martes, 12 de noviembre de 2019

Los impresionistas y la fotografía

La primera de las ocho exposiciones que los impresionistas realizaron en grupo fue en 1874, en el estudio parisiense del pionero de la fotografía Félix Nadar. La elección del escenario no fue anecdótica para los entonces apestados impresionistas. Es una de las muchas pruebas que certifican la relación que desde un primer momento mantuvieron quienes intentaban retratar un instante de la naturaleza con los que se lanzaron a capturar momentos de la vida con sus revolucionarias cámaras fotográficas. 
El Museo Thyssen inauguró una amplia exposición  (66 pinturas y 150 fotografías ) con las que quiere mostrar la relevancia que la invención de la fotografía tuvo para las corrientes pictóricas del siglo XIX, subrayando afinidades e influencias entre los artistas de una y otra rama. La muestra se podrá ver hasta el 26 de enero de 2020.
Para Paloma Alarcó, responsable del proyecto y jefa de Conservación de Pintura Moderna de Thyssen, la relación entre la fotografía  y el impresionismo es incuestionable. Recuerda que, a mediados del siglo XIX, París era la capital mundial del arte y el mayor centro de circulación de imágenes gracias a la aparición de los daguerrotipos y, sobre todo, de técnicas de impresión fotográfica. "Los primeros grandes fotógrafos", explica, "tienen formación artística". Y los artistas descubren muy pronto el poder documental que la fotografía ofrece para sus obras. La mayor parte de las imágenes, todas copias de la época, están firmadas por Gustave Le Gray, Eugène Cuvelier, Henri Le Secq, Olympe Aguado, Charles Marville o Félix Nadar, confrontados con las pinturas de Édouard Manet, Edgard Degas, Camille Pissarro, Paul Cézanne, Alfred Sisley, Claude Monet, Marie Bracquemond, Pierre-Auguste Renoir y Berthe Morisot. 
Divida en nueve ámbitos temáticos, la exposición arranca con el bosque como argumento, el movimiento del agua y el reflejo de los árboles en su superficie son otros temas que vinculan a los fotógrafos con los pintores, el retrato ocupa la parte central de la exposición... 
El proyecto cuenta con préstamos fotográficos de la Biblioteca Nacional de Francia, el Museo J.Paul Getty de Los Ángeles, el Victoria&Albert de Londres, la Sociedad Francesa de la Fotografía o el Prado. Las pinturas proceden del Metropolitan de Nueva York, el Musée d'Orsay de París, el Marmottan Monet de París y la Fundación Beyeler de Basilea, así como de las colecciones privadas de Henry Rose Pearlman y de la Ann y Gordon Getty.
Ángeles García. El País, lunes 14 de octubre de 2019

No hay comentarios:

Publicar un comentario