casi de manera mecánica, mientras haces cualquier cosa. No hay pensamiento detrás de ese silbido. Solo una especie de pasividad, como cuando estás medio dormido y te mueves sin querer". Lo cuenta el coreógrafo a través de videoconferencia desde Bruselas, unos días antes de la representación de su pieza Somnole en el Centro Conde Duque de Madrid, el pasado 20 de febrero. "Vivo a caballo entre esta ciudad y Wuppertal", añade. En la ciudad alemana dirige la Tanztheater de Pina Bausch desde 2022.

Su trayectoria, que lo sitúa desde hace años como reputado y requerido coreógrafa en plazas internacionales de prestigio (ha sido coreógrafo asociado del Festival de Aviñón), está diseñada por la intimidad de solos como Somnole y la amplitud de obras como 10.000 gestos (2017), para 24 bailarines; Cercles (2024), proyecto que reúne a 200 intérpretes amateurs y profesionales, o Liberté Cathédrale (2023). Sobre esta holgura de miras, explica que lo que le interesa de la danza es la capacidad de comunicación y conexión que le proporciona con el mundo. "Como poder estar haciendo esta entrevista. La danza me conecta conmigo mismo, claro, pero, sobre todo me lleva a conocer personas, a escribir o a leer, de una manera especial, y al mismo tiempo me hace vivir la vida de la manera más normal posible", explica con un discurso reflexivo y próximo como su danza. 

Este sábado el Conde Duque completa el tributo a Charmatz con otro solo, untitled (2000), del artista Tino Sehgal, interpretado por Charmatz en varias ocasiones, que establece la conexión entre danza y museo que influyó de modo concluyente en el discurso de Charmatz , creador del concepto Musée de la Danse. Somnole también se verá el 28 de mayo en el teatro Cánovas de Málaga. No se la pierdan.

Javier Vallejo. Babelia, el País, sábado 22 de febrero.

jueves, 6 de marzo de 2025

Vigencia de Perec, el escritor que jugó con nuestras neurosis

Georges Perec. /DA

Dice la leyenda que Georges Perec (París, 1938-1982) nunca cerraba su pequeño apartamento de la calle Quatrefages de Paris. Aquel piso que se citaba en Las cosas (1965), un quinto en el número 5, siempre tuvo la puerta abierta para que sus amigos entrasen cuando quisieran. Pasa con la obra de Perec como con ese gesto de confianza. Parece que el autor la dejó abierta para que otra buena gente se recreara y la hiciera suya. Siempre es un buen momento para reivindicar a este sociólogo de formación y miembro del taller de escritura experimental OuLIPO (Ouvroir de Littérature Potentielle, un movimiento creado por Raymond Queneau que apuesta por establecer reglas más o menos arbitrarias para crear textos, como por ejemplo evitar una letra a lo largo de todo un relato) pero la actualidad ha querido que un buen puñado de creadores, sin planearlo, como en ese disparador  que lanzó en uno de sus textos, se hayan puesto de acuerdo para decirnos; "Ah,  de Georges Perec "yo también me acuerdo".

Primero fueron Andrea Genovart y Vincenzo Latronico, dos escritores que, desde Barcelona y Berlín, revisitaron en dos novelas muy distintas Las cosas, aquel texto sobre una parejita pequeñoburguesa hipnotizada por la sociedad de consumo de 1965. Revisitar a Perec vino con premio: Consum preferent, el debut de Genovart sobre una joven sobrestimulada por la ciudad moderna, se hizo en 2023 con el premio Anagrama de novela en catalán; Las perfecciones, la historia de una pareja de nómadas digitales ansiando autenticidad, había ganado un año antes el Mondello y se ha traducido a más de 17 idiomas. Hace unos pocos meses el escritor Kim Nguyen debutó escribiendo 237 razones  de Por qué Georges Perec (editado por LaUñaRota). Claire Marin  recurre a su poética del espacio y su espíritu bartlebyano para sostener la tesis de su ensayo Estar en su lugar (Anagrama, 2024). Ahora es Emili Manzano el que con Me'n record (Llibres Anagrama, 2024) también ha utilizado ese Je me souviens de Perec de 1978 que imitó el I remember de Joe Brainard, como muleta para rememorar sus vivencias íntimas. ¿Qué tiene Perec para sentirse tan pertinente para los autores que narran el presente?

Perec murió de un cáncer de pulmón siete años antes a que se inventara la World Wide Web, pero Vicenzo Latronico cree que el francés es uno de los autores que mejor vaticinó la neurosis por colisión con la esfera digital. "En muchos niveles anticipó la forma en que una masa cuantitativa de datos se convierte en una comprensión cualitativa de nosotros como usuarios, consumidores y personas", apunta en un intercambio de correos electrónicos el escritor italiano, que hace hincapié en su capacidad predictiva sobre el ansia de optimización y cuantificación de nuestras experiencias. "Su narrador en Las cosas y en La vida instrucciones de uso es esencialmente un algoritmo de extracción de datos. Supone que al enumerar las relaciones de un personaje con los objetos (los que usa, los que odia, los que desea, los que compra, los que sueña) puede modelar la psique y el intelecto de esa persona. Es lo mismo que hacen los algoritmos de las redes sociales con nosotros", escribe este autor, que con Las perfecciones se planteó reescribir Las cosas, pero en un mundo donde la red ha cambiado la forma de vernos a nosotros mismos. "Me di cuenta que la mejor forma para escribir sobre internet era volviendo a una novela de los sesenta", asegura. Mientras Emili Manzano admira de Perec su capacidad de "no castigarse con los géneros"; para Andrea Genovart, que descubrió a Perec durante la carrera de Literatura, la contemporaneidad  del francés se muestra como "un ente vivo, moldeable y juguetón" en el uso del lenguaje.

Quien conecta más puntos en este furor perequiano es Pablo Martín Sánchez, el primer miembro español de la historia del OuLiPo, un escritor que en pocos meses verá publicada en Anagrama su traducción de Lieux (Lugares), el texto de Perec que ha inspirado dos de sus obras: El proyecto, en el que lleva trabajando 23 años "y que debería terminar el año que viene" y Tentativa de agotamiento de la ciudad de Barcelona en diez plazas, para el que recibió una de las becas Premis Barcelona 2020 y que sigue inédito.  "Perec es un autor total, su obra es tan rica y diversa que es imposible que no seduzca alguno de sus libros", explica este escritor, que entró en OuLiPo en 2014 y que descubrió a Perec a los 20 años (ahora tiene 48), cuando su madre le regaló La vida instrucciones de uso. Martín Sánchez es, además, el traductor al castellano del premio Goncourt La anomalía (Seix Barral), de Hevé Le Tellier, que demuestra la vitalidad de la obra de Perec también en Francia...

Noelia Ramírez. Barcelona. El País, jueves 13 de febrero de 2025.

miércoles, 5 de marzo de 2025

'In Memoriam'. Yvonne Choquet-Bruhat

Yvonne Choquet-Bruhat

El 11 de febrero, Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia, falleció la insigne matemática y física francesa Yvonne Choquet-Bruhat a los 101 años. Proveniente de una familia de científicos, inició sus estudios en la École Normale Supérieur durante la ocupación nazi de Francia. Aquellos fueron tiempos difíciles para ella: su padre, el físico Georges Bruhat, a quien estaba muy unida, fue arrestado por la Gestapo y deportado al campo de concentración de Sachsenhausen. No sobrevivió. 

La carrera científica de Yvonne Choquet-Bruhat despegó rápidamente. El núcleo de su tesis doctoral dio lugar al resultado más importante de su carrera: un artículo fundacional publicado en Acta Mathematica donde establece el carácter hiperbólico de lasa ecuaciones de Einstein de la relatividad general. Así estas ecuaciones no se limitan a proporcionar una interpretación  de la gravedad generada por una masa en términos de la curvatura del espacio-tiempo, sino que son un modelo efectivo para calcular la evolución de dicho espacio-tiempo en función de la densidad de materia.

Hoy este marco analítico se usa cotidianamente para explorar objetos cosmológicos mediante simulaciones numéricas -usando ordenadores-. Estas técnicas de relatividad numérica han sido esenciales para el descubrimiento experimental de las ondas gravitacionales, un hito en cosmología por el que los fundadores de la colaboración científica LIGO fueron reconocidos en 2017 con el premio Nobel de Física.

 A lo largo de su extensísima carrera publicó más de 300 artículos sobre diversos aspectos de las ecuaciones diferenciales y su relación con diversas teorías físicas. Entre sus contribuciones más destacadas se encuentra la introducción , junto con el físico Robert Geroch, del concepto de desarrollo  maximal de Cauchy, una noción de unicidad para las ecuaciones de Einstein que refleja el principio de covarianza general en que se basa la relatividad, y que formaliza la idea de que las leyes de la física deben ser las mismas para cualquier observador.

Choquet-Bruhat tuvo que superar que sus colegas masculinos nunca experimentaron. Y, en gran medida, es gracias a pioneras como ella que muchas de estas barreras han ido desapareciendo. En 1979, fue la primera mujer elegida miembro de la Academia de Ciencias de Francia, un merecido reconocimiento que había sido negado anteriormente a científicas como Marie Curie (Premio Nobel de Física en 1903 y de Química en 1911) e Irène Joliot-Curie (Premio Nobel de Química en 1935), por razones que hoy resultan difíciles de comprender.

Alberto Enciso. El País, sábado 22 de febrero.

martes, 4 de marzo de 2025

Huguette Caland. Una vida en pocas líneas

Huguette Caland. © Souheil Michael Koury
Antes de que estallara la guerra civil en 1975, se hablaba de Líbano como de la  Suiza de  Oriente Próximo. Durante mucho tiempo los años sesenta fueron recordados allí como "los años dorados". Huguette Caland, hija del primer presidente de la República tras la independencia de Francia, con 30 años y dos hijos pensó por entonces en reiniciar su vida dedicándose al arte. Su padre murió antes de que ella pintara su primer cuadro. Su madre provenía de una familia de banqueros. Beirut era una capital bulliciosa: grupos de artistas, fiestas y conversaciones en los estudios, galerías modernas, como Gallery One, fundada por su amiga Helen Khal, profesora en la Universidad Americana de Beirut, donde se matriculó Huguette.

Así pues, el arsenal retórico que valida las cosas en los centros de cultura contemporánea debería ser puesto en paréntesis para su caso. Las "cuestiones de género", la"geopolítica de la descolonización" o el "creciente neoliberalismo", con los que han salpimentado sus notas informativas tanto el Museo Reina Sofía como el Deichtorhallen de Hamburgo, que coproducen esta magnífica exposición, resultan francamente ortopédicos. Huguette Caland nunca necesito salvoconductos. No fue feminista (ella se ocupó de negarlo), no fue descolonizadora (se casó, dijeron con un colonizador, adversario político de su padre, un francés del que tomó su apellido artístico). Fue una mujer libre como ninguna; su libertad era, eso sí, la libertad autárquica y snob de los privilegiados, hecha de optimismo y desdén ante cualquier constricción a su santa voluntad.

En 1970 abandonó todo y a todos, hijos incluidos, para trasladarse a París. Sus obras, todavía libanesas ya mostraban la alegría, el humor y el descaro que fueron siempre suyos. Gruesas líneas negras evocan el enrejado de las celosías y las antiguas caligrafías orientales. Luego, ya en Francia, y adelgazadas hasta el extremo, dieron lugar a encantadores dibujos cómicos y eróticos trazados sin alzar la mano del papel, con la síntesis divertida de las viñetas. Los grandes vacíos entre ellas se convertirán, sobre los lienzos en amplias áreas de color con las que sugerir orondas anatomías brindadas al gozo.

La delgadez de la figura femenina era un trasunto de la occidentalización de su país; Huguette decidió pues, engordar y vestir su opulencia con los caftanes de la tradición, sobre los que pintó jocosamente las partes que ocultaba la tela. Ya en París, un día de 1979, Pierre Cardin le dijo:"Me gusta su ropa", y ella le contestó: "A mí también". Vemos algunos de esos holgados atuendos diseñados para el modista sobre los maniquíes igualmente grotescos. La serie Bribes de corps que pintó durante los años setenta quizá sea lo más conocido de su trabajo. Ella consideraba esas pinturas como autorretratos.

Huguette Caland, una joie de vivre confiada a la gloria de la felicidad carnal. Huguette o el placer como brújula. Con todo estas 200 piezas permiten comprobar cómo las maneras y las formas desaparecían de su obra, se mantenían latentes y luego reaparecían, incluso décadas después...

En 1987, tras la muerte de George Apostu, el escultor rumano con quién convivía, Huguette decidió otro giro radical y se estableció en California. Y emprendió quizá el cambio más sorprendente de su carrera. Sobre papel japonés y con gruesos pinceles mojados en tinta, pintó abstracciones severas que inevitablemente evocan el minimal y a sus artistas con quienes sin embargo no tuvo ningún contacto, como tampoco lo había tenido con la neofiguración o el pop a los que podrían recordar sus obras parisienses.

No tuvo ningún contacto con ningún mundillo prestigioso. Era libre, nadie atendía a su arte....Sus primeras retrospectivas se celebraron en el Museo Hammer, de Los Ángeles, en el 2016 y en el Instituto de Arte Árabe de Nueva York en 2018, cuando ya había regresado a Beirut, donde murió poco después y donde se celebraron algunas otras. En la última y espléndida sala de esta exposición asistimos al movimiento final de su gozosa sinfonía: telas colgadas, no exactamente obras textiles, pero sí prendidas de las labores tradicionales palestinas -y de Paul Klee-. Las pacientes puntadas, el esplendor de los amarillos y los azules. La vida era como una naranja  que debía ser exprimida , hasta comerse la cáscara; eso dijo.

Hugette Caland. Una vida en pocas líneas. Museo Reina Sofía. Madrid, Hasta el 25 de agosto.

lunes, 3 de marzo de 2025

"La Marsellesa de los borrachos"

En 1961, el colectivo italiano Cantacronache se vino a España y de manera clandestina se propuso recorrer parte de ella recogiendo canciones críticas  con el Franquismo, vinculadas a la resistencia de izquierdas ya desde la misma Guerra Civil, pero también en la posguerra inmediata. Un poco de suerte, otra de persistencia y de casualidad, provocó que aparecieran aquellas grabaciones bien conservadas. Lo que hace el montador Pablo Gil Rituerto es estrenarse con el tan curioso como fascinante documental La marsellesa de los borrachos, que permite recuperar la voz de Celso Emilio Ferreiro cantando Santo Cristo de Fisterra, que además versiona para el filme Faia Díaz Novo, porque entre los enclaves que visitan las cámaras para recoger testimonios de aquel tiempo, están Vigo, Santiago de Compostela y la isla de San Simón. Con materiales de archivo también.

La estructura narrativa es sencilla. Se trata de una rood movie con paradas en varios de los lugares recorridos por aquellos intrépidos, combinación de etnomusicólogos y comprometidos con la izquierda. Naturalmente, fueron detenidos por "vilipendio religioso y ataque al jefe del Estado", con la que correspondiente prohibición de la difusión de su trabajo. Con la colaboración del italiano Elilio Jona, ya nonagenario y único superviviente de aquel colectivo, poniendo la voz en off y acompañando al nuevo equipo, recorremos algunas de aquellas paradas, escuchamos voces y valoraciones, mientras realiza una sutil labor de recuperación de memoria histórica junto a varios colectivos, algunos fieles a posiciones muy próximas, uniendo  así pasado con presente. Con aportes de nuevas canciones en la misma línea reivindicativa, en parte próxima al nacionalismo. Trazado todo con un ritmo ajustado, una luz de paleta tamizada, acorde con lo que representaba aquella época.

M.A. Fernández. La Voz de Galicia, sábado 15 de febrero de 2025.

domingo, 2 de marzo de 2025

Yaël Braun-Pivet. Presidenta de la Asamblea Nacional francesa

Yaël Braun-Pivet, Presidenta de la Asamblea Nacional Francesa.
 EFE

"Es necesario ser firmes en Ucrania para proteger Europa". 

La paradoja de Francia o al menos de su política, se puede explicar desde el Palacio Bourbon, sede de la Asamblea Nacional. Nunca en su historia reciente había estado tan fragmentado. Una Cámara presa de dos extremos y un centro cada vez más diluido. Tampoco casi nunca un presidente de esta institución había sobrevivido a tres primeros ministros y se había mantenido en el cargo. Yaël Braun-Pivet (Nancy, 54 años), cuarta representante del Estado es una suerte de ancla entre un mundo que se extingue, el de las grandes mayorías, y el de las minorías que pugnan por alcanzar acuerdos que permitan sobrevivir al ejecutivo de turno.

Braun-Pivet, diputada por Ensemble pour la République, el partido de Emmanuel Macron, recibió a El País un día antes de viajar a Madrid, donde se reunió ayer con su homóloga, la socialista Francine Armengol, para firmar un acuerdo. La presidenta, cuya incomodidad por la deriva derechista del actual Ejecutivo francés se manifiesta sin reparo, habla de los últimos años en Francia.

P.- Usted es una de las pocas cosas estables en Francia en este momento. 

R.-  (ríe) Junto con el presidente de la República y el del Senado, efectivamente  representamos polos de estabilidad. 

P.- También es la presidenta del Parlamento más fragmentado de la historia reciente de Francia. ¿Es viable seguir así más tiempo?

R.- Sí. Estamos aprendiendo una cultura política que antes  no teníamos  y que ustedes  sí tienen. Tratamos de aprender  a construir  coaliciones, a formar pactos de Gobierno. Es lo que sucede en España, Alemania o Italia. Todavía no hemos llegado al nivel de formar una coalición, pero sí hemos establecido una base común  que nos permite avanzar. No es fácil para los franceses, pero creo firmemente en ello.

P.- El auge de los extremos es un factor que lo complica.

R.- Hay suficientes partidos moderados en la Asamblea con los que se puede trabajar. Pero es cierto que la fuerte presencia de los extremos en el Parlamento dificulta mucho las cosas y polariza el clima político...

P.- Frente al ascenso de la extrema derecha hay ministros que compiten con ella en temas como la inmigración. ¿Cómo se siente?

R.- Me mantengo fiel a mis convicciones y valores progresistas. No siempre estoy de acuerdo con lo que completa este Gobierno y lo digo abiertamente. Creo que los ciudadanos esperan políticos coherentes con sus principios (...)

P.-El 31 de marzo, una sentencia podría dejar fuera de la política a Marine Le Pen

R.- No me pronuncio sobre esta caso particular, pero sí creo que los políticos deben ser ejemplares. Los franceses exigen que respetemos la ley.

P.- Usted es nieta de judíos. ¿Cree que aumenta el antisemitismo en Francia?

R.- Es muy preocupante. Aumenta en toda Europa, no solo en Francia. Este fenómeno está relacionado con el conflicto entre Israel y Gaza y también con un antisemitismo más antiguo.

P.- ¿Cree que Macron tiene razón al decir que Vladimir Putin representa una amenaza existencial para Europa?

R.- Lo que está sucediendo en Ucrania es una preocupación primordial para los europeos, ya que afecta a nuestra seguridad y estabilidad. Es crucial que no dejemos a Ucrania a su suerte, porque no sabemos hasta dónde llegará Putin. Es necesario ser firmes para proteger la seguridad de Europa.

Daniel Verdú. París. El País, sábado 22 de enero de 2025.

sábado, 1 de marzo de 2025

Cité International Universitaire de Paris

Cité internationale universitaire de Paris

Una ciudad mundial en el corazón de París. Es un campus único en el mundo. Cada año acoge a 12.000 estudiantes, investigadores y artistas de 150 nacionalidades en sus 45 casas. No ofrece enseñanza sino un modelo original de vida colectiva. Laboratorio  de ideas para pensar el mundo de mañana, la Cité internationale es una ciudad mundial en el corazón de París. Está administrada por una entidad de derecho privado, reconocida de utilidad pública por decreto del 6 de junio de 1925. Las universidades de París son propietarias de los edificios. Por ello la Cité internationale constituye un activo al servicio del atractivo  de las universidades parisinas y de Île-de-France-

Una escuela de vida y de compartir. Concebido en el contexto pacifista del periodo de entreguerras, promueve la convivencia, los intercambios y la comprensión  de un mundo rico y complejo, contribuyendo a la construcción de un mundo de paz. La ambición de sus fundadores  era crear  una "escuela  de relaciones humanas para la paz, ofreciendo un alojamiento y condiciones de estudio para la paz.

La génesis de un proyecto utópico.  André Honorat, uno de los fundadores  de la Cité Universitaire, expresó en 1919 el deseo de crear  "un lugar donde los jóvenes  de todos los países  puedan, en la edad en que se forjan amistades duraderas, tener contactos que les permitan conocerse y apreciarse". 

Ministro de instrucción Pública y Bellas Artes, imaginó con Paul Appell, matemático y rector de París una ciudad destinada para acoger a los estudiantes de las universidades parisinas. Para realizar este ideal, encontraron a Émile de la Meurthe, un próspero industrial al frente de los Petróleos Jupiter, luego SHELLFrancia, el primer gran mecenas  que financiaría íntegramente en 1925 la primera residencia, la Fundación Émile et Louise Deutsch de la Meurthe. Tras la construcción de la Fundación, era necesario dar a la Ciudad Universitaria  la dimensión internacional  prevista desde el principio por André Honorat. Con el apoyo del talento administrativo de Jean Branet, consejero de Estado que se convirtió  en presidente y director en 1924, y de la generosidad del banquero David Weill, se creó una Fundación Nacional, una asociación sin ánimo de lucro. Fue reconocida como de utilidad pública en 1925. A partir de 1925 la construcción se aceleró. Gobiernos extranjeros, mecenas  y escuelas se movilizan  para financiar la construcción  de las primeras casas. En menos de 15 años se construyeron 19 casas en el campus.

 Entre 1945 -1969: un nuevo impulso constructivo. A pesar del duro golpe de la Segunda Guerra Mundial, los ideales pacifistas no han perdido nada de su relevancia. Es hora de ampliar la Ciudad Universitaria. Un patrimonio restaurado y 17 casas nuevas  pueden acoger hasta 5.500 estudiantes.  Hoy  situada en un parque ajardinado de 34 hectáreas bajo gestión ecológica, reúne 45 casas construidas entre 1925 y 1969. Estas ciudades jardín se caracterizan por una gran diversidad de estilos arquitectónicos inspirados en los diferentes países representados y en el movimiento modernista. Cinco de ellos están catalogados como monumentos históricos, entre ellos la Fundación Suiza y la Maison du Brésil, ambos diseñados por Le Corbusier. La "Cité U" acoge cada año 12.000 estudiantes e investigadores internacionales (140 nacionalidades están representadas) y ofrece un rico programa cultural: eventos, espectáculos, exposiciones y visitas guiadas para descubrir su rico patrimonio.

 17 boulevard Jourdan- 75014 París.

Sitio web oficial de Paris je t'aime- Oficina de turismo.

viernes, 28 de febrero de 2025

Benjamín Alard en la Fundación Juan March

El clavecinista francés resucita el 'órgano de cuerda' de Wanda Landowska en la Fundación March. El pasado  5 de febrero, el clavecinista Benjamín Alard terminó su concierto en la Fundación March con Desde las profundidades clamo, BWV 745, un preludio coral de dudosa atribución  a Johann Sebastian Bach. La obra nos ha llegado a través de fuentes tardías y contiene un fragmento de una alemanda de su hijo Carl Philip Emmanuel (de la Suite en mi menor Wq. 62/12), que no escribió hasta un año después de la muerte de su padre, de ahí las dudas mencionadas. En cualquier caso, no parecía que tuviera  mucho sentido añadir una propina después de hora y media de las Variaciones Goldberg que acababa de interpretar. Pero en cuanto Alard empezó a tocar el coral que abre la obra dando todo el protagonismo al poderoso registro grave de 16 pies del clave Pleyel, que hizo sonar como un gigantesco archiláud, quedó bien claro que su "clamor desde las profundidades" iba encaminado a este particular instrumento, hoy completamente olvidado y creado por la casa francesa de pianos para la legendaria Wanda Landowoska en 1912.

La Fundación Juan March ha traído a Madrid desde el Archivo Manuel de Falla un ejemplar de Grand modèle de concert de Pleyel. Se trata de un instrumento que el clavecinista colombiano y discípulo de Landowska, Rafael Puyana donó hace doce años a la institución granadina. Un robusto armatoste con dos teclados de piano de cinco octavas y varios registros que accionan desde una lira de siete pedales. Se afina como cualquier instrumento moderno y la elevada tensión de sus cuerdas le confiere una resonancia muy superior a cualquier instrumento de época, además del registro de 16 pies que amplía sus graves. No es fácil llamarlo clave, aunque gracias a este instrumento que popularizó Landowska en la primera mitad del siglo XX resurgió el clave histórico que, tras su muerte en 1959, impulsaron nombres tan legendarios como Gustav Leonhard. Quizá debemos bautizarlo como "órgano de cuerda", tal como hizo la propia Landowska en un artículo sobre los antepasados del piano en la revista francesa Musica: "Se decía que el órgano es una conjunción de instrumentos de viento, lo es de instrumentos de cuerda". 

El concierto de Alard formaba parte del ciclo La dama de la clave. Landowska y España, comisariado por la musicóloga Sonia Gonzalo, que aspira dar a conocer la figura emblemática de la clavecinista polaca junto a su peculiar instrumento.. Ya en su primera velada el pasado 29 de enero se interpretó el pionero Concierto para clave, flauta, oboe, clarinet, violín y violonchelo, que Manuel de Falla escribió para Landowska y su clave Pleyel en 1926, con Mahan Esfahani como solista. 

El plato fuerte del ciclo ha sido, sin duda, la interpretación de las Variaciones Goldberg de Bach, en el mismo instrumento donde las tocó y grabó por primera vez Landowska en 1933. De hecho, su segunda grabación, realizada para RCA Victor en 1945 y reeditada en el formato de LP cinco años más tarde fue todo un superventas en Estados Unidos. Un éxito que allanó el camino para la famosa grabación con piano de Glenn Gould, de 1955, que realizó para su rival Columbia. Alard ya había experimentado con esta misma obra al tocarla con el Grand modèle de concert del Archivo de Manuel de Falla en el Festival de Granada de hace dos años. Una interpretación  que entonces se convirtió en una extraña experiencia por su difícil relación con los mecanismos del instrumento de Landowska. Hablamos, no obstante, de uno de los principales especialistas mundiales en la obra para teclado de Bach, que está grabando íntegramente para Harmonia Mundi, (...)

En todo caso, lo más atractivo de las Goldberg de Alard con un Grand modèle de concert fue su personal dominio de las combinaciones tímbricas que ofrecen los registros del instrumento. El clavecinista francés huyó de cualquier influencia de Landowska y encontró su propio camino desde el aria con la que comienza la obra, una zarabanda cuya melodía adornó con gusto en la exposición  e intensificó en cada repetición. Desarrolló esa misma idea en prácticamente todas y cada una de las treinta variaciones, lo que alargó la obra hasta superar ligeramente la hora y media...

Pablo L. Rodríguez. Madrid, 6 de febrero de 2025.

jueves, 27 de febrero de 2025

Eduardo Halfon , premio Médecis

Escritor esquinado, donde los haya, personalísimo, heterodoxo, con un español brillante y de difícil emulación, un secreto a voces, Eduardo Halfon (Ciudad de Guatemala, 1971) se alzó con el premio Médicis a la mejor novela extranjera de este 2024 en Francia gracias a Tarentule (Tarántula), novela publicada originalmente en castellano en el sello Libros del Asteroide, que dirige el editor gallego Luis Solano, el pasado junio ( en septiembre apareció en el país vecino en La Table Ronde). Tarántula, como buena parte de su obra, por no decir toda, bucea en un episodio de la infancia del autor para, en esta ocasión, reflexionar sobre el legado de la violencia y el poder de la palabra. Lo suyo es una mezcla exquisita  de realidad, ficción y memoria. En este libro, ya en su segunda edición en España, rememora un acontecimiento pasado, cuyos motivos e implicaciones solo se empezarán a dilucidar  unas décadas después, durante reencuentros fortuitos en París y Berlín con algunos de sus enigmáticos protagonistas. Tarántula narra la historia de dos jóvenes hermanos exiliados desde hace años en EE.UU. que, a finales de 1984, vuelven a Guatemala para participar en un campamento de niños judíos en un bosque perdido de las montañas del altiplano. Poco saben de su país natal, y ya apenas hablan español. Sus padres les han insistido en que irían  a pasar unos días para aprender no solo formas de supervivencia en la naturaleza, sino también formas de supervivencia en la naturaleza para niños judíos. Que no es lo mismo, les han dicho.

H. J. P. Redacción/La Voz de Galicia, jueves 7 de noviembre de 2024.

miércoles, 26 de febrero de 2025

Laurence des Cars. Directora del Louvre

Laurence des Cars. (Foto: Ed Alcock/MYOP)
"El turismo de masas no es una maldición, sino un orgullo". El Louvre, 40 años después de su última gran reforma, necesita adaptarse para seguir ofreciendo una experiencia a la altura de su leyenda, explica su directora y presidenta, Laurence des Cars (Antony, 58 años) en una entrevista con El País y cuatro periodistas europeos del grupo Lena. Emmanuel Macron a dos años vista de las elecciones presidenciales, ha decidido emprender la reforma. Nadie duda ya, y menos Des Cars, la primera mujer al frente de la institución, que el museo ha vuelto a quedar obsoleto tras su última renovación en 1981. El turismo de masas ha aniquilado cualquier estructura  que no estuviera pensada para la multiplicación exponencial de viajeros. Hay que construir una nueva entrada, reordenar las salas y hallar un lugar adecuado para la La Gioconda, alrededor de la que gira toda transformación. 

P.- Usted ya había alertado sobre la necesidad de lanzar este proyecto en 2023. ¿Por qué solo ahora el presidente de la República ha sido convencido de iniciarlo?

R.- Habíamos constatado el envejecimiento del edificio y de las instalaciones técnicas del Gran Louvre, que está llegando al final de su vida útil, 40 años después de su creación con la Pirámide, convertida ya en un símbolo del museo. Este diagnóstico también está vinculado a una afluencia masiva de visitantes y a una saturación.

P.- La Pirámide, concebida para recibir a cuatro millones de habitantes, hoy acoge a nueve. ¿Cómo gestionan esta situación?

R.- Desde mi llegada, hemos implementado un límite de 30.000 visitantes por día. Los equipos me alertaron sobre la necesidad de establecer este tope. El Gran Louvre fue un magnífico gesto de modernización, pero no incluyó la otra mitad del museo, más al este, alrededor de la Cour Carrée. La columnata y la explanada en frente no han sido renovadas desde los años sesenta.

P.- ¿Cómo conciliar la experiencia de la visita al Louvre con el fenómeno del turismo de masas?

R.- No desprecio el turismo. Todos somos viajeros culturales. El turismo masivo es una realidad del mundo actual y una fuente de orgullo para el Louvre, el museo más visitado del mundo. No es ninguna maldición, es una ventaja. Hay muy pocos museos con una historia tan larga como la del Louvre, de casi 900 años. Hoy  cerca del 90% de las visitas están prerreservadas. El proyecto tiene como objetivo mejorar la recepción de los visitantes, distribuidos en flujos y ofrecer una experiencia de visita más cómoda, algo que se ha perdido en cierta medida. El Louvre no se resume en la Mona Lisa.

P.- ¿Cómo hará para que el Louvre no se reduzca solo a la Mona Lisa? Muchos visitantes expresan su decepción...  

R.- Porque la Mona Lisa forma parte de un cierto imaginario. Y ese imaginario siempre decepciona cuando se topa con la realidad. Lo preocupante es cuando los visitantes se sienten decepcionados porque ven la obra en malas condiciones. Por eso, la Mona Lisa tendrá una sala entera  para ella, que permitirá una experiencia óptima para los visitantes, con una mejor gestión de los flujos y nuevos accesos. Si pasas rápidamente por delante, te pierdes su genialidad y  belleza. Por eso queremos construir un espacio a su medida, en el que también se informe mejor al público sobre su historia. La Mona Lisa no es solo una imagen; es una obra de arte frágil, pintada sobre un panel de álamo. Nuestra misión es hacerla accesible sin comprometer su conservación. Cada visitante deberá reservar su entrada a esta sala, lo que garantizará un tiempo adecuado para la contemplación. Será una extensión del tique general del Louvre.

P.- ¿Y no teme que los visitantes solo acudan a ver la Mona Lisa y no el resto del Louvre?

R.- Las encuestas muestran que el 70% de los visitantes quieren ver la Mona Lisa, pero no vienen solo por ella. El Louvre sigue siendo un destino en sí mismo. Otras obras emblemáticas como la Victoria de Samotracia y la Venus de Milo seguirán siendo puntos de atracción clave...

Daniel Verdú. París. El País, domingo 16 de febrero de 2025.

martes, 25 de febrero de 2025

Los pájaros de Max Ernst anidan en el Bellas Artes de Bilbao

Les mains aux oiseaux de Max Ernst.

El museo expone el depósito de 54 obras del primer pintor que se sumó al surrealismo. Max Ernst (Brül, Alemania, 1891-París, 1976) fue el primer pintor al que eligió André Breton para que se uniera al movimiento surrealista. El autor del manifiesto había visto cómo el artista alemán era capaz de reinventar el mundo destruyendo toda lógica visual. Dos exposiciones celebradas en París en 1926 certificaron su pertenencia al surrealismo y lo confirmaron como uno de los grandes. Fue en la galería de Aram Mouradian y Leonard van Leer en el 41 de la rue de Seine. Muchas décadas después, una gran parte de aquellas obras (54) han sido depositadas en el Museo de Bellas Artes de Bilbao durante cinco años. Artista difícil de disfrutar en colecciones públicas españolas (el Reina Sofía posee dos cuadros y el Thyssen, cuatro), el museo vizcaíno dedica tres salas al artista. La exposición del legado, comisariada por Miriam Alzuri Milanés, estará abierta hasta el 30 de junio. Una vez que termine la muestra y cuando concluyan las obras de ampliación del museo, el depósito se trasladará a las salas de la colección permanente.

Les mains aux oiseaux (1925) está en el comienzo del recorrido. El artista de perfil aguileño, que se consideraba un ave humana, utilizó los pájaros en sus primeros experimentos creativos, como el frottage. Soldado en la I Guerra Mundial, su obsesión por las aves procedía de que el canto de los ruiseñores que escuchaba en su niñez  fue sustituido por los ruidos de la muerte. Recuperó la compañía de los pájaros cuando decidió convertirlos en humanos y de nuevo cuando, el 5 de enero de 1906, murió Hornebom, su querido loro. Ese mismo día nació su hermana Loni y Ernst decidió fusionar al pájaro con la niña, en una suerte de reencarnación del animal en el cuerpo de su pequeña hermana. (...)

El historiador francés Georges Sebbag (Marrakech, 1942), especialista en el periodo surrealista ha hecho para el museo  una detallada monografía sobre Max Ernst y ha estudiado a fondo el depósito que ahora se puede ver en Bilbao. En la víspera de la inauguración de la exposición, el historiador dice que no se puede precisar el número de obras producidas por Ernst ("entre 2000 y 4000", bromea), pero que el conjunto de las obras depositadas en el museo ilustra perfectamente el comienzo surrealista y su incorporación plena al movimiento.

Deux jeunes filles en de belles poses (1924) es un óleo tan espectacular como inquietante, realizado el mismo año en el que André Breton publicó el manifiesto surrealista, 1924. Como un auténtico precursor, Ernst lleva a la pintura las técnicas asociativas de imágenes que había desarrollado unos años antes en sus collages dadaístas. En el cuadro, objetos sin aparente relación entre sí aparecen asociados libremente. A la izquierda se ven dos desnudos de mujer, de espaldas y sin cabeza. A la derecha hay una mano y un brazo en alto que parece aproximarse a las mujeres. Elementos vegetales y orgánicos flotan al fondo para completar la imagen de desasosiego.

Ángeles García. Bilbao. El País, viernes 14 de febrero de 2025.

lunes, 24 de febrero de 2025

"La tutoría"

"Armand, otra vez", dice la profesora al director del colegio. La frase no necesita demasiadas explicaciones. Cualquiera entiende "otra vez". Reiteración, hartazgo. El clásico alumno que se sale del tiesto. De hecho el título original  toma su nombre Armand. Para su estreno español se ha rebautizado como La tutoría. Una reunión con los padres de la víctima, con la madre del crío problemático, y con la maestra, el director del colegio y la orientadora. El comité de crisis ¿Una travesura más? No, una agresión sexual. Armand tiene seis años. Hay película aquí. 

Entre el tradicional "jugar a los médicos" y "querer verle los orificios" y, "sino se deja, hacérselo analmente", hay una distancia. Para su debut en el largometraje, premiado en el Festival de Cannes con la Cámara de Oro a la mejor ópera prima, el joven Halfdan Ullmann Tondel ha compuesto una pesadilla en los pasillos y las aulas de un colegio. Desde el principio elementos de intriga, casi de terror. Fotografía áspera, grisácea, gélida. Puesta en escena poco convencional: cámaras en los cogotes; planos inclinados al estilo Carol Reed; primerísimos planos con los rostros al borde de la exageración, como si quisiera entrar en las psiques de sus criaturas a través de la mirada punzante. Las felices paredes con las fotos de los chavales y sus dibujos infantiles se convierten en turbios esquinazos al ritmo de una banda sonora  de aplastante inquietud por sus contrastes: agria para los momentos felices, y feliz para los instantes agrios. Y un retrato de personajes de enorme ambigüedad, con ramalazos alrededor del suicidio, la violencia de género, la sexualidad y la naturaleza de la violencia.

La tutoría no es una película complaciente. Es muy buena, pero no es sencilla de ver. Conforme avanza , se vuelve más conceptual que concreta. Simbólica hasta lo casi suicida. Una secuencia con un ataque de risa y otras dos con sendos bailes de corte vanguardista pueden expulsar a los espectadores que solo busquen explicaciones. Aquí no las hay (del todo). Y sí una cierta excentricidad y una relevante reflexión sobre el contacto físico y sobre la dicotomía entre la tolerancia y la irresponsabilidad. La civilizada Noruega, entre la impertinencia , las crucifixiones públicas, el peligro de las apariencias, la perversión del retorcimiento del lenguaje y la policía de la moral.

Javier Ocaña. El País, viernes 14 de febrero de 2025.

domingo, 23 de febrero de 2025

La pregunta que nos acecha: ¿podría haber hecho más con mi vida?

Los momentos de satisfacción con uno mismo duran un suspiro, escribe en un ensayo la filóloga franco estadounidense Marina van Zuylen. Estar en el punto medio en la vida y no entre los triunfadores preocupados por su legado no tiene nada de malo. 

No importa quiénes somos ni qué hemos conseguido: pocos escapamos a la sensación de que podríamos haber hecho mucho más en nuestra vida. Sí, recordamos momentos en los que nuestros logros nos produjeron vértigo, en que nos sentíamos en la cima del mundo. Pero por lo general, momentos así duran un suspiro, y nos abocan a un sinfín de dudas acerca del lugar que ocupamos, el legado que vamos a dejar, el impacto que producimos en el tejido de la existencia. Por desasosegantes que sean las noticias de la mañana -terremotos, guerras, asesinatos-, la mayor catástrofe que podemos temer no es otra que nuestra posible insignificancia personal. Preguntemos a un amigo cercano al que haya golpeado de lleno la crisis de los cincuenta qué fue lo que le llevó a dejar una relación suficientemente buena por la incertidumbre y el caos, y que prefiriese a la larga las mayores penurias al hastío y a las dudas sobre su propia persona. La búsqueda de una vida mejor, en pos del reconocimiento que solo parece que es posible alcanzar en otra parte, ha alejado a mucha gente de la servil rutina, gente que no ha tardado  en descubrir las dificultades  que presenta sortear las asechanzas de la vida insuficiente. Pero por mucho que los individuos más inquietos traten de abandonar la monotonía cotidiana, siempre habrá momentos  en los que inevitablemente, se detendrán a reflexionar sobre aquello que los antiguos  llamaban aurea mediocritas, ese áureo territorio intermedio que marcaba distancias  respecto a los excesos y tachaba  de ilusorio todo lo que no fuera animado por el espíritu de la proporción y la mesura.

Hubo, sin duda, un tiempo en el que la buena mediocridad se aparecía como un cumplido, un elogio brindado por individuos tales como Aristóteles, Horacio y Marcial. Ocupar este territorio intermedio no era nunca una excusa para los que no habían logrado nada más, ni una justificación del status quo. La mediocridad, de hecho, puede ser áurea. Aurea mediocritas, la preciosa mediocridad, era el camino que tomaban quienes asumían  la prudencia como norma existencial y se alejaban de los extremos, en especial cuando el éxito y el engreimiento suponían una amenaza para su vida equilibrada. Jorge Luis Borges no erraba el tiro cuando bromeaba acerca de "la más burda de las tentaciones del arte: la de ser un genio". La hibris nos hace soñar con la grandeza, pero ese sueño es transitorio, por más que nos proteja -aunque temporalmente - de la amenaza de pasar  desapercibidos, de que otros nos dejen atrás.

Así, pues, ¿cómo reconciliar esos placeres efímeros del éxito con los posibles aunque contraintuitivos beneficios de no ser el centro de las miradas? ¿Por qué tantos filósofos desde Aristóteles hasta Spinoza y tantos escritores desde George Eliot hasta Emmanuel Bove, han sido fervientes defensores de quienes no se dejan ver?, ¿por qué esa insistencia en despojar de su estigma la mediocridad y convertirla en una vida suficiente? (Virginia Woolf nos pide  que "por un momento examinemos una vida corriente en un día corriente". Lo que ella define como "corriente" es una amalgama de elementos "fantásticos, evanescentes, o engastados con la dureza del acero". Para Wolf, lo cierto es que nada es corriente, todo es un instante del ser, por más que desde el exterior la mayoría de las existencias parezcan forjadas sobre todo por los más irrelevantes instantes del no-ser.

Lejos quedan ya, para mí , los días en que mi actitud fluctuaba entre los extremos, en los que buscaba a todas horas los más dramáticos héroes y heroínas, desalentada o intimidada por la brillantez alarmante de los otros. Hoy solo tengo ojos para los escépticos de la reputación, para aquellos que abrazan alegremente las complejidades del territorio medio. No es tan sencillo reparar en el aurea mediocritas; solo brilla para quien se muestra atento y aspira a separar lo público de lo privado, lo infravalorado de lo que llama la atención...

Marina van Zuylen (Boston, EE UU, 1958) es filóloga. Este extracto es un adelanto de su ensayo Elogio de las virtudes minúsculas. O la excelencia en clave menor (Siruela). Se publica el 19 de febrero con traducción de Lorenzo Luengo.

EL País, Ideas. Domingo 9 de febrero de 2025.

sábado, 22 de febrero de 2025

La reina de las burbujas

Amanda Leite en su pequeña barra madrileña Bocanada.

Es difícil no dejarse atrapar por la magia que irradia Amanda Leite, incansable embajadora de los vinos espumosos que ha logrado con su diminuto local en Madrid convertir cada pequeño trago en algo verdaderamente extraordinario. Leite no es solo responsable de Bocanada, en el barrio de Las Letras de Madrid, sino que se ha establecido como una de las voces más singulares de la hostelería madrileña, defendiendo el poder festivo y refinado de las burbujas.

La sumiller reivindica el buen momento que viven los vinos naturales o con poca intervención. Y su Bocanada con carbónico  que desfilan por su barra es el mejor ejemplo de ello. Entre esos tesoros con carbónico que desfilan por su barra hay una enorme fijación por Austria. Para ella, la bodega de Alexander y María Koppitsch es una fuerte introducción a la frescura, mineralidad y acidez que transmiten esos vinos, "ideales para romper esquemas en torno a lo que puede ser un buen vino espumoso". 

Pero si hay algo que define la esencia de la propuesta de Leite es su obsesión por el champán natural, y en especial por las cuvées de Cazé-Thibaut. Desde que los descubrió  en Media Ración quedó enamorada de esta maison, cuyo  cultivo sin químicos  en el húmedo y difícil terreno de Reims representa un pequeño milagro. "Es champán natural, sin nada que lo maquille sin azúcares añadidos. Es un trabajo impecable", comenta. El espumoso nace la localidad de Châtillon-sur-Marne, un pueblo situado en Vallée de la Marne. En su pequeña barra madrileña Leite también apuesta por una propuesta de cocina itinerante. De chefs coreanos a estrellas francesas en ciernes, abre las puertas de su cocina a talentos de todo el mundo, dejándoles improvisar un menú en constante rotación. Es un sistema caótico, casi anárquico, pero que funciona como un ballet: cada chef trae su historia, sus sabores, y Bocanada les da carta blanca.

Abraham Rivera. Placeres. El País Semanal, 2 de diciembre de 2024.

viernes, 21 de febrero de 2025

Gerónimo Rauch, protagonista de "El fantasma de la ópera"

Gerónimo Rauch encarna al fantasma en El fantasma de la ópera
Todos los jueves hay un hombre que tiene entre sus obligaciones el secuestrar a una soprano, chantajear a sus jefes, matar a un tramoyista de la ópera y lanzar una lámpara de araña sobre un patio de butacas. Los viernes se cuela disfrazado de ángel de la muerte en un cementerio, manipula y amenaza de muerte a la soprano y sus allegados, ahorca a un aristócrata en una ópera en llamas, descubre el poder  de la compasión y desaparece. Ese día lo hace dos veces. ¿Y los fines de semana? No perdona ninguno. 

Desde su estreno en Madrid el 4 de septiembre de 2023, Gerónimo Rauch (Buenos Aires, 46 años) encarna al fantasma de El fantasma de la ópera cinco veces por semana. Su jornada laboral supone recorrer el oscuro arco de uno de los personajes más aplastantes del género función tras función, "Soy como un futbolista que tiene que jugar todos los días", defiende el argentino afincado en Madrid desde hace años, una mañana en el teatro Albéniz, donde se representa la obra.

Rauch ha pasado por esta historia cientos de veces en este periplo, que terminará el 20 de abril, y seguirá en ella cuando en junio, la producción comience a girar por toda España hasta 2027: este mes irá por Torrevieja, Burgos y Vigo; seguirá en julio y agosto por Valencia, Gijón, Cuenca y Valladolid y se afincará en Barcelona cuatro meses en el teatro Tívoli hasta el 1 de febrero del año que viene en Gran Canaria.

Al final Rauch habrá interpretado al fantasma en España durante tres años, a añadir a los otros dos, entre septiembre de 2012 y agosto de 2014, que pasó con la máscara puesta en el West End de Londres. Acabará bordeando las mil funciones. "La única forma de mantener un personaje durante tantos años es si sientes que puedes seguir dándole algo o si te sigo dando algo a ti", aclara. "Yo voy vibrando, utilizando el personaje según mis emociones de ese día".

La versión madrileña ha acercado a Rauch a una estirpe muy singular del teatro: actores capaces de defender la misma función año tras año, temporada tras temporada. Pasa con las obras de mayor aguante en cartel, que suelen ser musicales, especialmente con El fantasma de la ópera (en el West End entre 1985 y 2020), Los miserables (39 años en el West End y contando) y El rey león (27 años en Broadway, sin vistas a detenerse).

Rauch explica que, para él, navegar cada función es, a estas alturas, una especie de trance. Empieza poco después de que el fantasma entre en escena, pasado un cuarto del primer acto, cuando termina de cantar el mítico dueto El fantasma de la ópera: "Y cuando acabamos, yo ya", aquí Rauch chasca los dedos, "como que me olvido. Ya estoy totalmente dentro de la función. Ya no la suelto. Puedo estar en el camerino respondiendo un mensaje y siguiendo todo lo que sucede", prosigue. Gente que trabaja con Rauch asegura que es normal verlo tranquilo, con su mate en la mano, escasos segundos antes de saltar al escenario. Él defiende la partitura. "En ese trance ya me lanzo a la siguiente canción, La música de la oscuridad. La gente piensa: qué tontería cantar esto. No, no, tiene que ser elegante: va de lo pequeñito a la intensidad pura y luego vuelve a lo pequeñito. Es realmente muy difícil. Ya hago esa canción estando dentro del Fantasma"...

"Mira, a mí hay una frase que me da toda la creación del personaje: cuando él dice que lo primero que hizo su madre fue taparlo antes de acunarlo", explica Rauch. "Soy argentino, he hecho terapia toda la vida, siempre freudiano: la madre, la madre, la madre, todo es la madre. Siempre digo: acá hay tela para trabajar"... "Al final, después de todo el viaje, el fantasma termina entendiendo que el amor es otra cosa, y no es la obsesión que siente él. Es un thriller psicológico, y a mi me resulta fascinante", concluye el artista.

Tom C. Avendaño. Madrid. El País, lunes 10 de febrero de 2025.

jueves, 20 de febrero de 2025

"Victoire, la madre de mi madre"

Ganadora del premio Nobel alternativo -aquel que se concedió oficiosamente en el 2018, el año en que la Academia Sueca lo dejó desierto por un escándalo de nepotismo y abusos sexuales en el seno de la venerable institución- y figura mayor de las letras caribeñas. Maryse Condé (Pointe-à-Pitre, Guadalupe,1937) es hoy una voz maravillosamente reconocible para el lector español gracias a la cuidada labor editorial del sello Impedimenta. Fallecida en abril de 2024 em la Provenza francesa- se había establecido en los alrededores de la pintoresca localidad de Gordes con su esposo y traductor de su obra en inglés, Richard Philcox-, Condé siempre mantuvo firme su compromiso político para con su pueblo: toda su obra alienta una reflexión crítica sobre los estragos del colonialismo y la memoria, no solo de la cuestión antillana, sino también del legado africano (hasta dejó su vida en París para viajar tras las raíces y establecerse como profesora en Guinea, Ghana y Senegal). Presidenta del comité galo por la memoria de la esclavitud, alcanzó un notable prestigio en los EE.UU.,  donde impartió clases en variasa universidades, especialmente en Nueva York, donde residió. En sus narraciones ha indagado abundantemente el pasado familiar -caso de Corazón que ríe, corazón que llora (1999) La vida sin maquillaje (2012)-, un esfuerzo autobiográfico del que es ejemplo principal la novela Victoire. La madre de mi madre, que llega a las librerías y en la que se ocupa de su abuela materna, Victoire Élodie Quidal, una mujer que apenas podía nombrar en francés los platos que cocinaba, y que, pese a sus muy humildes orígenes, se convirtió en una celebridad en Guadalupe. El relato de Condé vuela ameno y aparentemente ligero, aunque no escatima descripciones de conductas racistas y de abusos, y brillan en su hermosa prosa ciertos dejes periodísticos. Una lectura gozosa.

H. J. P. La Voz de Galicia. Domingo 19 de enero de 2025.