martes, 30 de mayo de 2017

Arte y cine. 120 años de intercambio

Arte y cine, desde Lumière hasta hoy, en CaixaForum
En una jubilosa exposición que hay ahora mismo en el CaixaForum de Madrid, Arte y cine, descubrimos que la locomotora que entra en la estación de la primera película de los hermanos Lumière viene directamente de los cuadros semejantes de Monet y otros impresionistas: ahora el tren se mueva hacia nosotros, la gente lo rodea con una prisa atolondrada, el humo asciende de verdad en el aire. El marco de la película, el encuadre, son idénticos a los de una de las pinturas. Dos representaciones casi idénticas, separadas por unos pocos años, pertenecen ya a dos mundos, porque una de ellas está inmóvil y la otra no. Monet pinta, en 1886, un mar bravo rompiendo contra unas rocas oscuras. En una pantalla contigua, del mismo tamaño que el cuadro, vemos otra de las primeras películas de los Lumière: las rocas, el mar rompiendo espumosamente contra ellas, un horizonte atlántico. La cámara de cine se ha instalado sobre su trípode exactamente igual que el lienzo sobre su caballete.  El cine sigue los pasos de la pintura. También sigue los de las postales. En la gran fiesta para la mirada que es esta exposición yo me quedo un rato fascinado delante de una película de la casa Gaumont de 1912. Tienen los mismos colores desfallecidos de las postales de entonces, y muestran lo mismo que se ve en muchas de ellas: un paseo marítimo muy animado de veraneantes; personas que se bañan o toman el sol, a la manera formal y pudibunda de entonces. Por un horizonte de falso azul se desliza un velero magnífico, ligeramente desdibujado en la bruma. Niños de 1912 juegan intemporalmente en la arena, se tumban con las piernas abiertas justo en el punto de la orilla donde rompen las olas ... Hay muchas salas en la exposición, muchos fragmentos de películas, muchos carteles, cuadros y esculturas y dibujos que muestran la irradiación gloriosa del cine a lo largo de más de un siglo. Yo salgo enaltecido, como cuando era muy joven y salía de ver en los cines minoritarios de Granada y Madrid las películas antiguas y modernas que nos llegaban en torbellino después de la dictadura, el vendaval prodigioso del cine.
Antonio Muñoz Molina. El viento del cine. El País. Babelia, sábado 13-05-17 

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