miércoles, 12 de noviembre de 2025

Delphine de Vigan. Premio Novela Europea Casino de Santiago

                                                                          (Fuente de la imagen: Web de  Infobae)

Los reyes de la casa es una singularidad  en la obra de Delphine de Vigan (Boulogne-Billancourt, Francia, 1968), que suele partir de lo íntimo y personal para construir su literatura. Sin embargo, cuando descubrió a través de un documental el mundo de los niños influencers, supo que tenía que escribir sobre lo que estaba ocurriendo. La novela le ha valido el Premio Novela Europea Casino de Santiago.

-Visita usted España cuando el Gobierno anuncia una ley  para regular el "sharenting" (sobreexposición de los hijos), que es el principal tema de su novela.

- No sabía que se iba aprobar una ley en España. Creo que es muy buena noticia y espero que sea eficaz. En Francia se aprobó una ley hace tres o cuatro años que intenta regular la actividad de los niños en internet. Pero por desgracia, es muy complicado, porque el desarrollo de estas actividades va más rápido que la ley. Sin embargo, me parece muy importante que existan estas leyes.

-Le vino la idea  viendo el documental.

- Sí, la idea fue instantánea. Investigué sobre lo que se conoce como unboxing (desempaquetado) y después sobre el sharenting, que está muy en tendencia  en redes sociales. Descubrí un mundo que desconocía  y me apetecía contar.

-Le ocurre como al personaje de Clara, la policía que investiga la desaparición de Kimmy.

-Clara es una especie de alter ego, aunque yo no tengo exactamente  la misma relación  que ella con la tecnología. En un personaje un poco ingenuo que descubre  un universo  que no conoce. Era una forma  de llevar al lector  al  interior de ese mundo, y también  de preguntarme  por qué  esto está sucediendo, de entender por qué los padres exponen hasta ese punto a sus hijos.

-Creo que no hay una única respuesta y que a menudo se trata de un ansia de mostrarse a sí mismos, una necesidad de existir, por poder, a través de sus hijos. Y también  porque pueden surgir  problemas económicos y probablemente es una forma bastante fácil  de ganar mucho dinero.

-Mélanie Claux, la madre es un personaje perturbador y apasionante. Representa a una generación que creció sin pantallas, pero que se ha rendido a ellas.

-Probablemente sea el síntoma de una sociedad, de un momento. Es una mujer de su época que cuenta su época, y que por tanto se ha visto afectada por las redes sociales. Pero quería que fuese más compleja que eso, y por eso sufre una angustia  por no haber  sido realmente querida  y apoyada por su madre.

-¿Se han convertido las redes sociales en un modo de validarnos?

-Totalmente. Vivimos en un mundo donde es difícil  existir sin mostrarnos, sin ser vistos  y validados  por un número determinado de me gusta o de visitas

-Todos tenemos un poco de Mélanie, entonces.

- Probablemente sí, porque todos necesitamos amor, reconocimiento y que nos valoren, pero algunas de nosotras tenemos algo más que contrarresta eso y nos impone límites.

-La novela habla de niños "influencers", pero también del tipo de adultos que serán esos menores hoy sobre sobreexpuestos. ¿Es optimista sobre el impacto  futuro de las redes sociales?

- Intento mantener el optimismo, pero debo admitir que es difícil ver la evolución de las redes sociales y el hecho de que escapa  a cualquier tipo de regulación. Me preocupa bastante no solo el modo en que los niños están expuestos  en las redes sociales, sino aún más lo que reciben, lo que están viendo. Hoy en día  está demostrado hasta que punto TikTok e Instagram pueden provocar graves problemas de salud mental, especialmente entre los jóvenes. 

Tamara Montero. La Voz de Galicia, miércoles, 29 de octubre de 2025.

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