lunes, 8 de septiembre de 2025

"Mi querida ladrona"

En sus primeros compases, Mi querida ladrona adopta un delicioso tono fabulístico para presentarnos a María, su discreta protagonista: una asistenta del hogar que, para cumplir el sueño de ver a su nieto convertido en pianista, roba pequeñas sumas de dinero a las personas mayores a las que cuida con cariño y esmero. Robert Guédiguian (Marsella, 1953) -todo un emblema del drama social con conciencia proletaria- filma con trasparencia casi con delicadeza, los pequeños hurtos que comete María, casi como si se tratara de un filme de Robert Bresson. Sin embargo, el cineasta francés, que construye una nueva oda a la belleza sin oropel de su Marsella natal, se niega a juzgar de forma tajante a su imperfecta heroína, quien se mueve con sorprendente naturalidad entre el hedonismo individualista y la abnegación altruista. De este modo, lejos del maniqueísmo  que en ocasiones ha enturbiado su obra, Guédiguian se aferra a aquella máxima de Jean Renoir según la cual todos los personajes tienen sus razones.

Entregada al magnetismo de su protagonista, Mi querida ladrona -que toma su título original, La Pie voleuse, y su leitmotiv musical de la ópera La urraca ladrona de Gioachino Rossini- alcanza su cénit expresivo en un pasaje puramente observacional. Después de una ardua jornada de trabajo, María (interpretada con sentido y sensibilidad por Ariane Ascarine, la musa eterna  de Guédiguian ) se sienta en la terraza de su casa a comer un imponente plato de ostras mientras contempla, en la pantalla de su teléfono móvil, una grabación de Arthur  Rubinstein  interpretando el Liebes-traum  nº3 de Franz Listz. Así, más allá de las penurias económicas y la preocupación  por la afición al juego de su marido, María expresa su negativa a renunciar a la joie de vivre.

El personaje de María marca el buen rumbo de Mi querida ladrona, haciendo las veces de sosegada y contradictoria brújula moral del filme. Sin embargo, cuando los personajes secundarios protagonizan un giro rocambolesco relacionado con el deseo amoroso y el instinto de protección, la película se precipita peligrosamente hacia la estridencia dramática y el atropello narrativo. Las razones de este cambio de tono y de tempo  cabe buscarlas en el interés de Guédiguian por introducir en el relato un componente intergeneracional, que alude en su trasfondo al enquistamiento de las pulsiones capitalistas en la psique de la clase media. Por desgracia, esta reflexión sociológica llega acompañada de una escritura  un tanto esquemática. Un traspié que, en todo caso, no invalida la sugerente meditación que propone Mi querida ladrona sobre los claroscuros morales a los que debe hacer frente "la pobre gente", según la feliz expresión  acuñada por Victor Hugo en un poema que recita un personaje  en la recta final de la película.

Manu Yáñez. El Cutural, 25-7-2025.


domingo, 7 de septiembre de 2025

El último vendedor ambulante de periódicos de París

Ali Akbar vendiendo periódicos en pleno distrito Saint Germain-des-Pres.
 (EFE/EPA Christophe Petit Tesson)

Un tipo bajito y enjuto, tocado con una gorra de béisbol y unas gafas gruesas de pasta marrón, apoya cuidadosamente su bicicleta contra una farola junto al café Hibou, en el Odéon parisino. Es un gesto suave, mete la mano dentro de una bolsa de plástico y saca un pequeño fajo de periódicos que se coloca bajo el brazo. Como si estuviese a punto de levantarse el telón, el tipo coge aire y lanza:"¿¡Ya está aquí Bayrou, ha solucionado los problemas de Francia. Estamos salvados. Compren Le Monde!". Comienza la función.

Ali Akbar, paquistaní de 72 años, es el último vendedor ambulante de periódicos de París, aunque el nombre en francés sea mucho más poético: crieur (gritador). Desde hace más de medio siglo recorre unos 15 kilómetros diarios entre las callejuelas del Barrio Latino de París -o de lo que queda de él- ofreciendo periódicos en plazas, restaurantes y locales nocturnos. Ali llega de Antony, en la banlieue sur de París, a mediodía. Empieza a la una cuando se publica Le Monde  (su edición es vespertina) y no se marcha a su casa hasta que venda el último ejemplar. Ya sean las ocho, las nueve, las diez de la noche. Desde el café Fleur a Les Éditeurs, pasando por la brasserie Lipp hasta la Facultad de Sciences Po donde, durante años, cuando llegaba a despachar  más de 250 periódicos diarios, encontró sus principales clientes  entre los estudiantes de Políticas impacientes por saber lo que ocurría en el mundo.

Akbar empezó hace medio siglo despachando el periódico satírico Charlie Hebdo y Libération. Más tarde, cuando empezaron a pedírselo los estudiantes, se pasó a Le Monde, en una ciudad unos 40 crieurs se repartían las esquinas de los principales barrios intentando no pissar el territorio del otro. Una profesión que pudo alcanzar su momento de esplendor  en el París de los años sesenta, cuando Jean Seberg serpenteaba entre los coches de los Campos Elíseos en el Al final de la escapada, de Jean Luc Godard, con varios periódicos  bajo el brazo gritando "¡ New York Herald Tribune!" mientras la perseguía Jean-Paul Belmondo, frustrado porque no encontraba el horóscopo en ese periódico.

Los tiempos eran distintos, claro. Especialmente en el Barrio Latino, entonces  territorio aparte de intelectuales salidos  de la École Normale Supérieure, poetas, actores y noches en blanco. La vida de Akbar era una especie de termómetro de la salud cultural de la ciudad, pero también la montaña rusa de la industria del periodismo. "Este lugar ya no es como antes. Ahora está lleno de turistas. Antes era un barrio con alma. Las librerías son ahora tiendas de ropa o de lujo. Y mis clientes, o quienes deberían serlo, leen solo en su móvil, en digital", apunta.

Akbar se marchó de su Pakistán natal en barco, sin un centavo, y cruzó medio mundo antes de llegar a París. Aprendió francés por su cuenta, "con un libro comprado en Gibert Jeune y un diccionario", durmió mucho tiempo bajo los puentes. "Gracias a un argentino, pude empezar a vender periódicos en la calle", recuerda. Y todavía permanecen los recuerdos de los malos momentos, de la discriminación. Por eso, confiesa, sigue en el mismo barrio después de medio siglo. "Soy muy sensible, y al principio lo pasé mal. La calle es dura, y mucha gente  me trataba como un mendigo. Ahora aquí me conocen todos, me quieren. Y si me fuera a otro barrio tendría que volver a empezar".

Alí es una institución en el barrio. Todo el mundo lo conoce. Muchos le dejan un billete extra en el periódico o lo invitan a almorzar mientras charlan un rato con él. A las 17.00 del miércoles, se sube a la bicicleta y prosigue su recorrido, primero por el bulevar Saint Gremain y luego gira hasta la plaza de Saint Suplice, donde entra en el café de la Mairie. Muchos pasaron por aquí. Políticos, como Emmanuel Macron ("Cuando era estudiante en Sciences-Po, me invitaba a un café o una copa de vino tinto"), Édouard Philippe, Hubert Védrine o Jean-Louis Debré. Intelectuales como Jean-Paul Sartre, o artistas como Catherine Deneuve y Vincent Lindon.

Su periódico principal ahora es Le Monde, que compra en un quiosco por unos dos euros el ejemplar y vende por casi el doble. Gana alrededor de 70 euros en un día promedio, rara vez se toma un día libre. Leer el periódico continúa siendo una costumbre arraigada en Francia. Algunos amigos compran dos o tres ejemplares y le dan 10 euros. No tiene pensión, pero se las arregla...y su madre consiguió un jardín en Rawalpindi (Pakistán)...

El presidente Macron le otorgó recientemente la Légion d'Honneur, la más alta distinción de la República, que le será conferida en una ceremonia em el Elíseo en otoño."¡Quizás me ayude a conseguir mi pasaporte francés!", bromea Akbar.

Daniel Verdú. París.El País, domingo 27 de julio de 2025.

sábado, 6 de septiembre de 2025

El cambio climático amenaza los castillos del valle del Loira

Castillo de Chenonceau.

En el Valle del Loira, el imponente castillo de Chenonceau, una de las joyas del Renacimiento francés, se alza sobre el río Cher, afluente del Loira. Construido en el siglo XVI, sus cimientos siempre han estado sumergidos y debe ser así para evitar que la madera se pudra en contacto con el aire. En 2019 ya hubo que reflotarlo abriendo la presa más cercana, porque la sequía amenazaba  los pilares que sostienen sus puentes. En el castillo de Amboise hubo que hacer  en primavera trabajos urgentes de consolidación, porque debido a las fuertes lluvias, más de 6.000 toneladas de tierra amenazaban con derrumbarse en una de sus fachadas.

Uno de los encantos de los castillos del Loira es que los vertebra un río, aunque esto es también lo que hoy los hace más vulnerables al cambio climático. Los periodos de fuertes precipitaciones combinados con los de sequía extrema son cada vez más frecuentes en esta región y ponen en peligro las estructuras de estos monumentos, alerta la organización Reseau Action Climat (RAC).

En un informe sobre las consecuencias del cambio climático en el patrimonio nacional, advierten de que los castillos renacentistas son especialmente vulnerables "pues están más expuestos a las variaciones hídricas. Benjamin Crettenand, responsable de concienciación  sobre cambio climático de RAC, explica que "son terrenos que, por su composición, sufren  más los problemas de erosión provocados por la sequía y las lluvias intensas, que van en aumento y amenazan con generar  deslizamientos de tierra e incluso la destrucción  de infraestructuras". (...)

Karine Gloanec, consejera regional de turismo del valle del Loira, admite que en los últimos años "hay una creciente preocupación por los castillos". Las sequías frecuentes degradan el suelo y disminuyen su capacidad  de absorción de lluvia. Además, "están expuestas a las catástrofes climáticas, en caso de que el río se desborde", dice.

La amenaza ya es tangible. En febrero el riesgo de derrumbe  de la muralla sudeste del castillo de Amboise donde está enterrado Leonardo Da Vinci, obligó a desplazar a medio millón de personas y realizar trabajos de urgencia de consolidación de estructura por 2,5 millones de euros.

Según los cálculos de la consejería de turismo, al menos la mitad de los 150 castillos del Loira (no hay una lista oficial) están afectados por alguno de estos problemas vinculados al cambio climático. "Hay una reflexión conjunta, con otros países de la UE, sobre cómo podemos adaptarnos, incluso repensar el turismo", explica Goanec. Los 42 castillos más conocidos de la zona reciben unos cinco millones de visitantes al año.

La consejera explica que se ha creado un grupo de trabajo a nivel europeo con otras regiones turísticas y más afectadas que otras por el cambio climático, entre las que está Valencia, para abordar soluciones  y "estudiar fórmulas para proteger el patrimonio". "Se trata de compartir experiencias para afrontar este desafío y ver cómo financiarlo".

Raquel Villaécija. París. El País, lunes 25 de agosto de 2025.

viernes, 5 de septiembre de 2025

La cultura gallega vibra en el corazón de Europa

Galicia es un país emigrante, tanto por el drama de la marcha forzada como por los aventureros que van a ver lo que hay afuera. Bruxelas, como sede de la Unión Europea, es una de las ciudades donde más gallegos se establecen buscando oportunidades. La capital belga, de hecho, es un espacio muy cosmopolita. Según las estadísticas casi la mitad de su población es extranjera, de más de 180 países diferentes. Una cifra solo superada por Dubai. Eso hace de la vida cultural bruxelense un caldero vibrante y variado siempre hirviendo. Y como no podía ser de otro modo, la cultura gallega está bien metida en él, con un empuje que cada vez tiene más fuerza.

Distintas asociaciones y proyectos representan nuestra cultura a 2.000 kilómetros de casa, haciéndonos olvidar la distancia por unos momentos y juntarnos alrededor de la música, la literatura o el deporte. Es el caso de la asociación cultural Couto Mixto, nacida en el año 2006. El escritor Daniel Ugarte es uno de sus promotores desde el principio, del que también forman parte autores como Xavier Alcalá o Xavier Queipo. "El nombre representa lo que queríamos que fuera esto: un espacio de libertad", recuerda Ugarte. Igual que el micro estado Couto Mixto juntó a Galicia y Portugal, pues no sería posible sin la colaboración  de la desaparecida librería portuguesa y gallega Orfeu.

La Gente del Couto Mixto es responsable de eventos como proyecciones del Festival de Cans en Bélgica, paseos literarios, celebración del Día  de las Letras Gallegas o la presentación de libros en gallego como Mouros fora¡ (Rinoceronte), la primera traducción del esloveno al gallego.

Lingüísticamente, Daniel Ugarte destaca como, en el exterior, gente que hace tiempo no habla gallego o que incluso se crio en castellano emplea nuestra lengua. "Es un modo de normalizarla en cualquier contexto, incluso fuera".

En el terreno musical, los belgalegos tienen marcado en el calendario un evento principal: EmigraSON. Este festival nació en el año 2023 de la mano de unos amigos que se mudaron a Europa. "La base era tener un hueco para socializar tal y como hacíamos en casa, así como compartir nuestra pasión por la música con gallegos que trabajan aquí,", dice Karan Novo, uno de sus organizadores.

Una idea "un poco atrevida" al comienzo", como recuerda Novo, terminó siendo una fecha capital  para la comunidad gallega extendida por Europa. Parece que no le salió mal la inspiración a este equipo de seis personas ; dos años después de la primera edición se agotaron las entradas en la Madeleine, una de lasa salas de conciertos más icónicas de Bruxelas.

El EmigraSON sirve de entrada a la música  gallega para la gente extranjera que los gallegos, muy orgullosos de lo nuestro, vamos conociendo por el mundo. No es extraño ver a gente de Indonesia, Francia o México bailando al ritmo de The Rapants o participando en la clásica foliada del día anterior. 

El buen ambiente del EmigraSON fue uno de los detonantes de otro dinamizador de la comunidad gallega: la peña Europa Celta, un espacio en el que los celtistas y gallegos en general  se reúnen con el el fútbol como escusa. Pinto, uno de sus fundadores cree que la peña hace que los encuentros gallegos  pasen a ser más cotidianos. "Además, entre gol y gol  se va hablando de cosas  que se podrían hacer  con asociaciones como el Couto Mixto. Creo que la peña ayuda,  como dicen algunos a construir un país".

José G. Santalla. Lovaina. La Voz de Galicia, sábado , 26 de julio de 2025.

jueves, 4 de septiembre de 2025

Ratificada la condena al escritor Boualem Sansal

Boualem Sansal

El escritor francoargelino Boualem Sansal, detenido hace más de siete meses en el aeropuerto de Argel, vio ayer ratificada la condena a cinco años de cárcel que le fue impuesta en marzo por "atentar contra la integridad del Estado". Enfermo de cáncer  y con 75 años en el registro civil  (aunque su edad real puede rondar los 80), Sansal es uno de los escritores más importantes, traducidos y leídos  en lengua francesa. Su destino en prisión queda ahora en manos del presidente de Argelia, Abdelmayid Tebún, quien el sábado puede concederle el indulto  con ocasión de la fiesta de la Independencia por razones de edad y salud, como han solicitado las más altas autoridades de Francia, antigua potencia colonial, en un gesto de clemencia que sobrevuela la tensión diplomática entre Argel y París por el conflicto del Sáhara Occidental.

El Tribunal de Apelaciones de Argel se atuvo a la sentencia , sin atender  la petición  de la Fiscalía , que pretendía elevar la pena a 10 años de prisión . La voz crítica de Sansal contra el Gobierno de Argelia, en unas declaraciones  a un medio francés, condujo a su arresto y a la apertura de un proceso marcado por el secretismo y la incomunicación con sus abogados.

El narrador asistió a la lectura del fallo acompañado por el letrado Pierre Cornut-Gentille, enviado por Francia por su editor Antoine Gallimard. Su defensor aseguró a la prensa de Argel en que el escritor se encontraba en buen estado de salud y que iba a reunirse con él para evaluar la presentación de un eventual recurso de casación. Esta opción bloquearía la posibilidad  de una inmediata medida de gracia por parte del jefe del Estado.

El Gobierno francés reclama a Argelia "un gesto de clemencia" tras la ratificación de la condena del escritor . "Francia hace un llamamiento a las autoridades  argelinas  para que encuentren una solución rápida, humanitaria y digna ante la situación de nuestro compatriota, teniendo en cuenta su estado(...) para que pueda quedar en libertad y recibir tratamiento médico", reza un comunicado del Ministerio de Asuntos Exteriores citado por la agencia  Efe, que califica la decisión  judicial de "incomprensible e injustificada". El presidente de Francia, Emmanuel Macron, ha solicitado reiteradamente su excarcelación. Durante su estancia en prisión  ha estado privado del derecho de asistencia consular como ciudadano francés.

Nacionalizado francés hace apenas un año ha sido utilizado como "rehén" y "cabeza de turco", según sus abogados, en el fuego cruzado del conflicto  diplomático  surgido tras el reconocimiento implícito de París de la soberanía marroquí sobre el Sahara Occidental, la antigua colonia española cuya autodeterminación  defiende Argel mediante su apoyo al independentista Frente Polisario.

Juan Carlos Sanz. Rabat. El País, miércoles 2 de julio de 2025

miércoles, 3 de septiembre de 2025

Laurence des Cars, directora del Louvre

Laurence des Cars

El Louvre va a afrontar su mayor renovación en décadas. Su directora, una de las pocas mujeres al frente de una pinacoteca, quiere actualizar el espacio y las exposiciones para atraer a los más jóvenes y reducir las aglomeraciones. Un desafío a la altura de su prestigio. Su nombramiento como primera mujer  para el puesto de directora del Louvre causó revuelo hace cuatro años. Ella misma dice que este puesto tiene dimensiones diplomáticas, casi geopolíticas. Ahora Laurence des Cars, de 58 años, busca modernizar el museo más grande del mundo con una reforma que costará 800 millones de euros y también hacerlo más accesible para quienes habitualmente están más alejados del mundo de la cultura. Es uno de los objetivos de la singular y muy exitosa exposición Louvre couture, que desde marzo muestra vestidos de diseñadores de moda como Alexander McQueen y John Galliano, junto con exposiciones de la Edad Media y el siglo XVIII. Des Cars no rehúye el riesgo y tiene la reputación de ser directa. Hablamos con ella en su enorme oficina con vistas al Sena.

XL. Semanal. Al asumir su cargo en 2021, prometió abrir de par en par las puertas del Louvre. ¿Qué quería decir con eso?

 Laurence des Cars. No quiero un museo reservado solo para una élite con cierta educación. El palacio real en el que estamos se convirtió en un museo solo gracias a la Revolución francesa. Los revolucionarios querían que todos los ciudadanos accedieran a las colecciones reales. Esta debe ser la casa de todos.

XL. El 77 por ciento de los visitantes del Louvre son extranjeros y todos quieren ver más que nada, la Mona Lisa. ¿Es una carga gestionar esta obra? 

L.C. Siempre diría que tener la Mona Lisa es un regalo. Pero debemos manejarlo con inteligencia. Quiero que visitar el Louvre vuelva a ser un placer y aún es un desafío físico: hay demasiada aglo meración  en la sala  de la Mona Lisa, aunque ya hemos limitado el número de visitantes a 30.000 por día. También quiero que vengan más jóvenes, gente para la que ir a un museo no es algo natural.

XL. El museo se encuentra hoy en muy mal estado. Llueve en las salas, el yeso de las paredes se desmorona. ¿Desde cuándo conocía esta situación?

L.C. Desde que acepté mi cargo. El edificio tenía problemas técnicos y estaba anticuado. Encargué un inventario preciso para hacerme una mejor idea.

XL. ¿Y eso ha tardado tanto?

L.C. Solo en espacios de exposición, sin oficinas ni depósitos, esta casa tiene más de 70.000 metros cuadrados. Quería un informe  completo, y  el diagnóstico  fue más preocupante de lo que había asumido.

XL. Emmanuel Macron aprobó en enero un programa  de modernización  de unos 800 millones de euros. El Louvre  es la próxima gran obra del presidente, tras Notre Dame. ¿Se asegura el museo su futuro? 

L.C. Creo que sí y estoy muy agradecida al presidente. En los próximos seis años podemos renovar toda la infraestructura técnica. Crearemos una segunda entrada  para dirigir mejor los flujos de los visitantes. Y estamos construyendo nuevas salas en el sótano. La Mona Lisa tendrá allí un espacio más grande para explicar a la vez la obra  de Leonardo de Vinci.

XL. ¿Y cómo se financiara todo eso después?

L.C. El Ministerio de Cultura contribuirá con diez millones de euros durante una década. El resto proviene  de los ingresos del acuerdo  de licencia  de la marca Louvre Abu Dabi, que hemos abierto allí. Y luego están los mecenas.

XL. Mantienen colaboraciones  con Uniqlo, Lancôme y L'Oréal. ¿Es compatible con la imagen del Louvre?

L.C. ¿Por qué no habría de selo? Prestamos mucha atención a con qué empresas nos asociamos. Uniqlo, por ejemplo ha sido partidaria del Louvre durante años. A través de esta cooperación llegamos a un público joven  que de otro modo no nos encontraría. Lo mismo ocurre con L'Oréal, con la que hemos diseñado un recorrido a través de nuestras colecciones en relación con la belleza.

XL. ¿Y por qué seguir agolpándose en el Louvre si se puede ver en Instagram?

L.C. O en nuestra web. Todas las obras del Louvre están, sí, en este móvil. Nos escapamos de lo digital, y estamos en las redes sociales, pero no vemos amenazas en ello. La gente seguirá viniendo al museo. 

XL. ¿Por qué está tan segura?

L.C. Ninguna aplicación puede reemplazar la confrontación física con una obra de arte. Recuerdo a quienes en pandemia profetizaron que no volveríamos a alcanzar el antiguo número de visitantes. Hoy vienen casi tantas personas como antes de la covid: nueve millones al año. Porque quieren  estar frente al original: eso desencadena emociones que ninguna reproducción produce.

XL. Somos bombardeados constantemente con imágenes. ¿Cambia eso algo  en la forma que diseña las exposiciones? 

L.C. Lo bueno de los museos es que permiten clasificar las cosas en otros periodos de tiempo, a largo plazo. Un museo puede ser un lugar acogedor para encontrarse a sí mismo. Pero también debemos utilizar medios más novedosos como la inteligencia artificial. No debemos temer lo nuevo...  

Britta Sandberg. XlSemanal, 17 de agosto de 2025.

martes, 2 de septiembre de 2025

"Crecer entre dos artistas. Homenaje a Claude Picasso"

Paloma Picasso en el Museo Picasso de Barcelona presenta la exposición 'Crecer
entre dos artistas',  homenaje a su hermano Claude. (EFE/EnricFontcuberta

Claude Picasso tenía 25 años cuando murió su padre, Pablo Picasso, a los 91 años en Mougins (Francia). Era el tercer hijo de los cuatro que tuvo el artista: Paulo, nacido de su matrimonio con la bailarina rusa Olga Khokhlova, fallecida en 1975; Maya, hija de la modelo Marie-Thérèse Walter y muerta en 2022; y Claude y Paloma, hijos de la pintora Françoise Gilot. Claude murió en 2023, con  76 años. Solo sobrevive su hermana Paloma, responsable máxima de la gestión del legado e impulsora  de la exposición Crecer entre dos artistas. Homenaje a Claude Picasso, que se puede visitar hasta el 26 de octubre en el Museo Picasso de Barcelona.

La mayor parte de las obras que se exponen, alrededor de un centenar de pinturas y dibujos proceden de las colecciones familiares y son inéditas para el público. Un peculiar autorretrato familiar en forma de sombras chinescas (1952) marca el poético arranque del recorrido de una exposición con la que se rinde homenaje a Claude, pero también se quiere destacar la importancia de la paternidad en la obra  y en la vida de Picasso. Con la técnica de las sombras, Picasso dibujaba los perfiles de cada integrante de la familia y con ellos hacían representaciones teatrales infantiles.

Emmanuel Guigon, director del museo, y Paloma Picasso han querido construir un viaje en el que se recorre lo que fue la vida de Claude y Paloma junto a sus padres en Vallauris, en el sur de Francia. Junto a las pinturas se exhiben cerámicas, juguetes y fotografías familiares. Y, de postre, se muestra por primera vez en España una docena de lienzos de Gilot, artista muy cotizada en EEUU, pero a la que la separación de Picasso le costó el aislamiento del mundo artístico francés.

El periodo que abarca la exposición se ajusta a la duración de la historia amorosa de Pablo Picasso y Françoise Gilot: de 1943 a 1953. Cuando empezaron ella tenía 21 años y él, 61. Seguía vinculado a Dora Maar y Khokhlova se negaba a concederle el divorcio. Claude y Paloma, al igual que Maya, fueron lo que entonces se llamaba hijos naturales por haber nacido fuera del matrimonio. En la víspera de la exposición, Paloma Picasso cuenta  que la vida cotidiana era muy sencilla, sin lujos, aunque tenía mucho de surrealista. "Le recuerdo muy cariñoso, estimulante y divertido. Ejercía mucho de padre el tiempo que pasaba con nosotros. Hasta los cinco años vivimos con él. Tras la separación, pasábamos con él las vacaciones". "En aquella época, papá centraba su mirada creativa  en los objetos abandonados que encontraba de camino a su estudio y que después transformaba para darles una nueva vida. Así fue como un coche robado entre los juguetes de Claude  acabó convertido  en una magnífica cara de chimpancé". La escultura de la que habla Paloma es La mona y su cría (1951) que forma parte de la colección permanente del MoMA. Una de sus tres versiones se puede ver en Barcelona.

Paloma Picasso, que compagina su trabajo de diseñadora  (en otoño presenta su nueva colección  para Tiffany & Co.) con sus responsabilidades como jefa de la Sucesión Picasso (conjunto de herederos  y la administración del legado artístico del creador), cuenta que en manos de sus padres, los utensilios más prosaicos de la vida cotidiana se convertían rápidamente  en objetos poéticos y mágicos. "A mi padre le encantaba divertirse con todo tipo de disfraces. Teníamos muchos a mano. Como prueba del amor por la transformación, uno de los cuadros más bellos de la exposición  muestra a Claude con traje tradicional polaco (1948) un óleo que nunca salió del taller del artista. El disfraz fue un regalo con el que volvió de Polonia, uno de los escasísimos viajes que hizo fuera de Francia.

El idílico ambiente que rememora Paloma se rompió con la separación de sus padres. Era 1953 y Gilot decidió marcharse con sus hijos. Pocos años después publicó un libro Vida con Picasso, que ni él ni su poderoso círculo de amigos le perdonó jamás...

Ángeles García. Barcelona. El País, viernes 25 de julio de 2025.

lunes, 1 de septiembre de 2025

"Diamante en bruto"

Diamante en bruto enfrenta al espectador al delirio  de una juventud que ha encontrado en el dinero y la fama sus referentes. Liane, la protagonista, es pobre y combate su miserable vida con un trágico sueño: ser como Kim Kardashian. La diosa de todas las influencers marca su estética y su destino: de las operaciones de cirugía cutres al horizonte de un zafio reality show. Como millones de adolescentes, Liane pasa sus emociones -y su cuerpo- por el filtro de las redes hasta reducir su autoestima a la nada.

El deseo de lujo obsceno, la hipersexualización del cuerpo, la adicción al selfie o los likes y la soledad digital muestran una vida esclavizada y deshumanizada de un joven que se cree libre. La fuerza de su protagonista, Malou Khebizi, es lo mejor del filme, que se estanca pronto y acaba resultando irregular por su incapacidad de ir más allá del descarnado retrato del personaje. Todo lo que rodea a la piel de la protagonista resulta extremo convincente, con momentos tan expresivos como la secuencia  de la sesión del contouring.

Riedinger se mueve entre el estilo realista de la escuela de los hermanos Dardenne y a  la vez incorpora imágenes más evocadoras que pueden recordar a la británica Andrea Arnold por su manera de detenerse en los destellos de un fetichismo de baratijas.

La disfunción familiar y la obsesión consumista, conforman la pesadilla que retrata la película, cuya bajada a los infiernos resulta ambigua y desorientada aunque sostenida por la potencia de un personaje que representa el desamparo de una generación capaz de inmolarse por el deseo de llegar a ser Kim Kardashian.

Elsa Fernández-Santos. El País, viernes 18 de julio de 2025.

domingo, 31 de agosto de 2025

Donar para reducir la deuda pública

Ministerio de Economía de Francia en Bercy, París.
El Ministerio de Economía, conocido popularmente como Bercy, por tener en esta calle su sede, ha recibido hace unos meses un cheque de 45 euros de parte de un contribuyente francés que quiere participar así en la financiación de la deuda pública.

La iniciativa puede parecer insólita, y no es habitual, pero el ministerio la toma en serio y ha publicado en el boletín oficial del pasado 19 de julio la orden  de acuso de recibo del donativo. Aunque en el fondo no es más que un grano de arena  en el desierto de los 3,3 billones de euros que, según el Insee Francia, debe hoy, y que distribuidos entre todos los franceses corresponde  a unos 50.000 euros por habitante.

Stéphane Chaimallard no es el primero que ha tomado la iniciativa  de enviar un cheque al citado departamento del Gobierno francés para financiar la deuda. Estas donaciones al Estado son permitidas desde el 2006. El artículo LIII21-I del Código General de Bienes Públicos establece que "las donaciones y legados hechos al Estado son aceptados, en su nombre, por la autoridad competente, en las formas y condiciones fijadas  por decreto del Consejo de Estado". Una de las condiciones es que se publique un decreto de aceptación de la donación, y los contribuyentes deben saber que este gesto no da derecho a ninguna ventaja fiscal.

Este donativo no es el primero que recibe Bercy. Ha habido otros espontáneos, bastante más generosos, en cualquier caso con más medios, como el que en el 2021 envió un cheque de 40.000 euros para contribuir al reembolso de la deuda pública, tras oír que el Tribunal de Cuentas calculaba que correspondía "al equivalente de casi 40.000 euros por cada francés .

La deuda pública francesa ha crecido  en los últimos 44 años pasando de 100.000 millones de euros en 1981 a más de 3,3 billones en el 2024. En el 2025 ha seguido la misma tendencia, con un aumento de 40.400 millones en el primer trimestre, lo que supone el 114% del PIB, según las cifras publicadas  el 26 de junio por el Insee, y sitúa la deuda de Francia entre las más importantes de la UE, solo por detrás de Grecia e Italia. Esta enorme suma, alimentada por la crisis financiera, sanitaria e inflacionista, solo representaba el 57,8 % del PIB a finales de 1995.

En consonancia con ello, la carga de intereses sigue aumentando de 35.000 millones de euros en el 2018, ha pasado a 58.000 millones de euros en 2024.

Como dijo el primer ministro, François Bayrou, durante su discurso de política general, "esta deuda es una espada de Damocles sobre nuestro país y nuestro modelo social". El Gobierno quiere evitar una sanción de las agencias de notación  que le obligaría a endeudarse a tipos más altos, y prepara unos presupuestos que le permitan reducir el déficit a 4,6% del PIB, aunque dependen de la voluntad de la oposición  y sus amenazas de presentar una moción de censura.

Entre tanto, todo gesto ciudadano para reducir la deuda pública es bienvenido. Otro de los donantes, Bruno Alessi, ha decidido contribuir cada mes con 50 euros y Bercy le ha escrito proponiéndole que realice transferencias periódicas para simplificar el proceso y reducir los costes administrativos. Además, el ministerio ha tomado nota de la sugerencia de esta ciudadano de facilitar las donaciones y están estudiando su iniciativa.

Asunción Serena. París. La Voz de Galicia, domingo6 de julio de 2025.

sábado, 30 de agosto de 2025

París, de jungla de asfalto a selva

Pistas de Voleibol playa en la plaza del Ayuntamiento de Paris.
(Foto: Lucas de Sortiraparis)

Hace 30 años, un gendarme reprendió a dos mochileros que se tumbaron a descansar en el césped de los jardines de Luxemburgo, cerca de la universidad de la Sorbona. Los carteles prohibían pisar la hierba. El verde siempre fue una pieza secundaria en del decorado parisino, pero ahora es la estrella. La lucha contra el cambio climático y la huella de carbono ha convertido a la capital de Francia en la ciudad de los quince minutos donde circulan las bicis  a diestro y siniestro y donde el verde y las plantas están invadiendo las antaño plazas de grises adoquines. El centro de París está muy gentrificado, donde un piso familiar vale más de un millón de euros, y el nivel de vida se elevara más con la implantación masiva del carril bici y la nueva vegetación urbana que suavizarán la jungla del asfalto y mitigarán las olas de calor. Lo de los ciclistas es ya una locura, las escenas recuerdan a Dinamarca, cruzándose decenas de bicis en los semáforos.

Estos días, las fuentes de Trocadero, que ofrecían frescor a los visitantes de la Torre Eiffel, están precintadas  con vallas por obras. En esa zona, la alcaldesa Anne Hidalgo quiere crear más jardines y "vegetalizar" la gran avenida de los Campos Elíseos. Planea plantar más de 170.000 árboles  a finales de 2026 en los barrios y "reverdecer" 500 calles de la ciudad. La idea es que estos jardines funcionen como refugio climático. Otras capitales como la suiza Ginebra están instalando huertos urbanos, invernaderos y chiringuitos en sus tradicionales parques de césped inglés para llenarlos de vida: acuden aficionados al reciclaje y a los tomates, pero también paseantes a tomar café.

Para visualizar lo que significa "ajardinar" la ciudad de París hay que visitar estos días la plaza del Ayuntamiento, el Hôtel de Ville, situada  a escasos metros de Notre Dame. Está incluida en el programa Paris Plages. Aunque solía ajardinarse en Navidad, dicho espacio municipal cuenta ahora con numerosas zonas de ocio veraniego hasta el día 20. Los residentes locales muestran orgullosos al visitante  este exuberante verdor en pleno kilómetro cero de París.

Temporalmente, Anne Hidalgo ha sustituido el cemento y los adoquines de la plaza del Ayuntamiento por tres canchas  de arena para jugar al voleibol playa, gratis y sin reservar, y ha instalado dos food trucks o chiringuitos de gastronomía brasileña (un guiño a las Olimpiadas del 2024), palmeras, frondosos bosques de tilos y acacias de seis a ocho metros de altura y aparcamiento para bicicletas. Los peatones esquivan el calor por senderos bajo la sombra de los árboles recién colocados sobre las losetas.

La alcaldía también ha abierto al público  los arcos y patios municipales, antes muertos, y los ha llenado de vida al instalar grandes mesas en las que hacer pícnic, acudir a talleres de ocio o donde las pandillas charlen.

En la misma línea, el Ayuntamiento parisino ha abierto al público otro refugio climático en un jardín lateral del Hôtel de Ville que está dedicado a los combatientes españoles exiliados que liberaron París en la Segunda Guerra Mundial, en 1944. Una placa recuerda que acompañaban a la Segunda División de Blindados del Ejército de la Francia Libre. El pequeño rincón, libre de tabaco, está equipado con tumbonas ante el jardín con vistas al Sena, un corral, zonas de juego para niños y un invernadero con flores y nidos...

En los jardines de Luxemburgo sigue sin poder pisarse la hierba, pero hay cientos de sillas y tumbonas para que los paseantes se sienten a la sombra cuando aprieta el calor veraniego.

E.V. Pita. París. La Voz de Galicia, lunes 11 de agosto de 2025.

viernes, 29 de agosto de 2025

"Cuando escucho a Ravel soy un niño ante un truco de magia"

Hace tiempo que Thomas Adès divide los meses del calendario entre un céntrico apartamento de Londres, donde nació hace 54 años, y una casa modesta pero elegante de Hollywood Hills. "En Los Ángeles disfruto  de la naturaleza sin renunciar a las comodidades de la gran ciudad" cuenta el compositor y director británico al teléfono  desde su estudio. "Durante seis meses del año  vivo rodeado de coyotes, cuervos, mapaches y hasta serpientes de cascabel". En ese entorno "onírico  y casi irreal", los contrastes con la vieja Europa han encontrado nuevas formas de expresión. "Ese reverso oscuro de Hollywood no deja de sorprenderme".

El asombro que le provoca España es de igual intensidad, asegura, aunque de diferente naturaleza. "La primera ciudad extranjera que visité, con 12 años, fue Bilbao y desde entonces la cultura española ha estado muy presente en mi vida", confiesa Adès, en vísperas de su viaje a San Sebastián  para dirigir  la Orquesta Nacional de la Ópera de París y al pianista  Kirill Gerstein en el tramo final  de la 86ª edición de la Quincena Musical. La primera parte del concierto estará dedicada al 150º aniversario del nacimiento de Ravel. "Ningún otro compositor se ha atrevido a poner la exquisitez técnica de sus partituras  al servicio  de una emotividad  casi infantil", comenta a propósito de Le Tombeau de Couperin, el Concierto para mano izquierda y La Valse. "Cuando escucho estas piezas me siento como un niño ante un truco de magia". (...)

La dirección, dice, es otro cantar. "En el podio siento que tengo un objetivo que cumplir, aunque solo sea convencer amablemente a los músicos de que lo que he escrito no es tan difícil  de abordar como puede parecer a primera vista", bromea... No será la primera vez que dé forma con la batuta al sonido inconfundible  de la orquesta titular  de la Ópera de la Bastilla. Con ella ofició en febrero del año pasado el estreno parisiense de su ópera El ángel exterminador tras el éxito, la temporada anterior en el escenario del vecino Palais Garnier, de Dante, un ballet inspirado en La divina comedia. 

Hace dos años Adès recibió el Premio Fronteras del Conocimiento en la modalidad de Música y Ópera que otorga la Fundación BBVA. Cuando se hizo público el fallo del jurado nadie se podía explicar que su ópera El ángel exterminador, basada en la película de Buñuel, no hubiera elevado un solo telón en España, más allá de los conciertos que el mismo dirigió  en el Auditorio de Madrid.

Benjamín G. Rosado, El País 27-8-25

jueves, 28 de agosto de 2025

"Con la vida por detrás"

Convertido en libro, estamos ante el último curso que Antoine Compagnon (Bruselas, 1950) dio en el Collège de France en 2020. Acaso porque sintió que era "el último", decidió hacer del final de escritores (y algunos pintores) el tema del curso y de este libro, fundamentalmente francés en sus referencias. Hay escritores que a su punto final llegan cansados, hay quienes dejen de escribir antes del fin, y los hay que en el final -títulos de varios capítulos- dan "el canto del cisne", o hasta dicen : "Todo lo que he producido antes de los setenta años no vale la pena tenerlo en cuenta". Pero también es verdad que Virgilio pidió, en trance de muerte: "¡Quemad la Eneida!".

Hay quienes quieren dejar de escribir pero no pueden (la escritura es un fatum), y hay quien escribe por ese mismo impulso, alcanzando el período a veces muy feliz de "un poco de todo, como les digo". Maurice Barrès se volcó en la "última verba" de autores y pintores. Elogió el estilo tardío. En El Greco o el secreto de Toledo (1911) declara que el viejo cretense hispánico, anciano ya, pinta para la iglesia de San Vicente, una "Ascensión de la Virgen" una obra en todo mayor "que encierra su impaciente corazón, henchido de riquezas. En pocos meses morirá".

Para muchos -siguiendo a Barrès o al siempre juvenil André Gide-, uno de los mejores libros del muy prolífico y gran Chateaubriand es su obra final  Vida de Rancé,  en la que el inicial romántico conservador se deleita -dando vueltas y digresiones en un estilo sobrio y magnífico- hablando de la vida y contradicciones del mundano monje Rancé (1626-1700), abad de la Trapa  y gran reformador cisterciense. ¿Tres inmensas obras postreras? Los autorretratos de Tiziano o de Leonardo o la Pietà Rondanini de Miguel Ángel, donde lo no acabado se convierte en futuro. Pero ¿qué son sino  monumentos finales -y nuevos- el Segundo Fausto de Goethe, La tempestad de Sakespeare o el Cuarteto nº 15 de Beethoven? Un francés agrega los versos finales de Victor Hugo. Podríamos añadir al último Miguel de Cervantes.

Colette, ya vieja,  en su apartamento del Palais Royal, que apenas puede abandonar, no deja de escribir. Es su oxígeno, aunque en este caso El fanal azul no sea lo mejor. Proust murió joven  (a los cincuenta y un años) pero todos lo tenían por un viejo...Sartre, al final de Les mots (Las palabras), confiesa que, como fuere, seguirá escribiendo  hasta el final- y fue terrible el final que Simone de Beauvoir  contó en La ceremonia del adiós...

Digamos que es muy cierto que hay mucho más en un final que en el inicio. Lo sublime  senil es una fuente  o resultado del genio, aunque como escribió el poeta griego Teognis de Megara, más que la muerte del viejo debería lamentarse  la muerte de la juventud, cuando deja vivo a quien no es joven ya.

Luis Antonio de Villena. El Cultural  4-7-2025.

miércoles, 27 de agosto de 2025

Blanca Li se debate entre la gestión y lo artístico

La coreógrafa Blanca Li. (Audoin Desforges)

La coreógrafa Blanca Li (Granada, 61 años)ha dimitido como presidenta de La Villette, un complejo artístico de 55 hectáreas situado en el noreste de París, que alberga varios espacios escénicos y musicales y acumula una intensa actividad cultural y social, como informó el Ministerio de Cultura francés. El anuncio se produjo un año después de que Li se pusiera al frente. Los motivos de la dimisión, según la nota oficial del viernes pasan por la incompatibilidad. "Blanca Li desea dedicarse plenamente  a sus actividades artísticas y la proyección nacional e internacional  de su compañía", decía el escueto comunicado, en el que la ministra de Cultura francesa, Rachida Dati, también agradecía su labor.

"Mi carrera artística atraviesa en este momento una etapa muy interesante y.  tras un año en La Villette, he tenido que tomar una decisión. Mi primer mandato finalizaba el 7 de julio y he decido no renovarlo para un segundo. De momento, sigo en la presidencia en calidad de interina hasta que se nombre un nuevo presidente", explica Li desde el Festival de Spoleto (Italia), en el que su compañía ha participado con la obra Dido y Eneas. Preguntada por las posibles desavenencias con parte de su equipo, "al parecer cansado de sus repetidas ausencias". tal y como apuntaba Le Monde. la coreógrafa responde: "No he tenido ningún problema con los equipos. Esto me recuerda a cuando se dijo  que nunca estaba en los Teatros del Canal. Me hace gracia, con los artistas pasa mucho, como nos ven en redes o en nuestra faceta creativa, se interpreta que nunca estamos. Es un clásico". Se refiere Li a cuando dirigió  los Teatros del Canal de la Comunidad de Madrid, entre 2019 y 2023. Un periodo marcado por algunas de esas voces que reclamaban su presencia , pero también por otras que alabaron una de las programaciones más completas y diversas, de las artes escénicas. Aunque no exenta de polémica, La Comunidad de Madrid retiró de la programación , la obra del dramaturgo Paco Becerra Muero porque no muero, con la posterior denuncia  de su autor en este periódico.

Durante su mandato, Li acogió a compañías españolas que jamás habían tenido la oportunidad  de pisar los escenarios de los Teatros del Canal y perfiló reputadas carteleras internacionales con espectáculos  y agrupaciones punteros. Como ejemplo reciente de estas producciones  que le interesan a la coreógrafa gestora queda la actividad en danza que ha dejado armada en La Villette, antes de su renuncia, con nombres como los de la compañía Peeping Tom, o los de la bailarina Sharon Eyal, la coreógrafa Marlene Monteiro y la artista Miet Warlop. "El trabajo de un presidente o un director no se mide en horas de oficina. Hay muchísimo trabajo que no se ve ni se puede cuantificar. Lo importante es el proyecto y los resultados. (...)

¿Seguirá al frente de Madrid en Danza en 2026? "El consejero de Cultura de la Comunidad de Madrid (Mariano de Paco Serrano) está estudiando un posible cambio en la dirección. Me confirmara su decisión en breve. En cualquier  caso, ha sido un gran placer y un honor dirigir este festival maravilloso".

De su paso como presidenta de La Villette quedan iniciativas como el Molière Fest, el Festival de Cine de Verano y la próxima apertura de la Casa de las Culturas Urbanas, un espacio dedicado a la danza, la música y el imaginario hip hop. Al frente de su compañía, Li encara una gira por plazas internacionales con obras recientes, como Dido y Eneas y L'Ombre (La sombra) un espectáculo que combina danza, música en vivo y electrónica, vídeo y tecnología, con inmersión lumínica y sonora.

Mercedes L. Caballero. Madrid. El País, miércoles 18 de julio de 2025.

martes, 26 de agosto de 2025

Joan Miró. Paisajes lunares en la isla estrella

Paysage (Paisage au coq) de Miró, 1927 (Foto: Robert Bayer)

Entre el signo y el sueño, los paisajes emocionales de Joan Miró despiertan en la mayor exposición dedicada al artista en Palma de Mallorca: Paysage Miró. Una poética radical desplegada en cuatro sedes entre azules cerúleos y gestos que nacen de la tierra que le inspiró para reimaginar el mundo.

En 1978 se celebró una exposición histórica en Palma de Mallorca por el 85 aniversario del nacimiento de Joan Miró (Barcelona, 1893- Palma de Mallorca, 1983). La muestra celebrada en La Llotja y en el Palau Solleric tuvo una enorme repercusión con más de 60.000 visitantes en dos meses; una cifra récord para la isla de entonces. 

Casi medio siglo después, cuando el artista hubiera cumplido los 132 años, se celebra, de nuevo una macroexposición -el proyecto  mironiano más ambicioso en las Baleares- con más de un centenar de pinturas, esculturas, cerámicas, dibujos y documentos que se despliegan a lo largo de cuatro sedes de la ciudad, como homenaje  a aquella exposición del 78. Miró se convierte en paisaje balear llenando sus calles de estrellas, lunas y sueños de formas orgánicas  de colores primarios. Su vínculo con el territorio y con su luz ("una luz que hace cantar los colores", como él afirmó) es el punto de partida de este proyecto fruto de un excelente trabajo institucional entre los directores y comisarios de la muestra (a partir del 30 de julio): David Barro (director de Es Baluard Museu), Carmen Fernández (conservadora de escultura  e instalaciones del Museo Reina Sofía), Antònia María Perelló (directora de la Fundació Miró Mallorca) y Fernando Gómez de la Cuesta (director del Casal Solleric), además de convertirse  en sustrato para la candidatura  de Palma de Mallorca como Capital europea de la Cultura 2031).

Cartografía del  Paisaje.

Paysage Miró, como así han titulado el proyecto, se despliega en cuatro puntos. En la Llotja, La força inicial está dedicada a su escultura en bronce y conecta su trabajo tridimensional con la escultura moderna de Jean Arp, Giacometti o Picasso en piezas negras y sinuosas. La Fundación Miró de Mallorca presenta La Guspira mágica, un retrato más íntimo y biográfico a través del que podemos profundizar en sus relaciones  personales y artísticas mediante cartas, material documental y obra plástica de Picasso, Calder, Klee, Giacometti, Braque o Léger, quienes fueron interlocutores creativos del artista. Es Baluard  centra el foco en lo pictórico. Pintar entre les coses incide en su personal modo de articular la "antipintura", una investigación que deconstruía los códigos artísticos de la época para explorar nuevas técnicas y modos de hacer que implicaban el trabajo gestual, el signo y la materia, abriendo camino para los expresionistas abstractos, el arte conceptual y, en definitiva, para un arte más libre.

Después de vivir en París y militar en el surrealismo, comienza a pegar papeles, lija, cuerda, cartón, a rasgar tela, a quemarla, y a trabajar sobre materias "pobres": masonita, arpillera, cartón piedra. A veces  pinta el reverso y cuelga el lienzo al revés, otras, recorta, fragmenta y los enmarca como "pinturas-objeto". Trabaja la intuición de que el soporte vale tanto como la imagen, subvirtiendo el lienzo en blanco de la tradición academicista. 

Por último, Miró vuelve al Casal Solleric 46 años después, con El colori y la seca sombra, un relato que incide en su fascinación por ciertos objetos totémicos, por el arte popular y primitivo.

El valor de una montaña.

El artista siempre ha manifestado una exacerbada sensibilidad por la naturaleza, tomándola como inspiración: "El espectáculo del cielo me sobrecoge. Me sobrecoge ver , en un ciel inmenso , la media luna o el sol. Ahí, en mis cuadros, formas diminutas en enormes espacios vacíos. Espacios vacíos, horizontes vacíos, llanuras vacías: todo lo que está desnudo siempre me ha impresionado mucho", afirmó el pintor.

Su imaginario nace de los ídolos talayóticos baleares, de la artesanía campesina, también de la tierra roja de la masía de Mont-Roig, madurando en las vanguardias parisinas. Para Miró, el arte es una continuación  de los rituales primigenios, de lo atávico junto a lo surreal y lo onírico. Su trabajo enuncia una personal síntesis entre lo local y lo universal e intenta devolver la mirada del espectador  a un estadio infantil.

Paysage Miró constituye un ejercicio curatorial exhaustivo que sitúa su producción en un marco de lectura actualizado. Y su obra, cultivada como un jardín, resplandece como los agrestes paisajes baleares al caer el sol.

María Marco. El Cultural, 25-7-2025.

lunes, 25 de agosto de 2025

"La plus précieuse des marchandises"

Hace años que la animación se reivindica para contar tramas profundas, duras o llenas de humanidad. Es el caso de La mercancía más preciosa, con la que Michel Hazanavicius llega cerrándonos la boca: con delicadeza, aunque sin anestesia. El oscarizado director  de The Artist (2011) se estrena en la técnica del dibujo, con un estilo visual que aparenta tradicional, casi de cuento, a pesar de que es un 3D cuidadosamente texturizado. Lo curioso es que los dibujos son de su autoría, como si estuviera ilustrando una historia íntima que guardaba desde niño. Y bien se nota.

La acción tiene lugar durante la Segunda Guerra Mundial, en medio  de un bosque cubierto  de nieve que parece congelar hasta los sentimientos. Un padre en un último acto de amor desesperado, lanza a su hija fuera de un tren que se dirige a Auschwitz. La niña es rescatada por una humilde pareja de leñadores, quienes deciden adoptarla, pese al riesgo que eso supone. A partir de ahí, la película se mueve entre el calor humano y el horror silencioso de la época, sin caer nunca en golpes bajos ni dramatismos oportunistas.

La imagen es sobria pero poderosa. No hay exceso de movimiento ni fuegos artificiales digitales: todo está calculado para crear atmósfera no un espectáculo queda bien. El uso del color -mejor dicho, la falta de él- potencia el tono sombrío del relato, con una paleta de grises que subraya el peso emocional  sin renunciar a la belleza. Es como si estuviéramos presenciando una fábula triste, una de esas que te cuentan para recordarte siempre  lo que representa el hecho de ser humano.

Apenas hay diálogos, aunque los efectos  sonoros  y el silencio hablan por si solos . Al estilo de La zona de interés (2023) lo que no se muestra  explícitamente  duele igual o incluso más. El último acto es particularmente  demoledor: encajan las piezas del puzle y dejan al espectador  con un nudo en la garganta.

Á. F, Veleiro. La Voz de Galicia, sábado 12 de julio de 2025.

domingo, 24 de agosto de 2025

Los tormentos de las grandes dinastías francesas

Raphaëlle Bacqué y Vanessa Schneider. (Foto: Samuel Kirszenbaum)

Rothschild, Hermès, Peugeot, Dassault, Lagardère...  Estos apellidos se han convertido en marcas mundialmente conocidas, pero tras estas leyendas del capitalismo francés hay historias de familias atormentadas  por el peso de la sucesión  y sentimientos descontrolados que pueden acabar con la empresa. "Es el principio de la humanidad. Los seres humanos no son máquinas: hay padres que no pueden evitar aplastar a sus hijos, grandes empresarios que saben cómo dirigir  a miles de empleados, pero no cómo comportarse ante sus hijos", reflexiona la periodista de Le Monde Raphaëlle Bacqué, autora junto a Vanessa Schneider, de una investigación sobre la transmisión del poder en las familias más ricas de Francia, recogida en dos tomos convertidos en best sellers.

La investigación comenzó a raíz de la biografía que Bacqué dedicó a Karl Lagerfeld, diseñador de Chanel durante más de 30 años, que inspiró una serie de Disney en 2024. Para el libro, Bacqué entrevistó a Bernard Arnault, presidente del conglomerado de firmas de lujo LVMH y el hombre más rico de Francia. Lo encontró haciendo deberes de matemáticas con su hijo pequeño. "Es raro que un dirigente  de su nivel haga eso. Le dije que me encantaría indagar  sobre cómo educaba  a sus herederos. Tardamos dos años en convencerle", cuenta la periodista en declaraciones a El País.

La de los Arnault es quizá la historia más serena  de Successions (Albin Michel, sin editar en España), un título que homenajea  a la exitosa serie  protagonizada  por Brian Cox. Entre relatos descarnados, Arnault parece haber comprendido que una familia unida  es un imperio más difícil de perforar. "Es quién más ha reflexionado en la sucesión, también en términos psicológicos, buscando equilibrio entre sus hijos para eliminar cualquier rastro de celos y rivalidad", asegura Bacqué. Ella lo sabe bien: observó con detalle a otras familias. Así, identificando al eslabón débil en la cadena de Hermès, Arnault fue adquiriendo silenciosamente un porcentaje de acciones que casi dinamita la cohesión de ese clan. El traidor fue un primo, Nicolas Puech, exiliado fiscal en Suiza, que rompió la unidad de la familia Hermès, símbolo por excelencia del lujo francés, vendiendo acciones al patrón de LVMH, su peor enemigo.

 Hay historias con gracia, como la de Édouard Leclerc, que con su cadena de supermercados revolucionó  el comercio minorista con precios bajos. Leclerc, obligado a dar un paso al lado por el alzhéimer, no llevó bien el ascenso de su hijo, que unió su nombre al de su padre (Michel-Édouard Leclerc) en un homenaje que  no le sentó nada bien: "Me lo estás robando todo, hasta el nombre!", le reprochó. No soportaba que la prensa y los ministros franceses  llamaran a su hijo en lugar de a él

"Los lectores más asiduos de nuestros libros son las propias familias. Nadie leyó  con más atención el primero que las solicitadas para el segundo", asegura Bacqué. Familias que viven en los mismos barrios, amarran sus yates uno junto a otro y se consultan entre sí para proteger sus legados. Con excepciones, casi todas abrieron sus puertas a Bacqué y Schneider, aunque solo fuera para dar su versión de los hechos. Algunos clanes tardaron años en aceptar  o rechazaron participar, como Alain y Gérard Wertheimer, propietarios de Chanel. Mientras Arnault es un blanco visible  en manifestaciones contra los recortes sociales en Francia, los  Wertheimer permanecen en el anonimato.(...)

El francés de a pie ha descubierto con estos libros -el primero salió en 2022 y el segundo a finales del año pasado- que en todas las las familias cuecen habas. Pero que cuanto más dinero , más histérica se vuelve la relación..."La gente no los lee para conocer la vida de los ricos, sino para ver cómo lo han gestionado otras familias", dice Bacqué Para ella, el dinero es solo la consecuencia: lo que cuenta es el poder. "No es el patrimonio lo que importa, sino la la sensación de justicia, de haber sido querido. Es una historia de poder y, por tanto de sentimientos, porque transmitir el poder es transmitir un poco de lo que somos".

María R. Valderrama. Burdeos. El País, lunes 28 de julio de 2025.

sábado, 23 de agosto de 2025

El mito de Tánger recorre orillas y recuerdos

Tahar Ben Jelloun

"Llegué a Tánger con siete años, cuando se hablaba español y se pagaba en pesetas", rememora en el Café de París, emblema de la edad de oro internacional de la capital del Estrecho, el escritor francomarroquí Tahar Ben Jelloun (Fez,78 años), premio Goncourt. "Conservamos aún una relación de nostalgia; España está en nuestros sueños. Es algo muy próximo", reconoce. "De niño vivía en el barrio de Marshan, cerca de la alcazaba, y de noche veía las luces de Tarifa", evoca.

En la misma fortaleza que corona la medina se reunieron el fin de semana en torno a su figura escritores, artistas y académicos marroquíes, españoles, franceses y libaneses en la la primera edición de los Encuentros del Mediterráneo en Tánger, coordinados por la Librería de las Columnas, faro cultural de la urbe. "Es una ciudad aparte", relata Ben Jelloun, que inauguró la cita y participó en uno de los debates clave. Sostuvo que el Mediterráneo es una visión del mundo, una manera de ser. "Pero no se trata de un mar calmado", advierte, "el mar blanco" como se le denominaba em árabe, sino un mar rojo", por la sangre de los naufragios de la inmigración.

Acaba de llegar desde París para pasar todo el verano en su casa  del barrio de Iberia, el distrito tangerino con la impronta española más potente. "Es mi ciudad. Entiendo que haya resurgido toda una literatura que la observa como un escenario mítico", precisa. "Como todos los puertos, los lugares de fronteras, era un nido de espías (bajo el Estatuto Internacional, 1923-1956). Ha cambiado mucho. Ahora es muy activa".

El Café de París es casi su oficina en Tánger. "Aquí es donde abrí los ojos a la diversidad humana. Aquí mismo me encontraba con franceses, ingleses, norteamericanos... y conocí a autores coo Roland Barthes o Jean Genet". En esta ciudad Juan Goytisolo se convirtió en su amigo tras publicar Reivindicación del conde don Julián en 1970. "En Tánger he sentido el aliento de la beat generation. Llegué a participar en un recital de poesía en Nueva York con Allen Ginsberg y William Burroughs", recapitula. "Tánger inspira. Está presente en mis libros. Y también en mi pintura".

Ben Jelloun recuerda que su novela Partir se desarrolla entre Tánger y Barcelona, en la transición del reinado de Hasán II al de Mohamed VI, que dio paso a la transformación de Tánger en los últimos 25 años. "Hasán II nunca viajó de forma oficial a esta ciudad. Su hijo celebró aquí su primer aniversario en el trono. No siento ninguna nostalgia del pasado", se reafirma en el presente. En los años sesenta pasó 19 meses en una prisión militar durante los años de plomo de la represión.

El reciente resurgir de Tánger coincide con el bum de escritores españoles, tangerinos por nacimiento o adopción que comporten una urbe mítica como escenario de sus obrasa. Tres de ellos participaron en una sesión d los Encuentros Mediterráneos junto con una hispanista marroquí especializada en el fenómeno literario. "Tánger se está convirtiendo en un espacio literario  entrelazado  de manera significativa con un tiempo. Ese cruce entra la ciudad y el tiempo del estatuto internacional, la fuerza de esa asociación , deja fuera otros tiempos y también el Tánger real", analiza Gonzalo Fernández Parrilla, 63 años, exdirector de la Escuela de Traductores de Toledo.

Se declara también tangerino, o más bien "tagarino", como los moriscos que vivían  y se criaban entre los cristianos, "pero a la inversa". Autor de Al sur de Tánger. Un viaje a las culturas  de Marruecos (La Línea del Horizonte), describe el libro como una obra para el bagaje del viajero. "Con Tánger pasa como con Marruecos. Somos rehenes  de los mitos y de la ficción . El único antídoto es el conocimiento", aconseja.

También profesora de estudios árabes, en la Universidad de Sevilla, escritora y poeta, Rocío Rojas Marcos, de 46 años, ha descrito toda una "cartografía afectiva y literaria" sobre la ciudad  del Estrecho en Tánger. Segunda Patria (Almuzara), o en Tánger. La ciudad Internacional (Almed). "La discusión entre el mito y la realidad es un espacio pantanoso y confuso, pero fértil. En esas confluencias florece la literatura", reflexiona sobre una urbe que conoce muy bien. "Y en ese territorio intermedio  es donde la literatura tangerina cobra su sentido pleno".

Nacida en Tánger hace 71 años, Tina Suau, catedrática emérita de la Universidad de Valencia, recupera en Tánger, la ciudad soñada (Esdrújula) vivencias de su infancia y adolescencia antes de dejar el norte de África. "Tánger ha sido mirada a menudo como excusa narrativa más que como ciudad vivida, en una escritura que se apoya en mitos basados en lo exótico. Yo he intentado escribir desde la memoria, en una tensión frente a la historia oficial", alega. (...)

"¿Cómo no sentir curiosidad cuando eres de Tánger?". Desde las almenas del Borj en Naam (el Fuerte de las Avestruces) que alberga el museo Ibn Batuta en la alcazaba, escenario de los Encuentros Mediterráneos, Salma el Moumni, autora de Adiós, Tánger (Sexto piso, se reserva la contemplación del Estrecho. "No sé si volveré a esta ciudad, donde nací hace 26 años, pero por ahora sigo buscando", confiesa esta narradora afincada en Francia, a la que el temprano éxito de su obra ya le permite vivir "modestamente"- de la literatura.

 Tangerina es precisamente el título de la primera parte de la trilogía Tánger Noir, del periodista y escritor Javier Valenzuela de 7o años. "Desde mis tiempos de corresponsal en El País en Rabat, hace más de tres décadas, Tánger e s un lugar perfecto para tender puentes culturales en el Estrecho, aunque va más allá de lo estrictamente marroquí. ¿Como no querer a una ciudad que inspira historias líricas, historias noir e historias extraordinarias?".

Juan Carlos Sanz. Tánger. El País, lunes 23 de Junio de 2025.

viernes, 22 de agosto de 2025

El Junior Ballet Parisiense presenta su cantera

Son tan jóvenes que nadie esperaría tal habilidad. Relevés precisos, entralacés bien dibujados y pirouettes de quien lleva años haciéndolas. Bailan mientras atienden como soldados las órdenes de los directores  que les corrigen alguna imprecisión . Es un grupo homogéneo de bailarines espigados,  musculosos, que no superan los 25  años pero que ya llevan a sus espaldas un apellido imponente en el mundo de la danza, el  del Ballet de la Ópera de París. con un matiz: son parte de del recién fundado Junior Ballet, un paso previo a la compañía puntera en la élite. Han estado ensayando en el escenario que el festival de los Veranos de la Villa monta  en el escenario del Centro Cultural Conde Duque de Madrid, donde actuaron ayer y volverán a hacerlo hoy, y en Santander el viernes.

Uno de los que corrige es el español Jose Carlos Martínez, antigua estrella de esa formación y director de la compañía principal desde 2022, tras su etapa al frente de la Compañía Nacional entre 2011 y 2019. El proyecto puesto en marcha por Martínez, un modelo extendido en muchas de  las grandes compañías de ballet del mundo, reúne a 18 bailarines  de entre 18 y 23 años, de site nacionalidades distintas . Son aventajados en lo suyo. Todos tienen formación en las mejores escuelas  del mundo y llegaron a la compañía tras unas audiciones donde participaron cerca de 1.000 jóvenes. Aunque la idea principal  de Martínez es crear un vínculo entre la compañía estelar y la propia escuela de la Ópera -fundada en 1713 por Luis XIV-, de donde han salido 12 de los 14 étoiles (estrellas) que tienen hoy la formación principal.

"Tenía que existir una transición más suave antes de llegar a la vida profesional. Es una etpa importante . Este es el momento  donde estas buscando el primer contrato profesional, pero a la vez terminando de desarrollarte físicamente y sigues aprendiendo", explica Martínez. 

A los jóvenes , que inauguraron este proyecto el otoño pasado les ofrecen un contrato de "profesionalización" de dos años donde combinan aprendizaje con trabajo de élite. "Tienen una seri de clases, de distintos tipos de danza, de su historia... Y luego viven experiencias con los coreógrafos, con los maestros de baile, los repetidores que montan los ballets del repertorio de la Ópera de París. Aprenden todos los ballets y pasan así los cuatro primeros meses antes de montar el espectáculo", añade el director.

El gran objetivo de todos ellos, explica el valenciano de 22 años Santiago Sales -uno de los dos españoles del Junior-, es quedarse en la compañía senior al terminar. "Esa es la idea del Junior Ballet, o entrar en la Ópera o en alguna otra buena compañía. Aunque todos queremos quedarnos en París".

Pero probar las mieles del elitismo y el glamur de representar a la agrupación centenaria implica también dosis elevadas de exigencia. "Ghislaine Thesmar (reconocida bailarina francesa) dijo que la Ópera de París es una máquina donde si no eres fuerte no puedes estar", relata Martínez. Por eso además de buscar talento, la característica que más importa a la hora de seleccionar es la fuerza mental. Las enormes exigencias físicas (mantener el peso, desarrollar el cuerpo, lesiones constantes...), la innata competencia para sobresalir y la exigencia psíquica que conlleva la perfección, pueden afectar notablemente  a la salud mental de los jóvenes. La nueva compañía, más allá del psicólogo de base , no incorpora ningún mecanismo adicional para garantizarla. A pesar de ello, el director reconoce tener el tema presente: "Creo que ese es mi reto ahora. Hacer que los bailarines puedan evolucionar, pero teniendo en cuenta esos factores que antes se tenían menos en cuenta".

Rodrigo Naredo. Madrid. El País, miércoles 30 de junio de 2025.





jueves, 21 de agosto de 2025

"El bastión de las lágrimas"

Las lágrimas de Abdelá Taia: las dificultades de olvidar el pasado y huir de los orígenes. De regreso a su ciudad natal tras quedarse huérfano, el protagonista de "El bastión  de las lágrimas" reflexiona sobre sus duros recuerdos, esos que ni el exilio ha conseguido borrar, y sobre en  quién le han convertido. Incluso Odiseo, cuando los marineros feacios lo depositaron dormido sobre la arena de Ítaca, su tierra natal, después de dos décadas  de sufrimientos indescriptibles por regresar, no la reconoció al abrir los ojos: ni siquiera sabía dónde estaba. No es fácil volver al lugar que nos hizo quienes somos, porque nunca se vuelve  al mismo sitio exacto, erosionado por el tiempo y los recuerdos  hasta volverlo irreconocible. "La casa es el lugar del que partimos./ A medida que envejecemos/ el mundo se nos vuelve más extraño, más compleja/ la ordenación de muertos y vivos," como dijo el poeta.

Algo así le ocurre a Yusef, el narrador de El bastión de las lágrimas, que regresa a su punto de partida, Salé -ciudad hermana y empobrecida de Rabat-, pero no por una necesidad existencial, sino por un trámite. Vuelve a la casa familiar, heredada por los hermanos tras la muerte de su madre ("una dictadora consciente de serlo"), con un único objetivo: venderla. "Vender el último vínculo que me unía a mi vida anterior. Vender rápido y volver a Francia". La Ítaca/Salé de Yusef no es el lugar al que se quiere volver , sino del que se quiere huir. 

Aunque lo existencial -la necesidad del perdón o de venganza- termina por imponerse, pues el gesto material de la venta y el cumplimiento de las tradiciones fúnebres, que lo obligan a regresar a las calles del barrio de Al Salam, desencadenan una cascada de memorias familiares conflictos irresueltos y heridas abiertas. Tal vez sea esta la última oportunidad  de reconciliarse consigo mismo y con los demás para poder dejar de mirar atrás, hacia un pasado de violencia sexual, homofobia y hambre en "Salé, la maldita. Salé, la puta. Salé, la apestosa. Salé, la prisión. Salé, el infierno. Salé, el incendio permanente. Salé, la asesina. Salé, sin corazón. Mi Salé, que amó a pesar de todo. A pesar de mi mismo". O hacerlo sin tanto dolor, desde la distancia, como un intento de sobrevivir  al daño sin seguir reproduciéndolo, extrayendo la última gota de veneno de su torrente sanguíneo. Su forma de perdonar  será seguir escribiendo y ser quien no pudo ser en Marruecos.

La estructura de la novela de Abdelá Taia (Saé, 1973), una nueva vuelta de tuerca a su ficción autobiográfica, combina capítulos dialogados con largas evocaciones oníricas en las que Nayib -una suerte de amor adolescente, mayor que él- se le aparece en sueños, incluso antes de emprender el viaje. Así le revela su historia silenciada, un pasado de violaciones colectivas, prostitución infantil, exilio interior, y ascenso en la jerarquía corrupta del narcotráfico a través de una relación con un coronel del ejército marroquí. "El amor nunca gana. Ni en las películas egipcias ni en la realidad de Salé", se convence.

La ciudad de Salé, más que escenario, es personaje que devora a sus hijos. El lugar donde se hereda la miseria y se asfixian los sueños, pero también donde se forjan memorias que ni el exilio ni la represión consiguen borrar. Salé es madre y carcelera, cadena y horizonte. Taia entrelaza con delicadeza sus mitos fundacionales -el asedio de los navíos de Alfonso X, que arrasaron, saquearon, violaron, quemaron y se llevaron  a miles de esclavos a Sevilla, lo que motivó la posterior construcción de una fortaleza- con una historia de violencia social y gubernamental  que parece no interrumpirse.

El título remite a ese bastión donde los salenses observan el mar -promesa de fuga y olvido- a través de las arpilleras. lugar de duelo e introspección. Y orbitando en esta odisea interior, las seis hermanas mayores: un reducto de rebelión y sororidad, de feminidad y anarquismo, aunque tampoco ellas pudieron (¿quisieron?) salvarlo. "No harán nada por tí, por el maricón. Verán cómo te ahogas y nunca moverán un dedo. Son egoístas. Acomplejadas. Están bloqueadas por sus vidas estériles. en las cárceles que este país  les tiene siempre  preparadas". Unas cárceles llamadas matrimonio.

Marta Rebón. El Mundo, 1 de julio de 2025

miércoles, 20 de agosto de 2025

Laurence Debray y su biografía sobre Juan Carlos I

La autora francesa ultima  su colaboración con el rey emérito en las memorias de éste, Reconciliación, que se publican en noviembre. Era otoño de 2020. El mundo estaba sumido en plena pandemia de coronavirus. Laurence Debray (París, 49 años) había ido a aquella tarde  al apartamento de una de sus amigas, que daba al Panteón, un imponente edificio en pleno centro de París donde "están enterrados los grandes héroes  franceses", dice con un indiscutible orgullo galo. Sonó su teléfono móvil. "Contesté y era el rey Juan Carlos", explica  durante una entrevista en un hotel de Madrid. Hacía dos o tres meses que el rey emérito se había autoexiliado en Abu Dabi (Emiratos Árabes), con lo que pretendía alejarse de sus problemas personales  y financieros. "Quería agradecerme un artículo que publiqué en El Mundo y en Le Figaro apoyándole con el fin de que los españoles recordaran todo lo que  (Juan Carlos) había hecho por España a pesar de los últimos escándalos", reconoce Debray, experta en la Transición española y gran admiradora de la figura -"política", puntualiza-  de Juan Carlos I. Durante esa llamada el emérito le pidió que fuera a Abu Dabi a visitarle para avanzar en un proyecto que le rondaba la cabeza: sus memorias, un libro que Planeta publicará el 12 de noviembre, 10 días antes del 50º aniversario de la monarquía parlamentaria española.

A partir de ese día, Debray estuvo un par de años visitando al rey emérito en su nueva residencia emiratí, donde, asegura la autora, está "muy solo". Conversaban, a veces discutían y reían. Durante sus visitas, el que fuera jefe del Estado durante casi cuatro décadas le iba deslizando la idea de escribir sus memorias y le fue seduciendo para el proyecto. "Yo no me veía capacitada para llevarlo a cabo", confiesa en varias ocasiones la escritora. Él le insistió y finalmente, en septiembre de 2022, Debray se mudó con su familia (su esposo, Émile Servan-Schreiber, y sus dos hijos de 14 y 12 años) a Abu Dabi para comenzar unas de las memorias más esperadas. "Escribir el libro en primera persona era algo inédito para mí, pero me parecía magnífico que él pudiera contar su verdad", explica sobre capítulos de los que el rey emérito no se ha pronunciado. Uno de ellos es el golpe de Estado del 23 de febrero de 1981 y el papel  que desempeñó el propio monarca.

Debray se guarda muy bien de adelantar cualquier atisbo del contenido de Reconciliación , un título que tardó en llegar y que fue el resultado de un trabajo colectivo. Y asegura que, aunque el libro puede ser que no revele nada nuevo, sí tiene un valor añadido, no solo por el 23-F, sino también  por su versión  de su relación  con las monarquías del Golfo. "Es él quien lo cuenta y recuerda todo (...) En España se ha olvidado que Juan Carlos es uno de los grandes héroes europeos del siglo XX que sigue vivo", dice con una admiración, emoción e interés que se reflejan en su mirada.

La autora, que ha trasladado recientemente su residencia a Madrid para que sus hijos perfeccionen el español - y por el temor al avance del antisemitismo y la extrema derecha en Francia, pide añadir ella-, asegura que no ha recibido ningún tipo de presión ni coacción de la Casa del Rey...

Sí lamenta, sin embargo, que el rey emérito no tuviera acceso a su archivo personal porque "está en La Zarzuela", explica sin entrar en detalles. Ante la repetida oposición  de la Casa del Rey -hasta febrero de 2024 con Jaime Alfonsín como su jefe y después con Camilo Villarino-,  Juan Carlos I tuvo que encontrar atajos y tirar de familiares, amigos y otros contactos de la época para documentarse y refrescar su memoria. "Para mí fue una decepción. Incluso pensaba que iba a tener acceso a los archivos de su padre (don Juan), lamenta Debray.

Pero al final la escritora tuvo material para desarrollar la biografía, fotografías" inéditas" incluidas. "Era el rey quien me organizaba la logística para hablar con unos y con otros. El me da el material. El resto (cómo lo conseguía y a través de quién ) no me interesaba mucho, la verdad", revela. Yo ya tenía suficiente con escribir", suspira con cierta arrogancia, una actitud que ella misma reconoce tener...

Debray reconoce que el libro pretende que "los españoles se reconcilien con su historia". "Un francés iría presumiendo y dando lecciones", exclama en referencia al cambio que ha experimentado España desde los ochenta. "Espero que este libro contribuya a elevar la mirada de los españoles y reconocer la figura política e institucional del rey emérito".

Belén Domínguez Cebrián. Madrid. El País, marte 1 de julio de 2025.