viernes, 21 de marzo de 2025

La moda reflexiona en París sobre lo íntimo y lo político

La exploración de qué es normal o la revisión de códigos clásicos son los ejes de Valentino, Balenciaga y Loewe. Un baño público unisex de azulejos rojos, con múltiples puertas rojas alineadas  y lavabos blancos, fue el set elegido por Valentino para presentar su colección el domingo en la semana de la moda de París. En los baños públicos, como explicaba el diseñador de la firma Alessandro Michele en las notas del desfile, donde se puede subvertir cualquier clasificación binaria, pero también donde "se suspende la dualidad entre lo personal y lo colectivo, entre lo que permanece privado y lo que se puede compartir".

Precisamente esta tensión es el tema central de la colección:¿existe la intimidad?, ¿llegamos en algún momento a desnudarnos ante nosotros mismos para descubrir nuestro verdadero yo? Exponer estas contradicciones, que el diseñador desarrollaba basándose, como suele, en los escritos de filósofos como Romano Madera, Foucault o Wittgenstein, era el objeto de la colección: las modelos estaban vestidas, y, sin embargo, en ocasiones, parecían desnudas. "Ves a las modelos desnudas pero están cubiertas. Quería que las prendas pudieran hacerte sentir vestido o desnudo, que fuera una decisión personal", dijo el diseñador en una charla  tras el desfile con un grupo de periodistas. Los conceptos se trasladaban a la ropa. Se vieron gatos bordados, animal  que con el bolso gato viral ha inaugurado su reinado en Valentino. Los colores rosa y beis servían de base  a otros rosas más atrevidos , verde, dorado, negro y, por supuesto rojo.

La indagación acerca del uniforme es la fijación de Demna en Balenciaga, que ha construido su legado cultural sobre esta idea. En este último desfile, celebrado en una caja negra distribuida en pasillos, presentó una nueva exploración sobre lo que significa vestir normal. El estándar en estos días es el chaleco de Uniqlo, es el chándal y el plumífero, el polo, el denim y el traje de chaqueta. Todas estas prendas son el material con el que Demna ha cincelado su trabajo...

Otro de los diseñadores con más repercusión en los últimos años es Jonathan Anderson, que mostraba su colección de forma inusual. No hizo un desfile  sino una presentación en el antiguo hotel Pozzo di Borgo, donde vivió Karl Lagerfeld. Los rumores de la marcha del irlandés no hacen más que crecer. En todo caso la colección presentada ayer la firmaba él. Era un repaso a sus obsesiones: el trabajo extraordinario de la piel, chaquetas de tiras de cuero, chaquetas abullonadas, bolsos... En sus 12 años en Loewe ha desafiado todas las convenciones sobre cómo visten las personas ricas, sobre qué es la opulencia o a quién están dirigidas las marcas de lujo.

Sofía Ruíz de Velasco. París. El País, martes 11 de mayo de 2025.

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