viernes, 25 de agosto de 2017

Aviñón , elitismo para las masas

Satoshi Miyagi representa a la "Antigona" japonesa. 
Esta vez, Antígona habla en japonés. La tragedia protagonizada por la desobediente hija de Edipo y Yocasta transcurre en el interior de un teatro de sombras a gran escala, con las paredes del Palacio Papal de Aviñón haciendo de pantallas gigantes. El patio de honor de la que fuera sede del mundo católico durante un siglo quedó transformado , hace 70 años, en el escenario principal del Festival de Aviñón, convertido desde entonces en el mayor certamen de artes escénicas  del mundo. Sobre sus desgastadas tablas triunfaron, en otro tiempo, grandes nombres como Peter Brook, , Robert Wilson, Ariane Mnouchkine, Patrice Chéreau o Pina Bausch. Este verano se les suma otra revelación: el director japonés Satoshi Miyagi, que en la noche del pasado jueves levantó una enorme ovación con esta peculiar relectura de la tragedia de Sófocles. En su obra los mitos griegos se solapan con los del budismo japonés, en un espectáculo de un poderío visual arrebatador.
 "La fiesta, la noche, el cielo, el pueblo y el texto". El fundador de este festival, Jean Vilar, resumió así la magia de su invento. Jean Vilar, gran renovador de la escena francesa, abrió puertas y ventanas en un teatro polvoriento y anquilosado como lo era el francés en el ecuador del siglo pasado. Logró convertirlo en disciplina accesible para el público en general, inteligible para todo espectador, fuera cual fuera su nivel cultural y con entradas a precios moderados. Pero los tiempos han cambiado desde entonces. Siete décadas después de aquella ruidosa inauguración, el festival es acusado de haberse dormido en sus laureles, extraviando su misión original por el camino.
Los sucesivos herederos de Jean vilar  se habrían dirigido, según pregonan sus críticos, hacia un territorio intelectualmente elevado, proscrito para quienes no forman parte de la élite cultural. Desde hace cuatro años, el responsable del festival es el dramaturgo Olivier Py, exresponsable del Odeón parisiense. Distintos sectores se la tienen jurada. ... A Py esas críticas no le importan demasiado. "Por este festival pasaron el verano pasado 150.000 espectadores..... En cualquier caso podemos estar de acuerdo en que somos una minoría pero no una élite". Asegura que los estudios realizados por el festival reflejan la diversidad sociológica de sus asistentes.... La de Py es una actitud de reconquista. En esta edición su programa incluye una cuarentena de espectáculos que procuran aunar  calidad y accesibilidad.....
Alex Vicente. El País, 8 de julio de 2017

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