
Y, sin embargo, tras Nos vemos allá arriba, tras el éxito lo que empezó a aflorar -en obras anteriores que se rescataron ante el reclamo de las ventas - fue el escritor de novela negra que se escondía en esa narratividad que mostraba tanto gusto por el pasado. Ya en Los colores del incendio hay elementos que le son propios al noir como la corrupción política, los abusos del negocio bancario e incluso el lento ascenso de las pútridas aguas del fascismo que dejan a las claras su inclinación por este registro.
La obra recuperada en una carambola fue creciendo paulatinamente y hoy es uno de los títulos más populares de Lemaître, que muestra en este texto un fino olfato para el género y un modo de hacer particular que lo hace diferente a los demás autores, cada vez más, que pueblan el universo de lo policial, la intriga y el thriller.
Y es que Vestido de novia, es un relato distinto, que no sigue los senderos más trillados, los que frecuentan decenas de profesionales adscritos a esta corriente de lo negro, a la persecución de la tecla del best seller, Aunque ahonda en lo que podría llamarse thriller psicológoco, el planteamiento del narrador francés es novedoso, y harto inquietante, con una mujer con problemas como protagonista, que no recuerda, que olvida las cosas, que huye en su desequilibrio mental... y los cadáveres que pronto hacen su aparición. Una vez despertado, enseguida, en el lector, este ya no cesará en su interés, no abandonará la partida en pos de la verdad, de lo que ocurre...
Gracia Novás. La Voz de Galicia, sábado 4 de julio de 2020-
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