![]() |
La llegada de la primavera en Normandía. David Hockney |
"Podrán detener todo, pero no podrán detener la primavera", escribía a las dos docenas de amigos a los que cada día enviaba una nueva pintura salida de su iPad. Hubo un momento, en 2011 en que el software alcanzó en rapidez a la mano", como ha explicado Hockney y el pintor entendió que disponía de una nueva herramienta de posibilidades infinitas. Siempre dice que lo que más le gusta de esta técnica es la inmediatez. Puede capturar de un modo instantáneo una atmósfera concreta, un aspecto concreto de la luz", explica Edith Devaney, la comisaria de la exposición. (...)
Cuando Hockney decidió emprender su nuevo proyecto, no podía imaginar que un virus paralizaría el mundo durante más de un año. Había viajado en otoño de 2018 a Francia en busca de los periodos rosa y azul de Picasso, y de los grandes tapices de Bayeux, Angers y París. Y decidió que, como había hecho una década antes en la región inglesa de Yorksire, quería reflejar la llegada de la primavera, pero esta vez en Normandía. Compró una casa del siglo XVII rodeada de praderas y huertos, con sus caminos enrevesados, sus árboles frutales, el arroyo cercano y por supuesto, el estanque. Aprovisionado con alimentos y tabaco, Hockney se dedicó a capturar desde todos los ángulos posibles los inabarcables detalles de una naturaleza en constante cambio, aunque todo lo demás se mantuviera hibernado. Si el famoso Tapiz de Bayeux reprodujo como en una linterna mágica todos los momentos previos a la batalla de Hastings en 1066, que concluyó con la conquista normanda de Inglaterra, el pintor ha logrado atrapar un momento de esa región y reconquistarla mil años después.
El artista que celebró la vida y el amor en sus inicios pop y decidió que los colores eran aún mejor cuando eran imaginados, y exagerados; el pintor de las luminosas y urbanas piscinas californianas, contribuyó así durante los largos y duros meses de la pandemia a devolver a sus compatriotas, atrapados en un encierro incierto, cierto optimismo y esperanza con el simple mensaje de que era imposible detener la llegada de la primavera.
Rafa de Miguel. Londres. El País, miércoles 19 de mayo de 2021
No hay comentarios:
Publicar un comentario