viernes, 7 de agosto de 2020

La tierra fértil de la acrobacia

La compañía francesa XY
La compañía francesa XY vuelve a deslumbrar en el Grec con Möbius. "Circo aéreo" es una definición clara y poética de lo que hacen. Los miembros de XY son poetas cuando danzan e incluso cuando escriben. Demasiadas veces, la gran gente del circo o de la danza se pone un poco pomposa  y subraya en exceso o cae en naderías como decir que lo suyo "es una reflexión"sobre lo que sea. Véase, en cambio un fragmento de los poetas voladores sentándose a la mesa para escribir fragmentos como éste, con un deje de perfume de Julien Gracq: "Hay un rastro que el paso del tiempo ha convertido en algo invisible. Estos años hemos ido avanzando en colectivo, los unos sobre las espaldas de otros, anclados en la tierra fértil de la acrobacia". La compañía es pródiga en sorpresas. Ahí va otra: la música soberbia de ritmo, y de repente la danza enmudece absolutamente por unos instantes, y ellos y ellas siguen bailando como recién caídos de otro planeta. Vendrán a ser una veintena de acróbatas, aunque en momentos como ese se desplazan demasiado rápidos para ser contados...
En Francia hay un apelativo aristocrático y muy hermoso: "circo aéreo". Esto, pienso ahora, puede también querer decir que están con un pie en el empuje de la fuerza y el otro en el salto de la danza, y hay tanta sabiduría y elegancia que lo hacen sin que lo parezca... La compañía ha estado varias veces en el Grec y el de esta edición es su quinto montaje. Con Le Gran C, de 2012, recibieron el Premio Ciudad de Barcelona; en 2015 volvieron a deslumbrar con Il n'est pas encore minuit. Debería llamarles "banda" por "bandada", pero sonaría igual de bien "tribu", aunque habría que buscar o inventar un nombre para el acróbata en continuo movimiento "sin razón dramatúrgica", dice Jordi Bordes, "solo por el deseo del juego y de la danza"; no poco deseo es ese . A lo largo de los 60 minutos del espectáculo, contenemos la respiración cada cinco  y se nos escapa un gemido de sustazo cada 10: ese lamento sostenido y tenso indica que con un leve tropiezo pueden partirse la crisma...
Ellas son menudas, agilísimas, y parecen montar caballos imaginarios a los que conocen desde la niñez; ellos tienen algo de jinetes corpulentos con grandes barbas y parecen creados por Joseph Kessel. Ellas y ellos son el emblema del movimiento, los juegos que culminan, por ejemplo, en un interrogante de los cuerpos sobre la tela blanquísima, como la de un velero. Cada vez que vuelan de unos brazos a otros y son recogidos por sus compañeros se convierten en criaturas flotantes encarnando el puro virtuosismo. ¿Y nosotros? cada vez que miramos por un instante a derecha o izquierda , nos vemos con máscaras y picos inquietantes: parecemos los pájaros de Judex, de Franju, y el cielo blanquirrojo de tormenta inminente (que luego descargará) nos teletransporta al Grec de nuestra infancia...

Marcos Ordoñez. El País, Babelia, sábado 25 de julio de 2020

jueves, 6 de agosto de 2020

La venganza se escribe con gotas de Chanel nº 5

Amélie Nothomb
Hay quien duerme desnuda, quien vestida con unas gotas de Chanel nº 5 y quien asocia el aroma del rey de los perfumes  a la forma más tópica y vulgar de relación. Amélie Nothomb (Kobe, 1967), japonesa belga que reside en París y escribe a razón de un libro por año, le da ese olor a la ingenuidad femenina y al seductor de medio pelo con propósitos perversos en Los nombres epicenos. Altamente provocativa y literaria, epicena, como un columpio entre el caucho de lo frívolo y el cielo metafísico, esta pieza es nothombiana y nothombianamente corta, incisiva. Fiel a su estilo, son poco más de cien páginas para bajarlas en dos tragos. La serial writer que solo dejó de escribir un domingo de su vida vuelve a ofrecer un bombón de licor, unos cuantos, que más nos despiertan que embriagan en la que yo diría que es su mejor novela, como si no existiese un mañana, o los anteriores y espléndidos Metafísica de los tubos, y Ordeno y mando. Nothomb fascina o te deja como si nada, pero eso depende de tí, es algo que va más en función del sentido del humor que tengas que de la capacidad incuestionable de Nothomb de verle la gracia al drama, de su mano para hacer en un par de situaciones y diálogos  grotescos, con dos trazos de Matisse, un diagnóstico real, agudo y contundente, de la posmodernidad, sus manías, sus gustos, sus fantasmas y sus relaciones volátiles. Ese terror cotidiano que sus narradoras describen sin paños calientes pero relativizan hasta el ridículo, consigue, pese a todo, hacernos reír... si aceptamos el reflejo monstruoso que devuelve su sonrisa. El humor es la guinda de la inteligencia de Nothomb, de fermentación lenta.
Amélie es, de nuevo en Los nombre epicenos, una Lewis Carroll de piruetas fatales, una felina arañando la cara tapicería del lenguaje, el gato que juega con el ovillo de la literatura sin soltarlo hasta que se deshace del todo. Y no nos suelta.
"El tiempo del infancia se rige por otras leyes. Su densidad solo puede compararse con su sentido trágico. Épicène sabía que iba a vivir cada minuto con embriaguez...", escribe dando voz a su nueva heroína, Épicène, un portento de madurez en su preadolescencia, joven oráculo que tiene madre y padre con nombres epicenos (Dominique, Claude), un gran agujero de amor en su interior y el juicio claro. Lo que saben algunas criaturas... ¡está escrito por Nothomb! Un tipo habitual de hombre, de mujer, de pareja, de familia, de vida chic apestosa esta, desde la caricatura de Amélie, fotografiado en esta historia donde el motor es la venganza, que siempre cava, al final, su propia tumba. 

Ana Abelenda. La Voz de Galicia, viernes 26 de junio del 2020

miércoles, 5 de agosto de 2020

Los rescatadores de Notre Dame

Les llaman "las ardillas". Y con razón.
Les llaman "las ardillas". Y con razón. Son los técnicos encargados de limpiar Notre Dame y se juegan la vida a 40 metros de altura. Un año y tres meses después del incendio afrontan su gran desafío: desmantelar un inmenso bosque de andamios de acero en la nave central. Si lo consiguen, dicen los expertos, se habrá salvado la catedral.
Diez hombres sin miedo. Son 40.000 tubos. Doscientas toneladas de acero. El 15 de abril de 2019 el andamiaje estaba listo para iniciar las obras de renovación de la icónica aguja del templo. Ese día, las llamas se comieron el techo, la flecha se hundió y parte de la bóveda quedó destruida. Pero el andamiaje ahí sigue; hoy, un amasijo de cilindros doblados y soldados. Retirarlo es el mayor desafío de toda la obra de recuperación. Y para ello, desde el 8 de junio, diez hombres de Jarnias -una empresa especializada en trabajos de altura- se juegan la vida a diario en el corazón de Notre Dame.
Un año de entrenamiento. La vida de "las ardillas" de Jarnias depende de un hilo. De 11 milímetros de diámetro para ser exactos. Divididos en dos grupos de cinco, trabajan a 40 metros de altura y acceden al andamio por arriba, colgados de una grúa de 80, la más alta de Europa. Llevan un año entrenando para ello. El amasijo de acero ha sido sembrado de sensores que, a la mínima alarma, activan un riel robótico para alejarlos del peligro.
Descontanimar los restos. Los fragmentos se "evacuan" en cestas colgadas de la grúa. Muchos artistas se interesan por ellos, pero todos van a una planta de descontanimación antes de ser destruidos. "Las ardillas" llevan en Notre Dame desde el principio. Extendieron redes de seguridad en frontones y rosetas para evitar que caiga nada a la calle, consolidaron la estructura, sacaron el agua y remplazaron 1.500 metros de techo con una lona en tres días; además de hacer estudios fotográficos de las bóvedas y mediciones de resistencia mecánica de la piedra. Este, sin embargo, es su mayor desafío. 
Los santos desalojados. El primer objetivo de las obras es vaciar el interior. La pérdida de estabilidad estructural -tanto por el fuego como por el agua de los bomberos- ha obligado a retirar estatuas, quimeras y balustradas y a evaluar la salud de las célebres gárgolas. "Cuando se desmantele el andamio, podremos dar por salvada la catedral" dice monseñor Chauvet, rector de Notre Dame...

Fernando Goitia. XLSEMANAL, 19 de julio de 2020

martes, 4 de agosto de 2020

Cézanne, el maestro de Picasso

El mar en L' Estaque de P. Cézanne
Fue"mi único maestro"dijo Picasso de Cézanne. El mar en L'Estaque formó parte de su colección y ahora ocupa un lugar destacado en la reapertura del Museo Picasso de París. Cézanne fue un hombre solitario, independiente, no demasiado amigo de los grupos. Con los impresionistas participó solo en algunas exposiciones. En una primera etapa lo influyó Camille Pissarro. Luego voló solo y se convirtió en un maestro de las escenas de la vida rural. Mostraba la realidad sin idealizaciones ni afectaciones y destacó por su manera de representar la naturaleza con formas geométricas. Según los expertos Cézanne representa el puente entre el impresionismo del siglo XIX y la modernidad del XX.
L'Estaque, paisaje de pintores. "No solamente pinto lo que veo, pinto lo que siento". Estas palabras de Cézanne se reflejan en El mar en L'Estaque. El pintor dota de sentimiento este pueblo de la costa mediterránea francesa, donde pasó mucho tiempo. Su fascinación por el lugar le llevó a plasmarlo una docena de veces desde diferentes ubicaciones. También pintaron L'Estaque otros artistas como Braque y Derain. Las formas geométricas que componen los tejados de las casas atraviesan el cuadro en diagonal. Esta línea suave se interrumpe con la agresiva línea vertical que traza una chimenea de fábrica de ladrillo que se alza hacia el cielo. A Paul Cézanne le fascinaba la geometría. La introduce en paisajes de estructura tradicional como éste. Es una de las innovaciones con que este artista anticipa el cubismo.
Cezánne divide el lienzo en cuatro zonas : la arquitectura, el agua, el cielo y la montaña, que le sirve de punto de partida. Aunque estos cuatro elementos son frecuentes en al pintura impresionista, la obra de Cézanne se diferencia de sus contemporáneos en que a él le interesaban más la estructura subyacente y la composición de las vistas mientras que otros tenían como objetivo principal plasmar los efectos de la luz...Esta obra maestra de la época madura de Cézanne -que formaba parte de la colección particular de Pablo Picasso- fue pintada al aire libre - Eso se traduce en os colores vivos llevados de la naturaleza al lienzo. El azul y varios tonos de naranja y verde son los protagonistas, aunque también destacan los troncos negros de los pinos que -casi a modo de marco- envuelven la escena...

Susana Mihalic. XLSEMANAL, 19  de julio de 2020

lunes, 3 de agosto de 2020

El verano que Brigitte Bardot visitó España

Verano español de B. Bardot
Ni el profundo impacto del landismo ni la idiosincracia del macho ibérico persiguiendo suecas como fiel exponente del producto interior muy bruto habían estallado todavía... y el demonio ya estaba en casa. Hoy en día no se entiende bien cómo los gerifaltes del franquismo cultural permitieron que las productoras Iéna Productions y UCIL (Francia ) y CEIAD (Italia) desembarcaran en 1957 en la Costa del Sol y abrieran la puerta al escándalo con fecha anticipada. Y el escándalo y la conmoción aterrizaron en las playas de Torremolinos en forma de una mujer que encarnaba como nadie esa indefinible mezcla de erotismo y ternura de la que son capaces ciertas criaturas elegidas. Brigitte Bardot (París,1934) lo era. Y cuando la cámara de Roger Vadim la mostró con lujo de detalle, hombros al aire, pies descalzos, ropa interior  e incluso algún glúteo y algún pecho perdidos entre secuencia y secuencia de la película Los joyeros del claro de luna, la marimorena estaba servida. Las beatas protestaron ante el alcalde franquista de Málaga, Pedro Luis Alonso, porque se rumoreaba que en aquel rodaje corría la sangre fresca y porque la Bardot no contribuía precisamente a la paz civil con sus baños nocturnos en el Bajondillo y en La Carihuela. La cosa no pasó a mayores. ¿Por qué? Porque -y aquí viene la explicación a aquel insólito ejercicio de tolerancia- al régimen de Franco le venía de perlas borrar la imagen internacional de una España pobre y oscura con la sonrisa de una diosa rubia. Así que, por la paz un padrenuestro, los siempre aplicados censores miraron para otro lado y la película se rodó sin mayores sobresaltos. Se rodó...pero no se estrenó en España. Una cosa era utilizar al demonio con fines turísticos y propagandísticos, y otra, perturbar al pacífico pueblo español mostrando a BB en paños menores.
Ahora un tesoro de más de 400 fotografías desconocidas en su inmensa mayoría viene a desempolvar el olvido que cayó sobre aquel verano español de Brigitte Bardot. José Luis Cabrera es el coautor, junto a Lutz Petry de la web Torremolinos chic, un divertido rincón virtual desde el que se proyectan multitud de informaciones y comentarios jugosos sobre el patrimonio cultural y turístico de la Costa del Sol. En el transcurso de una de sus numerosas pesquisas periodísticas para alimentar la web, Cabrera detectó en una página de subastas, la pa la venta de los más de 400 contactos por parte de un coleccionista francés de material cinematográfico. Incluyen imágenes tomadas dentro y fuera del rodaje de Los joyeros del claro de luna que inmortalizan a Brigitte Bardot en el apogeo de su fama y belleza. Tenía 23 esplenderosas primaveras y el ya se había rendido a sus pies. BB había protagonizado el año anterior Y Dios creó a la mujer/ Et Dieu créa la femme..., que la había catapultado al estrellato, también a las órdenes de Roger Vadim, el primero de sus cuatro maridos y uno de los tótems del cine francés de los años cincuenta, sesenta y setenta.
Una selección de en torno a 60 fotos será expuesta a partir de noviembre y durante tres meses en el centro cultural La Térmica de Málaga. Su director Salomón Castiel, ha hecho de este rescate una apuesta personal. Nada más ser alertado por José Luis Cabrera de la existencia de la colección de contactos, decidió adquirirla. Tras la exposición, los fondos pasará a ser propiedad del Archivo de la Diputación de Málaga...

Borja Hermoso. El País Semanal, 24 de julio de 2020

domingo, 2 de agosto de 2020

El malestar francés

Antes de los acontecimientos de mayo de 1968, Pierre Viansson-Ponté, redactor jefe del periódico Le Monde, publicó un artículo premonitorio titulado Francia se aburre. Hoy, sobre todo tras un año de agitación semanal a cargo de los chalecos amarillos, seguido de las duras huelgas desde el 5 de diciembre de 2019 hasta febrero de 2020, que prácticamente paralizaron el país, podemos decir que Francia está indignada. Nadie está satisfecho, ni los ricos ni los pobres. Hay tanto malestar que los sindicatos que estaban debilitándose, han recobrado fuerza y han rechazado todas las reformas que presentaba el Gobierno de Macron. La Francia de abajo, como decía un antiguo primer ministro, ha dejado de apoyar las políticas del presidente. Una Francia de ocho millones de personas que viven bajo el umbral de la pobreza. Y que protesta, grita y reclama justicia.
La aparición de la covid-19 acabó de paralizar una economía que no iba bien. Tras la crisis sanitaria (que aún no ha terminado) ha llegado una crisis económica de gran alcance. A los tres millones de parados que había antes de la llegada del virus, se han sumado cientos de miles más (246.100 en marzo).
Desde las primeras revueltas de los chalecos amarillos en octubre de 2018, hay una cosa innegable: el Estado francés carece de autoridad. Es un Estado débil. Con una policía deprimida. Con una gendarmería exhausta.  El orden republicano no siempre está garantizado
El pasado 23 de junio, unos manifestantes ecologistas se encadenaron a la verja del Ministerio del Interior para protegerse de la violencia policial; otros se subieron a ella para colgar una pancarta contra Macron y el ministro. La policía no pudo impedir que pintaran de rojo la entrada del ministerio que, en teoría, garantiza la seguridad y el orden. Los agentes están descontentos y arrojaron las esposas al suelo en señal de protesta...
La muerte de George Floyd, el 25 de mayo en Minneapolis, sirvió que la comunidad negra de Francia  recordara el fallecimiento, en 2016, del joven francés Adama Traoré, de 24 años, mientras la policía le interrogaba. Dentro de la oleada mundial, salieron 20.000 manifestantes para protestar contra el racismo en el país y acusar a la policía de tener un comportamiento excesivamente violento  e incluso racista...
Esta es al Francia actual, llena de ruido y furor y con presidente inteligente, sin duda, pero que no tiene experiencia... Emmanuel Macron pasó de la Escuela de la Administración al Banco Rothschild, de ahí al Elíseo, con François Hollande, y después, tras lanzar el movimiento En Marcha, fue elegido presidente de la República. No tiene suficiente experiencia de la vida ni ha pasado las adversidades que forjan a un hombre. Es un tecnócrata que intenta dirigirse al pueblo pero no lo oyen...

Tahar Ben Jelloun. El País, martes 14 de julio de 2020 

sábado, 1 de agosto de 2020

El campo francés recobra la autoestima

La agricultura francesa pasaba por un mal momento. Su imagen estaba tocada: los campesinos aparecían como contaminadores por su uso de pesticidas o por el trato a los animales. El temor a la globalización y a la competencia de otros países con controles más laxos agravaba el cuadro. El malestar se traducía en los casos más extremos en decisiones personales drásticas: cada día se suicidaba un campesino, o más, según algunas estadísticas.
"Hace unos años, cuando explicaba a alguien lo que yo hacía en el campo, me decían: "Es formidable, extraordinario", decía a principios de año Jean-François Feignon, agricultor en el municipio de Rivarennes, 300 kilómetros al suroeste de París. El campo, en los tiempos que Feignon evocaba , era atractivo; ya no: se había vuelto antipático. "Ahora les cuento lo mismo y me preguntan por el glisofato. Y duele", lamentaba, en referencia al pesticida útil para matar las malas hierbas, pero señalado por sus posibles efectos en el medio ambiente y la salud.
Como tantas otras cosas todo cambió unas semanas después de aquel encuentro, cuando en marzo la pandemia del coronavirus golpeó Francia y otros países europeos. Los franceses como media humanidad se confinaron en sus casas. La economía quedó paralizada. Si, en los primeros días, hubo algún temor a que los estantes de los supermercados quedaran vacíos, enseguida se disipó. Los agricultores siguieron trabajando y los alimentos llegando a los hogares.
"Doy las gracias a la Granja Francia: ha aguantado el golpe y podemos estar orgullosos", dijo en abril el presidente francés, Emmanuel Macron en una visita a Bretaña. "Espero que nuestros conciudadanos se reconcilien con ese bello oficio: el de alimentar a la nación".
Los campesinos, de repente , recobran un lugar central:"La gente se dio cuenta de que la agricultura era importante", dice ahora Étienne Fourmont, prpietario de una explotación gandera en las afueras de Viré-en- Champagne, un pueblo cerca de Le Mans. "Sienta bien ver que hay un reconocimiento para nuestro oficio. Algo ha cambiado en las mentalidades".
La granja se encuentra en un paisaje de verdes praderas, aldeas dispersas y campanarios que rompen la monotonía del horizonte. Una estampa de la Francia eterna. A finales de enero, se leía este mensaje en los uno de los muros: "2020 Abolición".
Fourmont -38 años, dos hijos, quinta generación de campesinos- explicó ese día que, en la noche del 31 de diciembre al 1 de enero pasado, alguien -presumiblemente activistas en contra del consumo de carne -escribió el eslogan. Antes habían pasado por una granja vecina, donde causaron desperfectos y pintaron otros eslóganes. "Mi vecino está traumatizado. Su mujer no quiere entrar en la pocilga", explicaba...

Marc Bassets. París. El País, domingo 19 de juñio de 2020

viernes, 31 de julio de 2020

Lisette Oropesa y su bis en La Traviata

Listte Oropesa.
Javier del Real (Teatro Real)
Lisette Oropesa ya sabía lo que es cantar un bis en el Teatro Real. Hace un par de años, repitió el sexteto de "Lucía de Lammermoor" en una de las representaciones de la ópera de Donizetti. Pero en aquella ocasión le acompañaban sus compañeros de reparto en este hermoso concertante, entre ellos el tenor Javier Camarena. Pero la soprano hispanoestadounidense (de origen cubano, nació en Nueva Orléans y hace unos meses obtuvo la nacionalidad española) se ha convertido en la primera mujer en la historia reciente del Teatro Real en ofrecer un bis en solitario. Lo hizo el martes, en su última función como protagonista de "La traviata", la ópera de Verdi, y en uno de sus momentos más significativos: el aria del tercer acto "Addio del passato"; en ella Violetta Valéry, en el lecho de muerte, se lamenta de la vida que se escapa de sus manos y recuerda a Alfredo Germont, a cuyo amor tuvo que renunciar.
"Tutto fini"/"Todo ha terminado", Lisette Oropesa cantó la última frase del aria e inmediatamente le respondió una ensordecedora ovación. "Fue algo inolvidable -recuerda la soprano-. El público no paraba de aplaudir, todos estaban puestos en pie, incluso se escuchaban patadas en el suelo. Fue cosa de otro mundo".  Y decidió cantar el bis. Pero lo que hizo no fue repetir el aria, sino cantar la segunda estrofa (con la melodía de la primera), que normalmente se recorta para no alargar el momento dramático.
A excepción del bis mencionado de "Lucía de Lammermour", Lisette no había experimentado una de las suertes más insólitas del mundo de la ópera. "Es al primera vez en mi vida ", dice la soprano, que confiesa no haber podido dormir de la emoción vivida en el Teatro Real la noche del martes, El ambiente, lo sabe bien, estaba predispuesto. Un grupo de aficionados había distribuido ya en la función del sábado un papel en el que se leía: "Somos seguidores de Lisette, vamos a pedir un bis en el aria "Addio del passato" del tercer acto porque Lisette se lo merece". Asegura que no fue esto lo que la llevó a repetir el aria. "El sábado los aplausos no fueron tan intensos, y no sentí lo que sentí el martes. No fue algo planeado, fue la respuesta a la reacción del público. Un bis no es algo que se compra".
Y es que el bis fue algo que surgió en ella de manera natural, orgánica, asegura ... "Tras el "Addio"sentí la necesidad de hacerlo; estaba honrada y sobrecogida, y me sentí muy agradecida. Sé que hay gente que está en contra de los bises, pero no hay que olvidar que nosotros cantamos para el público, nos debemos a los espectadores, les servimos a ellos. Nos exigen un bis y es una bendición poder ofrecerlo. Yo me encontraba anímica y físicamente bien para hacerlo. Además era mi última función; si no, tal vez no lo hubiera hecho"...

Julio Bravo. Madrid. ABC, 30-7-2020

jueves, 30 de julio de 2020

La biografía de Kundera levanta pasiones

Milan Kundera
En 2008, durante mi estancia en Praga, se desencadenó un escándalo alrededor del escritor checo Milan Kundera, que desde 1975 vive en París. La revista Respekt publicó un artículo que sostenía que Kundera había delatado a un espía extranjero de origen checo que se encontraba en la residencia de estudiantes cuyo presidente era él. Nunca se encontró una prueba válida y definitiva de la acusación, pero la calumnia caló: gran parte de la sociedad checa se dejó convencer de que Kundera era delator. El escritor fue víctima del furor postotalitario.
Doce años más tarde vuelve a ser Kundera quien divide a la sociedad de su país de origen. Acaba de aparecer una biografía de 900 páginas que habla de la primera mitad de la vida del escritor, la obra la firma Jan Novák, un escritor de origen checo residente muchos años en Estados Unidos, donde se exilió de niño con sus padres. La biografía, que acabo de leer con sumo interés en cinco días y noches en blanco, analiza entre otras cosas la historia de la delación. Desafortunadamente, lejos de aportar un dato inédito o una prueba crucial, el autor se limita a afirmar que está "convencido" de que Kundera es delator porque "era estalinista"y "de eso habla una novela suya". Y está creencia basada en la fe en vez de en pruebas se ha vuelto en contra del biógrafo como un bumerán.
La investigación de Novak se basa principalmente en dos fuentes. La más frecuentada es el archivo de la policía secreta, la temida StB, la versión checa de la Stasi de la República Democrática Alemana. En la película La vida de los otros pudimos observar como la policía política introducía un aparato de escucha en el apartamento del disidente y así logró saber todo lo que se decía y hacía en el piso; también a Kundera le controlaron de esa manera. Sin duda, para un biográfo husmear en los archivos policiales era una manera de llegar a las intimidades. Sin embargo, su uso es discutible: ¿es ético basar una biografía en información obtenida de manera ílícita?, me preguntaba mientras leía.
El otro testimonio al que recurre el libro proviene de un amigo de Kundera, el psiquiatra y sexólogo Ivo Pondëlicek. De sus declaraciones aprendemos lo más recóndito de la vida afectiva del escritor. El biógrafo ayudado por el amigo chivato de Kundera, retrata a este como un hombre que temía y a la vez utilizaba a las mujeres sirviéndose de alguna otra patología sexual.
El libro ha desatado pasiones. Una parte de los lectores está entusiasmada con su estilo y enfoque: Novák que vivió tres décadas en Chicago, interiorizó la forma anglosajona de redactar biografías, valiéndose del sarcasmo y buscando el escándalo si hace falta. Y el escándalo se produjo: otra parte de los checos está indignada. La crítica ha sido demoledora. El politólogo Ondrej Slacalek afirma que Novàk es "un fiel colaborador de la policía comunista", el periodista Petr Zidec lo llama el "fiscal de Kundera". El catedrático de Literatura Petr Bilek sostiene que "el diletante Novák convierte a Kundera en un sinvergüenza", y el historiador  Pavel Kosiatik, manifiesta que el libro es "una máquina echamierda".
Novák ya tiene escrito el primer capítulo de la segunda parte, que hablara de la vida francesa de Kundera, ese autor que también en Occidente provoca recelo además de admiración. Habrá más batalla por y para Kundera.

Monika Zgustova. El País Semanal, 26 de julio de 2020 

miércoles, 29 de julio de 2020

Un jardín para descansar en el Camino

El Xardín do Labiriny
O Xardín do Labirinto
En A Lagoa de Tablas, a siete kilometros de Piedrafita do Cebreiro, en Lugo, aparece una aldea característica de la provincia que esconde tras de sí un rincón con aires de descanso y reflexión. Es el Xardín do Labirinto, el primer "Quiet Garden" de España, una rede mundial de espacios verdes que acumula ya cientos de rincones de todo el planeta. El recinto abrió hace unos años y la iniciativa forma parte del Añadir leyendaprograma de la Xunta de Galicia "O teu Xacobeo", que ofrece información sobre los jardines que forman parte del Camino de Santiago.
El jardín está en pleno Camino Francés y es propiedad de una escritora canadiense que se enamoró de A Lagoa durante una de las numerosas veces que pasó por Galicia. Está abierto al público de junio  a septiembre, de diez de la mañana a seis de la tarde. Ahora mismo la canadiense está lejos de la casa que compró en A Lagoa porque la pandemia la pilló de viaje y se quedó confinada en su país natal. Sin embargo, este espacio permanece abierto para peregrinos o turistas que deseen hacer una parada para reflexionar, descansar o meditar. El entorno tiene todo lo necesario para ello, puesto que de fondo solo se escuchan los pájaros y el ruido que hace el viento cuando choca con las hojas de los árboles. Más de fondo, silencio. 
Un banco con vistas a Os Ancares es quizá la mejor opción para esta parada en el Camino. Frente al asiento nace un laberinto de buxo/boj que representa el trazado sobre el pavimento de la catedral de Chartres en Francia. En la finca también hay un pequeño bosque de árboles autóctonos que dibujan a su vez miles de laberintos sobre la hierba. Junto a la casa de la canadiense hay también rosas, hortensias y plantas aromáticas, que forman un rincón de paz.
Los jardines en el Camino forman parte de la plataforma "Galician Garden", y pretenden ser un espacio de estudio, proyeción y difusión de estos lugares  a lo largo del itinerario jacobeo, prestando atención a los jardines gallegos. Se integran en esta iniciativa a Illa das Esculturas, en Pontevedra, El Pazo de San Lorenzo en Trasouto; la Casa Museo Rosalía de Castro, en Padrón; Bonaval y Belvís, en Santiago; el jardín deñ Pasatempo en Betanzos, los jardines botánicos de Padrón o de Caldas de Reis o el espacio Caritel de Foz. En su página web se pueden consultar las coordenadas GPS, el tipo de jardín del que se trata, su diseño, servicios que ofrece o la historia que esconde.

Mará Guntín. La Voz de Galicia, sábado 18 de julio de 2020

martes, 28 de julio de 2020

Un niño llamado Marc Chagall

Marc Chagall
Quien cree que la posición de los astros  y los acontecimientos producidos al llegar al mundo marcan nuestro destino, tiene motivos suficientes para especular sobre el recorrido vital y artístico de Marc Chagall, nacido bajo el signo de Cáncer en una casa humilde del barrio judío de la pequeña ciudad de Vitebsk, en Rusia y con dos curiosas circunstancias: nació cuando el barrio empezó a arder, y muerto. El niño tardo en respirar, pero lo hizo y vivió 98 años. 
Los nacidos bajo el signo de Cáncer son tímidos, sensibles, sensibles ambiciosos, tenaces y seguros de sí. Chagall era todo eso y algo más que no dice el horóscopo: infantil. Sí a Marc Chagall le daba miedo ser mayor y, sobre todo, llevar barba, así que nunca creció por dentro y siempre llevó la cara afeitada. Para entender la obra artística de Chagall es necesario tener en cuenta esta peculiaridad: es la obra de quien pinta, graba y modela con la libertad de un niño.
Un niño extraño, de aspecto afeminado y tartamudo, incapaz de aprender y hacer nada bien, pero que descubre enseguida su vocación de pintor y tuvo claro como no quería pintar. Cuando su madre lo llevo a la escuela del señor Pen, un pintor académico, la buena mujer vio aquellos cuadros colgados de las paredes, y le comentó:"Tu nunca pintarás así". El niño Chagall pensó: "Así, seguro que no".
Y empezó a pintar a su estilo su familia: la madre diminuta y tierna, el padre con barba nunca recortada; la abuela materna y el abuelo paterno que enviduaron y se casaron entre ellos. Cuando el abuelo desparecía por la noche, lo encontraban en el tejado mirando las estrellas y comiendo zanahorias. Pintó al tío que lo llevaba en el carro a recoger el ganado; a la tía que hacía queso y se lo daba a probar. El tío murió, la tía cerró la tienda de quesos y las cabras se echaron a llorar. Lo contó Chagall en el libro Mi vida , en 1922. También contó que cuando supo de un pariente que había paseado por el barrio sin más ropa que la camisa, el corazón se le llenó de una alegría soleada. Era un niño de 35 años, que acababa de fracasar en el intento de apoyar a la Revolución en Rusia, pero volvía con las convicciones más firmes y sin perder un ápice de su sentido del humor. Ghagall es un extraordinario ilustrador-humorista y su obra una serie de recuerdos de la infancia, en los que la melancolía se oculta en un pudoroso sufrimiento: "No me importa que la gente descubra en las aventuras inocentes de mi familia el secreto de mis cuadros"...
La exposición Fábulas y Sueños, que la Fundación Barrié trajo a A Coruña, nos permite disfrutar del mejor Chagall grabador. Es cierto que muchos de los grabados son a una sola tinta, pero descubren cosas tan interesantes, como la influencia que tuvo Rembrandt en su formación o que, como había dicho Malraux, el "grabado" no es "un dibujo grabado"; porque un mismo bosquejo de Chagall se transforma en dibujos distintos cuando queda en dibujo, o pasa al grabado o a la pintura.
También Malraux, su amigo, habla de la realidad que Chagall vio con ojos de niño:"Su creación pictórica afirma ingenuamente -pero con una ingenuidad invulnerable, como la ingenuidad religiosa-, que las cosas no son lo que nosotros creemos, sino lo que ellas creen"-
Quizá esa sea la gran lección de Chagall.

Siro. La Voz de Galicia, viernes 17 de julio de 2020.

lunes, 27 de julio de 2020

Nuestras derrotas

Fotograma de Nuestras derrotas
Peculiar y revelador filme el que estrena el director francés Jean-Gabriel Périot (Bellac,1974) en nuestro país este fin de semana. Nuestras derrotas busca retratar a la juventud actual a través de la comparación con los estudiantes que en el célebre mayo del 68 se rebelaron contra las instituciones que regían el estado de bienestar capitalista. Si aquellos chicos de clase media se lanzaron a la calle armados con nuevas ideologías de izquierda, una retórica audaz  y unas tácticas de protesta que imitaban a las guerrillas, hoy los jóvenes que pueblan el filme de Périot se muestran ensimismados y apenas son capaces de explicar qué es la política. 
El proyecto surge de una invitación que el ayuntamiento de Ivry-sur-Seine hizo al cineasta para realizar una película con los alumnos de primer grado de cine del Instituto Romain Rolland. "La idea me pareció sorprendente y singular porque se trataba de pasar tiempo con el alumnado y, a partir de ahí, acabar realizando una película", explica Périot-
"Yo quería que descubriesen uno de los aspectos más importantes del trabajo del director: la posibilidad que nos da el cine de enfrentarnos a lo que no conocemos, de relacionarnos con personas con las que, por diversas razones, no habríamos entrado en contacto. Enfrentar la alteridad para disolverla. El punto de partida de mi proyecto consistía simplemente en hacer posible que los adolescentes confrontasen lo desconocido". 
En Nuestras derrotas lo desconocido para estos jóvenes que no llegan a la decena, viene a ser el compromiso político y una de sus representaciones artísticas más importantes: el cine militante realizado tras Mayo del 68. El dispositivo fílmico al que recurre Périot tiene dos vertientes: metafílmica y dialéctica. Por un lado, los alumnos reinterpretan frente a la cámara escenas de películas políticas de finales de los 60 y principios de los 70 como La salamandra (Alain Tanner, 1971), La chinoise  (Jean-Paul Godard, 1967), À bientôt,  j'espère (Chris Marker, Mario Marret, 1968), Camarades (Marin Karmitz, 1969) o Avec le sang des autres (Grupo Medvedkine de Sochaux, Bruno Muel, 1974). Estos fragmentos aparecen intercalados con entrevistas a los alumnos sobre el sentido de la escena que acaban de interpretar y sobre cuestiones más generales como qué es un sindicato, qué entienden por felicidad, si está justificada la revolución o si merece la pena hacer una huelga... 

Javier Yuste. El Cultural, 24-7-2020

domingo, 26 de julio de 2020

Souleymane Bachir Diagne: "La pandemia ha hecho reaparecer el afropesimismo"

Souleymane Bachir Diagne
Referente mundial de los estudios poscoloniales, este intelectual senegalés apuesta por el ubuntu, un humanismo de "reciprocidad", para enfrentar la crisis. Souleymane Bachir Diagne nació en 1955 en Saint-Louis, Senegal, tan solo unos meses después de que la conferencia de Bandung sellará oficialmente el advenimiento de un mundo plural y descolonizado. Europa ya no era el centro del mundo y el resto, su periferia. Ver más que una coincidencia en este hecho es tentador al tratarse de uno de los mayores referentes mundiales de los estudios poscoloniales. Filósofo ecléctico (estudia desde matemáticas al Islam o África) afincado en Nueva York, donde dirige el Instituto de Estudios Africanos  de la Universidad de Columbia, fue el primer senegalés admitido en la prestigiosa École Normale Supérieure, donde se formó bajo la tutela de dos referentes de la filosofía contemporánea, Louis Althusser y Jacques Derrida. Hoy ve con preocupación las críticas a los estudios poscoloniales, en particular en Francia, donde las protestas raciales cuestionan el relato nacional. Tras participar en el debate virtual Pensar el mundo desde África del CCB de Barcelona, reflexiona por videoconferencia sobre la necesidad de descolonizar los imaginarios  y avanzar hacia una comunidad común. 

P.- Han pasado cuatro meses del primer caso de covid-19 en África y los escenarios catastróficos que evocaban los expertos no se han cumplido. 
R.- Hemos seguido una lógica habitual cuando se trata de África. la del catastrofismo. Creíamos que habíamos salido del "afropesimismo"porque en los últimos años el continente se encontraba bastante bien económicamente, se hablaba de altas tasas de crecimiento...Con la covid los viejos reflejos reaparecieron. Con todo, sufrir epidemias y otro tipo de desastres naturales crea resiliencia. No podemos predecir cómo evolucionará la pandemia en los próximos meses, pero por ahora África está resistiendo.
P.- Se señalan como factores la juventud de la población, la reducida movilidad interna entre países, la reacción rápida de los Gobiernos...
R.- Existe un liderazgo africano que la retórica catastrofista tampoco ha tenido en cuenta. Desgraciadamente los países del norte no conocen a África ni ven los avances que el continente ha realizado en los últimos decenios. 
P.- Usted ha afirmado, junto a otros cincuenta intelectuales africanos, una tribuna en la que insta al continente a aprovechar "la solidaridad que lleva en los genes" para combatir la pandemia.
R.- África tiene recursos y éstos no son solo el número de respiradores o camas de hospital disponibles. Apelar a la solidaridad -por ejemplo, pidiendo que se use mascarilla para proteger a los más vulnerables- resuena particularmente en una tradición de humanismo que yo llamo un humanismo de reciprocidad. La idea de que uno construye su humanidad en reciprocidad con el otro. Es el significado de una palabra de las lenguas bantúes del sur de África, popularizada por Nelson Mandela: "ubuntu".
P.- En la tribuna señala que la crisis ofrece a África la oportunidad de inventar y proponer al mundo un modelo de desarrollo alternativo...
R.- Necesitamos alejarnos de la euforia de la emergencia para poder ver que el modelo que hemos seguido ha socavado nuestros sistemas de salud. En África las consecuencias económicas de la crisis serán muy graves. Tras la pandemia, los africanos debemos ser los primeros en decir que el modelo de desarrollo neoliberal no funciona. Y tendremos que decirlo dentro de la solidaridad. Lo que este virus nos ha mostrado es que somos un solo país y tenemos que comportarnos como tal... 

Carla Mascia, El País, domingo 12 de julio de 2020

sábado, 25 de julio de 2020

Volver al Camino: Anhelado y cauteloso saludo jacobeo

La ilusión que desprende el mensaje escrito en el perfil en Facebook de la Casa Alongos, anunciando la llegada del primer peregrino al que atendieron dentro de la nueva normalidad da cuenta de las inmensas ganas con las que reciben la "reapertura" del Camino de Santiago los propietarios de los negocios en los que tiene, mayor o menor impacto, la ruta jacobea. "Tenemos ganas, pero con prudencia y muchas medidas sanitarias", comenta, con la lógica cautela derivada de la permanencia de la pandemia. Concha Casares desde este establecimiento de hostelería, localizado al paso del itinerario francés por Melide. La localidad da la bienvenida al romero a su llegada a la provincia coruñesa, donde la variante más transitada también vertebra Arzúa y O Pino, antes de adentrarse en la ciudad del Ápostol. En cualquiera de esos concellos, al margen del capitalino, son conscientes de la repercusión económica del Camino, motor de arranque del sector turístico en la zona. El número de plazas de alojamiento ilustra esa realidad. Según un estudio socioeconómico del Grupo de Desesnvolvemento Rural (GDR) Ulla-Tambre-Mandeo, el municipio de O Pino, por ejemplo incrementó, en un lustro, un 73 % las plazas disponibles para pasar la noche: de 717, registradas en el año 2013, alcanzó 1.239, en 2018. 
En Arzúa -que con 1.486 camas es, según ese estudio, el de mayor oferta para pernoctar-, la edila de Turismo, Begoña Balado, califica como una "prioridad" la reactivación de la ruta jacobea, ya que, afirma, "constituye uno de los pilares de nuestra economía". Balado mostró la disposición del gobierno local  a "colaborar con todos los agentes implicados en el proceso de adaptación a este nuevo escenario", que, entiende, "debe hacerse con todas las garantías de seguridad para quienes recorren la ruta, y para todas las personas con negocios  u otras iniciativas vinculadas a ella". En la Mancomunidad del Camino francés, donde cifran en cerca de 50 millones el impacto en los once municipios gallegos que vertebra hasta Santiago,"la mayor preocupación que tenemos es evitar los contagios, y ahí poco podemos hacer, al margen de dar información", admite su presidente , José Antonio García Jurjo. 

Natalia Noguerol. El Comarcal, junio 2020.

viernes, 24 de julio de 2020

Muere Zizi Jeanmarie, una clásica en Broadway

Zizi Jeanmarie
La mítica bailarina francesa Zizi (Renée Marcelle) Jeanmarie murió el pasado viernes en su casa de la localidad suiza Tolochenaz a los 96 años de edad, víctima de una hemorragia cerebral. Había nacido en París el 29 de abril de 1924 y entrado en la Escuela de Ballet de la Ópera el 29 de abril de 1924 a los 9 años, en el convulso 1939, cuando pasó a formar parte  de la tropa de la compañía durante cuatro años "que parecieron cuatrocientos", según sus propias palabras.Tan popular e inmediata, siempre presente en la escena francesa y mundial en los últimos 70 años, creemos saberlo todo sobre Zizi, cuando en realidad su biografía tiene varias lecturas y etapas descritas por Irène Lidova en dos libros en los que resalta el carácter indómito y chispeante de Renée.
 Lidova ve por primera vez a Zizi en un recital de cámara en el magro escenario de la Sala Pleyel en la primavera de 1944 acompañada como partenaire por Roger Fenonjois, y queda impresionada por "la típica coquetería parisiense", con lo que la invita a sus Noches de la Danza en ele Teatro Sarah-Bernharrdt, donde Zizi baila el Adagio de la rosa  de La Bella Durmiente ante un público extasiado por su arrojo a los 20 años. 
Alejada ya de la Ópera y reconociendo abiertamente "no tener la paciencia para subir peldaño a peldaño la escalera de la jerarquía del ballet" escoge su carrera independiente y sigue a Serge Lifar al Nuevo Ballet de Monte Carmelo. Enseguida, su maestro Boris Kniaseff crea Piccoli con el que triunfa en Londres. En 1948 reafirma su estrellato con la fundación por parte de su marido Roland Petit de los Ballets de París, y un año después crean Carmen (con los prodigiosos y aún hoy vigentes diseños del catalán Antoni Clavé), lo estrenan en Londres y triunfan en Estados Unidos, lo que le da acceso a Hollywood con multitud de filmes musicales.
En Broadway hace La muchacha de las medias negras  y debuta cantando en La Croqueuse de Diamants. En 1963 establece otro hito con Mon Truc en Plumes . En 1975 regresa al escenario de la Ópera de París pero un accidente en una pierna la hace parar, si bien estuvo activa toda la década de los ochenta y después como productora. Entre sus grandes leyendas de escena está la producción especial de 1966 de El joven y la muerte junto a Rudolf Nureyev.

Roger Salas. Madrid. El País, domingo 19 de julio de 2020

jueves, 23 de julio de 2020

La tirada perdida del "chejov" de Irène Némirovsky

Irène Némirovsky
Irène Némirovsky consideraba a Anton Chéjov su maestro. Aunque ella naciera apenas una año antes de que el otro muriera, intuyó una sintonía en la manera de captar la dolida alma rusa y en dejar constancia de todos esos detalles suaves que pululan  por la vida de uno, pero de efectos tan terribles. No es de extrañar, pues, que la autora de Suite francesa le dedicara una trabajada biografía, La vida de Chéjov. El autor de La dama del perrito murió a los 44 años, vida corta como la de la edición de su biografía que iba a lanzar en España Gatopardo Ediciones el próximo día 29 y que ha tenido que retirar  tras el aviso de la editorial Salamandra de que es ella quien posee los derechos de la publicación de la obra. "Ha sido un malentendido con la agencia francesa que gestiona el legado de Némirovsky, se nos dijo que estaba libre de derechos y tiramos adelante, hasta que la semana pasada Salamandra nos comunicó que estaban en posesión de toda su obra", asegura Lucas Villavecchia, responsable de Gatopardo Ediciones. Una portavoz de Salamandra ha asegurado a El País que se enteraron de esa edición "la semana pasada por la prensa". Y explica: "Nuestro departamento de derechos se puso en contacto con ellos y lo solucionaron". Sigrid Kraus, editora y cofundadora de Salamandra, declinó comentar la situación.
Vllavecchia lamenta la "antigüedad de la información que les transmitió la agencia francesa, fruto también de "la confusión con el legado de Némirovsky, que está entre dos agencias", así como la situación de supuesto dominio público desde 2013 que tendrían mayormente los derechos de las obras de la autora, siempre según el editor de Gatopardo. En la web de la editorial consta una biografía de la escritora en la pestaña del sello, si bien no remite a obra alguna: las referencias en internet conducen a una página no encontrada...
Tanto o más doloroso que el coste material de producción del volumen, de 250 páginas, es la traducción que corrió a cargo de Teresa Clavel, quien ha vertido a Verne y a Apollinaire, entre otros autores en lengua francesa. "Es una edición con una traducción impecable", argumenta el editor, que desea negociar la venta a Salamandra y recuperar parte de la inversión, ya que descarta que les vendan los derechos. "A pesar de que Salamandra no edita ensayo, conozco un poco la casa y no creo que no los pasen", esgrime Villavecchia, que ha trabajado para Penguin Random House en Reino Unido en ventas internacionales para el sudeste asiático. Salamandra entró en Pengin Random House hace ahora apenas un año.
La vida de Chéjov (que cuenta con una versión en castellano, en Losada, y otra en catalán, en L'Avenç, ambas en 2006) tuvo un periplo editorial agitado en sus orígenes: las pruebas del libro estaban listas en febrero de 1941, pero Némirovsky nunca lo vio publicado porque fue deportada en julio de 1942 a Auschwitz, donde murió un mes después. El volumen apareció en 1946.

Carles Geli. Barcelona. El País, 22 de junio de 2020 

miércoles, 22 de julio de 2020

Francia, un ejemplo

La tarea principal de un gobernante consiste en distinguir entre lo urgente y lo importante. El discurso pronunciado el miércoles por Jean Castex refleja una idea por encima de la coyuntura. La urgencia, afirmó el nuevo primer ministro galo durante la presentación de su programa de gobierno, pasa por afrontar la crisis sanitaria y frenar la sangría del paro. Lo importante es soldar el país prestando atención a la Francia periférica apostando por una mayor descentralización.
La víspera del 14 de julio, Macron tuvo un encontronazo en París con un grupo de chalecos amarillos, el movimiento que capitaliza el malestar social de quienes se sienten abandonados. La chispa saltó con el precio del diésel, pero las raíces del conflicto enlazan con la brecha en renta, servicios e infraestructuras. El híbrido ideológico que encarna el presidente de la República no ha logrado corregir esta desigualdad. Con la designación de Castex bascula entre continuismo y el giro a la derecha. Pero teniendo en cuenta el desequilibrio territorial que arrastra España, lo interesante es comparar su hoja de ruta con la palabrería hueca de PSOE y PP a la hora de encarar la transición ecológica, el reto demográfico o la sostenibilidad de las pensiones.
"Está la Francia de las banlieues  (suburbios), la Francia rural, la de ultramar, la Francia periférica, la de aquellos que , en el centro de nuestras ciudades, no tiene el derecho a la palabra. Estos franceses son nuestro país tanto como esa Francia del éxito económico, industrial o cultural", proclamó Castex, alcalde durante hace 12 años de Prades, un pueblo de apenas 6.000 habitantes ubicado en el departamento de Pirineos Orientales y rayano con la frontera española.
En el país vecino hay un puente de mando entre el poder central y los alcaldes (Chirac, Rocard, Juppé, Valls, Philippe) por encima de las regiones, que no ostentan el peso constitucional de las comunidades autónomas. Esa tradición permea el Estado francés. Castex, delante de la Asamblea Nacional, anunció una inyección millonaria para alcanzar una soberanía en sectores estratégicos y reducir la dependencia del exterior usando el crecimiento ecológico para unir "esas Francias tan diferentes". Lo logrará o no, pero resulta encomiable fijar los pilares del mañana mientras la clase política de aquí usa la España vacía a modo de escenario electoral.

Raúl Conde. El Mundo, 18 de julio de 2020.

martes, 21 de julio de 2020

Italia devuelve a Francia el Bansky robado

Italia devuelve oficialmente a Francia este martes una obra atribuida a Banksy, homenaje a lasvíctimas de los atentados de noviembre 2015 en París, robado en 2019 y encontrado recientemente en una finca cerca de Roma.
El cuadro, La puerta de Banksy, que representa a una niña triste, será expuesto en el palacio Farnesio de Roma, que alberga la embajada de Francia en Italia. La fecha y las condiciones de su regreso a Francia no fueron divulgados.
Según la agencia italiana Agi, el cuadro podría encontrar lugar en la sede de la Unesco en París, información aún no confirmada por el organismo.
La obra del conocido artista británico Banksy, uno de los más cotizados del mundo en la actualidad, fue pintada en 2018 en una de las salidas de emergencia de la sala de espectáculos Bataclan, por donde muchos de los espectadores del concierto de Eagles of Death Metal se escaparon durante el ataque terrorista.
La obra es un homenaje al lugar donde 90 personas murieron el 13 de noviembre de 2015, en el marco de una serie de atentados yihadistas que afectaron a la capital francesa y el suburbio de Saint-Denis.
Los ladrones del cuadro, encapuchados, cortaron la puerta donde estaba pintada la noche del 25 al 26 de enero de 2019, según filmaron las cámaras de videovigilancia.

AFP. Roma, lunes 13 de julio de 2020 

lunes, 20 de julio de 2020

Hay más mundo que Hollywood

Juliette Binoche
París, noche, Juliette Binoche nos abre su casa desde su ordenador, a una cierta distancia, rodeada de libros y fotos de familia. La joven que nos enamoró con su sensualidad en La insoportable levedad del ser, que rechazó Parque Juriásico para protagonizar Tres colores y se llevó el Oscar con El paciente inglés guarda a sus 56 años la misma elegancia y serenidad de antes aunque sus ojos azabache estén escondidos tras unas gafas de pasta, Raphaël (hijo de André Halle) y Hanna (hija del actor Benoît Magimel) la acompañan en su confinamiento, pero dada la discreción habitual de la actriz la escuchan desde algún otro lugar de la casa.

P.- ¿Cómo está viviendo este año tan extraño?
r.- Debo confesar, aunque lo diga bajito, que me tiene muy feliz. Me alegra estar en casa, sin correr de un lado a otro. Para mí lo de quedarme en casa es un lujo, estar con mis hijos, leer, tener tiempo propio. Trabajo mucho y paso mucho tiempo fuera. Así que es un lujazo que alimenta mi alma.
-Un descanso tras varios rodajes de los que próximamente estrenará Manual de la buena esposa.
-La película tiene lugar a finales de los sesenta, cuando existían las escuelas de señoritas para convertirlas en buenas esposas. Internados en los que en tres años aprendías a cocinar, a tener hijos, cuidar del jardín, someterte a los deseos del marido incluso sino te apetecía... Aunque hablamos de otro tipo de confinamiento, en la película se toca el tema en clave de humor.
-Imagino que este no es el tipo de manuales que suele leer...
-¡No! Me crié en una familia muy artística. Sin dinero, pero muy orientada hacia las artes, al teatro, a la literatura. También políticamente muy concienciada. Ya sabes, franceses, la década de los años sesenta, el Mayo del 68... Yo tenía 4 años por aquel entonces  y lo malo es que ni mi hermana ni yo vimos demasiado a nuestros padres , lo que nos hizo más vulnerables, pero también mucho más independientes. 
P.- ¿Cómo aprendió a ser madre?
R.- Los hijos te hacen madre. Una no nace madre, aunque en mi caso es algo que deseaba desde los 10 o los 11 años, mientras jugaba a las muñecas. Es ese lado maternal, femenino de mi corazón que tiene una gran importancia, especialmente en el mundo en que vivimos, que necesita un poco más de ternura.
P.- ¿Qué importancia han tenido los padres de sus hijos?
R.- Mucha. Si no hubiera estado convencida de eso quizá me habría marchado de Francia. Pero quería que mis hijos se criaran cerca de sus padres. Ellos ponen la semilla y es importante mantener el equilibrio.
-Se habría marchado... ¿a Hollywood?
R.- Hay mucho más mundo que Hollywood. Nunca he entrado en su juego. Quizá porque nunca he vivido allí. Siempre he defendido mi independencia. Es cierto que decidí quedarme en Francia para criar a mis hijos, pero también porque quería una carrera internacional que incluyera no solo a los EEUU sino  otra gente, otros países , otras voces...

Smoda. El País, 17 de juio de 2020

domingo, 19 de julio de 2020

La lucha de las estatuas llega a Francia

Colbert. Foto: Leonard Zhukovsky
El hombre se acercó al pedestal y escribió:"Stop a la negrofobia de Estado". Después arrojó el bote de pintura a la estatua de Jean-Baptiste Colbert, ministro de finanzas de Louis XIV, fundador de la economía moderna en Francia y artífice del Código Negro, el conjunto de normas que rigió la esclavitud en las colonias francesas. "Esta estatua promueve la negrofobia, el asesinato de los negros, la violación de los negros", denunció el responsable de las pintadas, identificado con una camiseta en la que se leía Brigada Antinegrofobia, mientras los agentes de la cercana Asamblea Nacional intentaban detenerle con buenos modos.
Era martes por la tarde cuando sucedió lo que se esperaba que tarde o temprano sucediese desde que a principios de junio empezaron las protestas en París por la muerte del ciudadano negro George Floyd a manos de un policía blanco en Minneapolis. Las manifestaciones expresaban la solidaridad con los afroamericanos pero también denunciaban los excesos policiales  y el racismo en Francia. Cuando empezaron a derribarse estatuas de esclavistas en Estados Unidos o en el Reino Unido, algunos, en las manifestaciones parisinas, llamaron a derribar la estatua de Colbert que flanquea las escalinatas de acceso a la Asmblea Nacional.
Colbert es más conocido por ser el precursor del dirigismo estatal como motor del desarrollo económico, pero llevaba años en la mirada de los activistas antirracistas. Cuando el pasado día 14 en un discurso televisado a la nación, el presidente Emmanuel Macron anunció que "la República no desmontará ninguna estatua", estaba claro en quien pensaba. Días antes el ex primer ministro socialista Jean-Marie Ayrault había pedido rebautizar el salón Colbert de la Asamblea Nacional.
"No se puede tolerar que en Francia se celebre y menos aún delante de la Asamblea Nacional, a un hombre que estuvo en el origen de los crímenes contra la humanidad: primero el Código Negro y segundo, la Compañnia de las Indias, que él fundó y que deportó a miles de africanos", dice Louis-Georges Tin, presidente del Consejo Representativo de las Asociaciones Negras de Francia. "¿Cómo podemos construir Francia cuando vuestros héroes son nuestros verdugos?", se pregunta. "Esta estatua es monstruosa, indigna del país que dice ser el de los derechos humanos. Hay que enseñar quien fue Colbert,  no celebrarlo"...
En un artículo en Le Monde, un grupo de historiadores -como Mona Ozouf, Michel Winock y Jean-Noël Jeanneney- señalan el riesgo del anacronismo. "Este pecado contra la inteligencia del pasado consiste en lanzar, a partir de las certidumbres del presente, un juicio retrospectivo, que además de irresponsable es perentorio, contra personajes de otro tiempo"..."Condenamos a quienes quieren borrar las huellas de nuestra historia", dijo la portavoz del Gobierno, Sibeth Nidiaye. Ayer por la mañana, la estatua de Colbert frente a la Asamblea Nacional estaba limpia de pintura.

Marc Bassets, jueves 25 de junio de 2020